Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 809 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
—Esta acción es desaconsejable —advirtió el Corazón—. El paso por el Más Allá es...
—No pregunté si era recomendable —dijo Noah bruscamente. Entrecerró los ojos. No necesitaba que el Corazón empezara a darle la lata. Lo último que necesitaba era intentar buscar por la Sala del Corazón para averiguar cómo activar el Pasaje del Investigador Principal—. Te pedí que me mostraras el pasadizo. Que sepas que tengo todo el derecho a suicidarme haciendo estupideces. Lo he hecho cuando personas a las que quiero muchísimo más que tú me han dicho que no lo hiciera, y desde luego no voy a parar ahora. Pero si quieres darme información sobre ellos para mejorar mis posibilidades de supervivencia, no me quejaré.
—No puedo aportar mucha información adicional —dijo el Corazón—. Los registros de la Gran Biblioteca...
—Sí, sí —dijo Noah con un suspiro—. Lo sé. Tengo una llave de Investigador. Eso significa que haces lo que te digo, ¿no? Y digo que he escuchado las advertencias. Reconozco los riesgos. Pero el deber no me permite otro camino que el que sigue adelante. Muéstrame el Pasaje del Investigador Principal.
El Corazón palpitó. Una onda de energía azul recorrió la oscuridad que rodeaba a Noah. Por un instante, se preguntó si estaría a punto de apagarse para no tener que ceder a sus exigencias.
Entonces, un estruendo lejano captó su atención. La piedra chocaba contra sí misma, acercándose a gran velocidad. Luces destellaron en la oscuridad para iluminar un pasadizo de piedras que surgían de las sombras, encajándose unas con otras como un rompecabezas.
El camino conectó con la plataforma donde se encontraba Noé con unos últimos clics. Luego se quedó en silencio. Una tenue energía azul zumbaba a su alrededor, serpenteando entre las conexiones de las piedras en lenguas de energía retorcidas.
“La conexión se ha restablecido”, informó el Heart con un zumbido estático.
Noah exhaló lentamente. Hizo una última revisión de sus pertenencias; no es que llevara mucho consigo. Solo llevaba el saco de comida colgado al hombro. Su calabaza se había ido con Lee y Moxie con Grim.
Le dirigió una mirada a Prayer, quien lo había observado con cautela desde el otro lado de la plataforma.
—Puede que me vaya un rato —dijo Noé—. Cuídame. Y dile al Devorador que te dije que no te matara. Ni que hicieras ninguna estupidez. Volveré enseguida.
“Oración”, dijo Oración.
Noé negó con la cabeza. Luego se dio la vuelta y salió al sendero, adentrándose en la oscuridad.
No tardó mucho en dejar atrás la plataforma del Corazón. Las sombras lo envolvieron todo, salvo las tenues espirales azules de magia que recorrían las piedras bajo sus pies, pero eran suficientes para ver.
Noé dejó que su dominio se extendiera por su entorno mientras continuaba por el sendero. Pronto le notificó que había llegado a la pared de la habitación y a un pasaje que debía estar oculto tras el enorme cuerpo del Devorador.
El monstruo aún cubría la pared a su alrededor, pero se había quedado inmóvil. Su consciencia seguía transferida al Corazón.
Continuó pasando las enormes piernas del Devorador y entró en un pasadizo que atravesaba la pared tras él. Las piedras se transformaron en tierra firme y la magia se desvaneció, pero su dominio aún era más que suficiente para guiarlo hacia adelante.
No había bifurcaciones ni ramificaciones en el pasillo. Era solo un camino recto. Eso, al menos, simplificaba las cosas. Noé siguió la curva del túnel, acompañado únicamente por el eco de sus pasos en la oscuridad.
Su corazón latía más rápido en el pecho con cada paso que daba. La huida estaba tan cerca. Era bastante irónico. Uno habría pensado que, después de esperar en la Línea durante incontables años, unos meses le habrían dado mucha menos importancia.
