Leer El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 35 online gratis en español
🏴 Grupo: Sin Traductor✍️ Traducción: Sin Traductor
Capítulo 34 — Admisión (3)
Una vez abierta la puerta, el olor del moho entro a su nariz.
Cada paso que daba en el suelo de madera hacia que esta chirriase.
Sungchul sintió una presencia delante de él.
La presencia subió rápidamente por las escaleras sin sonido alguno y se escondió en la oscuridad que se extendía por los dormitorios.
A juzgar por sus acciones, probablemente planeaba observar secretamente a Sungchul.
Sungchul fingió no darse cuenta y caminó hacia delante.
Después de pasar por delante de unas telarañas, entro a un comedor iluminado por la luz de las velas.
El comedor constaba de cinco mesas de madera con capacidad para cuatro personas cada una, pero cuatro de ellas estaban cubiertas con un paño blanco como si ya no estuvieran en uso. Por el contrario, la última mesa que quedaba tenía un jarrón, junto con una flor recién conservada.
— ¿Quién osa perturbar mi descanso? — Fue en ese momento que Sungchul se dio cuenta que era la presencia que había sido notado anteriormente.
Era una voz femenina que tenía un tono espeluznante de fantasma.
Probablemente era un truco para ahuyentar a Sungchul fingiendo ser un fantasma, pero tales trucos triviales nunca funcionarían en él.
Sungchul mantuvo una cara inexpresiva mientras avanzaba hacia las escaleras, pasando finalmente por la habitación donde la misteriosa mujer se escondía.
— ¡Qué insolente! ¡Ignorando mis advertencias!
Una vez más, la voz de la mujer resonó por detrás de él.
Al mismo tiempo, una extraña onda atravesó todo el dormitorio, haciendo que los objetos flotaran y se sacudieran de forma ominosa. Al mismo tiempo, una espesa niebla se asentó en la escalera para bloquear la visión, y los objetos comenzaron a temblar más violentamente.
El misterioso espectáculo era tan perturbador que un transeúnte confiado habría estado asustado por su ingenio y habría salido por patas hace tiempo.
Pero Sungchul permaneció tranquilo mientras seguía subiendo las escaleras.
Para cuando Sungchul había pisado el último escalón de la escalera, los objetos flotantes se habían asentado y la niebla había desaparecido.
— ¡Tú! ¿Realmente quieres morir?
La voz de una jovencita resonó por detrás de él nuevamente.
Sungchul se detuvo para mirar hacia atrás.
Una chica rubia vestida de blanco lo miraba fijamente, llena de ira. Tenía una apariencia de 15 o 16 años.
Tenía una apariencia tan bella que al cabo de unos años podía cautivar a un gran número de hombres. Pero había un problema crucial.
Era imposible que una chica de esa edad existiera en este mundo. La llamada "generación final", que había escapado por poco a la Maldición de la Extinción, tenía casi 20 años.
En otras palabras, todos los niños menores de veinte años habían sido afligidos por la maldición de Dios y sufrieron una enfermedad incurable extremadamente dolorosa, y en su mayor parte ya habían muerto. Incluso si de alguna manera sobrevivieron, estaban atrapados en un estado que estaba entre la vida y la muerte.
Sungchul creía que la rubia que tenía ante él era una aparición de una niña con el segundo caso. Pronto descubrió la razón.
“Esta niña... ya no está viva.”
Podía oír su respiración irregular, pero no los latidos de su corazón. En otras palabras, su vida ya había terminado; ahora era un cadáver viviente.
Grabado del Alma — una vez que el Ojo de la Verdad fue activado, Sungchul detectó un problema mucho más severo que estaba asolando a la niña.
Desde la parte superior de su cabeza hasta el fondo de sus pies, docenas de diferentes tipos de magia de preservación envolvían a la niña como si fuera un capullo.
Fue un espectáculo que mostró la obsesión del mago por conservar el aspecto original de la chica a pesar de todas sus circunstancias.
En ese momento, Sungchul sintió un dolor en un rincón de su pecho y frunció el ceño.
