Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 78 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En pocos minutos, todo el grupo se reunió de nuevo. Edward y Allen también despertaron, pero se retiraron al otro extremo del campamento. A Noah le pareció perfecto. Cuanto menos tuviera que interactuar con ellos, mejor.
Brayden los observó estirarse con el ceño fruncido, pero no dijo nada. Una vez que terminaron, se prepararon para salir del campamento en busca de monstruos. El sol apenas asomaba por el horizonte, así que faltaba al menos una hora para que amaneciera por completo.
Tiempo de sobra para practicar contra unos cuantos Rastreadores. La verdad es que quien puso los nombres a las cosas acertó de pleno esta vez. Rastreador. Je.
—¿Estás de caza? —preguntó Brayden.
—Sí. Vamos a dar una lección rápida antes de irnos. ¿ Está bien? —preguntó Noé.
—Me parece bien —dijo Brayden—. Grita si algo sale mal y necesitas ayuda.
"Servirá."
Se pusieron en marcha y, por suerte, Allen y Edward se quedaron. Esta vez no había necesidad de mantenerlo en secreto, así que Noah los llevó a un arbusto que estaba a pocos pasos del campamento.
—¿Dónde está el monstruo? —preguntó Todd, mirando a su alrededor mientras Noah se detenía frente al arbusto—. No me digas que vamos a golpear una planta.
—La planta está involucrada, pero no es nuestro objetivo principal —respondió Noah—. Los Rastreadores sí. Antes de empezar, hablemos brevemente de ellos. Son ciegos, pero pueden sentir los temblores del suelo con bastante precisión. Los Rastreadores no son los monstruos más rápidos que he visto, pero tampoco son particularmente inteligentes. Son una especie de mezcla entre los monos pequeños y los Cortadores, pero sin garras.
—Eso no suena demasiado peligroso —dijo Todd—. Entonces podemos anticiparnos a sus movimientos, ¿no? ¿Y qué hay de ellos?
—Son un poco más variados de lo que estamos acostumbrados —admitió Noah—. Pero variados de una forma distinta. Lo único que les he visto hacer hasta ahora es morder, pero no de una manera o patrón específico que haya podido encontrar. Eso significa que tu objetivo no será solo predecir un movimiento exacto, sino también mantener la distancia entre tú y su boca.
—Eso significa que Isabel está en desventaja —dijo Todd, mirando a Isabel.
—Iré la última —dijo Isabel, mordiéndose el labio inferior pensativa—. Necesito ver cómo los combaten, pero tengo algunas ideas.
—¿Son inteligentes? —preguntó Todd.
—No. Y, lo que es más importante, solo les importa proteger a estos —dijo Noah, señalando con la cabeza hacia el arbusto que tenía detrás—. Básicamente, no les importa nada más. No creo que los Rastreadores supongan un gran reto para nadie, pero es un buen punto de partida, sobre todo porque me tomé un descanso inesperado.
—¿Puedo ir primero? —preguntó Todd, frotándose las manos—. Quiero probar algunas de las Imbuiciones Corporales en las que he estado trabajando.
—Claro. Pero después de que les haga una demostración. No tiene sentido correr riesgos innecesarios. Retrocedan todos, por favor. No queremos que el Rastreador se distraiga y ataque a la persona equivocada.
Todos retrocedieron varios pasos. Noé esperó a que hubiera suficiente distancia entre los espectadores y el arbusto, luego se acercó y tocó una de las flores. Esta se estremeció, encogiéndose sobre sí misma. Noé sacó su pipa del bolsillo, la llenó con hierba Flashgrass, la encendió y se la puso entre los dientes.
El suelo tras Noah crujió inconfundiblemente. Noah se giró justo cuando un Rastreador surgió del suelo, emitiendo un siseo de advertencia.
Todd soltó una carcajada de inmediato. "¡Esa cosa se ve ridícula!"
En cierto modo sí.
—No te preocupes, si no tienes cuidado, te arrancará la cara —dijo Noah. Apoyó un pie en el suelo. El Rastreador se abalanzó sobre él, pero Noah se hizo a un lado. Sus mandíbulas se cerraron en el aire justo donde él había estado un instante antes, pero se reorientaron al tocar el suelo.
Noé había descubierto que los Rastreadores, si bien no eran muy creativos, sí eran muy persistentes. Mientras estuviera cerca del arbusto, lo perseguirían sin cesar hasta que uno de ellos muriera.
