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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 49 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Noah pronto descubrió que, si bien tenía una tolerancia al dolor sorprendentemente alta, no era flexible en absoluto. Estaba tan rígido como una tabla en el desierto. Todd y Moxie no estaban mucho mejor. Isabel y Emily estaban considerablemente mejor, pero su victoria duró poco, ya que Lee inmediatamente duplicó la intensidad de sus estiramientos, llevándolos más allá de lo que Noah se hubiera atrevido. No estaba seguro de si era porque Lee simplemente no entendía o no le importaba cómo se suponía que debía doblarse el cuerpo humano, pero ella constantemente lograba presionarlos en posiciones que estaban un paso más allá de lo que Noah creía posible antes de detenerse. Lee les hizo realizar una docena de estiramientos diferentes, cambiando a uno nuevo cada vez que ya no podían más. Continuó así durante varias horas, volviendo al primer conjunto de estiramientos cuando aparentemente se le acababan las opciones. Cuando por fin terminó la clase, Noah sentía todo el cuerpo como un fideo largo y recocido. Le dolía todo, pero a la vez estaba más relajado que nunca desde que había vuelto a tener un cuerpo. —Esto se siente raro —dijo Todd, dejando caer los brazos a los lados—. Me siento ligero. Y dolorido. Sobre todo dolorido. “Haz la rotación completa de estiramientos al despertar”, indicó Lee. “Si los realizas con esta intensidad y duración, progresarás muy rápidamente”. —Suponiendo que no rompamos algo gravemente antes —dijo Emily. —Para eso están las pociones curativas —respondió Lee—. Tendrás que hacerlo por tu cuenta. Ya no voy a dedicar clases enteras a estiramientos. Seguiremos estirando al principio, pero nos centraremos en imbuir y luchar. —De ahora en adelante, me aseguraré de no comer nada antes de clase —declaró Todd. Se sacudió una pierna y se estremeció—. Uf, qué cosquilleo. Todavía no sé si me gusta o no. —No seas infantil —dijo Isabel—. Gracias por la clase, Lee. —Igualmente —dijo Moxie—. Fue instructivo. No puedo decir que lo disfruté, pero me hizo darme cuenta de cuánto he descuidado algunos aspectos de mi entrenamiento. Y bien hecho por traerla para que nos ayude, Vermil. Parece muy capaz. Probablemente esa sea la mayor aprobación que Moxie le dará a un Cambiaformas. No se puede pedir más. “Sabía que sería una valiosa incorporación a la clase. Cambiando de tema, ¿has tenido suerte con la ubicación de otra cosa que estábamos buscando?” Moxie inclinó la cabeza. —Podemos hablar cuando los alumnos se vayan. Puedes despedirte, Emily. Nos vemos pasado mañana. —¿En nuestra habitación de siempre? —preguntó Emily con esperanza. "No." Emily suspiró. —Esta, entonces. Gracias por la clase, profesores. Se marchó arrastrando los pies. Isabel y Todd saludaron con la mano antes de irse también. Lee los observó alejarse con expresión pensativa. —Bien hecho, Lee —dijo Noah—. Tienes un don natural. Casi siempre. Solo evita los insultos y serás un profesor bastante bueno. “Nunca antes había dado clases a nadie”, reflexionó Lee. “Es como acosar, pero lo agradecen”. —Esa es sin duda la actitud equivocada —dijo Noah—. Digamos que es un trabajo en progreso. Así que, Moxie, sobre esa petición… —Sí, ya encontré dónde está —dijo Moxie—. ¿Hay prisa? “Cada minuto que pierdo esperando es tiempo que no me hago más fuerte. Así que sí. No es algo grave, pero aun así hay prisa.” Moxie metió la mano en un bolsillo y sacó un trozo de pergamino doblado. Se lo ofreció a Noah. Él intentó tomarlo, pero Moxie retiró la mano antes de que pudiera agarrarlo. Noah ladeó