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Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 319 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
A Emily casi se le salen los ojos de las órbitas. "¿Qué?" —Confío en que comprenderás lo importante que es que esto jamás abandone la seguridad de tu mente —dijo Noah, ignorando la expresión de horror en el rostro de Emily—. Si alguna vez se descubre, Moxie estará muerta. —No te creo —la voz de Emily tembló ligeramente—. Es imposible. Evergreen es de Rango 6 y amaba a Moxie. Moxie la amaba a ella. Eran muy unidas. Estás mintiendo. ¿Por qué haría algo así? “Por mis runas, juro que todo lo que te diga mientras permanezcamos en tu espacio mental es la verdad y que no intentaré mentir ni tergiversar la verdad de ninguna manera. ¿Aceptas?” Los ojos de Emily se abrieron de par en par, pero no esperó mucho. "Sí. Lo creo." Un escalofrío recorrió las venas de Noah al jurar el Juramento Rúnico. Le atenazaba la columna como la mano de la muerte y se estremeció. Emily se puso rígida al sentir el efecto del Juramento. —Repítelo —exigió Emily, levantándose de nuevo de su silla—. Dilo otra vez. “Evergreen llamó a Moxie para que volviera a la finca Torrin durante sus vacaciones con la intención de matarla”, dijo Noah. “Fuimos… y en vez de eso, matamos a Evergreen”. Emily miró fijamente a Noah, esperando claramente a que el Juramento Rúnico surtiera efecto y destruyera sus runas. Pasó un segundo. Su rostro palideció y sus ojos se abrieron desmesuradamente. “Tú mataste a mi madre.” ¿Era tu madre? ¿Quién demonios lo hizo con... sabes qué, no quiero saberlo? —No soy la persona más compasiva —dijo Noah lentamente—. Pero Moxie estaba demasiado preocupada por ti como para decírtelo, así que lo hago yo. Te pediría disculpas, pero no es cierto. Evergreen era una persona terrible y se lo merecía. Emily apretó los puños con fuerza. El hielo se acumuló alrededor de ellos, arremolinándose furiosamente. Noah sostuvo su mirada. No conocía bien a Emily, pero había visto cómo se comportaba con Moxie. Entre ella y Evergreen, Noah estaba casi seguro de que Emily elegiría a Moxie. Bastante seguro. Fueron unos segundos tensos. La mirada de Emily le indicó que estaba considerando seriamente matarlo allí mismo, pero eso habría activado el Juramento Rúnico, rompiendo también sus propias runas debido al vínculo. Si quería intentar algo, tendría que esperar a que el Juramento terminara al final de su tiempo juntos en su mente. Con una fuerza de voluntad suprema, Emily dejó caer las manos. Al odio y la ira se unieron nuevas emociones. El miedo y la confusión se reflejaban en su rostro. Noah sintió compasión por ella. No podía creerle, porque creerle significaba que su amado mentor había matado a su madre, y que su madre había intentado matar primero a su mentor. Noah sospechaba que, en realidad, Emily no lloraba tanto a Evergreen como a la idea de en quién podría haber sido. —¿Por qué? —preguntó Emily, buscando las palabras—. ¿Cómo? —No me corresponde contar toda la historia —dijo Noah—. Ya le estoy quitando protagonismo a Moxie en esta conversación. Lo que sí puedo decir es que Moxie siempre ha tenido la espada de Evergreen sobre su cuello. A Evergreen no le gustó que te comportaras como un ser vivo en lugar de una marioneta durante el Examen de Supervivencia, así que decidió que Moxie te había estado enseñando mal. —Mientes —dijo Emily, dando un paso atrás—. ¿Por qué haría eso? A ella no le importaba. —No, no lo era. Simplemente no quería armar un escándalo —dijo Noah encogiéndose de hombros—. No espero que me creas ahora mismo, Emily. Ni siquiera con el Juramento Rúnico. Probablemente estés intentando averiguar cómo lo estoy sorteando o algo así, ¿verdad? "Sí, lo soy." “Eso depende de ti. Te