—¡Fíjate cómo se mueve! —gritó Noah, esquivando de nuevo para mantenerse por delante del monstruo tubular—. No ceja en su empeño. No vas a tener ni un segundo para quedarte quieto y cargar magia. No es muy fuerte, pero sigue avanzando.
Retrocedió a saltos varias veces, esquivando una serie de mordiscos del cada vez más agitado Rastreador, y luego se impulsó por encima de su cabeza con una ráfaga de viento. En el momento en que los pies de Noé tocaron el suelo, el Rastreador se abalanzó sobre él de nuevo.
—¿Qué tan rápido pueden girar? —gritó Todd—. ¿Puedes darles vueltas?
—¡Vamos a averiguarlo! —gritó Noé. Se hizo a un lado de un salto, esquivando por poco las fauces del monstruo, y corrió hacia su espalda. El monstruo giró, pero su cuerpo torpe no le permitía seguirle el ritmo a sus movimientos impulsados por el viento.
Noah tuvo que frenar para evitar dar una vuelta completa alrededor del Rastreador y terminar de nuevo frente a sus dientes. Intentó colocarse a su espalda, lo que provocó que el monstruo topo girara en círculos sin cesar.
—No es lo suficientemente inteligente como para intentar moverse en la otra dirección —observó Isabel—. Solo es peligroso cuando estás justo delante.
—¿Qué tan resistente es su piel? —preguntó Emily.
Noé recurrió a su magia rúnica, recogiendo el humo que ascendía de su pipa, y dejó escapar un zumbido bajo. Una punta de ceniza caliente se clavó en la nuca del Rastreador. Las piernas del monstruo cedieron al instante cuando la ceniza le cortó la médula espinal.
Desvió la estaca, convirtiéndola de nuevo en humo, y luego la reformó a través del ojo del Rastreador para asegurarse de que estuviera muerta. Noé retrocedió, hizo una pausa. Se acercó a su cabeza, le arrancó los dientes de la boca, se enderezó y se reincorporó a su audiencia.
—¿Alguna otra pregunta? —preguntó Noé, asegurándose de dirigir el humo de su pipa hacia el suelo, lejos de todos. El hecho de que él pudiera evitar inhalarlo no significaba que fuera bueno para los demás.
—Si no hubieras usado magia para acelerarte, ¿habrías sido más rápido? —preguntó Todd tras un momento de silencio.
Noah reflexionó un instante y luego negó con la cabeza. —No. Sigue siendo más rápido que yo. Quizá si tuviera alguna Imbuición Corporal sería diferente, pero por desgracia aún me falta en ese aspecto.
Los estudiantes intercambiaron miradas.
—Déjame intentarlo —dijo Todd, frotándose las manos—. Quiero probar.
—Claro. Vamos a buscar otro arbusto y puedes servirte tú mismo —dijo Noah con un gesto alentador—. Lee y yo estaremos observando, pero haz como si no lo hiciéramos.
"Entendido."
El grupo caminó una corta distancia hasta el siguiente arbusto y luego se dispersaron para darle espacio a Todd. Él se acercó solo y luego miró hacia atrás a Noah.
¿Cómo hago para que salga? ¿Simplemente pincho el arbusto?
"Sí."
—Perfecto —dijo Todd. Sonrió, se giró dándole la espalda al arbusto y extendió una mano hacia él. Agitó a ciegas un instante antes de que su mano encontrara una flor. Esta se arrancó de golpe y, casi al instante, el suelo bajo sus pies empezó a temblar.
Llamas brotaron de los nudillos de Todd y recorrieron sus brazos, subiendo hasta sus hombros y ardiendo con intensidad. Sin duda, se habían vuelto más fuertes desde la última vez que Noah lo había visto usarlas. Alzó una mano, formando una esfera de fuego arremolinada.
Antes de que el Rastreador pudiera siquiera salir de la tierra y revelar su ubicación, Todd disparó el rayo de calor. Este impactó contra el suelo, provocando un agudo grito de dolor en Todd mientras el Rastreador emergía de la tierra, con su característico hocico moviéndose agresivamente. Tenía una gran quemadura en la frente, pero el suelo había absorbido la mayor parte del impacto del ataque de Todd.
—¡Te dije que no fueras impaciente! —gritó Isabel.
—¡Se llama ataque preventivo! —se quejó Todd, pero no se movió de su sitio. El Rastreador seguía siseando furioso mientras esperaba para sentir dónde estaba Todd, pero el chico permanecía tan quieto como una tabla.
Bien. No te precipites, especialmente contra algo que no puede verte cuando no te mueves.
