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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 524 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Noé se quedó mirando al suelo en un silencio atónito. De alguna manera, había creado una runa completa por accidente. “¿Cómo es posible que esto esté sucediendo?”, murmuró Noah para sí mismo. “Podría entender que mi intención se viera afectada de alguna manera por la energía de las Llanuras Malditas o algo así, pero no puede crear dos runas completamente diferentes”. Parecía que nadie les había dicho eso a las runas. Permanecían en el suelo de su alma, iluminadas por la luz crepitante de la bola de energía eléctrica que giraba sobre su mano. La segunda runa tampoco parecía tener intención de moverse pronto. Cuando se le pasó el susto, Noah examinó con más detenimiento las líneas oscuras en el suelo. Una punzada de fastidio le subió al pecho. La runa inesperada no solo le tapaba gran parte de la que había intentado formar, sino que además era ilegible. Faltaban demasiados segmentos. Esto es justo lo que pasó con la runa de Lee, ¿verdad? Consiguió comprimir todas sus runas y formar la runa de Frankenstein. Ahora no puede leer ninguna. Pero yo no tengo ninguna Runa Maestra, ni rota ni intacta, entre las que tengo. ¿Podría ser este el resultado de una combinación fallida? Eso era algo que podía comprobar. Noah alzó una mano hacia la amalgama de runas que tenía delante y concentró su atención en ella, enviando hacia ellas un tenue hilo de deseo. Una pared de presión lo invadió en respuesta, y las demás runas de su alma se estremecieron al resistirla. No bastó con contener lo que parecía un fuerte viento que azotaba a Noah, despeinándolo y casi haciéndolo resbalar por el suelo. Se cubrió los ojos con una mano y liberó el deseo, dejando que las runas volvieran a su estado normal mientras fruncía el ceño. —Mucho más que la presión de un recién ascendido a Rango 4 —murmuró Noah—. Fácilmente son dos. Hay una energía ahí que no debería estar. Esto no es una simple combinación fallida. Algo se sumó a la mezcla que yo no quería. La runa flotaba inocentemente ante él, sus gruesos filamentos de alma negra como el azabache ondulando suavemente al ritmo de las ondas de energía que recorrían su superficie. Noah arrugó la nariz. Le resultaba un poco extraño estar irritado por haber conseguido una runa extra. Eso era un problema del primer mundo, si es que alguna vez había oído hablar de uno, y le molestaba un poco no poder estar más molesto. —No me caéis bien —les dijo Noé a sus runas unidas—. Pero me caeréis mejor si os separáis por mí. Las runas no respondieron. Probablemente era lo mejor. El día que sus runas empezaron a hablarle fue el día en que Noah las separó y se las sirvió en bandeja a Lee. Frunció el ceño al pensar en el demonio. Ella necesitaba que él encontrara la forma de lidiar con… lo que fuera que estuviera pasando. Aunque no revelara la solución a sus problemas con el Rango 4, al menos podía encontrar la forma de desenredar el enredo de runas que tenía. Las ataduras de Azel no iban a durar para siempre y se debilitaban cada vez que Lee la exigía al máximo. Eso quizá no hubiera sido un problema en Arbitage, pero estaban en las Llanuras Malditas. Dudaba que pudieran contenerse por mucho tiempo. Ya habían tomado el control de los señores de la calle y armado un escándalo en la subasta. Demonios más poderosos pronto se fijarían en ellos, si es que no lo habían hecho ya. Noah apartó esos pensamientos y exhaló bruscamente para concentrarse. No podía permitirse preocuparse por distracciones en ese momento. Había demasiado en juego. “Me pregunto si podría separarlas”, pensó Noé, buscando un punto donde las dos runas se unieran. Trazó otro círculo a su alrededor, pero no sirvió de mucho. No se distinguían claramente. De no ser por la luz que las iluminaba en el suelo, habría sido imposible siquiera percibir que eran dos. Se detuvo frente a la runa y disipó su esfera brillante antes de cruzar las piernas y sentarse. Apoyó la barbilla en la palma de la mano y el codo en la rodilla, tamborileando con los dedos en el