estoy dando información, no diciéndote cómo pensar. Moxie fue prácticamente una esclava de tu familia durante la mayor parte del tiempo que la conoces, y no quería decírtelo porque te quiere demasiado. Le preocupaba cómo te afectaría.” —Entonces, ¿por qué me lo cuentas? —Emily se acercó a Noah furiosa, inclinando la cabeza hacia atrás para mirarlo fijamente a los ojos—. ¿Qué pretendes? —¿Quieres la respuesta sincera? —preguntó Noah. Levantó la mano antes de que Emily pudiera contestar—. Piensa antes de decir nada más. Te estoy dando más información que a nadie, excepto a Moxie, por una sola razón: quiero a Moxie, y esto le duele tanto como a ti. “¿Por qué tendría que pensarlo antes de responder a eso?” —Porque esta información es peligrosa. He matado para protegerla, y volveré a matar para protegerla —dijo Noah en voz baja—. La ignorancia es seguridad. Puedes tomar mis palabras como son y hablar con Moxie sobre el resto. ¿Pero me contarás algo que ella no? “Sí, siempre y cuando ni siquiera un susurro salga de tus labios.” “¿Por qué? ¿Por qué me confiarías esto? ¿Qué clase de truco es este? ¿Una forma de hacerme confiar en ti?” Noah le dedicó una sonrisa inexpresiva. “No te queda más remedio que confiar en mí, Emily. Estoy obligado por el Juramento Rúnico. Ya te expliqué por qué te ofrezco esto, y no es por ti. Es por Moxie. Saber toda la verdad aclarará las cosas”. La mirada de Emily escrutó el rostro de Noah, buscando en él algún detalle que pudiera usar. Era evidente que estaba analizando su oferta en lugar de aceptarla sin más. Finalmente, tragó saliva y asintió con brusquedad. —Dime. Quiero saber. “Me preguntaste por qué estaba dispuesto a contarte esto, ¿verdad?” Emily asintió. —Es porque no me importa tu familia —dijo Noah simplemente—. Mataría hasta el último Torrin si pensara que representan un riesgo para Moxie, y no me quitaría el sueño. —¡Claro que no! —espetó Emily—. Eres una Linwick. “No, me temo que eso tampoco es cierto.” “¿Qué? Eso es mentira. Estás engañando al Juramento Rúnico de alguna manera. Sé quién eres. Eres Vermil…” —También te equivocas —dijo Noah secamente—. Me llamo Noah. Maté a Vermil hace meses, poco antes de que me conocieras. Emily abrió la boca. Luego se quedó paralizada. Un torbellino de pensamientos la invadió. Retrocedió un paso y tragó saliva, comprendiendo por fin. “No sabías nada de arbitraje. Por eso asististe a su clase”. —No tiene nada que ver con la magia —dijo Noah asintiendo—. No soy de este mundo. ¿De dónde eres, entonces? ¿Qué eres? “Sinceramente, yo tampoco estoy muy seguro. ¿Consideras que el lugar de donde eres es el lugar donde has pasado más tiempo?” Emily le dirigió una mirada desconcertada. —Sí. —Entonces vengo del más allá —dijo Noé—. Logré escapar de allí y jamás volveré. Emily lo miró fijamente, pero demasiadas cosas empezaban a encajar como para negarlo. —¿Eres… qué, entonces? ¿Un dios? ¿Un demonio? “Ninguna de las dos. Soy Noé, y te agradecería que guardaras el secreto.” —¿O qué? —replicó Emily. Noah ladeó la cabeza. —Vas a poner triste a Moxie. Ella también lo sabe. El rostro de Emily se contrajo, y Noah supo que tenía razón. Emily no compartiría nada. No porque le importara él, sino porque le importaba Moxie. —No habría dicho nada, pero solo quería saber cuál sería tu reacción si te hubiera amenazado —admitió Emily. Su voz era más suave, más baja que antes—. De verdad que no eres Vermil. “No, no lo soy.” Hubo varios segundos de silencio. —¿De verdad estás saliendo con ella? —preguntó Emily. Noé casi se echó a reír. "¿Eso es lo que quieres preguntar? ¿De todas las revelaciones que he hecho, eso es lo único que te importa?" Emily asintió. "Sí, lo soy." Ella resopló. Era una risa casi histérica, nacida más de la incredulidad y la sorpresa que de la verdadera