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Leer El Señor de los Misterios 2: Círculo de Inevitabilidad (Novela) Capítulo 72 online gratis en español

🏴 Grupo: Morganxc, Derk10✍️ Traducción: Morganxc, Derk10
"¡Poder de Inevitabilidad!" Al pronunciar las palabras en antiguo Hermes, la luz sobre el altar se oscureció ominosamente. La llama naranja de la vela titilaba salvajemente, como si fuera azotada por un viento invisible, comprimiéndose al tamaño de un grano de pimienta. Simultáneamente, el calor floreció en su pecho y su cabeza dio vueltas. Sus oídos zumbaban, como si estuviera al borde de escuchar esa aterradora voz que emanaba desde una distancia infinita, pero seguía siendo inquietantemente cercana. Lumian se estabilizó y tuvo una repentina revelación. La corrupción en su interior había sido sellada por el maestro del símbolo azul-negro. Incluso si profundizaba en una Cogitación profunda, solo podía invocar el símbolo de la espina y liberar una tenue aura. No podía aprovechar su verdadero poder. ¿Podría este ritual eludir el sello y absorber la bendición? ¡Solo si el dueño del símbolo azul-negro, esa gran existencia, hubiera otorgado tácitamente su permiso! Recordando la segura actitud de la enigmática dama, Lumian sintió un aumento de confianza. Incluso sospechó que el ritual en sí contenía un componente para buscar la aprobación de la gran presencia. En cuanto a cuál parte, su conocimiento del misticismo era demasiado limitado para especular. En medio del ritual, Lumian no se atrevió a retrasarse. Con la mente enfocada, comenzó a recitar las incantaciones subsiguientes en antiguo Hermes. "Eres el pasado, el presente y el futuro; "Eres la razón, el resultado y el proceso". Estas palabras resonaron en el altar sellado. El suelo y los artefactos parecían retorcerse, como si innumerables entidades extrañas estuvieran a punto de brotar e invadir las ruinas del sueño. ¡Ooo! Un viento negro se materializó de la nada, rodeando a Lumian. La llama de la vela, que previamente se había encogido al tamaño de un grano de pimienta, se hinchó, impregnada de un tono plateado y un toque de negro. Lumian escuchó la voz que siempre lo había llevado al borde de la muerte una vez más. Pero en algún momento, una tenue niebla gris había emergido del altar, consolidándose a su alrededor. La sensación lo dejó suspendido entre una Cogitación profunda y presenciar la danza del Hombre Fideo. No estaba al borde de la muerte, pero tampoco estaba cómodo. Se sentía como un fuerte zumbido en los oídos: mareado, nauseabundo y agitado en cierto grado, su mente era un torbellino. A duras penas manteniendo el control, Lumian continuó el ritual. "Te imploro, "Te suplico tu bendición. "Te ruego que me concedas el poder del Danzante. "¡Tulipán, una hierba que pertenece a la inevitabilidad, por favor, transmite tus poderes a mi encantamiento! "¡Ámbar gris, un mineral que pertenece a la inevitabilidad, por favor, transmite tus poderes a mi encantamiento!" A medida que avanzaba el ritual, el zumbido en los oídos y el mareo de Lumian se intensificaron. Se sentía como si innumerables gusanos se retorcieran bajo su piel. Finalmente, completó el encantamiento. Casi instantáneamente, la llama de la vela plateada y negra se condensó, transformándose en una columna de luz que iluminaba su pectoral izquierdo. Un líquido fantasmal plateado y negro se derramó, envolviendo rápidamente a Lumian, volviéndolo siniestro y temible. Sentía como si su piel fuera atravesada por mil agujas, sus músculos y ligamentos desgarrados. La voz misteriosa se volvió ensordecedora, resonando en su mente. Lumian fue consumido por un dolor insoportable, su mente al borde de la locura. Sus vasos sanguíneos se quemaron como si fueran incinerados desde adentro. Este tormento superaba con creces el estado cercano a la muerte inducido por la Cogitación profunda. Lo único que podía hacer era apretar los dientes y resistir, aferrándose