costado de la barbilla, absorto en sus pensamientos. Al romper las runas, existía la posibilidad de que se fragmentaran. También existía la posibilidad de que se destruyeran por completo. Había perdido alrededor del 15% de la energía del Espacio Desmoronado al romperlo para crear… lo que fuera esa abominación. Si sucediera lo mismo, la runa no tenía suficiente energía como para perderla. Simplemente se haría añicos y todo su esfuerzo sería en vano. —Ojalá pudiera probar con algo —se quejó Noah, cuyo humor seguía empeorando por el persistente dolor de cabeza causado por el daño que asolaba su alma. Miró a su alrededor como si buscara una segunda copia de la extraña amalgama de runas que tenía delante. Fue inútil. La única otra opción que tenía para probar era la runa de Lee, y se negó rotundamente a hacerlo. Si alguien va a ser sometido a pruebas, seré yo. No quiero arriesgarme a herir o matar a Lee. Pero si voy a experimentar conmigo mismo —aunque suene mal— debería guardar el Fragmento de Renewal hasta que termine. Las probabilidades de salir de esta sin sufrir aún más daño al alma son mínimas. Noah exhaló con fuerza y se puso de pie. Luego, por un instante, se detuvo. Si su alma ya estaba muy dañada, lo más sensato sería usar el Fragmento de Renewal ahora y esperar a que se recuperara antes de empezar a experimentar con las nuevas runas. Si esto es realmente una Runa Demoníaca, no creo que pueda permitirme quedarme de brazos cruzados esperando a ver qué hace. ¿Y si de repente empiezo a absorber emociones? No sé qué emoción querría, pero no creo que fuera nada bueno. Probablemente involucraría a Mo... no. No voy a distraerme ahora. De verdad necesito conseguir más pociones de Fusión Mental. Romper las runas sería su último recurso. Noah se sacudió las manos en los pantalones. No era que estuvieran empapados de sudor en su espacio mental, pero era una cuestión de esencia. Había al menos una cosa que podía intentar antes de experimentar con la magia. Se acercó a la runa con paso firme y apretó la mandíbula, agarrándola con ambas manos. Una oleada de energía vibrante le recorrió las palmas de las manos y los brazos hasta el pecho. Un escalofrío involuntario le recorrió la espalda, pero no la soltó. Apretó con más fuerza y plantó los pies en el suelo. Entonces tiró. El río se transformó en un océano. Se le entumecieron los dedos y juraría que le vibraban los huesos. Sentía como si intentara arrancarse el corazón. Noé apretó los dientes y tiró aún con más fuerza. —Ven aquí, pedazo de mierda —gruñó Noé. La energía le recorría las venas y lo inundaba por completo. Sentía un hormigueo en la lengua y un cosquilleo en los ojos. Era como si una colonia de hormigas se hubiera instalado en su interior y recorriera sus venas. Era la sensación más increíblemente incómoda que Noah había experimentado jamás, pero no llegaba a ser dolorosa. Uno de los hilos se rompió, liberando la runa y clavándola en lo más profundo de su alma con un chasquido. Los ojos de Noé se abrieron de par en par por la sorpresa y casi pierde el agarre. No esperaba que tirar de la runa como un mono enfurecido funcionara de verdad. Los bordes afilados de la runa se retrajeron y Noah ajustó rápidamente sus dedos rígidos, apenas logrando sujetarla. Dio un paso atrás, estirando aún más los oscuros mechones. Comenzaron a formarse huecos entre ellos al perder la batalla contra él. —¡Suéltame! —rugió Noé, retrocediendo un paso más y concentrando toda la fuerza que pudo en sus pies. Varios chasquidos secos resonaron en el aire cuando las cuerdas del alma se desgarraron y perdieron su agarre sobre la runa. Noah resbaló, sus dedos perdieron el agarre y cayó de espaldas con un quejido de dolor. La energía que recorría su cuerpo se desvaneció y gimió, mirando a Sunder y al Fragmento de Renewal que flotaba sobre él. Pasaron varios segundos antes de que el horrible hormigueo finalmente desapareciera y lograra incorporarse. “¡Vete a freír espárragos, ¿quieres?” La runa había vuelto a su posición original. Su alma había extendido tentáculos viscosos para envolverla de nuevo. Todo su trabajo había sido en vano… Esperar. Noé