En la niña, vio la loca lucha de un hombre que desesperadamente trataba de mantenerla con vida, que haría cualquier cosa y todo para salvar a quien era querida por él.
Sus métodos eran diferentes, pero lo que buscaban era lo mismo.
—...
Mientras Sungchul permanecía en silencio, la chica se acercó un paso más.
La chica vio el ceño fruncido de la cara de Sungchul e hizo una sonrisa traviesa.
—Finalmente, actúas sorprendido.
Sungchul la miró en silencio.
Ahora, ¿puedes salir? Esta es mi casa. Me preocuparé si un forastero como tú entra tan descaradamente.
La chica agitó las manos, haciéndole señas para que se fuera.
El movimiento de sus manos fue suficiente para despertar a Sungchul de sus pesadas emociones.
— Ah, me estabas echando.
Sungchul rápidamente recuperó la calma mientras saboreaba una enorme amargura que se extendía por su boca.
Abrió la boca mientras miraba a la chica una vez más.
—Lo siento, pero no soy un extraño.
— ¿Ohm? ¿Qué quieres decir?
La niña cruzó sus brazos mientras extendía levemente los pies, antes de ponerse en actitud de pedir explicaciones.
Sungchul explicó confiadamente la razón por la que estaba aquí.
— ¿De verdad? ¿El viejo Jorgbart?
Fue efectivo. La chica parecía sorprendida.
Sungchul utilizó el impulso añadiendo otra declaración.
—Si no lo hizo, ¿por qué dejaría a un lado todos esos dormitorios normales y elegiría este extraño lugar?
—No te equivocas... En cualquier caso, si Jorgbart hubiera designado este dormitorio como tuyo, no tengo derecho a negarme. Puedo comprobarlo con el homúnculo más tarde, pero eso puede posponerse para después...
La chica que se había estado muriendo por expulsar a Sungchul se quedó callada mientras pensaba profundamente.
Eventualmente, Ella suspiró sintiéndose derrotada.
—Supongo que no puedo hacer nada. Después de todo, también soy estudiante de la Academia de Airfruit. Respetaré la decisión del viejo Jorgbart. Ya que eso también es parte de nuestra tradición.
La chica desconocida dejo caer sus hombros y se giró, pero rápidamente se volvió de nuevo pareciendo molesta, hablando en un tono de advertencia.
—Mi nombre es Sarasa, Escuela de Criomancia. No recomiendo subestimarme por lo joven que parezco; soy tu sunbae por 5 grados.
Terminando su presentación, Sarasa rápidamente se dio la vuelta y corrió por las escaleras.
—Usa cualquier habitación vacía del primer piso. Esta todo un poco desordenado, pero los artículos de limpieza están en el armario de almacenamiento al lado del comedor, así que haz uso de eso. Asegúrate de volver a colocarlo todo en su lugar después de haberlo usado. El segundo piso es sólo para estudiantes femeninas, por lo que no se permite subir al segundo piso sin obtener mi permiso desde abajo de las escaleras primero, así que no lo olvides. No soy muy amable...
Una vez que terminaba de regañarlo como si fuese su suegra, subió las escaleras con unos ligeros movimientos y desapareció en la oscuridad.
el silencio envolvió los alrededores, Sungchul miró fijamente hacia la dirección en la que Sarasa desapareció por un rato más.
—Un no—muerto que aún no ha aceptado su propia muerte…
Sungchul comenzó a caminar por el primer piso para escoger su habitación.
Pronto, encontró una habitación vacía al final del pasillo que reclamo como suya.
Era una sala desordenada que estaba llena de polvo y telarañas como Sarasa había advertido, pero a Sungchul no le importaba.
Por lo menos, tenía paredes y un techo que le protegía del viento y la lluvia, y también una cama en la que podía descansar.
—Mañana limpiaré un poco.
**
Al día siguiente.
Sungchul fue guiado por el Asistente de la Residencia para dirigirse al edificio de la Escuela de Cosmomancia.
