Leer El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 98 online gratis en español
🏴 Grupo: Sin Traductor✍️ Traducción: Sin Traductor
Capítulo 97 – Enfrentamiento Solitario
"¿Por qué esta mujer apareció en un lugar como este?"
Sungchul no lo dejo ver, pero estaba bastante sorprendido. Sujin Lee, La Regresora. Tuvieron una reunión única durante su estancia en el Palacio de Convocatoria, pero él sintió que ella era una mujer muerta en vida, ya que ése era el destino que esperaba a todos los Regresores. Sin embargo, La Sujin que conoció ahora estaba sana y rebosante de vitalidad. El atuendo que llevaba no era algo harapiento para plebeyos, sino un buen equipo para aventureros.
–No has cambiado nada, ¿verdad?
Sujin río con su mirada mientras hablaba. Parecía como si estuviera encantada de haber reconocido a Sungchul.
–... ¿Qué pasó?
Sungchul miró rápidamente a su alrededor antes de hacer la pregunta. Era especialmente cuidadoso con los enanos, ya que el nombre Sungchul era considerado un tabú entre ellos.
–¿Qué quieres decir?
–... movamos de lugar.
Sungchul arrastró a Sujin con una expresión inocente en su cara hacia un extremo de las barracas. Al final del campamento, una vasta extensión de tierra baldía se podía ver más allá de ella, donde pasaba un gigantesco remanso de plantas herbáceas. En este lugar con poca presencia humana, Sungchul preguntó brevemente a Sujin cortésmente sobre sus días después de su partida. Sujin contestó en voz baja tras dejar de lado su cálida sonrisa.
–Me uní al Gremio de Asesinos.
–¿El Gremio del Asesino...?
Los inexplicablemente vacíos ojos de su antiguo compañero, Shamal Rajput, llegaron a su mente.
–¿Cómo entraste en el Gremio de Asesinos? Esos tipos no habrían dejado en paz a una regresora.
–Tengo mis métodos, pero parece que ya sabes cómo se tratan a los regresores.
Sujin replicó con expresión traviesa en su cara.
"..."
–Estaba bromeando. De todos modos, ¿cómo van las cosas por tu lado? ¿Cómo acabaste en este agujero infernal?
Sujin rápidamente cambió de tema. Sungchul presionó firmemente a Bertelgia para calmarla antes de responder en voz tranquila.
–Estoy aquí para participar en la batalla que tiene en juego el destino del mundo.
Otra sonrisa apareció en los labios de Sujin.
–Como esperaba que vinieras a salvar el mundo. Es ciertamente apropiado para el que comparte nombres con el que no debe ser nombrado.
–Y lo que es más importante, ¿por qué estás aquí? ¿Te envió el Gremio de Asesinos para unirte a esta pelea?
–Quién sabe.
–Este campo de batalla debe ser demasiado para un convocado que ni siquiera ha estado aquí por un año, ¿no?
–No estoy aquí estrictamente para luchar. Sería más apropiado decir que estoy aquí para probar mi suerte.
Sujin suspiró mientras miraba al espacio.
–¿Poner a prueba tu suerte?
–Eso es correcto. Me están probando si el futuro que he visto es correcto o no. Resulta que ser Regresora no es todo abrazos y besos.
–Por supuesto. Son seres que desestabilizan la línea de tiempo. Deben pagar el costo.
El futuro no está predeterminado. Los pequeños detalles que los regresores habían visto estaban destinados a ser alterados. El problema era que los resultados eran a menudo contrarios a lo que los regresores esperaban.
Cuando se descubría su existencia, los regresores caen en un estado donde no pueden impactar al mundo de manera significativa. Por supuesto, nadie sabía nada de los Regresores que vinieron antes de que la Regresión se hiciese ampliamente conocida. Sungchul tuvo una mala impresión hacia los regresores, y no confiaba en los futuros que habían visto. Por estas razones, Sungchul no preguntó nada sobre el futuro.