Pero eso no podría haber estado más lejos de la verdad. La Línea le había enseñado una cosa por encima de todas las demás. El tiempo pasaba. Siempre pasaba. Nadie podía cambiarlo. El único aspecto del tiempo que podía controlarse era cómo se gastaba.
Una preparación adecuada era importante. Tomar demasiados atajos resultaría en una casa construida sobre cimientos precarios. Avanzar apresuradamente podría acabar desperdiciando aún más tiempo. Pero había hecho prácticamente todo lo posible.
Solo podía llevar sus Runas hasta cierto punto en entrenamientos aislados. Demasiado de cualquier cosa siempre resultaba en rendimientos decrecientes. La verdadera fuerza solo se lograba con la experiencia en combate y al arrebatarle poder a quienes se interponían en su camino.
El dominio de Noah se estremeció. Ni siquiera podía ver su nariz, pero no le hacía falta. Ante él no había más que un muro escarpado. Escombros cubrían el suelo a su alrededor como si alguien se hubiera dado por vencido a mitad de la excavación del pasaje en el que ahora se encontraba.
Había llegado al final.
Pero había más que un simple muro ante él. Noah podía sentirlo como una pequeña capa de escarcha presionando su mente.
El más allá.
Delgadas astillas serpenteaban por el aire a su alrededor. La barrera del Más Allá entre la Ciudadela y Obsidia era más débil allí. Más fácil de acceder, como si alguien hubiera desgarrado una tela de gasa hasta que apenas podía entrecerrar los ojos por los agujeros.
Noé respiró hondo y calmó su corazón palpitante. Esto era algo que nunca había intentado. Liberarse del Más Allá era algo completamente distinto a intentar controlar su poder.
Existía la posibilidad de que esto se acercara peligrosamente a provocar su ira. Pero el Investigador Principal había usado este pasaje en algún momento. Noah no iba a intentar crear una runa con él, así que, en teoría, estaba bastante seguro de que no habría problema.
Aún así… quizás sea mejor asegurarme de tratar de evitar sobresalir demasiado ante el Más Allá.
Noé se nutrió de las grandes cantidades de Más Allá que asolaban su mente. Moldeó su alma, extrayendo el Más Allá mientras atraía todo lo demás hacia lo más profundo, hasta envolverse en la energía blanca fractalizada como si fuera un capullo.
No estaba seguro de si el equivalente a poner una caja de cartón sobre su cabeza sería suficiente para engañar a una fuerza mágica interdimensional lo suficientemente poderosa como para destruir a un grupo de magos de rango 7 y 8, pero nunca estaba de más intentarlo.
No le quedaba nada en lo que pensar. Nada, al menos, que Noé estuviera dispuesto a retrasar más.
Dio un paso adelante. Cerró los ojos y extendió los brazos.
Noé se acercó al Más Allá. Lenguas de energía lo recibieron casi al instante, como si ya supieran lo que quería. Noé presionó sus manos contra la magia. Esta se enroscó alrededor de sus dedos como humo. Había una leve fuerza de succión dentro del Más Allá.
Este no era un pasaje nuevo. Era uno muy transitado, un camino forjado a través del Más Allá, recorrido muchas veces antes que él. Noah no tuvo que volver a abrirse paso entre la extensión blanca. Solo tenía que abrir la puerta.
Noé dejó escapar un suspiro lento.
Sus ojos se abrieron.
Él dio un paso adelante.
Y sin siquiera un estallido, Noé desapareció.
* * *
Renovación se dejó caer en su Cúmulo con un suspiro de agotamiento. El monstruo de las nubes se deformó bajo ella, más que dispuesto a intentar devorar a la diosa si su atención se desviaba un instante, pero ya estaba acostumbrada.
Le dolía todo el cuerpo. Había estado entrenando mucho más con Decras últimamente, y al otro dios sin duda le encantaba llevarlos a ambos al límite. Renovación ni siquiera podía quejarse. Los resultados hablaban por sí solos.
