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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 54 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Noah se arrepintió de no haber estirado. A Lee no parecía importarle que los cuerpos humanos pudieran moverse como el suyo. Para cuando terminó la clase, apenas podía mantenerse en pie. Moxie y Emily aparecieron a mitad de la clase, pero él estaba tan concentrado en seguir el ritmo de las crecientes exigencias de flexibilidad de Lee que ni siquiera tuvo tiempo de saludarlas. Lee finalmente dio por terminada la clase para Noah, dejando a todos tirados en el suelo con distintos grados de dolor. Noah sacudió sus extremidades en un intento inútil por recuperar la sensibilidad y llamó la atención de Moxie al ponerse de pie. —Oye, ¿has oído algún rumor? —preguntó Noé—. ¿Sobre el examen? —¿Te refieres a tus aventuras con el mago Allen? —preguntó Moxie con una sonrisa irónica—. Sí. Son bastante divertidas. Dicen que lo derrotaste en una prueba de magia. —Eso es… técnicamente cierto. Pero sin duda no le da a nadie una idea correcta —dijo Noah frunciendo el ceño—. Supongo que no te has reunido con Magus Allen últimamente, ¿verdad? —¿Por qué iba a relacionarme con él? —preguntó Moxie—. Me odia a muerte. Aunque no tanto como a ti. He oído que tiene a Edward encerrado en una habitación, obligándolo a copiar runas durante horas. Está furioso. “Esa no es una forma muy constructiva de lograr que un estudiante mejore.” “Díselo si quieres, pero puede que intente estamparte la cara contra la pared. Si lo haces, avísame. Pagaria lo que fuera por verlo.” "¿Cuánto cuesta?" "¿Qué?" —No importa —dijo Noah, aclarando la garganta—. Creí que ya no me odiabas. —Sigues teniendo una cara de pocos amigos —dijo Moxie encogiéndose de hombros—. Una chica tiene que tener aficiones. “Los pasatiempos no deberían incluir ver a tus amigos derribar paredes.” —Dice el chiflado que lucha contra monstruos sin escudo —dijo Moxie cruzándose de brazos—. Por cierto, esa fue la principal razón por la que seguí a tu clase. Sigo esperando eso. Noah hizo una mueca. “Sí. Lo siento. Han pasado tantas cosas últimamente que no he podido dar la clase como es debido. También les debo una disculpa a mis alumnos. He estado… distraído. Mucho. Espero solucionarlo pronto y se los compensaré en cuanto lo haga. También estoy intentando conseguir esas Runas de Viento Superiores; no me dijiste que los monstruos de la Meseta Despreciada por el Viento eran tan adorables”. Moxie miró fijamente a Noah. "¿Por qué tendría que decírtelo? Podrías haberlo averiguado tú mismo si hubieras ido a la biblioteca y consultado un dossier sobre la zona." Noah le dirigió a Moxie una mirada inexpresiva. Ella entrecerró los ojos. “¿Simplemente fuiste a una zona que no conocías sin informarte nada al respecto?” —Odio esperar —admitió Noah—. Me parecía mucho más interesante simplemente ir y… hacer cosas. Leer es genial, no me malinterpreten. Pero el verdadero aprendizaje se experimenta haciendo. Y la verdad es que no quiero quedarme de brazos cruzados si puedo evitarlo. De todas formas, no me lo puedo permitir. Tengo que acabar con el Devorador Infernal antes de que me vuelva loco o me venza el sueño. Ya he dormido demasiado. Guardaré los libros para las cosas realmente importantes, como investigar a la familia Linwick. Moxie leyó su rostro incluso antes de que pudiera hablar. “Todavía no he recibido el libro.” “¿Cómo sabías que iba a preguntar?” “No fue una suposición muy difícil. Probablemente lo tendré en una semana. Siempre puedes intentar pedirle a Allen que lo consiga de Edward para ti.” “Eso suena a una forma indirecta de conseguir que me estampe la cara contra la pared.” Moxie sonrió. —Quizás se sienta generoso. ¿Has avanzado algo en la obtención de una Runa Mayor? “No más de lo que ganaste con el libro. Quizás seamos igual de incompetentes, ¿eh?” —Ya te dije que llevaría tiempo —dijo Moxie frunciendo el ceño—. No es fácil conseguir algo así de un pueblo entero. No me estoy controlando como debería. Esta falta de sueño y el estrés constante me están afectando mucho. ¡Maldito Devorador Infernal! —Lo siento, eso estuvo fuera de lugar —dijo Noah—. Últimamente no he estado muy presente. Sobre la Runa Mayor… no me esperaba que los monstruos fueran tan adorables, pero estaré mejor preparado la próxima vez. Volveré después