El edificio de la Cosmomancia se ubicaba al borde de un escarpado acantilado en la zona norte, el área más alta, dentro del límite de la montaña rocosa y las murallas del castillo que rodeaban la academia de Airfruit.
—Antes había un ascensor operado mágicamente que nos llevaba a la cima, pero por alguna razón ya no funciona.
Sungchul y el Asistente de la Residencia tuvieron que subir cuidadosamente una precaria escalera tallada en la pared del acantilado.
Incluso hubo un segmento roto en la escalera donde los visitantes tuvieron que hacer un salto potencialmente mortal para llegar al otro lado. El Asistente de la Residencia apenas logró cruzar, y luego gritó con orgullo
— ¡Ahora! ¡Es turno de los estudiantes! ¡Hora de demostrar tu coraje! ¡Los humanos que tienen las piernas más largas y por lo tanto el poder de salto superior que yo debería ser capaz de hacerlo! ¡Ser incapaz de hacer esto significaría que eres un humano cagón!
Sungchul saltó suavemente sobre el hueco, haciendo que el Asistente de la Residencia se comiera sus propias palabras.
La sonrisa en la cara del Asistente de la Residencia se desvaneció tan rápido como vino.
Ah... supongo que es como se espera de un graduado del palacio de Convocatoria. Está a un nivel completamente diferente al del residente promedio. Bueno, aunque ya no es como si pudieran entrar
Después de subir el empinado conjunto de escaleras que se sentía como una pared de roca, finalmente llegaron al edificio de la escuela de Cosmomancia situado en la cima de la montaña.
El edificio era una estructura de piedra de tamaño medio, y su característica distintiva fue el gran telescopio fijado a su cúpula redonda en la parte superior.
— ¡Ahora, entra, estudiante!
Sungchul dejó atrás al Asistente de la Residencia y se abrió paso por las pesadas puertas para ingresar al edificio de la escuela de Cosmomancia.
Lo primero que le llamó la atención fue el interior de color jade.
Por otra parte, todo el interior del edificio consistía en un pequeño número de pilares, sin paredes ni pisos que separaran las habitaciones; y un espacio de la cúpula abierto en el centro.
Así que cualquier sonido que se hiciera en el edificio se amplificaría, y cualquiera que estuviera en el edificio podría verse en todo momento.
Dentro de un edificio que se asemejaba más a una catedral que a un edificio académico, Sungchul vio a dos hombres.
Uno de ellos era un anciano cuyo pelo y barba estaban casi a mitad de camino de haberse vuelto blanco.
Las arrugas de la edad que tenía no daban un sentimiento de dignidad, sino de terquedad. Sus labios fruncidos y cerrados tenían una "rigidez" que hacia parecer que no se abrirían tan fácilmente como lo habrían hecho en el pasado
La otra persona era un joven andrógino de apariencia amable marcando contraste con el anciano.
Estaba tendido en una hamaca atada entre dos pilares y leyendo un libro grueso como si fuera una revista.
La primera persona que respondió a la aparición de Sungchul fue el joven.
— ¿Quién es él? Parece que ha llegado un huésped—, se levantó de la hamaca y se acercó a Sungchul.
— ¿Cómo acabaste aquí?
Sungchul miró hacia el anciano que estaba detrás del joven y contestó brevemente.
—He venido a recibir tutela.
El joven sonrió ampliamente.
—Ha pasado un tiempo desde que tuvimos a un recién llegado.
Puso levanto las manos y se presentó a Sungchul.
—Soy un mago inexperto tratando de aprender la magia cosmomanciana del gran Altugius, Leonard Sanctum."
—... Sungchul Kim.
Sungchul reveló su nombre mientras agarraba las manos de los jóvenes.
—Oh, vaya, qué nombre tan aterrador. ¿Es usted un graduado del palacio por casualidad?
Sungchul asintió.
—Ya veo. Un graduado del Palacio de Convocatoria. Me pareció extraño que tuviéramos un recién llegado tan repentinamente, así que esa es tu historia. Perdón por alargar las cosas. Creo que el maestro está esperando, así que entremos.