Sujin, que notó su desinterés, se acercó un poco más a la pregunta.
–¿No tienes curiosidad? ¿No quieres saber qué futuro estoy aquí para probar?
–No particularmente.
–Trata de adivinar.
Fue en este momento que Bertelgia lanzó otra lucha poderosa. Sungchul la tranquilizó una vez más antes de abrir la boca con sus ojos enfocados en Sujin.
–¿Estás prediciendo los resultados de la batalla que se avecina?
Sujin agitó la cabeza.
–Boo-Boo-boo--
–Qué extraño efecto sonoro.
–A pesar de lo extraño que era el sonido, sigues equivocado.
–Entonces, ¿qué estás probando aquí?
Sujin respiró hondo y miró a lo lejos en respuesta a la pregunta de Sungchul. Sus ojos, llenos de alegría, estaban ahora llenos de oscuras nubes de preocupación. Dejó pasar un breve momento antes de hablar en voz baja seguido de un suspiro.
–Él aparecerá aquí.
Las pupilas de Sungchul se volvieron hacia Sujin, y ella continuó con voz firme.
–El enemigo del mundo. Ese es el futuro que yo había visto, y el futuro que pronto sucederá.
Sujin lo dejó así. Ella había dicho que Sungchul se convertiría en la mismísima Calamidad que acaba destruyendo el mundo. Sungchul había ignorado ligeramente sus palabras y se había olvidado por completo de ellas, pero Sujin estaba probando una vez más su determinación en su segunda reunión. No estaba claro si ésta era su intención, pero Sungchul no podía evitar sentirse indescriptiblemente incómodo. Un incómodo silencio continuó.
"..."
Cuando Sungchul se quedó en silencio, Sujin sonrió incómoda antes de hablar vagamente.
–Bueno... si esto no sucede, seré engañada y eliminada por el Gremio de Asesinos. Estoy siendo observada como consecuencia.
Sujin miró tras de sí con una fugaz mirada. Sungchul podía sentir su presencia también. Era una tenue presencia que había permanecido en un solo lugar desde hacía tiempo. Podía sentir esa presencia caminando hacia ellos ahora. Era una presencia inoportuna de una persona familiar que se acercaba a él. Su cara estaba completamente cubierta con un turbante oscuro, pero nada podía ocultarse a los ojos de Sungchul.
–¿Es ese asesino que conocí en Airfruit?
Fue el último superviviente de la Familia de Asesinos de Almeira que había luchado contra Sungchul durante la batalla de Airfruit; Kaz Almeira.
El joven que Sungchul había creído que había sido partido por la mitad llevaba puesto un manto distinto que cubría todo su brazo desde el hombro.
“Acabé permitiéndole vivir tratando de dejarlo morir de manera agónica”.
Cualquiera que sea la razón, era un oponente al que Sungchul no quería enfrentarse. Sungchul se mantuvo de espaldas al asesino mientras caminaba hacia adelante y dijo:
–Partamos de aquí.
Sujin no estaba tan abrigada como Kaz. Ella asintió en silencio antes de susurrar en voz baja.
–Si la oportunidad nos llega, volvamos a vernos. Me gustaría comer otra comida hecha por tus manos. La gente del Gremio de Asesinos tiene gustos horribles.
–Si hay una oportunidad.
Los dos se separaron en diferentes direcciones. Ambas caras no se veían bien cuando caminaban en sus respectivas direcciones, pero la expresión de Sungchul era oscura.
"..."
El hombre que nunca había dudado ni una vez de sí mismo tranquilizó su turbulento corazón mientras miraba hacia el seco desierto.
