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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 684 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
—De verdad que eres impredecible —dijo Garina, examinándose los nudillos—. Nunca había visto un estilo de lucha como este, Noah. Es fascinante. Jamás se me había ocurrido bloquear golpes repetidamente con la cara. Su cuerpo se retorció al lanzar una patada que se dirigió rápidamente hacia el costado de Noah antes de que él pudiera siquiera responder a la pregunta. Noah ni siquiera intentó esquivar el ataque. Esa opción ya no le servía de nada. Garina había sido mucho más rápida que él antes de que comenzaran a pelear hacía varias horas. Ahora, estaba exhausto y agotado. Le dolía todo el cuerpo, formando un enorme hematoma, y tenía los huesos plagados de microfracturas. Había disminuido aún más la velocidad, lo que significaba que apartarse ya no era una opción. Hacía ya bastante tiempo que no lo era. En lugar de eso, exhaló al recibir el golpe, dejándose casi caer y absorbiendo la fuerza del impacto. Su pie se elevó rápidamente, convirtiendo el impulso que Garina tan generosamente le había transmitido en una patada propia. El golpe le dio en el estómago. Eso no hizo que el impacto que recibió Noah doliera mucho menos. Un instante después, retrocedió tambaleándose con un quejido de dolor, apenas logrando mantener el equilibrio. Garina no cedió. Se abalanzó sobre él, golpeándolo desde todas direcciones. No cesaban los ataques. Noah tuvo que emplear hasta la última gota de concentración para mantenerse ileso. Ignoró los golpes dirigidos a sus zonas menos vitales. Su única preocupación era evitar que ella le volviera a arrancar la cabeza de un puñetazo. Cualquier atisbo de pensamiento racional desapareció de su mente. Apenas recordaba que aquello era un entrenamiento. Solo quedaba la lucha. El resto del mundo hacía tiempo que había desaparecido. No importaba. Cualquier cosa que no fueran los ataques de Garina no era más que una distracción. Una distracción que no podía permitirse. Los golpes que caían sobre Noah se sucedían uno tras otro. Sus esfuerzos por defenderse flaqueaban. Solo podía soportar un tiempo más la paliza que le daban antes de que su cuerpo y su mente dejaran de responder como debían. Todo se volvió lento y pesado. Sus extremidades no respondían a las órdenes de su mente, y su mente no respondía a las órdenes de su alma. Era como si tres entidades distintas intentaran controlarlo simultáneamente. Pero, incluso cuando Noé sintió que su conciencia comenzaba a apagarse literalmente a medida que se desvanecía, descubrió que algo más estaba sucediendo. Se estremeció hacia un lado. Fue una orden de su propio cuerpo, no un pensamiento de su mente ni una orden del alma. El puño de Garina pasó zumbando junto a su rostro. Le rozó la oreja tan cerca que sintió el latigazo de su cabello contra su piel, pero el golpe no lo alcanzó. Garina no esperó a que recuperara el equilibrio. Su rodilla ya se dirigía hacia su estómago, pero el cuerpo de Noah también se movía. Se giró sobre sí mismo, dejando que el golpe rozara su estómago, casi rozándole los pelos. En el mismo movimiento, la palma de Noah impactó contra la barbilla de Garina. El impacto fue similar al de una patada a una pared de ladrillos, pero aun así dio en el blanco. Su cuerpo se movía por sí solo. Garina reaccionó de inmediato empujando a Noah hacia atrás y lanzándose sobre él mientras estaba desequilibrado. Noah retrocedió de un salto para mantener la distancia, pero Garina se impulsó con las manos y se lanzó hacia él de cabeza, como un proyectil con forma de apóstol. Noah se arqueó hacia atrás, cayendo al suelo y permitiendo que Garina pasara justo por encima de él. Alzó las manos, clavándolas en su estómago con toda la fuerza que aún podía reunir. Una fuerza descomunal se abalanzó sobre sus brazos. Para cuando Noah se dio cuenta de que Garina le había agarrado las muñecas en pleno vuelo, ya lo había arrancado del suelo. El viento le azotó la cara cuando Garina aterrizó y lo hizo girar como un saco de patatas, lanzándolo de bruces contra el suelo. El cuerpo de Noah giró por sí solo. Su torso gritó de dolor mientras se impulsaba hacia un lado, redirigiendo el impulso del balanceo para, de alguna manera, embestirla en el abdomen. Chocaron con un fuerte golpe que hizo temblar los huesos. Si hubiera sido una humana normal, la fuerza probablemente habría sido suficiente para hacerla caer al suelo y dejarla sin aliento. Pero ella era Garina, y los esfuerzos de Noah solo lograron arrancarle un leve gruñido. Le daba igual. Ya no le importaba nada. Noah puso todas sus fuerzas en girar su cuerpo como una peonza. Sintió que su pierna cortaba el aire como un hachazo antes