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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 665 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Jalen se cruzó de brazos. Dirigió la mirada hacia los campos ondulados de hierba roja que se extendían a su alrededor. El viento que cortaba el aire hacía que la hierba alta danzara como una llama. A lo lejos, recortada contra el sol poniente en el horizonte, se alzaba sobre los campos la sombra de una ciudad inmensa. Sus altísimas agujas se elevaban hacia el cielo, rasgando las nubes que osaban pasar. Los tejados de casas de formas extrañas asomaban tras la muralla que rodeaba la ciudad, y columnas de humo multicolor se elevaban en espiral formando una bruma aceitosa. —Bueno, pues. Esto sí que es algo, ¿verdad? —Jalen golpeó el suelo con el pie y se quedó quieto un instante, disfrutando de la brisa que le despeinaba el cabello. Era casi tan agradable como no tener ninguna responsabilidad. Desafortunadamente, no conocía muy bien esa sensación. Un gemido surgió del suelo detrás de Jalen. Apartó la mirada de la ciudad y se giró al ver a un demonio incorporarse, frotándose los ojos. “Uf. Mi cabeza. ¿Qué... dónde estoy?” —Ah. Ya te despertaste —dijo Jalen—. Me preguntaba cuándo lo harías. Ya me estaba aburriendo. —¿Aburrida? —Los ojos del demonio se abrieron de par en par al comprender por fin la escena a su alrededor. Se puso de pie de un salto. Observó a Jalen con ojos cautelosos y recelosos—. ¿Qué está pasando? Esta no es la torre. ¿Dónde están los demás? ¿Dónde estoy? —El Plano Mortal —respondió Jalen—. Una zona un poco diferente. No quería venir solo, ¿sabes? Habría sido terriblemente aburrido. Apenas tuve tiempo de preparar mi mochila de emergencia. Horrible, de verdad. El demonio lo miró fijamente durante varios segundos que se hicieron eternos. —No tienes un… Jalen señaló detrás de ella. Se giró. Detrás de ella, sobre la hierba, había una gran bolsa de lona. Estaba abultada por los lados, donde los bordes de algo grande y circular la presionaban en su interior, tensándola peligrosamente. La punta metálica de algo pequeño y afilado sobresalía por donde había atravesado la costura de la bolsa, brillando peligrosamente bajo la luz de la tarde que la bañaba. —¿Ves? —preguntó Jalen—. La bolsa. Hablando de eso, ¿me la podrías dar? Llevo tanto tiempo aquí esperando a que te despiertes que se me han agarrotado las piernas y creo que me voy a caer si me muevo. La vejez nos está afectando a todos. Ah, ten cuidado. Tiene algunas partes afiladas. Son un poco flexibles, así que podrías lastimarte si te pinchas. Eso sería terrible. —Estoy muy confundida —murmuró la demonio, extendiendo lentamente la mano hacia la bolsa y levantándola en el aire. La bolsa estaba sorprendentemente ligera; claramente no estaba muy llena. Se la pasó despacio a Jalen—. ¿Podrías decirme qué está pasando? Por favor. Lo último que recuerdo es que estaba durmiendo en la torre con los otros demonios. ¿Por qué estás aquí? ¿Por qué estoy yo aquí? “Oh, ahora me haces sentir como un idiota. Ya casi lo decía. Puede que me hayan expulsado del Imperio. No quería ir solo, así que puede que te haya secuestrado. Para ser justos, no es que vivieras en la torre. Así que simplemente te he trasladado de una parte del Plano Mortal a otra.” —¿Tú... espera? ¿Alguien fue lo suficientemente fuerte como para expulsarte del Imperio? —La demonio palideció—. ¿Qué clase de monstruo era ese? —Es muy guapa. Por desgracia, tiene dueño —dijo Jalen, pellizcándose el puente de la nariz y suspirando. Se echó la mochila