... -
El ejercito del Diablo apareció sobre el desierto. Era un ejército abrumador que envolvía el horizonte en la oscuridad. Un grupo de exploradores con un caballero wyvern a la cabeza asumió el peligro de recopilar información general sobre el ejército del diablo. Según el grupo de exploración, el ejército del diablo que se acercaba a la última línea de defensa del frente del reino demoníaco se acercaba a cien mil soldados en total. Fueron casi 3 veces más de los 35 mil soldados reunidos para la Coalición Aliada Humana, pero incluso entonces su moral estaba en su punto álgido con el deseo de hacer retroceder a los demonios en esta batalla que se avecinaba. Fue porque sabían que su pérdida convertiría esta tierra en el patio de recreo de estos demonios.
El comandante en jefe Martin Breggas eligió la entrada de Trowyn, la cresta Harupaya, para desplegar su ejército y esperar a que llegaran los demonios. Era una topografía ideal que era fácil de defender y permitía que los suministros y refuerzos llegaran desde atrás. Aunque no había lugar para retirarse si perdían. Había fértiles tierras de cultivo, aldeas generosas y ciudades diseminadas justo más allá de la cresta Harupaya. Si la cresta cayera, el ejército del diablo inundaría todo como una marea y destruiría todo lo que estaba a la vista. A pesar de que el destino de la mitad del continente estaba en juego en este momento, los pensamientos de Martin vagaban por algo completamente ajeno a ello.
–La próxima batalla de mañana será el escenario para tu glamoroso debut. Tendrás el papel más importante, así que sé valiente pero no seas descuidado en la batalla.
Martin hablaba en voz baja hacia el hijo que sostenía todo su afecto.
–Entiendo, señor marqués.
–Me gustaría que me llamaras padre la próxima vez que nos veamos.
–Estaba pensando lo mismo, señor.
Martin miró con orgullo la confiable espalda de Parlim mientras se iba. Fue sólo después de que Parlim se hubiera ido que Martin comenzó a mirar profundamente el mapa del campo de batalla situado en el centro del cuartel.
“¿Cómo debería preparar el escenario para que Parlim brille de verdad?”
La cuestión de la victoria era un problema, pero para Martín, la más preocupante era la parte que Parlim jugaría en la victoria. Modificó incontables veces la formación de la expedición y sacó el escenario de la batalla en su cabeza. Después de varias pruebas y errores, Martin descubrió el despliegue ideal que le permitiría a Parlim mostrar su mejor despliegue. Sin embargo, era natural renunciar a algo para obtener lo que él quería. Necesitaba el sacrificio de otro para que su plan funcionara. Le correspondía a él elegir quién sería ese chivo expiatorio.
De las innumerables piezas del mapa del campo de batalla, una sola se destacaba en los ojos de Martin. Una sonrisa satisfecha apareció en sus labios.
“La Orden de los Caballeros de la Sangre de Hierro parece perfecta. Están desesperados por restaurar su nombre más que nadie, y cuanto más lo considero, más ideal parece. Me deshago de las raíces de esa Orden que son una patada en el culo, y las uso bien por última vez ".
Eligió enviar a los Caballeros de Sangre de Hierro hacia el ala derecha, donde se esperaba que el ataque fuera el más pesado. El único problema era si Sungtek aceptaría su petición. La gente esperaba que Sungtek se negara, debido a su continuo conflicto con Martin. Por lo tanto, Martin había estado trabajando en la creación de un pretexto para imponer el cumplimiento en caso de que Sungtek causara un escándalo.
Sorprendentemente, Sungtek cedió a la orden sin una sola queja. Era una solución pacífica que nadie esperaba. Martin alabó a Sungtek por la valiente decisión, junto con una exigua suma de oro como regalo, con la excusa de que era una recompensa extra. Parecía que era el fin de la situación actual, pero fue entonces cuando comenzó el verdadero problema.
–Ya no tenemos nada que perder.
Sungtek tenía un plan preparado en secreto. Llevaba una sonrisa complaciente mientras miraba hacia el desierto al norte, donde estaba situado el ejército de los demonios. El ejército demoníaco estaba casi sobre ellos.
... -
En algún lugar a corta distancia del campo de batalla, varios individuos observaban desde la oscuridad.