Leonard mostro el camino educadamente.
Sungchul no tenía ninguna opinión específica sobre Leonard.
No tenía nada para evaluarlo, aparte de su extraordinario nombre familiar.
Por lo menos, no fue grosero al mirar repetidamente a cualquier rasgo específico de la cara de Sungchul, ni mezcló en sus palabras ninguna alabanza sutil.
Sungchul se acercó al anciano que estaba sentado encima de una pila sentado como un árbol.
—He venido a recibir tutela.
Sungchul no era de ninguna manera inferior a ese anciano, pero decidió bajar la cabeza esta vez.
Esta era la actitud correcta de alguien que buscaba aprender.
El anciano miró fijamente a Sungchul con ojos obstinados, después de lo cual señaló hacia el aire e invoco un libro.
Había sacado un libro de su Almacenamiento del Alma.
El anciano le entregó el grueso libro a Sungchul y habló con voz clara y penetrante.
—Soy un viejo jubilado sin nada que enseñar. Lamentablemente, ustedes han escogido equivocadamente de entre muchas opciones posibles, y el resultado fue la desgracia de conocerme. Todo lo que puedo darte es este libro.
El anciano volvió a ofrecer el libro.
—He envejecido y mis brazos carecen de fuerza. Rápido, tómalo.
Una vez que Sungchul recibió el libro, el anciano le dio la espalda a Sungchul y encendió una pipa.
—Después de una semana, se le dará la oportunidad de cambiar su especialidad. No deberías malgastar tu tiempo, podrás elevar tus estadísticas básicas leyendo ese libro y te ayudará a alcanzar el camino que deseas después de esto.
Esas fueron sus últimas palabras.
No fue un juicio ni un intento de evaluarle. Ya no volvió a intentar hablar con Sungchul.
Y parecía que ya no escucharía nada de lo que tenía que decir...
"¿Altugius Xero era? Este viejo ya se ha aislado del mundo.”
Se había encontrado con una resistencia inesperada.
Sungchul había oído de Christian que el profesor de Cosmomancia Altugius Xero era un anciano irritable y fastidioso, pero nunca esperó que el hombre hubiera llegado tan lejos como para renunciar a su deber como maestro.
—...
Sungchul, que aún sostenía el libro, estaba en una encrucijada…
Leonard volvió a su lugar en la hamaca y miró a Sungchul con una sonrisa desconcertante.
En la actualidad, el número de estudiantes que habían venido a buscar Cosmomancia era ya una severa minoría, pero cuando conocieron a Altugius, que rechazó incluso a esa pequeña minoría, se marcharon sin vacilar.
Según los estándares de este mundo, todos los convocados tomarían la misma decisión que los que vinieron antes que ellos.
¿Cómo podía esperar aprender algo bajo un maestro que se negara a enseñar?
Pero algo sorprendente ocurrió.
A diferencia de todos los otros recién llegados anteriores, el joven de pelo negro que llevaba una chaqueta de campo y vaqueros desgastados se sentó dónde estaba y comenzó a leer el libro que le había dado el profesor.
Se pensó que rápidamente se aburriría y se iría, pero Sungchul no mostró signos de moverse en el futuro inmediato.
En este edificio, donde incluso el más pequeño de los sonidos se amplificaba, el sonido de cada vuelta de página se transmitía claramente a los oídos de todos los presentes.
Una vez que Sungchul llegó a la 30ª página, el anciano finalmente se volvió para mirar más de cerca al misterioso estudiante que estaba sentado ante él.

Continúa leyendo
El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela)
Capítulo 36
El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 35
Estás leyendo el capítulo 35 de El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela), un novela. Enemigo del mundo, maldecido por todos, Kim Sungchul va en busca de impedir que la “profecía del fin” se cumpla. Pero no importaba cuánto elevará su fuerza, todavía había algunas cosas que no podía lograr con solo su… Este capítulo tiene publicado el 23 de marzo de 2018, Traducido por el grupo Sin Traductor. El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) tiene 267 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.