diversión. “Vermil era un imbécil. Tú... no. Intentó ligar conmigo. No podía creer que Moxie me obligara a pasar tiempo con él después de eso. No tenía sentido, aunque estuvieras actuando diferente. Y, si no eres él... supongo que te debo una disculpa. Siento haberme comportado como una arpía todo el tiempo”. —Acepto las disculpas. Vermil recibió su merecido —convino Noah—. Pero esto no se trata de Vermil. No tenemos todo el tiempo del mundo, Emily. El efecto de la poción desaparece en menos de treinta minutos. Haz tus preguntas y hazlas rápido. —¿De verdad quieres a Moxie? —preguntó Emily—. ¿No por su posición social? Noah se frotó el puente de la nariz. —Moxie no tenía cabida en tu familia, Emily. Buscaba activamente la manera de escapar de ellos. Me da igual de qué familia venga. Y, antes de que preguntes, me importan un bledo los Linwick. De alguna manera, eso pareció tranquilizar a Emily. Sus hombros tensos se relajaron ligeramente, aunque todavía estaba lejos de estar calmada. —Cuéntame sobre Evergreen —dijo Emily, tragando saliva—. Más sobre ella. Nunca la conocí bien, pero nunca pensé que fuera tan mala. Solo la veía estricta. ¿Qué le hizo hacer a Moxie? Ya estamos en terreno peligroso, pero bueno, casi todo es así. Moxie no tenía mucha libertad de decisión. Y, aun así, se preocupaba por ti. Buscaba la manera de seguir enseñándote y pasando tiempo contigo, a la vez que se liberaba del control que los Torrins ejercían sobre ella. Así de mucho le importabas. En lugar de huir y abandonarte, se quedó a tu lado. Emily se dejó caer en la silla, con el rostro casi tan pálido como el hielo que la rodeaba. Tragó saliva y se secó los ojos con la manga antes de que le lagrimearan. —¿Ya es libre? Noah asintió. “Liberada con la muerte de Evergreen. La historia cuenta que un demonio se coló con Moxie, pero ella no se dio cuenta. El demonio mató a Evergreen, y las runas de Moxie se hicieron añicos como castigo por no haber detectado al demonio”. —¿Sus runas se han hecho añicos? —gritó Emily—. ¿Está lisiada? “No. Yo las arreglé. Era parte de su plan.” Emily miró fijamente a Noah. "¿Qué? ¿Cómo es posible?" “Dejemos eso para después. Primero, haz las preguntas que realmente te importan, y luego ya hablaremos de lo demás.” Mordiéndose el labio inferior, Emily arañó el reposabrazos de su silla y se balanceó hacia adelante y hacia atrás, pensativa. "¿De verdad Evergreen iba a matar a Moxie? ¿Solo porque no hice lo que me dijo?" "Sí." Emily bajó la mirada, con el rostro cubierto de vergüenza. “Odio esto, pero tiene sentido. Me preguntaba por qué Moxie nunca descansaba y siempre estaba ahí. Yo... yo pensaba que simplemente le gustaba mucho pasar tiempo conmigo. A nadie más le gustaba, pero supongo que no le quedaba otra opción”. —¿No me has escuchado nada? —espetó Noah. Emily alzó la vista sorprendida por la ira en su tono y lo miró fijamente. "Yo-" —Te acabo de decir que Moxie prefirió quedarse contigo a buscar una forma de escapar. Sabía que sus Juramentos Rúnicos se romperían de todas formas, pero lo habría hecho por su libertad si no le importaras. —Noah interrumpió a Emily y se acercó a su silla, obligándola a mirarlo—. Ni se te ocurra sentir lástima; Moxie no la quiere. Tomó sus decisiones. Estar atrapada no significa que no tengas control sobre ti misma. Siempre hay una opción. —Pero ni siquiera me di cuenta —murmuró Emily—. Siempre estaba cerca de mí. Si alguien debía haberse dado cuenta, debía haber sido yo. Tú lo descubriste en un par de meses, ¿verdad? “Moxie te estaba protegiendo a propósito. Decidió protegerte de lo que Evergreen estaba haciendo”, dijo Noah. “Fue un acto noble. Desafortunadamente, yo no lo soy. Te cuento todo esto no para que te sientas mal, sino para que conozcas a Moxie como realmente deberías. Ambos