la cabeza. —Hoy no puedo ir —dijo Moxie. "¿Por qué no?" “Tengo algunos asuntos que atender para mi casa noble. Pensaba ir más tarde. ¿Estás seguro de que no puedes esperar a que pueda ir contigo?” Noah se rascó la nuca. No quería decirlo abiertamente, pero ir solo era la mejor opción. Si Moxie lo acompañaba, tendría que ocultar por completo las habilidades de Sunder. Y, si se trataba de una zona desconocida, existía una alta probabilidad de que algo lo sorprendiera y muriera. “Preferiría no esperar, si no te importa.” “Ya me lo imaginaba. En ese caso, no te lo voy a dar gratis. Si vas a usar mi trabajo, espero que me pagues.” “No sé si lo has olvidado, pero estoy prácticamente arruinado. Supuse que lo sabías por cómo intentaste endeudarme prestándome demasiado dinero.” —Aun así pensé… olvídalo. Lo siento. —Moxie se sonrojó y desvió la mirada. Extendió el papel y Noah lo tomó—. ¿Puedes prometerme que compartirás la Runa del Viento Mayor si la consigues? —Claro, me parece bien —respondió Noé. Hizo una pausa—. Ah… “No sabes cómo conseguirlo, ¿verdad?” “Yo no dije eso.” Moxie arqueó una ceja. Noah se aclaró la garganta. —Supongamos que estás dando una clase —dijo Noah con cautela—. Y tienes un alumno que ha olvidado ese aspecto concreto de las runas. Tiene muchos aspectos, ¿sabes? Es fácil olvidarlo. La verdad es que no se puede culpar al alumno. —Claro —dijo Moxie. Sacó un segundo papel del bolsillo con una sonrisa de suficiencia—. Qué suerte tienes. Tenía la ligera sospecha de que me encontraría con un estudiante como el que describes. Si así fuera, hipotéticamente hablando, claro, le recordaría que debe llevar consigo un trozo de Catchpaper cuando mate al monstruo que posee la runa que busca. Noah frunció el ceño. —¿Papel trampa? ¿No se les ocurrió un nombre mejor? ¿Cómo funciona? —No me preguntes. Yo no lo fabrico. Solo lo uso. Tú también. Es el material del que está hecho tu grimorio, pero el grimorio también está hecho de un material resistente a la magia para evitar que absorba energía cuando no lo tienes abierto —respondió Moxie, entregándole el papel. A los ojos de Noah, no parecía diferente del papel normal—. También son populares para Imbuir. Usar Papel Capturador facilita mucho la Imbuición correcta de una Runa, ya que son muy sensibles a la magia. “Interesante. ¿Y solo lo necesitas contigo?” —Eso es —confirmó Moxie—. Absorberá la energía que habrías obtenido al matar al monstruo. Y eso seguirá ocurriendo hasta que encuentres un monstruo con una runa completamente llena. —¿Alguna runa completamente llena? —Noah hizo una mueca—. ¿Incluida una menor? Moxie sacó cinco papeles más y se los entregó sin decir palabra. “Si vais a hacer esto, vais a necesitar dos Runas Mayores, no solo una”. “¿Qué? ¿Por qué?” —Porque hay una alta probabilidad de que la runa se desvanezca al copiarla —respondió Moxie—. Varía, pero el acto de aprender la runa le consume energía. Noah hizo una pausa. —¿Quieres decir que técnicamente podrías hacerte más fuerte mirando runas en lugar de matar monstruos? —Hay muchas maneras de obtener energía rúnica —dijo Moxie con un resoplido—. Esa solo funcionaría si pasaras horas copiando o dibujando runas. No creo que valga la pena. “Ya veo. ¿Con qué frecuencia ocurre eso?” “Aproximadamente el cincuenta por ciento.” Noah sacó su grimorio y lo hojeó, sorprendido al darse cuenta de que no lo había mirado desde que les dio las runas a Isabel y Todd. Le tembló el ojo al pasar a la página con información sobre la Runa de Fuego Mayor; las palabras seguían ahí, pero no había rastro de la runa. El papel se había deformado y quemado alrededor de donde estaba, arruinándola. Un vistazo