de esta clase. —Está bien. Y diviértete con eso —dijo Moxie—. Yo tengo aún más reuniones a las que asistir. Tienes suerte de que tu familia te haya librado de todas. Claro que estoy bastante seguro de que fue para asegurarse de que no hicieras nada que los decepcionara aún más. Ella soltó una risita ante la mirada fulminante que le dirigió Noah, luego levantó a Emily por la parte de atrás de su camisa, donde estaba tirada en el suelo, y la puso de pie. —¿Cinco minutos más? —preguntó Emily con esperanza—. Siento las piernas como fideos remojados en agua hirviendo. —Sobrevivirás —dijo Moxie con un pesado suspiro—. Vete. Emily hizo un puchero. Asintió a los demás y se marchó arrastrando los pies. —Parece más tu hermana pequeña que una estudiante —observó Noah. —Es porque lo es. Básicamente, al menos —dijo Moxie encogiéndose de hombros—. Es una miembro joven de mi familia. En realidad es mi sobrina segunda o algo así, pero la enviaron aquí para asegurarse de que tuviera una buena maestra. —La mejor —dijo Emily, lanzándole a Noah una mirada desafiante por encima del hombro. Moxie frunció el ceño a Emily y la estudiante se marchó corriendo antes de que su profesora pudiera decir nada más. —Qué tierno —dijo Noé—. Y qué amable de tu parte. “Es solo mi trabajo. Buena suerte con las Runas del Viento Superior. Por el bien de ambos. De verdad quiero una de esas.” —¿De qué familia eres? —preguntó Noah cuando Moxie se dio la vuelta para irse. Ella se detuvo un instante. —Torrin —dijo Moxie y salió tras Emily, desapareciendo al doblar la esquina del edificio. —Yo también estoy de baja —dijo Lee—. No olvides estirar esta vez. La próxima vez te irá peor. Saltó al lateral del edificio, lo escaló en segundos y desapareció en el tejado. Noah y sus alumnos la miraron alejarse, luego intercambiaron miradas en silencio. —Ella es… interesante —dijo Isabel con cautela. —¡Qué locura! —concluyó Todd—. Aunque creo que soy más flexible. Casi puedo tocarme las espinillas ahora. —Qué patético —dijo Isabel riendo—. Deberías practicar más. Profesor, ¿vamos a hacer algo más hoy? —No. Voy a intentar conseguir una nueva Runa Mayor. Ustedes dos deberían practicar combate, ya que ahora mismo no tienen otra forma segura de fortalecer sus Runas. No entren al bosque sin mí. —Eso no es cierto. Todavía podemos fortalecerlas normalmente —dijo Todd—. No es muy rápido, pero es lo único que hacíamos antes de que decidieras cambiar las cosas. Es lo que hace casi todo el mundo de nuestra edad, ¿sabes? —Es lento porque no tenemos acceso a los recursos que las familias nobles sí tienen para acelerarlo —dijo Isabel con amargura—. No es fácil destilar un montón de partes de monstruos hasta convertirlas en una especie de supersueño que haga que tus runas absorban energía más rápido. ¿Las runas absorben energía del entorno de forma pasiva? Moxie mencionó algo al respecto, pero creía que era algo que había que hacer a propósito. Supongo que no cambia nada de mi estrategia, pero es interesante saberlo. Quizás podría complementar su entrenamiento intentando conseguir algunas de esas partes de monstruos. Sin duda, mato a suficientes. Tendré que investigarlo sin parecer demasiado ignorante ante Isabel y Todd. Imagino que también se necesitan monstruos más fuertes para que eso funcione. —Oye, si funciona y crees que vale la pena, adelante —dijo Noah encogiéndose de hombros. Hizo una pausa—. Pero, ya que estás en ello, ¿podrías estar atento? Avísame si esos rumores se descontrolan. Isabel asintió a Noah con gesto adusto. —Estaré atenta. No quiero encontrarme con el mago Allen esperándome en la puerta una mañana. Eso probablemente acabaría muy mal para mí. —Es profesor —dijo Noah, con más seguridad de la que sentía—. Seguro que no sería capaz de hacer algo tan vil. Aunque, por si acaso, deja algo en la manija cuando duermas. Un poco de precaución nunca viene mal. Isabel resopló. —Estoy acostumbrada a dormir con un ojo abierto. Estaré bien. Es Todd quien debería preocuparte. “Oye, yo no fui quien derrotó a Edward en el examen. Fuiste tú.” Los dos se enzarzaron en una discusión con sorprendente rapidez. Noah los observó unos instantes, con una leve sonrisa en el rostro, y luego se dirigió a buscar a Tim. Era hora de volver a cazar Fluffants; su Runa del Viento Mayor lo esperaba. * * * Así, sin más, pasaron dos semanas. Los rumores nunca se concretaron, pero