Había avanzado más en las últimas semanas que en milenios desperdiciando su vida al servicio de la Orden. Tenía sentido. Después de todo, no la necesitaban fuerte. Solo la necesitaban para cumplir con su deber.
Eso no significaba que Renovación viviera para el poder. Hubo un tiempo en que sí lo hizo. Tales deseos nunca abandonaban del todo a una persona... pero cambiaban. Renovación buscaba más que fuerza, pero la fuerza era el camino por el que se podían alcanzar casi todos los demás objetivos.
Casi todos los demás objetivos.
Lo único que el poder jamás podría resolver del todo era el aburrimiento. Se golpeó la rodilla con los dedos con impaciencia.
—¿Quieres que lo revise de nuevo? —preguntó Decras mientras se sentaba a su lado, con una leve sonrisa en los labios—. ¿De verdad crees que algo ha cambiado desde la última vez que revisamos?
—No —dijo Renovación—. Pero las vidas mortales pasan tan rápido. Nunca se sabe.
—Aún queda tiempo —respondió Decras—. Faltan meses para el torneo al que mis pequeños discípulos rebeldes enviaron al grupo de Noah. No harán más que prepararse y entrenar. No me digas que no has tenido suficiente.
Renovación hizo una mueca. Una figura peluda le golpeó la pierna con la cabeza. Ella bajó la mirada, y Mascot estiró el cuello hacia atrás para mirarla. El pequeño demonio felino tenía un brillo especial en sus ojos negros.
—Mascot está de acuerdo conmigo —dijo Renovación—. Ya sabes cómo son los mortales. Quizás Noé regresó.
Decras la miró de reojo. «Renovación».
—¿Qué? —espetó Renovación—. No regresó a la Línea, y tu poder sigue en la calabaza, ¿verdad?
—Hace tiempo que no tengo poder —respondió Decras—. ¿De verdad crees que ese mortal enloquecido pudo haber evitado suicidarse durante tantos meses? Ambos intentamos usar las conexiones que tenemos con su mente.
Renovación apretó la mandíbula. Ella lo sabía. Habían intentado varias veces penetrar en la mente de Noah. Para averiguar dónde estaba el mortal. La idea de que hubiera muerto luchando contra Padre... era un desperdicio. No podía aceptarlo.
Pero ninguno de los dos había tenido éxito. Sus intentos de escudriñar su alma no habían encontrado nada. Era como si nunca hubiera existido.
—Inténtalo —dijo Renovación—. ¿O tienes algo mejor que hacer?
—Siempre tendré celos de tu capacidad para tener una fe tan ciega en lo imposible —dijo Decras con un suspiro. Se pellizcó la frente con una mano mientras chasqueaba los dedos de la otra. El poder se extendió por la pantalla oscura que flotaba ante ellos, pero Decras ni siquiera se molestó en mirarlo—. Pero la fe no puede cambiar lo que ya sucedió. Noah Vines ha muerto. No hay nada que ver.
El color floreció en la pantalla.
Los ojos de Renovación se abrieron de par en par. Mascota emitió un zumbido de satisfacción a sus pies. Enroscó su cola peluda y apoyó la barbilla sobre ella.
“¿Ves?” preguntó Decras con cansancio.
—Sí —suspiró Renovación, con una sonrisa de alegría que le dividió el rostro al inclinarse hacia adelante en su Cumulo. La emoción la apretaba el pecho como un vendaje mientras una risa brotaba de sus labios—. Acepto.
—¿Qué? —La atención de Decras finalmente se centró en la pantalla. Respiró hondo—. No puedes hablar en serio.
Los dos dioses contemplaron a un hombre. Estaba de pie en un mar de piedras escarpadas y multicolores, con el rostro cubierto de una espesa barba incipiente y la ropa hecha jirones. No llevaba nada más que una bolsa de hule colgada del hombro, pero las doradas chispas de poder que se filtraban por sus ojos como nieve cayendo dejaban muy claro que no era un mendigo.
Noah Vines había regresado.

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 809
Estás leyendo el capítulo 809 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 7 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.