Leer El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 314 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Su estancia en la Meseta Despreciada por el Viento llegó a su fin con la salida del sol. Ambos grupos de estudiantes pasaron sus últimas horas intentando idear un nuevo plan para atraer a Lee, pero al final, ninguno logró dar con nada antes de que el Cañón de Transporte los convocara de vuelta a Arbitage.
Noah fue el último en reaparecer en la habitación de Tim. Parpadeó para alejar los últimos vestigios del viaje, se secó los ojos, se puso de pie y echó un vistazo al pequeño grupo reunido a su alrededor.
—¿Tuviste un buen viaje? —preguntó Tim.
—Yo diría que fue instructivo —dijo Noah entre risas al recordar las miradas fulminantes que recibió de todos los estudiantes—. Gracias de nuevo, Tim.
—Cuando quieras —respondió Tim. Todos subieron al ascensor y se despidieron del anciano operador mientras este temblaba y retumbaba, bajándolos al piso inferior.
—¿Así que nadie ganó? —preguntó Todd.
—Yo no dije eso —respondió Noah—. ¿Cómo sabes que Isabel o James no ganaron? No vi que sus grupos se reunieran antes de que nos retiraran.
—Porque tiene la misma expresión en la cara que creo que tengo yo —respondió Todd mientras el grupo bajaba las escaleras.
“Ah. Bueno, tienes razón. Todos perdieron.”
—¿Cómo se suponía que íbamos a ganar? —preguntó Alexandra, mirando a Lee, que le sacó la lengua—. Lee es demasiado rápida. ¿De verdad es de rango 3?
—Eso era algo que tenías que averiguar tú. —Llegaron al pie de las escaleras y Noah se giró, imitando una de las expresiones características de Moxie, con las cejas arqueadas—. ¿De verdad creías que conseguir una Runa Maestra sería fácil?
Eso los tranquilizó a todos bastante rápido.
—¿De verdad había alguna manera de ganar? —preguntó Isabel—. Sentía que ni siquiera estábamos cerca.
—Siempre hay una solución —respondió Noé—. ¿Por qué no hablamos de lo que salió bien y lo que salió mal? Sin duda vi algunas jugadas ingeniosas.
—¿Atraer a Lee con comida? —dijo James, sin sonar muy seguro de sus propias palabras.
—Aprovecharse de una debilidad conocida. —Noah asintió—. Claro, Lee se dejó llevar un poco, pero fue astuto. Ambos grupos lo hicieron sin dudarlo mucho. ¿Qué más?
“Nos agrupamos”, dijo Todd. “Perdimos muchísimo tiempo intentando alcanzar a Lee por nuestra cuenta. Deberíamos habernos agrupado antes, pero agruparnos en general, dado que diste a entender que era una prueba individual, probablemente fue una buena idea”.
—Eso te habría dado la oportunidad de preparar una mejor trampa o planificar mejor las cosas —intervino Moxie—. Pero sí, sin duda fue una buena jugada. No tenías ninguna posibilidad contra Lee tú solo.
—¿Algo más? —preguntó Noé. Nadie habló durante unos segundos y él se encogió de hombros—. Bien. Ya hemos empezado, así que continúa. Cuéntame las cosas que hiciste mal.
—Creo que deberíamos haber dedicado más tiempo a planificar qué podíamos hacer —dijo Emily, arrugando la nariz—. Conocía las habilidades básicas de Todd, pero Alexandra se acercó demasiado a Lee. Si hubiera sabido que era tan rápida, quizá habría sido mejor que ella atacara por sorpresa en lugar de yo.
—Saber de lo que son capaces tus aliados es fundamental —dijo Noah, asintiendo con aprobación—. Preguntaste si había alguna forma de ganar. ¿Crees que la hay?
“¿Yo personalmente? No estoy seguro. Pero… me imagino que hubiéramos tenido más posibilidades si los cinco hubiéramos trabajado juntos.”
—Sin duda lo habrías hecho —convino Noé.
—¿Pero qué sentido tiene eso? —preguntó Alexandra—. ¡Se suponía que íbamos a trabajar el uno contra el otro!
“Técnicamente, nunca dije eso. Solo dije que solo una persona entiende el punto.”
—Es prácticamente lo mismo —dijo Alexandra frunciendo el ceño y cruzándose de brazos—. A menos que hubiéramos podido dividir el punto o algo así, no hay forma de que todos queden contentos.
Sí, existe. Es aquella en la que las personas que en realidad no necesitan la Runa Maestra deciden cederla para que uno de sus aliados pueda obtenerla, sabiendo que sus aliados harán lo mismo por ellos en el futuro.