rápido a la runa de Piedra que Isabel había tomado reveló que sí se había conservado. Bueno. Espero que nadie revise esto. Debería intentar conseguir una nueva Runa de Fuego Superior pronto. ¿Quizás la consiga del Mono Saqueador Infernal? —Haz que esos Catchpapers duren —dijo Moxie, sin darse cuenta del dilema de Noah—. Si no son suficientes, vuelve y avísame. Y por favor, no los pierdas. Aunque solo consigas Runas de Viento Menores, podrían valer bastante dinero. Repartiremos las ganancias de su venta, pero no esperes demasiado. —De acuerdo —dijo Noah encogiéndose de hombros. Guardó los papeles en el bolsillo—. Haré lo que pueda. —Bien —respondió Moxie—. Nos vemos pasado mañana, entonces. Moxie salió de la habitación. Noah la vio marcharse, frunciendo ligeramente el ceño. Lee la observó desde donde había estado, en silencio. —¿Piensas venir? —preguntó Noé. —No —respondió Lee—. La verdad es que ahora mismo no tengo ganas de andar por ahí peleando con cosas. Prefiero relajarme. No morir. O morir. Supongo que da igual. Noah puso los ojos en blanco. —Solo procura que no te pillen. “No te preocupes. Me quedaré cerca de Moxie para asegurarme de tener apoyo si algo sale mal.” “No estoy tan segura de que le guste eso.” —¿Quién dijo que lo sabría? —Lee soltó una risita burlona y se escabulló por el pasillo, desapareciendo sin hacer ruido y dejando a Noah solo. Desplegó el primer trozo de papel que Moxie le había dado. Era un mapa tosco de una extensa zona escarpada. En la parte superior de la página figuraba la Meseta Azotada por el Viento; parecía como si hubiera arrancado el pergamino directamente de un libro. Noah añadió el papel a la creciente colección que llevaba en los bolsillos y salió de la habitación, dirigiéndose al Cañón de Transporte. Aún quedaba mucho tiempo por delante y no veía motivo para demorarse más. * * * —¿Acres Quemadas? —preguntó Tim, levantando la vista de su escritorio mientras el ascensor se detenía con un estruendo y dejaba bajar a Noah. —Sorprendentemente, hoy no —respondió Noé. “¿Por fin terminaste con ellos, eh?” —No del todo. Todavía tengo asuntos pendientes allí, pero están en suspenso por un tiempo —dijo Noah con una risita—. Estoy haciendo un recado en la Meseta Despreciada por el Viento. Supongo que eso no está dentro del alcance de la Corrupción, ¿verdad? —Sigamos llamándolo el Cañón de Transporte instantáneo o “Viaje a cualquier lugar en un instante” —murmuró Tim—. Yo no elegí el nombre. Es una maldición. “Cañón de Transporte, entonces.” “Entonces sí, el Cañón de Transporte puede llevarte allí. ¿Cuánto tiempo piensas quedarte?” “Esta podría ser más larga. Hagámoslo durante todo el día.” —Claro que sí —dijo Tim sonriendo a Noah. La torre se movió al girar la torreta, apuntando ahora con un ángulo más pronunciado—. Cuando estés listo. Buen viaje. —No sé si puedo garantizar la seguridad. Mejor busquemos la rentabilidad. Con la rentabilidad no hay pierde. —Noah entró en la torreta y se tumbó sobre el frío metal. Su cabeza golpeó con más fuerza de la que había previsto y frunció el ceño—. ¿Supongo que no tienes pensado acolchar esto? Creo que me ha hecho más daño que algunos monstruos. —Interfiere con la magia Imbuida —dijo Tim a modo de disculpa. Tras un instante, soltó una risita—. Además, es gracioso. La respuesta de Noé se perdió en una explosión de luz azul cuando su cuerpo fue pulverizado y enviado a toda velocidad a través del éter hacia la Meseta Despreciada por el Viento.
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 49

Estás leyendo el capítulo 49 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 6 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.