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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 522 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El poder se abalanzó sobre Noah como un océano embravecido. Inundó sus pulmones y se acumuló en su estómago, golpeando su mente como olas gigantescas. Se aferró a las riendas de su consciencia y resistió la violenta magia con cada pizca de intención que pudo reunir. Su voluntad penetró profundamente en la magia arremolinada y la concentró, obligándola a obedecer su orden mental. Cuanto más se formaba su cuerpo, con más fuerza la energía intentaba escapar. Noah no lo permitió. Su reformación se detuvo en seco al chocar contra un muro mental, y él profundizó aún más en la magia latente que surgió con ella. Las punzadas de su dolor de cabeza se intensificaban a cada segundo mientras resistía la fuerza de la Separación. Su visión oscilaba entre la oscuridad de su alma y la tenue luz de su tienda en las Llanuras Malditas. Destellos de presión rúnica se entrelazaban con su consciencia, pero la voluntad de Noé había sido forjada por la mismísima Línea. Contaba con milenios de impaciencia y determinación a su disposición, pero eso no era todo. Noé poseía una llama de motivación que ardía con más fuerza que cualquier otra cosa. Moxie se pondría furioso si tuviera que suicidarse por segunda vez. Eso bastó para mantenerlo concentrado. Las oleadas de poder lo golpeaban una y otra vez, y Noé bebía de ellas con cada impacto. Arrancaba el poder turbulento y lo absorbía, forzándolo a penetrar su alma y doblegándolo a su voluntad. Destellos de energía gris y blanca iluminaron la mirada de Noah y recorrieron su mente. Impactaron con fuerza ante su mano temblorosa, clavándose como fragmentos de porcelana quebrada en los inicios de una runa que se formaba ante él. Cada ángulo de la runa parecía tan afilado como una cuchilla. No tenía curvas, solo líneas dentadas y componentes flotantes unidos entre sí por un hilo tenue. Si alguien hubiera agarrado su plato favorito y lo hubiera estrellado contra el suelo con todas sus fuerzas, el instante posterior a su rotura habría sido una buena representación de la runa en formación. El dolor consumía el alma de Noah mientras sus pedazos comenzaban a fragmentarse. En la oscuridad vacía se formaron astillas que dejaban pasar una luz blanca brillante. Estas se alargaron hasta convertirse en grietas que se extendían por su alma como dedos de escarcha. Noah gruñó, pero el ruido se perdió en los recovecos de su mente. Tenía menos poder, pero el creciente dolor y el daño en su alma comenzaban a minar su concentración. Sentía que flaqueaba y que la formación de la runa se ralentizaba. Aún no había logrado canalizar toda la magia latente que fluía por su alma. Todavía quedaba más. Si fracasaba ahora, todo sería en vano. Tendría que volver a la subasta o encontrar otra forma de conseguir más runas. No lo voy a permitir. No tenemos tiempo que perder. No voy a fallar ahora. Estoy tan cerca. Noé gruñó desafiante. Redobló la apuesta, volcando hasta la última pizca de intención y poder que poseía. La presión de Sunder se cernía sobre él mientras su voluntad se enfrentaba a su poder. Una banda de fuerza apretada se enroscó alrededor de su cuello y comenzó a constreñirlo, intentando expulsarlo de su alma y llevarlo a su cuerpo en formación. Algunas de las grietas que surcaban la oscuridad se ensancharon. La agonía le oprimía el cráneo a Noah con fuerza. Su visión de su alma comenzó a desvanecerse. Un hormigueo le recorrió los dedos de las manos y de los pies. Bajó por sus extremidades y se dirigió hacia su pecho. Estaba siendo arrastrado de vuelta a su cuerpo. Si la runa no se formaba antes de que sus ojos se abrieran por completo, todo habría sido en vano. Noah luchó desesperadamente contra la sensación que lo invadía, pero fue inútil. La atracción de Sunder era demasiado fuerte. Su alma se desvaneció por completo. Sintió un sabor a sangre en la boca y todo su cuerpo hormigueaba como si se le hubieran dormido las extremidades. Una densa niebla comenzó a formarse en los confines de su mente, llevándose consigo su acceso a la magia. Gimió, y el sonido llegó débilmente a sus oídos en la distancia. Casi se había reformado por completo. La desesperación le quemaba el pecho mientras se aferraba a los últimos vestigios de poder que aún conservaba. Noah ya no podía ver la oscuridad. Sus sentidos se desvanecían, pero aún podía sentir la energía en el fondo de su mente. Con un último grito de desafío, Noah tiró de la energía restante. Se oyó un crujido seco seguido de un destello cegador. Una ola de fuerza lo golpeó en la cabeza y una niebla espesa inundó su mente como un tsunami, arrasando con todo rastro de conexión con su alma. Noah abrió los ojos de golpe y jadeó con dificultad. Un dolor agudo le golpeó el cráneo como si lo hubieran estado martillando durante la última hora. Sentía la sangre bombear con tal intensidad que las venas de su frente y nuca se le hinchaban. Una tos seca le salió del pecho, intensificando el dolor con cada movimiento brusco, y la sangre salpicó sus labios contra el suelo. Algo le agarró el hombro. Noah no pudo distinguir quién era. El mundo era un mar de colores borrosos e indescifrables y luces demasiado brillantes que le quemaban las retinas como marcas ardientes. Cerró los ojos con fuerza y se agarró la cabeza