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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 653 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El resto de la clase transcurrió bastante bien. Fue un alivio, ya que si las cosas no iban bien, probablemente alguien iba a explotar. Noé dedicó varias horas a sus alumnos, guiándolos en la creación de las directrices de una Formación y respondiendo a todas sus preguntas. Estaba bastante seguro de comprender bien las Formaciones, pero fue sorprendente cómo la enseñanza podía revelar lagunas en su conocimiento. Tuvo que repasar sus pensamientos varias veces para asegurarse de no dar información falsa por accidente. Pero logró terminar el resto de la clase sin mayores problemas ni quedarse completamente atascado con nada. Tras considerar que ya habían practicado lo suficiente por ese día, los dejó ir a interactuar con los demonios. Ambos grupos tenían mucho que aprender el uno del otro, y la interacción sin duda aceleraría el progreso de los demonios en sus patrones. Obtener nuevas perspectivas les sería útil a todos. Noah se mantuvo al margen, evitando participar en la conversación para no acaparar la atención. Se encaramó sobre una flor azul y regordeta a unos pasos de distancia y se dispuso a observar. Aunque me tocaba dar la clase hoy, siento que he aprendido tanto como he enseñado. Tengo muchísimas ideas nuevas para poner a prueba. Después de lo que vi hacer a Alexandra… sin duda, las formaciones y los patrones son mucho más complejos de lo que había visto. Necesito investigar cómo puedo incorporar más patrones a mi propio estilo de lucha. Limitarlos solo a las formaciones me parece un error. La flor se aplastó bajo él al hundirse en ella, sus dedos tamborileando sobre su superficie regordeta e inquietantemente cómoda. Le cayó el veinte de que, en realidad, no debería haberse sentado sobre la flor si quería concentrarse. Aquella cosa era demasiado distractor. Debería preguntarle a Moxie si puede cultivar una de estas en su habitación como reemplazo de su silla. Noah sacudió la cabeza para volver a concentrarse en el presente. No iba a perder toda la inspiración que había conseguido en las últimas horas por distraerse con una flor azul blanda. Con cierto pesar, se puso de pie de un salto y abandonó su improvisada silla. Realmente no he usado la música para mucho más que una Formación completa porque básicamente me salté todos los pasos intermedios al practicar constantemente hasta que entendí cómo funcionaban. Pero eso quizás me perjudicó un poco. Claro, era necesario, pero sería tonto no volver atrás y empezar a investigar cómo usar un patrón por mi cuenta. Ni siquiera debería ser muy difícil. Quizás me estoy dando demasiada importancia, pero diría que entiendo bastante bien de música. Desde luego, he tenido tiempo suficiente para reflexionar sobre ella. Trabajar al revés no debería ser muy complicado. En el peor de los casos, simplemente me exploto un par de veces por accidente. Una parte de él sentía la tentación de empezar a practicar de inmediato. Nunca se le había dado bien eso de “esperar”. Y, siendo realistas, estaba bastante seguro de que no se iba a volar por los aires. Esto funcionaba al revés. Ya conocía el patrón gracias a sus estudios sobre Formaciones. Solo tenía que averiguar cómo eliminar lo superfluo y volver a lo esencial. Pero aún no podía hacerlo. La clase seguía en marcha y no sabía si alguien decidiría de repente que era un buen momento para empezar a experimentar con magia más allá de sus límites. Mientras durara la clase, era responsable de todos los presentes. Ya me entretendré un rato con estas cosas cuando termine el día. De todas formas, no queda mucho tiempo de clase. Noah volvió a mirar al grupo de estudiantes. No sabía si sentirse orgulloso o un poco abrumado. Ahora había muchísimos alumnos. Entre todos los de Arbitage y los demonios, estaba empezando a pasar de tutor a profesor en toda regla. La clase estaba creciendo tanto que le era imposible enseñarles a todos él solo. Por suerte, contaba con la ayuda de Moxie. Probablemente los demonios no necesitarían mucha orientación en lo físico, pero Lee se encargaba de la parte humana. Aun así, a este ritmo quizá tenga que empezar a buscar más ayuda, sobre todo ahora que Jalen tuvo que dejar Arbitage. Tenía muchas expectativas puestas en él. Y nunca se lo diré, pero la verdad es que disfruté mucho esas partidas de dardos. Supongo que tendré la oportunidad de volver a jugarlas cuando dejemos atrás Arbitage y este imperio. Dado cómo están las cosas… eso podría no estar tan lejos. Los pensamientos seguían dando vueltas en la cabeza de Noah mientras observaba a sus alumnos que se movían a su alrededor. Había tantas cosas que quería hacer. Tantas que debían hacerse... pero podían esperar hasta que terminara la clase. * * * Alexandra tenía muchas cosas en la cabeza. Ya tenía bastantes antes incluso de que empezaran las clases ese día. Pero ahora, mientras regresaba a sus aposentos después de que el Cañón de Transporte los hubiera traído de vuelta de la Meseta Despreciada por el Viento, se dio cuenta de que seguía igual de agobiada que por la mañana. Se pasó toda la clase completamente concentrada en su patrón y trabajando en su Formación. Incluso cuando los demás se reunieron para hablar, ella siguió practicando. No tenía otra opción. No eran lo mismo. Los demás