desesperadamente a su cordura que se desgarraba. En cuanto a todo lo demás, no importaba. En medio del embate tempestuoso, él estaba a la deriva. El tiempo se volvió un enigma. Finalmente, el dolor agonizante cedió. Lumian sintió como si se hubiera liberado de una carga o hubiera emergido de un ahogamiento, una súbita sensación de alivio lo invadió. Rápidamente recobró sus pensamientos y miró hacia arriba. La llama de la vela había vuelto a su tamaño original, pero mantuvo sus tonos plateados y negros. Recuperando sus sentidos, Lumian dio dos pasos apresurados hacia adelante y apagó la vela que lo representaba para evitar cualquier percance. Luego fue la vela que simbolizaba a la deidad. Siguió meticulosamente el procedimiento, completando el ritual paso a paso. A medida que disolvía el muro de espiritualidad, se sintió mentalmente agotado y su cuerpo dolorido, como si hubiera luchado contra una bestia formidable. Antes de mucho, la mesa del comedor quedó despejada. Lumian comenzó a evaluar su condición y descubrió que una gran cantidad de conocimiento había aparecido en su mente. Había tres partes principales en esto: En primer lugar, implicaba aprovechar el poder del baile, el ritmo y la espiritualidad para conectarse con las fuerzas de la naturaleza y comunicarse con entidades desconocidas. Esta era la esencia de ser un Danzante. Con este conocimiento, Lumian no solo podía implorar a la Inevitabilidad, sino también crear nuevos rituales de sacrificio adaptados a diversas situaciones, para "aplacar" a otros seres. Las dos partes restantes eran aplicaciones de la primera. Lo que Lumian deseaba más era el enigmático baile realizado por el Hombre Fideo. El conocimiento se implantó directamente en su mente, lo que le permitió comprenderlo al instante; todo lo que quedaba era practicar. Con este ritual de sacrificio arcano, Lumian podía activar el símbolo de la espina negra en su pecho mientras exploraba las ruinas del sueño, suprimiendo o debilitando a los monstruos formidables que habitaban allí. El tercer segmento involucraba otro baile extraño. No se asemejaba a un rito de sacrificio tradicional, sino más bien a una mezcla de sacrificio e invocación. Al ejecutar este baile, Lumian podía atraer objetos cercanos y, a costa de su propia sangre, unir uno de ellos a sí mismo, adquiriendo así acceso a una de sus habilidades o rasgos. Por supuesto, Lumian primero tendría que soportar tal posesión. Algunos objetos adjuntos podían infligir efectos adversos significativos a los humanos, mientras que otros podrían mostrar renuencia a partir, creando complicaciones. Lumian sintió que era crucial comprender completamente a las entidades invocadas. Sería demasiado peligroso experimentar sin anticipar posibles problemas. La importancia del conocimiento místico era evidente en tal situación. Lumian necesitaba desesperadamente recursos como Criaturas Misteriosas Ilustradas o Criaturas del Mundo Espiritual Ilustradas, pero incluso un Brujo, conocido por su amplio conocimiento, no podría poseer tal información. Pocos momentos después, Lumian se estiró y descubrió que su flexibilidad, de hecho, había mejorado drásticamente. Aunque no estaba a la altura del Hombre Fideo, un monstruo mutado con órganos reensamblados, ahora superaba a casi todos los humanos ordinarios, lo que le permitía ejecutar el enigmático baile de sacrificio. Lumian dio un paso atrás sin esfuerzo, tocando la parte posterior de su cabeza y asintió satisfecho, murmurando: Así es. Puedo realizar muchas acciones que antes eran imposibles. Mis habilidades de combate de Cazador también han mejorado considerablemente. Lumian practicó el baile misterioso para familiarizar su cuerpo con los movimientos correspondientes, con el objetivo de reducir el tiempo necesario para completar la rutina. A veces sus movimientos eran enérgicos y resonantes, como en combate, mientras que otras veces eran suaves y sin prisas, como si