Noah no volvió a ver a Magus Allen ni a Edward en todo ese tiempo. Amy también pasó a entregarle su paga mensual de diez monedas de oro, que Noah guardó. Su tiempo lo dedicó a repartir entre las clases con Lee y la caza de Fluffants en la Meseta Despreciada por el Viento. La pipa seguía dándole problemas, aunque continuaba practicando a diario para prender fuego a las briznas de hierba. Pero, en lugar de perder el tiempo hasta que la pipa funcionara, Noah se acercó a las Acres Quemadas para recoger una gran bolsa de ceniza. Empezó a llevarla consigo mientras luchaba contra los Fluffants y le fue de gran utilidad contra los monstruos, a los que derrotó con facilidad. Evitó volver a usar Sunder, ya que, aunque ahora podía controlarlo durante unos instantes, el daño que solía infligir era igual de grave para él que para su oponente. Por el momento, se conformaba con saber que se acercaba a dominarlo por completo. Cuando no estaba luchando contra los Fluffants ni en clase, Noah finalmente se obligó a volver a la biblioteca para devolver los libros que había tomado prestados y sacar algunos nuevos. Finalmente confirmó que había muchas más maneras de aumentar el poder de sus Runas de las que había pensado inicialmente, aunque matar monstruos seguía siendo, con diferencia, la forma más eficiente. El método del que hablaban Todd e Isabel apenas podía considerarse un método, tal y como lo aplicaban. Las runas, como los músculos, se fortalecían con el uso extrayendo energía del cuerpo. El proceso era tan lento que resultaba casi imperceptible en las Runas Superiores, pero al potenciarlas con partes de monstruos caídos, los usuarios podían mejorar significativamente sin correr ningún riesgo. Existían también diversos métodos de fortalecimiento que implicaban extraer energía del entorno mediante la meditación, copiar runas, contemplar los beneficios de las propias runas, etc. Nadie parecía ponerse de acuerdo sobre cuántas variantes de mejora existían, pero ninguna se comparaba con la absorción directa de energía de otras runas. Por desgracia, la única forma de absorber correctamente la energía de otra runa era arrebatársela a su dueño. Pero claro, los monstruos no podían entender a Noé aunque les pidiera sus runas con educación. Noah también revisó el expediente de la Meseta Abrasada por el Viento. En él se identificaba a los Fluffants como Saqueadores de Flores, información que borró de inmediato de su mente. Su nombre era mucho mejor. En las últimas dos semanas había mejorado bastante en la lucha contra los Fluffants, pero no pudo evitar notar que sus estilos de pelea eran mucho más variados que los de los monos. Algunos eran agresivos, y otros intentaban arrancar terrones de tierra y lanzárselos, prácticamente sin ningún efecto, salvo quizás la leve satisfacción de darle a alguien en la cara. Casi ningún monstruo luchaba exactamente igual que otro. Cuando Noah revisó el expediente, una de sus teorías anteriores se confirmó. No había ningún registro de un monstruo portador de Runas Maestras en la zona, lo que explicaba por qué los Fluffants parecían más singulares. No formaban parte de una mente colmena. Noah archivó la información. Sus métodos serían mucho menos efectivos si llevaba a Isabel y Todd a la Meseta Despreciada por el Viento. Lo mejor era continuar en el bosque o encontrar otro lugar gobernado por un monstruo que empuñara una Runa Maestra cuando llegara el momento. Para su deleite, Noah logró llenar varios de los papeles durante sus cacerías en la Meseta Despreciada por el Viento. Tres, para ser exactos. Pero, por desgracia, todos eran Runas Menores. Mientras Noah observaba cómo el último de los Fluffants que acababa de matar ese día caía al suelo, los papeles en su bolsillo temblaron. Eso se sintió como muchísima energía. Noah sacó los papeles. Tres Runas de Viento Menor lo miraban fijamente, pero las ignoró. Unas líneas azules ondulantes lo recibieron en el papel y una enorme sonrisa se dibujó en sus labios. —¡Runa Mayor! ¡Ya era hora! —exclamó Noé, riendo con deleite—. Tus días se acabaron, Simio Devorador del Infierno. En cuanto sepa esto, iré a por ti. Mis días de tortura están a punto de terminar.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 54

Estás leyendo el capítulo 54 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 6 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.