No creo que Alexandra haya llegado a esa conclusión tan pronto. Ya la comprenderá. Y, por lo que parece, los demás chicos solo trabajaron en dos equipos porque querían demostrar algo y evitar conflictos, no porque realmente desearan la Runa.
Isabel y Todd eran los únicos, además de Alexandra, que realmente lo deseaban, y simplemente optaron por trabajar por separado para que ninguno se sintiera mal por ganar.
—Tu silencio me indica que algo se nos ha escapado —dijo Emily, mordiéndose el labio inferior y negando con la cabeza—. No sé qué es. ¿Había algún truco?
—Quién sabe —dijo Noah encogiéndose de hombros, sonriendo ante la expresión de fastidio en su rostro—. Habrá más oportunidades de conseguir puntos en el futuro. También habrá más premios; quizá sea un poco pronto para decirlo, pero creo que esta estrategia funcionará.
—¿Quieres decir que tendrás más Runas Maestras para nosotros? —preguntó Todd, entrecerrando los ojos hacia Noah—. ¿Qué, acaso tienes una granja llena de ellas en algún lugar?
—No te preocupes por la procedencia de las recompensas —dijo Noah con un gesto de desdén—. Por ahora, concéntrate en mejorar. Eso es lo más importante.
Todos los estudiantes asintieron, lo que le produjo una gran satisfacción. Ninguno estaba enfadado por la derrota. Sus rostros le indicaban a Noah que estaban decididos a encontrar la manera de ganar la próxima vez, justo la actitud que él buscaba.
—¿Ya terminó la clase? —preguntó Alexandra—. Creo que tengo mucho que practicar y en lo que trabajar antes de la próxima.
—Sí —dijo Noé.
—Antes de que te vayas, hablemos —dijo Moxie—. Vermil y yo trabajamos muy de cerca, así que aunque estés en su clase, trabajaré mucho contigo.
Alexandra pareció ligeramente sorprendida de que la llamaran sola, pero simplemente asintió y siguió a Moxie.
—Me voy entonces —dijo James, observando cómo las mujeres se marchaban antes de volverse hacia los demás—. Necesito ducharme.
Antes de que pudieran decir nada, desapareció en un destello de luz. El sentido sísmico de Noah siguió a James mientras se alejaba hasta que el chico salió de su alcance.
—Un tipo interesante —dijo Noé.
—Simplemente no está acostumbrado a las grandes multitudes —dijo Emily, con un tono defensivo en la voz.
Noah soltó una risita. —No me malinterpreten, parece bastante decente. Cualquiera que haya aguantado a Revin tanto tiempo no puede ser tan malo. Aunque tiene buen ojo para las oportunidades. Necesito hablar con ustedes tres.
—¿De verdad hemos ganado algo? —preguntó Todd con los ojos iluminados.
“No, perdiste. Te lo habría dicho si hubieras ganado. Esto se trata de otra cosa.”
La expresión de Todd se tornó seria rápidamente, pero fue Isabel quien habló a continuación.
—¿Sobre nosotros? —Isabel enfatizó la última palabra y Noah tardó un momento en darse cuenta de que probablemente se refería a cómo ella y Todd habían sido vetados por las casas nobles y a su posterior plan de venganza contra las personas que habían asesinado a sus familias.
—No ustedes dos en particular. Los tres —dijo Noah—. Deberíamos hacerlo en un lugar privado. Lee, ¿podrías…?
—Yo los acompañaré para asegurarme de que no nos molesten —dijo Lee, asintiendo con la cabeza.
—¿Podríamos ir a nuestra habitación? —propuso Todd.
—Eso funciona —dijo Noé—. Solo tendré que pasar por una tienda de pociones de camino allí.
* * *
Unos diez minutos y tres pociones de Fusión Mental después, los cuatro entraron en la habitación de Todd e Isabel. Lee se quedó fuera para asegurarse de que nadie escuchara su conversación.
Era la primera vez que Noah veía el alojamiento de Isabel y Todd, y tuvo que admitir que le resultaba un poco extraño.
No se habían esforzado mucho en la decoración. Su habitación era sencilla, con una sola cama grande en el centro y un escritorio al lado, debajo de una ventana. Habían compartido el armario del otro lado de la cama, y su baño era sencillo pero limpio.
—¿Qué pasa? —preguntó Emily, apoyándose contra la pared. Por su actitud despreocupada, Noah sospechó que no era la primera vez que estaba allí. Era evidente que habían estado pasando tiempo a solas.