—Debería haber preguntado esto antes, pero ¿cómo está su audición? —preguntó Todd.
El Rastreador dio un paso en su dirección, abrió la boca y dejó escapar un siseo bajo de advertencia.
—No es la mejor —respondió Noé—. Pero tampoco la peor.
Todd formó otra bola de fuego en su mano. Luego, una sonrisa se dibujó en sus labios y la disipó, levantando deliberadamente un pie y arañando la tierra. El monstruo se abalanzó sobre él con un gruñido agudo. Todd saltó hacia atrás, elevándose mucho más de lo que Noah hubiera esperado de un simple salto.
El Rastreador frenó en seco antes de poder atropellar su propio arbusto y giró la cabeza a ciegas, intentando localizar a Todd. En cuanto sus pies tocaron el suelo, el monstruo volvió a embestirlo.
Un fino rayo de calor surgió de entre los dedos de Todd, alcanzando al Rastreador en el hombro. Le abrió un profundo agujero al monstruo, provocándole un chillido de dolor, pero no detuvo su embestida.
Todd volvió a saltar hacia un lado. Una vez más, recorrió casi el doble de la distancia que Noah creía que un salto normal le habría permitido. Deslizándose por la tierra, Todd giró hacia el Rastreador y disparó otros dos rayos de fuego.
El primero rozó la cabeza del Rastreador, chamuscándole el pelo pero sin causarle daños permanentes. El segundo le dio justo en un lado de la cabeza. Casi al instante, el aire se llenó del olor a pelo quemado y carne rancia cocinada.
“¡Ja!”, exclamó Todd, agitando una mano en llamas en el aire. “¿Qué les pareció?”
—Podrías haberlo hecho mucho antes —dijo Emily, cruzándose de manos—. Una actuación mediocre, en el mejor de los casos. Solo estabas presumiendo.
—No lo era —dijo Todd cruzándose de brazos—. Se llama práctica. Que pueda pillarlo desprevenido no significa que deba hacerlo. Esto es entrenamiento para otros monstruos. Más fuertes. Si lo desperdicio, entonces tendré la verdadera práctica contra algo que me mate de un solo golpe.
¡Por supuesto!
—Buen trabajo, Todd —dijo Noah—. Lo hiciste muy bien. Isabel tenía razón en que probablemente podrías haber esperado un momento más, pero ¿por qué no compartes exactamente lo que hiciste para que todos podamos aprender de ello?
Todd se encogió de hombros. “Me imbuí los ojos con una runa de calor para ver dónde estaba el Rastreador bajo tierra. Está a unos tres o cuatro metros y medio, por cierto. Se movió mucho más rápido de lo que pensaba. Vino hacia mí en diagonal en vez de subir en línea recta, así que no pude atraparlo a tiempo. Por eso fallé el primer hechizo”.
—¿Y qué hay de los saltos mejorados? —preguntó Moxie—. ¿Más Imbuición Corporal?
La sonrisa de Todd se ensanchó. “Sí. Tengo las dos piernas imbuidas con una Runa de Fuego. No es lo más cómodo, así que entiendo por qué decías que es mejor esperar a tener Runas de Rango 2. Me acaloro muchísimo cuando uso las Imbuiciones. Si estuvieran un poco más optimizadas para la energía en lugar de solo fuego puro, sería mucho mejor. Aun así, funciona”.
—Lo hiciste genial —dijo Lee, levantando el pulgar hacia Todd—. Aunque deberías haberle dado un poco más de fuerza.
—Tal vez la próxima vez —dijo Todd—. ¿Isabel, te toca?
—¿Qué tal si va Emily? —sugirió Isabel—. A juzgar por la mirada que te está dando, creo que quiere tener la oportunidad de demostrar sus propias habilidades.
—Claro que sí —dijo Emily, crujiéndose los nudillos—. Voy a darte una paliza…
—¡Emily! —espetó Moxie—. Habla como corresponde a una Torrin.
Emily arrugó la nariz con fastidio. —Sí, sí. Lo que sea. Hagámoslo. Esto es fácil. Te enseñaré cómo se hace, Todd.
Ah, un poco de rivalidad. Siempre viene bien para que todos se esfuercen al máximo. Perfecto.
—Bueno —dijo Noé arrastrando las palabras, señalando otro arbusto a poca distancia—, no faltan arbustos, y todavía tenemos tiempo antes de que salga el sol. ¿Empezamos?

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Capítulo 79
El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 78
Estás leyendo el capítulo 78 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.