al hombro—. En fin. El tiempo apremia. Tenemos todo un mundo nuevo por explorar. Podrías fingir que te emociona. Te he hecho un favor. ¿Para qué vivir en una pecera cuando puedes estar en el océano? ¿Hay depredadores en la pecera? Jalen ladeó la cabeza. Luego soltó una carcajada. “Tienes razón. Puede que tengas razón en eso, pero lo pasado, pasado está. No me digas que no estás al menos un poco emocionado de estar aquí. Bueno, probablemente sí. Pero no tenemos tiempo para eso. Después de todo, tenemos un trabajo que hacer”. —¿Un… trabajo? —La demonio lo miró fijamente, todavía tratando claramente de orientarse y comprender lo que estaba sucediendo. —Sí, una bastante grande —dijo Jalen frotándose la barbilla y echando un vistazo a la ciudad que se divisaba a lo lejos—. Tenemos que explorar el lugar. No creo que Spider tarde en llegar, y necesito asegurarme de tener todo listo para jugar a los dardos cuando llegue. Me va a deber un montón de partidas. “Creo que quizás tengas algún problema cerebral.” —Oh, muy probablemente —dijo Jalen con una sonrisa—. Bien, Linestra, ¿nos ponemos en marcha? * * * Resultó que nadie había visto a Linestra desde hacía bastante tiempo. Eso era algo preocupante. A Noah no le entusiasmaba la idea de que un demonio potencialmente peligroso rondara por Arbitage, pero estaba bastante seguro de que era lo suficientemente inteligente como para no llamar la atención. Esta zona ya estaba bajo la atenta mirada de los Inquisidores, y Noah había dejado muy claro lo que sucedería si alguien ponía en peligro la seguridad de sus alumnos. Era muy probable que ella simplemente hubiera aprovechado la oportunidad para huir e ir a explorar. A Noah no le preocupaba demasiado. Ella le había contado prácticamente todo lo que sabía sobre Orlen. No era mucho, pero había cumplido su función. Tillian hizo algunas preguntas sobre Linestra, principalmente para averiguar si era capaz de iniciar una matanza repentinamente, pero las respuestas que obtuvo parecieron tranquilizarlo. El Inquisidor se apartó del grupo y se sentó a esperar a que terminara la clase. Sin duda, no era un Inquisidor normal. Revin y Eline se unieron a él. Tillian no parecía muy contento con eso. De hecho, Eline tampoco. El único que parecía satisfecho con la situación era el propio Revin. El resto de la clase, al menos, transcurrió con bastante normalidad. Alexandra enseguida empezó a hablar en términos más generales para no revelar nada a sus nuevos visitantes. Noah ni siquiera había tenido que advertirle al respecto y, por suerte, ya habían avanzado lo suficiente como para que los demás alumnos pudieran empezar a practicar y perfeccionar sus patrones sin apenas más instrucciones. Cuando todo estuvo prácticamente terminado, aproximadamente una hora antes de que el Cañón de Transporte los llamara de vuelta a Arbitage, Noah y Moxie se dirigieron al grupo de Revin. Lee ya se había unido a ellos y había comenzado a quitarle a Tillian los dulces que, por desgracia, había traído consigo. —¿No te trae esto recuerdos del pasado? —preguntó Revin—. Buenos tiempos aquellos. Veo que seguiste mi consejo sobre las Formaciones. Parece que dominas bastante bien sus fundamentos. Sabía que tenías potencial. —Me dijiste que eras de rango 3 —dijo Noah secamente, cortando la charla trivial como una navaja—. No lo eres. —En parte sí —respondió Revin con una risita—. ¿Dejas de ser algo cuando te conviertes en algo más? ¿O es que ya no tienes acceso a las formas de energía que poseían tus runas más débiles ahora que has ascendido de rango? —Eso no es lo mismo —dijo