estuviera transmitiendo un mensaje, pero siempre rítmicos. Mientras Lumian bailaba, su energía espiritual se irradiaba hacia afuera, fusionándose con las fuerzas naturales circundantes. Poco a poco, sus pensamientos se concentraron, su mente se aquietó y entró en un estado trascendente y místico. Esto le permitió percibir varios fenómenos sutiles a su alrededor, como si su Visión Espiritual se hubiera activado. Al mismo tiempo, parecía conectarse con el poder invisible dentro de él. Su pecho se calentó una vez más y una voz tenue y aterradora resonó, pero sin consecuencias. Uf... Lumian dejó de bailar, se desabrochó la ropa y examinó su pecho. El símbolo de la espina negro reapareció, acompañado por el azul-negro. Los pensamientos de Lumian se dispersaron brevemente, pero volvieron a la normalidad rápidamente. Había logrado el efecto deseado a la perfección. Luego calculó la duración exacta desde la aparición del símbolo de la espina negra hasta su desaparición. Duró aproximadamente un minuto. Lumian se abrochó la ropa y se preparó para intentar el otro baile extraño. Era una locura y retorcido, y no podía describirlo adecuadamente. Mientras bailaba, su espiritualidad se extendía nuevamente, fusionándose con las fuerzas naturales que lo rodeaban. En el último tercio del baile, sintió que algo extraño se acercaba. Tres figuras aparecieron en la ventana del primer piso, pero eran borrosas y transparentes. Lumian las reconoció como el monstruo sin piel, el monstruo de la escopeta y el monstruo con la marca negra en la boca. Murmuró con diversión: ¿Es esto una reunión de quejas de las víctimas? Lumian podía hacer que uno de los monstruos se uniera a él y obtener sus habilidades haciendo un corte en su cuerpo con la daga de plata ritualista para liberar algo de sangre. Ansiaba la "invisibilidad" del monstruo de la boca pero resistió la tentación, por si acaso algo sucedía permitiendo que un monstruo que había asesinado lo poseyera, y terminó el baile. Mientras Lumian bailaba los últimos movimientos, escuchó voces débiles y suaves. Sonaba como si muchas personas estuvieran comunicándose, pero no estaba claro de dónde venían las voces. Lumian lo analizó y se dio cuenta de que las voces parecían provenir de su cuerpo, de la corrupción que había sido sellada. Después del último movimiento, Lumian se quedó allí y murmuró para sí mismo: ¿Qué escuché? Lumian solo era semianalfabeto en el campo del misticismo y no pudo identificar la fuente de los sonidos suaves que había escuchado. No tuvo más remedio que renunciar, ya que no era más aterrador que la corrupción misma. Después de que los sonidos se desvanecieron y él terminó los dos bailes misteriosos, Lumian confirmó que el Danzante había mejorado su espiritualidad. Aunque sabía que probablemente era inferior a la Secuencia 9 que sobresalía en espiritualidad, se había liberado de las cadenas de ser un Cazador. Se sentía por encima del promedio. Mis deficiencias han sido compensadas. Lumian estaba muy contento por eso. Lumian no se detuvo a pensar en qué le pasaría a su cuerpo después de soportar el poder del Danzante y la corrupción correspondiente. No podía detenerlo, así que decidió no pensar en ello. Se frotó la cabeza cansado y decidió descansar por la noche, ¡volviendo al mundo real para esperar al búho!
El Señor de los Misterios 2: Círculo de Inevitabilidad (Novela)

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El Señor de los Misterios 2: Círculo de Inevitabilidad (Novela) Capítulo 72

Estás leyendo el capítulo 72 de El Señor de los Misterios 2: Círculo de Inevitabilidad (Novela), un novela. El Señor de los Misterios, segunda parte. En el año 1368, a finales de julio. Carmesí lloverá del cielo. Este capítulo tiene publicado el 4 de noviembre de 2023, Traducido por el grupo Morganxc, Derk10. El Señor de los Misterios 2: Círculo de Inevitabilidad (Novela) tiene 1189 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.