Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 359 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Will se arrinconó contra la pared, con los ojos desorbitados y mirando a su alrededor en busca de una salida. La puerta estaba a unos pasos a su izquierda, y Noah no tenía intención de dejarlo escapar y provocar una persecución.
Chasqueando los dedos, Noé provocó otra onda expansiva en la tierra. Una grieta dentada se extendió rápidamente por el suelo, impidiendo el paso de Will a la salida de la habitación, abriendo una brecha en la piedra y lanzando escombros a la oscuridad.
—Mírame —dijo Noah en voz baja. Se apartó de los escombros, aprovechando una leve ráfaga de viento para que el polvo se arremolinara a su alrededor. Las probabilidades de que Will lo reconociera eran bajas, pero cuanto más distraído estuviera, más fácil sería todo.
—¿Qué quieres? —tartamudeó Will—. Yo solo…
—Los estabas poniendo a prueba —terminó Noah—. Sí. Sé lo que estabas haciendo. Pero ¿qué te da derecho a interferir? Todavía no estaban en el programa, Will. Pero eso ya pasó, ¿no?
Will asintió apresuradamente. —Sí, exactamente. Nosotros…
—No hay por qué guardar rencor —interrumpió Noah. Un crujido eléctrico recorrió sus dedos y se desvaneció en el aire con un siseo—. No tiene nada de malo hacer algunas pruebas. Es lo más natural.
“Nosotros también lo vemos así. No teníamos mala intención, pero garantizar la calidad de cada estudiante en el programa avanzado es vital para su éxito. Así podemos asegurarnos de que solo graduamos a los estudiantes más competentes.”
—Una solución lógica —dijo Noah. Inclinó la cabeza hacia un lado, como pensativo, y luego se tocó la máscara con un dedo—. Pero si se les hace la prueba a los que entran, ¿quién te la hace a ti?
Will parpadeó confundido. —¿Yo? Ya soy miembro del equipo. Me pusieron a prueba cuando me invitaron por primera vez, y yo…
—No creo haber estado presente —dijo Noah, sin dejar que Will terminara la frase. Quería mantenerlo a la defensiva e impedir que empezara a pensar con claridad, y lo estaba consiguiendo con bastante eficacia. Para un mago normal de rango 3, un poderoso mago de rango 4 no era tan diferente de uno de rango 6. Ambos eran prácticamente insuperables, lo que significaba que Will tendría problemas para cuantificar su fuerza al explicársela a cualquiera.
¿Tú? No, no creo…
—No —convino Noah—. No lo era. Tienes razón. Entonces, ¿cómo puedo saber lo competente que eres? Por lo que veo, no eres más que un llorón de rango 3, apenas capaz de mantenerse en pie en mi presencia. ¿Hay algo más en ti que eso?
El rostro de Will se contrajo levemente, probablemente recordando la primera amenaza de Noah sobre lo mucho que le disgustaba sentirse decepcionado, y asintió con firmeza. Sus manos se aferraron a la pared, intentando en vano derribarla.
—Ah. Lo eres. Fantástico —dijo Noé—. En ese caso, estoy seguro de que no te importaría que te hiciera una prueba. Al fin y al cabo, las pruebas no hacen daño a nadie. Solo sirven para garantizar la calidad de todos los estudiantes y profesores que participan en el programa avanzado.
Es prácticamente la misma oferta que le hiciste a Moxie, ¿no? ¿Pelea conmigo hasta que no puedas más, o algo así? Ojo por ojo.
Will hizo una mueca. Noah lo había manipulado completamente con sus propias palabras, y él lo sabía. No había forma de negarse sin enfurecerlo. Un segundo de silencio transcurrió mientras Will buscaba desesperadamente una solución, pero no la encontró. Lo único que pudo hacer fue tragar saliva con dificultad.
—Por supuesto, puedes negarte —añadió Noah. Esperó lo justo para ver un destello de esperanza en el rostro de Will antes de continuar—. Pero, si lo haces, espero que te retires del programa avanzado. No puedo permitir que personas indignas traten con mis alumnos ni con los suyos.