–Dar tanto crédito a las palabras de algún regresor. ¿Tus habilidades se oxidaron después de pasar tanto tiempo en ese oscuro y almizclado lugar, Shamal Rajput?
La voz de una anciana rasgó la quietud. Era una anciana que llevaba una túnica azul oscuro y profundamente adornada con motas de oro, además de una máscara cubierta de letras indescifrables. La mujer con una presencia extraordinaria fue Aquiroa la Ejecutora. Era alguien velada en el misterio, ejerciendo una gran influencia en las sombras como fuerza mayor de esta época como Segunda Campeona del Continente. Era difícil reconocerla debido a la máscara, pero era evidente por su voz y movimiento que estaba ansiosa. Sus dedos demacrados con guantes apuntaban hacia una mujer joven en un rincón.
–Dígame, regresora. ¿Es verdad que el Enemigo del Mundo se revelará aquí?
La identidad de la mujer que la campeona señalo no era otra que Sujin Lee. Ella asintió y habló con voz firme sin dudarlo.
–El enemigo del mundo aparecerá en la batalla de la cresta Harupaya.
Al oír sus palabras, Aquiroa resopló en broma.
Un hombre en otra esquina abrió la boca.
–Esta regresora predijo la aparición del Enemigo del Mundo en Airfruit.
Era una voz indiferente, sin una pizca de emoción. El orador cuyos ojos grises vacíos parecían fusionarse perfectamente con la oscuridad circundante, era el Quinto Campeón del Continente Shamal Rajput. Era el líder del Gremio de Asesinos cuyo nombre era temido por todos los seres vivos.
–Y, si su predicción coincide una vez más, tendremos justificación para creer las palabras de esta regresora.
Shamal dijo eso y se fundió en las sombras. Aquiroa La Ejecutora se volvió hacia Ahmuge.
–Entonces preguntaré esto. ¿Sungchul será la Calamidad que nos destruirá?
Sujin asintió en respuesta.
–Eso es una tontería. ¿Cómo puede alguien como Sungchul convertirse en una Calamidad? Puedo encargarme de alguien de ese calibre yo solo. Estaba tratando de resolver la Calamidad, pero, aunque fue expulsado, todavía tiene que encargarse de un miserable Rey Demonio.
Cada una de sus palabras la apuñaló como dagas, pero los ojos de Sujin no vacilaron al resistir las enérgicas palabras de Aquiroa. Sujin la miró directamente a los ojos mientras hablaba con palabras claras.
–El Sungchul que he visto ya no es humano.
–¿Qué has dicho?
–Se había convertido en una existencia entre el hombre y la divinidad.
Aquiroa, que había oído esto, se asustó de sus palabras.
–¿Estás diciendo que se convirtió en un Dios Menor?!
El hombre que estaba calladamente parado en un rincón con una espada en la mano miró hacia su dirección. Era un caballero bien equilibrado, con una armadura y un casco que no podía ser visto. El mundo le llamaba el Rey Vagabundo en lugar de su título de Tercer Campeón del Continente.
–Supongamos que Sungchul aparecerá aquí. ¿Qué hará?
Preguntó el Rey Vagabundo a Sujin.
"Este hombre... ¿ES ESE el rey Vagabundo?"
Apenas logró responder con una extraña sensación en su cuerpo sintiéndose como si su cuerpo estuviera siendo desnudado.
–Matar al Rey Demonio. sin la ayuda de nadie.

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El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 98
Estás leyendo el capítulo 98 de El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela), un novela. Enemigo del mundo, maldecido por todos, Kim Sungchul va en busca de impedir que la “profecía del fin” se cumpla. Pero no importaba cuánto elevará su fuerza, todavía había algunas cosas que no podía lograr con solo su… Este capítulo tiene publicado el 30 de julio de 2018, Traducido por el grupo Sin Traductor. El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) tiene 267 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.