Moxie—. No has venido aquí solo para perder el tiempo. —¿Eso fue una pregunta o una afirmación? —Revin se rascó la nuca—. Y que sepas que todo lo que hago es de vital importancia. Soy un hombre muy importante. “Hace aproximadamente un mes, estuvo postrado en cama durante una semana entera”, contó Eline. “No se levantó ni una sola vez. Simplemente se quedó ahí tumbado. Pensé que estaba muerto, pero bloqueó todas las salidas para que no pudiera irme”. “Estaba meditando”, dijo Revin. “Es bueno para la salud”. —Hoy no vamos a hacer esto, Revin —dijo Noah con voz amenazante—. Conoces a los Apóstoles. Necesito saber cómo... y necesito saber por qué estás aquí. No hay manera de que hayas venido hasta aquí solo para traer a Tillian. —Eso sería una tontería, ¿no? —preguntó Revin—. Pero tengo un alumno aquí, ¿sabes? ¿Acaso un profesor no puede visitar a su alumno? —No es tu alumno —dijo Noah, girándose al ver entrar a Emily con la mirada fría. Parpadeó. Por un instante, aunque físicamente no se parecían en nada, juraría que era idéntica a Moxie. Emily señaló a Revin con el dedo—. Y más te vale que no estés aquí intentando recuperarlo. ¿De verdad oye tan bien? Imposible. No estábamos hablando tan alto. ¿Cómo pudo Emily oír nuestra conversación? Revin arqueó una ceja. —Te recuerdo. Emily, ¿verdad? La antigua heredera Torrin. Eres… diferente. —Aléjate de James —dijo Emily—. Solo me ha contado un poco sobre ti, pero es más que suficiente. —¿Y si no lo hiciera? —Revin ladeó la cabeza. Un atisbo de seriedad inusual se dibujó en su voz—. ¿Me lo impedirías? Yo le enseñé al chico todo lo que sabe. Mucho más de lo que te ha demostrado, te lo aseguro. Y no has visto ni la mitad de lo que es capaz. Hay que estimularlo constantemente para que alcance su máximo potencial. Mis métodos son eficaces. ¿Qué puedes hacer? —Emily tiene razón —dijo Moxie—. No puedes simplemente abandonar a los alumnos y luego reaparecer con la intención de llevártelos de vuelta. James está ahora con nuestra clase. Un profesor no trata a sus alumnos como si fueran marionetas. —Nuestros métodos difieren. La diferencia radica en que a ti te importa el proceso, y a mí los resultados. Mira a Torrin, por ejemplo. —Revin asintió a Emily. Eline se puso rígida de repente. La magia fluyó a las yemas de los dedos de Noah, lista al instante si Revin hacía el más mínimo movimiento hacia Emily. —¿Acaso tu sobreprotección la ha preparado para…? Revin dejó de hablar de repente. Se quedó tan quieto como una estatua por un instante. Luego, una leve sonrisa se dibujó en sus labios. “Vaya. ¿No es interesante?” —¿De qué estás hablando? —preguntó Moxie. Noah podía sentir el poder de sus runas contra su dominio. Ella también estaba lista para atacar. —No te preocupes por mí —dijo Revin negando con la cabeza—. Vete, Torrin. No estoy aquí por James. Emily parpadeó. Eline comenzó a alejarse lentamente, y la mano de Revin se cerró sobre su hombro. —¡Maldita sea! —dijo Eline. —Tú no. No estás listo —dijo Revin. Se giró hacia Noah mientras Eline, abatida, regresaba a su sitio. Revin le hizo una seña con impaciencia—. Bien, entonces. ¿Quieres ir al grano? Con gusto. “Entonces dime cómo conoces a los Apóstoles.” —Oh, esa es fácil —dijo Revin con una amplia sonrisa que dejaba ver sus afilados dientes—. Hay cierta tensión entre nosotros… y probablemente por eso presiento que uno de ellos se dirige hacia acá. Espero que estés listo para recibir visitas.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 665

Estás leyendo el capítulo 665 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.