La esperanza se desvaneció. Will apretó los dientes y adoptó una postura de combate. “Estaría más que dispuesto a demostrar mi valía, pero soy uno de los miembros más jóvenes del programa avanzado. Estoy cerca del Rango 4, pero aún no lo he alcanzado”.
—Lo tendré en cuenta —dijo Noah. Habría recuperado su dominio si realmente lo controlara bien, pero aún estaba perfeccionando algunos detalles. Fue una lástima para Will, pero a Noah tampoco le interesaba jugar limpio en ese momento.
Le había dado a Will tiempo de sobra para prepararse. Se inclinó hacia adelante, aprovechando el viento para acelerar sus movimientos mientras lanzaba una patada a la cabeza de Will. El otro hombre se agachó hacia atrás, esquivando hacia un lado y evitando por poco el golpe.
Noah giró sobre sí mismo y, con un movimiento rápido, golpeó a Will en el pecho. Un destello cegador iluminó el aire cuando una reluciente armadura dorada cubrió el cuerpo de Will. El puño de Noah la golpeó con un fuerte crujido y Will retrocedió ileso.
Llevaba un brazalete escudo en la muñeca, que vibraba con energía. Estaban lo suficientemente cerca como para que Will no pudiera usar su magia, pero evidentemente eso sí afectaba a los objetos imbuidos.
Eso es bueno saberlo. Dado que un Escudo extrae la magia de su interior en lugar de expulsarla de su cuerpo, aún puede activarse. Por lo tanto, los dominios, al menos en mi rango, no protegen de las armas imbuidas. Probablemente eso cambie en rangos superiores.
Noah no le dio mucho tiempo a Will para recuperarse. Por mucho que le desagradara, Will era claramente competente y sabía lo que hacía. Si se tratara de una prueba real, quizá le habría impresionado un poco.
Por desgracia para Will, no era una prueba real, y a Noah no le interesaba quedar impresionado. Le interesaba enviar un mensaje.
El agua se acumuló en el aire alrededor de Noah mientras la arrancaba del entorno, lanzando balas contra Will desde todas direcciones. Will levantó las manos frente a su rostro mientras la magia repiqueteaba contra su armadura, creando ondas de energía que la recorrían.
El escudo era claramente de buena calidad; al menos de rango 4, según la estimación de Noah. Will comenzó a bajar las manos, pero Noah no había terminado. La temperatura de la habitación descendió bruscamente al absorber el calor, congelando el agua que ahora cubría el suelo.
El pie de Will tropezó con una placa de hielo al moverse para intentar salir del alcance del dominio de Noah. Tropezó y cayó, recibiendo en el aire el pie de Noah, potenciado por la vibración. Un profundo zumbido atravesó la armadura de Will al ser lanzado por los aires, y los temblores recorrieron el Escudo.
El escudo se hizo añicos con un tintineo metálico, fragmentos de luz girando en espiral alejándose de Will. Se estrelló contra la pared y dejó escapar un quejido de dolor al quedarse sin aire. El viento se concentró en la palma de Noah, volutas blancas que se derramaban por sus dedos. Noah estuvo a punto de lanzarlo como una estaca que atravesaría el corazón de Will, pero se detuvo en el último instante.
Mierda. No quiero matar al idiota. Lo necesito vivo.
Will se desplomó en el suelo, tosiendo y jadeando. La esfera mágica se desvaneció y Noah apretó la mano, dejándola caer a su costado.
¿Eso es todo? Ni siquiera lo estaba intentando.
—Rompiste mi escudo con un solo hechizo —jadeó Will—. ¿Cómo se supone que voy a luchar contra eso?
—Si dependes de un escudo para luchar, eres un guerrero patético —gruñó Noah. Extendió una mano y una potente ráfaga de viento lanzó a Will por los aires, haciéndolo tropezar y caer directamente en las garras de Noah.