incluso de darse cuenta de lo que hacía con ella. Su talón impactó contra la nuca de Garina. Sus ojos se abrieron ligeramente y tropezó hacia adelante. Derribó a Noah y le propinó una patada, pero él ya se había apartado rodando. Era extraño. Los ataques de Garina no parecían ralentizarse. Seguía siendo tan rápida como al principio del combate. Simplemente, sus golpes ya no impactaban con tanta frecuencia. Cada vez más ataques rozaban o se deslizaban contra Noah, sin causarle daño significativo. Era como si supiera dónde iban a ir los ataques incluso antes de que Garina los lanzara. Respondía a los ataques antes de que siquiera se acercaran. En cierto modo, ya ni siquiera sentía que estaba luchando. Esto se parecía más a una danza. Noah casi podía oír la melodía de una canción lejana resonando en su cabeza, dictando el ritmo de los movimientos que él y Garina estaban predestinados a realizar. Cada movimiento parecía una docena de veces. Cada paso estaba ensayado. Como si lo hubieran preparado todo para una gran competición hasta dominar la danza-lucha a la perfección. Noah se sorprendió tarareando la melodía. Ni siquiera sabría decir cuál era. Su mente estaba aún medio dormida, incapaz de registrar nada más allá de un fugaz recuerdo. Simplemente sabía que estaba ahí, fuera lo que fuese. Era casi como si… Un instante de lucidez golpeó a Noah como un puñetazo de Garina. La separación entre su mente, cuerpo y alma se hizo añicos cuando, por una fracción de segundo, los tres volvieron a unirse. Y en ese momento de claridad suprema, todo sonido se acalló. El puño de Garina impactó directamente en la nariz de Noah. Él murió. Su alma se desprendió de su cuerpo por quinta vez ese día. Noé dejó escapar una retahíla de maldiciones entrecortadas mientras el dolor de su muerte se desvanecía, reemplazado por la agonía desgarradora de su alma siendo desmenuzada. Prácticamente se hundió de nuevo en su calabaza antes incluso de que esta comenzara a tirar de él hacia atrás. Abrió los ojos de golpe y se incorporó rápidamente, despojando al cadáver de sus ropas para ponérselas. Solo estaban un poco ensangrentadas. No tenía sentido desperdiciar un uniforme en buen estado cuando Garina probablemente iba a arruinarle el siguiente de todos modos. —Uy —dijo Garina, mirando la sangre que le goteaba de los nudillos—. No intentaba matarte. Creo que me dejé llevar un poco por la emoción del momento. —Literal y figurativamente —gruñó Noah mientras se ponía la chaqueta y se levantaba. Un fuerte dolor de cabeza le atravesaba la cabeza. No iba a desaparecer hasta que recuperara su magia y pudiera invocar de nuevo el Fragmento de la Renewal. —¿Qué pasó allí? —preguntó Garina—. Eso fue… “Tuve un momento en el que todo pareció encajar. Entonces me diste un puñetazo en la cara y morí.” —Esa parte no —dijo Garina con un resoplido—. En serio, no deberías detenerte en medio de una pelea para admirar tu propia genialidad. Al menos espera a que termine. No, hablo de antes de que tu pequeño momento de lucidez te costara la vida. Estabas esquivando mis golpes. —La verdad es que… no estoy del todo seguro —admitió Noah. Frunció el ceño mientras rebuscaba en sus recuerdos. La canción que juraría haber oído había desaparecido. Recordaba haberla escuchado, pero las notas y la melodía se habían esfumado por completo. No quedaba nada más que el recuerdo de su desaparición. ¿Eso era un patrón? ¿Puedo percibir patrones sin tener magia? ¿Y qué clase de patrón era ese? Es… extraño. Muy extraño. —Bueno, sea lo que sea, no estuvo mal —dijo Garina, examinando a Noah como si fuera un filete con un marmoleado excepcional—. Te adaptaste al combate físico más rápido de lo que esperaba. Vi muchos movimientos de Lee en los tuyos, pero también había otros. Si seguimos practicando así, podrías llegar a ser alguien importante. Hemos terminado por hoy. Supongo que prometí ayudarte con tu clase, y odio romper promesas. —Gracias, creo —dijo Noah, frotándose la frente mientras intentaba ordenar sus pensamientos ante el fuerte dolor de cabeza que le taladraba la cabeza—. Sabes, no es que me queje, pero no me hiciste ninguna pregunta durante la pelea. Simplemente peleamos. Garina sonrió con sorna. “Respondes a muchas más preguntas con tus acciones que con tus palabras. Lo que más me interesaba era saber qué clase de persona eras, y ya lo sé. Ya descubriré lo demás. Ahora prepárate. Te llevo de vuelta a Arbitage para tu clase, y no quiero que me vomites encima cuando lleguemos”. A Noah le palpitó de nuevo la cabeza, pero a pesar de ello, la comisura de sus labios se curvó en una leve sonrisa. —No prometo nada.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 684

Estás leyendo el capítulo 684 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.