se puso de pie y se acercó a la runa. Los hilos se habían vuelto a enroscar alrededor de ella exactamente igual que antes. Inclinó la cabeza hacia un lado. Si su alma intentaba aferrarse a la runa por algún motivo, la forma en que se conectaba debería haber sido, al menos en cierta medida, aleatoria. Pero no lo era. Había roto algunos de los hilos, pero habían vuelto a aparecer tal como estaban. Es casi como si hubiera… —…patrón —murmuró Noah, terminando sus pensamientos en voz alta mientras sus ojos se abrían de par en par. Alzó las manos e invocó una bola de electricidad crepitante con la ayuda de Desastre Natural, iluminando las dos runas y proyectando sus sombras invertidas en el suelo para poder examinarlas. Los ojos de Noé brillaban mientras memorizaba las líneas luminosas que emanaban de los mechones negros. No comprendía el significado de los patrones, pero aún así alcanzaba a ver una parte. Una vez que hubo memorizado todo lo que pudo, liberó a Desastre Natural y saltó torpemente sobre un pie, alzando el otro para clavarlo en las partes de su alma que cubrían su runa. Sintió arcadas al recorrerle la pierna y el torso con un hormigueo. El impulso de retroceder era fuerte, pero se resistió. Noah simplemente ladeó la cabeza y tomó su violín, apoyándolo contra sí mismo y dejando el arco sobre las cuerdas. No conozco mejor manera de manifestar un patrón que a través de la música. Si esta runa tiene algún efecto, lo descubriré cuando transforme su patrón en canción mientras canalizo su energía. Noah respiró hondo y apartó la distracción, relegando la incómoda sensación de hormigueo al fondo de su mente. Entonces empezó a tocar. Empezó despacio, cuidando de no forzar demasiado la cuerda ni dejar que el ritmo se le escapara, pero se sorprendió al descubrir que la música no solo fluía con facilidad, sino que surgía de forma natural. Su arco ganó velocidad y una extraña melodía resonó en lo más profundo de su ser. Era más que natural. Era familiar. Un poder retorcido se apoderó de Noah. La incómoda sensación de hormigueo en su mente se desvaneció. Su postura se relajó y su canto se aceleró aún más al sentir cómo se sincronizaba con la runa. Los ojos de Noah se cerraron lentamente y se sumergió en la canción, dejando que el patrón se formara por sí solo, con su cuerpo como única vía de expresión. Y entonces todo terminó. Su reverencia disminuyó y una profunda sensación de paz lo inundó como una manta reconfortante. La incomodidad había desaparecido por completo, salvo en sus ojos, que aún sentía como si los hubiera entrecerrado ante una luz brillante durante demasiado tiempo. Bueno, al menos no parece malicioso. ¿Qué tipo de runa hace esto? Noah abrió los ojos de nuevo. Su violín chirrió cuando su mano, sorprendida, tocó una nota inesperada. Tenues líneas doradas brillaban en la oscuridad de su alma. Danzaban y se entrelazaban en el mosaico más complejo que jamás había visto, como un campo de vides relucientes, extendiéndose hasta donde alcanzaba la vista. Era un patrón, pero era mucho más. Era todo un mundo. Noah no pudo hacer más que mirar atónito. Se giró, intentando abarcar la totalidad del patrón que brillaba en la oscuridad de su alma, pero era imposible. El patrón era tan inmenso que ni siquiera podía empezar a distinguir nada en particular. Olas arremolinadas y cielos estrellados se mezclaban como la pintura de un loco, desvaneciéndose en el instante en que creía vislumbrar algo tangible. Era algo extraño e inmenso, hermoso como lo había sido Renewal. Su mirada volvió a posarse en los hilos que sujetaban su runa. Los dedos de Noé se aflojaron y el violín se le escapó de las manos. La oscuridad había sido iluminada por las mismas líneas que recorrían el resto de su alma, pero estas no habían cambiado. Permanecieron inmóviles, entrelazándose de una manera que no solo le resultaba familiar a Noé. Era Noé. Por primera vez, Noé logró leer el nombre de la runa almacenada en los melosos hilos de su alma. Fragmento del Ser
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 524

Estás leyendo el capítulo 524 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.