Lo agarró por la camisa y lo levantó en el aire; el poder de sus runas recorría su cuerpo como un río caudaloso. Había pasado mucho tiempo, pero Noah aún podía sentir la influencia de Azel en el fondo de su mente.
Extrañamente, el demonio se sentía más débil que antes; o tal vez Noah se había fortalecido. En cualquier caso, el poder que Azel ejercía sobre él se había debilitado drásticamente, y Noah pudo aplastar los deseos de Azel sin demasiado esfuerzo. Estaba bastante seguro.
Will forcejeaba en el agarre de Noah. Pateaba inútilmente y trataba de zafarse del brazo de Noah, pero era completamente inútil. Se sentía como si sujetara a un niño pequeño desbocado, no a un mago. Noah tuvo suerte de llevar una máscara, porque el desprecio y la incredulidad en su rostro probablemente le habrían atravesado el corazón a Will al instante.
—¿Es esto todo lo que puedes hacer? —preguntó Noé—. ¿Esta patética excusa puede presumir de estar en el programa avanzado?
—Soy investigador y un Imbuidor —dijo Will con voz entrecortada—. Nunca necesito luchar sin mi magia.
—Entonces no te creas tan importante. Das lástima —dijo Noah, intentando imaginar qué habría dicho Jalen si hubiera estado en su lugar. Estaba tan molesto que no le costó mucho decirlo, y tal vez eso debería haberle preocupado.
—Hay muchas maneras de ser fuerte. Yo no soy un guerrero. —Un brillo fugaz cruzó los ojos de Will mientras su mirada se desviaba del hombro de Noah. Había alivio en su expresión, un alivio que no debería haber estado presente—. Pero ella sí lo es.
Noé ni se molestó en volverse. Derribó a Will y cayó al suelo. Una espada rasgó el aire donde antes había estado su cuello, dejando escapar un gemido desgarrador. Desató una poderosa ráfaga de viento sobre él, y un instante después fue recompensado con un fuerte estruendo.
Noah se incorporó, girando hacia la nueva amenaza. Un hombre surgió de entre los escombros de un nuevo agujero en la pared de Will, con la capa colgando harapienta alrededor de su cuerpo y una larga espada en la mano. Su rostro era inexpresivo y carente de matices; no tenía rasgos humanos, sino que parecía una máscara bien esculpida. Noah casi rió al divisar a Ulya en la calle, con el ceño fruncido por la concentración.
—Buen intento de ataque sorpresa —dijo Noah con una risita—. Lástima que tu amigo sea un completo idiota, pero de todas formas no me habría afectado.
Will se puso de pie de un salto frente a Noah y corrió hacia atrás hasta salir del alcance de su dominio. En cuanto estuvo a salvo, brillantes cubos de luz cobraron vida a su alrededor.
—Están en inferioridad numérica —dijo Ulya—. No sé quiénes son, pero les sugiero que se rindan ahora mismo si quieren vivir.
—¿En inferioridad numérica? —Noah soltó una carcajada—. No. Me estás ahorrando tiempo, Ulya. No sabía que tú y Will se conocían tan bien.
—¿Estudiantes? —La expresión de Ulya cambió al oír su nombre, y su mirada se dirigió a Will—. ¿Qué está pasando?
—¡Olvídalo! —gritó Will. Un rayo de luz surgió de uno de los cubos, rasgando el aire hacia Noah. Noah ni siquiera se molestó en esperar a ver si la magia atravesaría su dominio; dado que se había originado fuera de él, había una buena probabilidad de que lo hiciera. No había tenido tiempo suficiente para probar todas las capacidades del dominio, y ahora no era el momento.
Esquivó hacia un lado y, con una potente ráfaga de viento, estrelló a Will contra la pared. Will se deslizó tosiendo mientras una nube de polvo lo envolvía.
—Siéntate —gruñó Noé, volviéndose hacia Ulya y su marioneta—. Vamos, pues. Espero que resultes más interesante que tu amiga.

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 359
Estás leyendo el capítulo 359 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.