eran fuertes. Tenían runas, muchas de ellas perfectas. Pero Alexandra no tenía nada de eso. Sus Runas Corporales habían desaparecido. Noah le había dado una segunda oportunidad… pero no fue gratis. Había perdido el poder que le otorgaban sus Runas Corporales. Habían sido su mayor maldición, pero también lo que le permitía competir con los demás. Y ahora que las había perdido, era débil. Y Alexandra se negó a permanecer débil. Todavía no sé qué tipo de runas quiero. Precipitar sería lo peor que podría hacer. Si elijo runas al azar y las combino sin ton ni son, simplemente estaré en una situación un poco mejor que la que tenía con mis Runas Corporales. No. Mi camino a seguir ahora mismo son los patrones. Patrones y formaciones. No necesito runas poderosas para mejorar en eso. Y, para cuando los domine, quizá ya sepa qué tipo de runas quiero realmente. Apretó los puños contra los costados al entrar en el campo de entrenamiento donde practicaba a diario. No había habido un solo minuto en los últimos tiempos en que su mente no estuviera concentrada en su rutina. Sentía que se acercaba. ¿A qué, exactamente? Alexandra no lo sabía. Solo sabía que se acercaba. Quizás era dominio. Quizás era solo el primer paso hacia la verdadera comprensión. Al final, en realidad no le importaba. Solo quiero ser fuerte. Es lo único que puedo hacer ahora mismo, así que lo voy a hacer. Alexandra exhaló lentamente. Al inhalar de nuevo, desenvainó su espada y adoptó una postura de combate. Luego retomó su rutina. Ahora era casi instintivo. Activar el patrón se sentía tan natural como respirar. Su arma danzaba en el aire a su alrededor como un colibrí mientras se dejaba envolver por el patrón. El mundo se desvaneció. Solo quedaba el roce de sus pies contra el suelo y el zumbido de la hoja en su mano mientras la dejaba guiar. El viento era incontrolable. Era imposible dirigirlo. Lo mejor que se podía hacer era aprovecharlo. Ese era el camino de su espada. Era libre. Ilimitada. Todo lo que ella nunca había sido. Todo aquello que ella estaba decidida a ser. El poder le hormigueaba la piel. Se arremolinaba en su pecho como el viento mismo, intentando liberarse, y Alexandra le concedió su deseo. Dejó que fluyera por todo su ser, llenando cada movimiento y convirtiendo su cuerpo en su receptáculo. No era la misma sensación que usar una runa. La magia seguía ahí, y podía sentir cómo su única runa restante ardía bajo la presión, resistiéndose al poder, pero la energía no provenía de la runa. Provenía del viento que soplaba tras su espada y del ímpetu de sus movimientos. Provenía del propio patrón. Lógicamente, Alexandra sentía que la energía debería haber sido caótica, como el viento del que provenía. Pero no lo era. No sabía explicar por qué, pero simplemente se sentía… bien. Pacífica. Como una brisa de verano, en lugar del torbellino que intentaba encarnar. Una mujer más sabia que ella se habría preguntado el porqué. Una mujer así habría buscado la iluminación y la comprensión. Habría investigado la extraña magia… pero esa mujer no era Alexandra. A ella no le importaba entender cómo funcionaba la magia. Era una herramienta. Algunas personas —como Todd— disfrutaban investigándola y comprendiéndola. Ese era su camino, pero no el de ella. Quiero ser fuerte. Quiero ser libre. Eso es todo. No quiero nada más de la vida. Los movimientos de Alexandra se detuvieron en seco cuando un dolor agudo le atravesó el pecho. Se tambaleó, a punto de tropezar, mientras tomaba una bocanada de aire sorprendida y se agarraba el corazón. Sentía como si le hubieran clavado una daga. La única runa que le quedaba temblaba en su interior. Algo andaba mal. El poder de la runa era débil. Demasiado débil. ¿Qué está sucediendo? Se tambaleó de nuevo cuando otro dolor punzante le atravesó el alma. Un nudo de agonía le oprimía la garganta y le quemaba cada vena. Alexandra cayó de rodillas, clavando la espada en el suelo frente a ella. La hierba a sus pies estaba muerta. También lo estaba la fuerza del viento que antes le susurraba al oído. No quedaba rastro de la brisa. Era como si el mundo se hubiera detenido. Algo anda mal. Muy mal. Alexandra se sumergió en su espacio mental. ¿Acaso alteré mi patrón? ¡Imposible! Estaba completamente sincronizado con él. ¡Nunca me había sentido tan sincronizado como hoy! ¿Qué pasó? Alexandra abrió los ojos de golpe en su Espacio Mental, y se le abrieron desmesuradamente. Su única Runa de Fuego restante estaba completamente agotada. No de su energía actual, sino de su capacidad total. El poder había sido drenado hasta que solo quedó la runa original, recién formada y casi vacía. Unas fisuras superficiales recorrían su mente. Algo había dejado profundas cicatrices en su alma. El rostro de Alexandra palideció. Si Noah no podía reparar semejante daño, semejante herida habría significado el fin de su carrera. —¿Qué? —susurró Alexandra. Se giró para observar el resto de su Espacio Mental y comprobar la magnitud de los daños, y entonces se quedó paralizada. La conmoción se transformó en incredulidad absoluta mientras miraba fijamente al suelo, en el mismísimo centro de su Espacio Mental. Mientras contemplaba la runa increíblemente compleja grabada en el suelo, una a su propia alma. Fragmento del yo.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 653

Estás leyendo el capítulo 653 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.