Bien. Cuanto más cerca estén, mejor.
—Ustedes dos ya saben bastante de mis secretos —dijo Noah, asintiendo hacia Isabel y Todd—. Pero no todos.
—Ya lo suponíamos —dijo Isabel—. ¿Solo nos vas a contar cosas sobre ti?
—No tienes por qué sonar tan decepcionado —dijo Noah con una risita, negando con la cabeza—. Pero no te traje aquí por eso, no.
—Supongo que lo que tienes que discutir es tan peligroso o importante que la única forma de averiguarlo es hablando mentalmente —preguntó Emily, con la mirada fija en las pociones que Noah había comprado de camino—. Eso me parece un poco… excesivo.
—Moxie lo apoya —dijo Noah sencillamente.
—Ah. En ese caso, claro —dijo Emily—. ¿Por qué no lo dijiste primero?
Noé reprimió el impulso de reír. Se suponía que esto era un asunto serio.
—Quiero que entiendas lo importante que es que nunca hablemos de nada de esto —dijo Noé, manteniendo el rostro firme. Extendió la mano hacia el grimorio, se lo quitó de la espalda y apoyó el enorme libro contra la pared.
—¿Tiene algo que ver con esa cosa gigante? —preguntó Todd mientras miraba el libro—. Me preguntaba qué era.
—Pensé que era un escudo —admitió Emily—. ¿Por qué tienes un libro tan grande?
—Este es mi nuevo grimorio —dijo Noah, dando una palmadita en la parte superior del libro—. Y eso es todo lo que diré por ahora. No les haré jurar un Juramento Rúnico, pero tendrán que prometerme que no compartirán nada de lo que vean o aprendan aquí con nadie, bajo ninguna circunstancia.
—¿Por qué? —preguntó Emily con suspicacia—. ¿De qué se trata? No dijiste si tenía algo que ver con el grimorio o no.
—Yo tampoco, hasta que estés de acuerdo —dijo Noah encogiéndose de hombros e hizo un gesto hacia la puerta—. No te obligaré a nada, Emily. Por eso no te he hecho jurar un Juramento Rúnico. Es tan importante que ni siquiera lo diré en voz alta. Usaremos una poción de Fusión Mental para continuar con esto. Si no te sientes cómoda, puedes irte. Si prefieres, puedes preguntarle a Moxie y hacerlo más tarde.
Emily miró de Noah a Todd e Isabel, mordiéndose el labio superior. Pasaron varios segundos. Noah vio que Isabel y Todd intercambiaban una mirada.
—Confío en ti —dijo Isabel sencillamente, rompiendo el silencio y sosteniendo la mirada de Noah—. Prometo guardar todo esto en secreto.
—Yo también —añadió Todd—. Imagínate. Me beberé la poción si quieres, aunque solo sea porque me interesa demasiado como para decir que no. Guardaré el secreto.
Emily resopló levemente y asintió a Noah. —De acuerdo. Yo también lo haré. Prometo no decir nada.
—Gracias. No creo que ninguno de ustedes se arrepienta —dijo Noah. Tomó una de las pociones de Fusión Mental y se la ofreció a Isabel—. ¿Quieres empezar?
Isabel le quitó la poción. La examinó un instante y luego la descorchó.
—Bebe solo tu mitad —aconsejó Noé—. Luego dame la poción y acuéstate inmediatamente para que no te caigas. Esto nos llevará unos treinta minutos, así que quédate sentado hasta entonces. No nos toques hasta que despertemos.
Los demás estudiantes asintieron. Isabel inclinó el frasco de vidrio, bebiendo la mitad de su contenido antes de entregárselo rápidamente a Noah. Él lo tomó y lo inclinó, vertiendo el resto de la poción en su boca.
Isabel se tumbó en el suelo y Noah se apoyó contra la pared. Una sensación de zumbido familiar le rondaba la cabeza mientras abría su grimorio y posaba la mano sobre las páginas.
Entonces la sensación lo consumió. La poción hizo efecto y el mundo se sumió en la oscuridad.

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El Regreso del Profesor Runebound (Novela) Capítulo 314
Estás leyendo el capítulo 314 de El Regreso del Profesor Runebound (Novela), un novela. Las vidas son moneda corriente, y Noah Vines es rico. Reencarnado en el cuerpo de un profesor de magia envenenado, Noah recibe más que una segunda oportunidad. Cada vez que muere, su cuerpo se reforma. Con infinitas… Este capítulo tiene publicado el 18 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Regreso del Profesor Runebound (Novela) tiene 923 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.