como si quisiera arrancarse el dolor con los dedos. Algo húmedo le corrió por la nariz y le mojó el labio. Apenas lo notó. No era solo dolor; el mundo se sentía desconectado. Lejano. Voces rozaban sus oídos, pero su significado llegaba a su mente distorsionado e incomprensible. Formar palabras era igualmente imposible. Tenía la lengua espesa y pesada en la boca. Todo pensamiento que intentaba arraigarse era arrastrado por el poderoso flujo y reflujo de la niebla. No le quedaba otra opción. El cuerpo humano solo podía soportar una cantidad limitada de energía antes de colapsar. La consciencia de Noé se desvaneció por fortuna hasta que solo quedó una profunda oscuridad. * * * Los pensamientos volvieron lentamente. El mundo seguía oscuro, pero el dolor había disminuido. Un latido persistía en el fondo de la mente de Noah. Sus garras salvajes se clavaban en lo más profundo de su alma. Sin duda, su alma estaba profundamente dañada. El resto de sus sentidos comenzaron a regresar poco a poco. Un tenue aroma dulce, que recordaba a las fresas, flotaba en el aire. Algo cálido y suave presionaba su cuerpo y su rostro descansaba sobre una superficie lisa y cosquillosa. Gimió y apretó los ojos con más fuerza. Noah movió los labios y abrió la boca, pero algo se coló dentro. Un pelo. Dejó escapar un gruñido de sorpresa. El movimiento le provocó punzadas de dolor en la nuca y se detuvo en seco con una mueca. Inconscientemente, apretó con más fuerza la suave cama en la que estaba tumbado. —¿Noah? —La voz de Moxie resonó justo detrás de él. Su tono era suave, pero las palabras le taladraron la cabeza como el eco de un tambor enorme. Hizo una mueca y abrió los ojos a la fuerza, parpadeando con furia. Incluso la tenue luz le parecía una lluvia de agujas diminutas que intentaban clavarse en su cráneo. —Eso… no salió como lo planeé —murmuró Noah. El mundo seguía formándose a su alrededor. Estaba recostado contra Moxie sobre su lecho de enredaderas, con los brazos rodeándola por la espalda en un agarre que probablemente habría sido peligroso si no se sintiera tan agotado. —¿Estás bien? —preguntó Moxie con un tono que denotaba profunda preocupación. Esta vez su voz no salió tan alta; era casi inaudible. —Sí —dijo Noah. Soltó a Moxie a regañadientes, aunque no hizo ademán de alejarse de ella mientras respiraba hondo y exhalaba lentamente—. Estoy bien. Fue duro, pero lo peor ya pasó. Solo un daño psicológico considerable. —Idiota —murmuró Moxie en su cabeza, apretándole suavemente—. Por eso morir no debería ser la primera solución a absolutamente todos los problemas. —Oye, ha pasado mucho tiempo desde la última vez —se defendió Noah. Los últimos vestigios de desorientación finalmente se desvanecieron, aunque aún podía sentir rastros de confusión en su mente—. ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente? “Es un poco difícil calcular las horas aquí abajo, pero diría que son aproximadamente medio día en nuestro mundo. Quizás un poco más”, respondió Moxie. "¿En serio?" ¿Y todavía me duele la cabeza? ¡Maldita sea! ¿Qué le he hecho a mi alma? —Has estado fuera un tiempo. Lee y yo estábamos preocupados —dijo Moxie con un resoplido—. ¿Confío en que valió la pena? —Eso espero —respondió Noah. Se separó de Moxie a regañadientes y se incorporó. Un dolor punzante le atravesó la cabeza de nuevo e hizo una mueca. Moxie se sentó a su lado y le dirigió una mirada preocupada. "Está seguro-" —No —admitió Noah con una mueca—. Pero lo averiguaré. Si solo ha pasado medio día, mi magia debería haber regresado. Voy a usar el Fragmento de Renewal y ver si logré hacer esta locura o no. Moxie inclinó la cabeza y Noah volvió a cerrar los ojos. Inspiró lentamente y exhaló por la boca, intentando superar el dolor de cabeza para reconectar con su interior. La oscuridad floreció a su alrededor, pero distaba mucho de ser absoluta. Pálidas grietas brillantes cubrían los bordes de su alma como la telaraña de una araña gigantesca, trepando hasta el Fragmento de Renewal y Ruptura. No era el peor daño anímico que jamás había sufrido, y Noah apenas podía prestarle atención. Sus ojos estaban fijos en algo nuevo. Algo que no había estado en su alma la última vez que la dejó. Una runa gris irregular flotaba frente a él, equidistante de Espacio Desmoronado y Desastre Natural. Ondas de energía pálida pulsaban en sus bordes afilados. Sin duda, no parecía una runa perfecta, pero habría sido un primer intento fantástico de no ser por un pequeño detalle. Cintas de una espesa oscuridad, como tinta, colgaban de la runa como si alguien le hubiera vertido un cubo de lodo encima. Se entrelazaban entre los agujeros de la runa y formaban una masa sombría tras ella, deslizándose hacia abajo y fundiéndose con el fondo de su alma. Era incapaz de leer la runa. Noah tragó saliva. El dolor de cabeza aún le palpitaba en la nuca. Una rápida invocación del Fragmento de Renewal lo habría aliviado, pero no podía apartar la vista de la runa que tenía delante. Era imposible. Cada componente de la runa era normal. Las runas que había roto para crearla eran legibles, pero lo que veía era innegable. La runa que flotaba ante él se parecía inquietantemente a las que había visto incrustadas en el alma de Lee. ¿Acabo de crear una runa demoníaca?
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 522

Estás leyendo el capítulo 522 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.