han estado atrapados en las redes de Evergreen demasiado tiempo”. Emily no respondió. Probablemente necesitaba tiempo para asimilar todo lo que él le acababa de contar. Desafortunadamente, el tiempo no era algo que tuvieran en abundancia en ese momento. —La poción de Fusión Mental no durará para siempre —dijo Noah—. Y, cuando termine, no podrás hablar de nada de lo que he revelado sobre Evergreen ni sobre mí. Si tienes más preguntas, te sugiero que superes tus emociones y las hagas. —Ni siquiera lo sé —murmuró Emily, mirando sus manos—. Dices la verdad. “Es difícil resistirse. Estoy obligado por el juramento hasta que desaparezcamos de tu mente.” Eso provocó una risita de genuina diversión en Emily. "No pareces particularmente triste por nada de esto". “No. Ya te lo dije: no me importan los Torrin. Me importan mis amigos y mis alumnos. Eso es todo. Tú también formas parte de ese grupo, si no, no estaríamos teniendo esta conversación. Preocuparse por alguien no significa ser amable con esa persona. Significa hacer lo correcto.” Emily sorbió por la nariz. Inspiró profundamente y exhaló lentamente, parpadeando con fuerza mientras sus ojos se llenaban de lágrimas. —¿Puedes... puedes quedarte aquí un momento? Noah asintió. Emily se levantó y se adentró rápidamente en el bosque. Estaba perdiendo el tiempo, pero Noah sospechaba que no tenía sentido insistir hasta que hubiera aclarado sus sentimientos. Que su mundo entero se hubiera puesto patas arriba no debía de ser agradable. Volvió a sentarse en la silla que Emily le había hecho. Y entonces esperó. Transcurrieron diez minutos. Ya habían pasado unos diez minutos hablando, por lo que solo quedaba un tercio de los efectos de la poción. La nieve crujió cuando Emily salió del bosque. Tenía los ojos rojos por las lágrimas; Noah seguía algo sorprendido de que tales cambios físicos ocurrieran en el plano mental, pero probablemente tenía más que ver con cómo las personas, de forma subconsciente, sabían cómo debía sentirse o reaccionar su cuerpo que con un efecto real. Como cuando me ciegan destellos de luz al combinarse las runas, aunque técnicamente, como alma, no tengo ojos reales. —Te creo —dijo Emily, sentándose frente a él—. Pero aún así voy a hablar con Moxie. “Eso es lo que esperaba.” Hubo varios segundos de incómodo silencio en los que ninguno de los dos siquiera se miró. Finalmente, Emily suspiró. “Supongo que tengo que darte las gracias.” "¿Para qué?" —Por contármelo —dijo Emily. Se secó la cara con la manga—. Pero por favor, no me obligues a repetirlo. Isabel y Todd se reirán de mí para siempre. Noah soltó una risita. “Vale. Si te sirve de consuelo, lamento que tu madre fuera una auténtica basura”. Emily soltó una carcajada. Las lágrimas volvieron a correr por sus mejillas y se encorvó, secándose la cara con furia. “Eres un imbécil”. “Estoy al tanto.” Pasó otro minuto antes de que Emily volviera a recomponerse. Sollozó, respiró hondo para calmarse y volvió a sostenerle la mirada. —¿Hay algo más? Depende de a qué te refieras. Siempre hay más, pero hay una cosa más que quiero lograr antes de que se nos acabe el tiempo. “Por favor, no me digas que Moxie se está muriendo o algo así.” “¿Qué? No. Moxie está bien. Se trata de tus Runas.” —Runas… espera. Dijiste que arreglaste las runas de Moxie después de que se rompieran. ¿Cómo? —Eso es otra cosa —dijo Noé. Se giró para mirar las runas que flotaban a su alrededor—. Lo importante ahora son vuestras runas. “¿Y mis runas?” “Por supuesto, hay que arreglarlos. Tenemos unos diez minutos para revisarlos y dejarlos todos perfectos.”
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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 319

Estás leyendo el capítulo 319 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.