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Leer El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 219 online gratis en español

🏴 Grupo: Sin Traductor✍️ Traducción: Sin Traductor
Un rey. Ni en un millón de años. Sungchul nunca había pensado en convertirse en rey. 'Incluso si me convirtiera en rey, no sería más que el Rey Ocioso Kromgard Segundo'. Todos los que están por encima de otros llevan consigo las responsabilidades y deberes de esa posición. Los que descuidan esos deberes se convierten en inútiles, o tal vez en tiranos, y el daño proporcional al peso de la responsabilidad recae sobre la gente de abajo. A Sungchul la idea le desagradaba profundamente. Sungchul rechazó inmediatamente la sugerencia de su antiguo subordinado. "Fritz. No pienso en convertirme en rey". Schnellmerker respondió con voz sincera, como si hubiera estado esperando esta respuesta. "Ya hemos reunido decenas de miles de fieles que creen en ti, y hemos estado reuniendo riquezas con el fin de crear una nueva capital. Con tu permiso, estamos preparados para crear un país por tu causa en cualquier momento". Sungchul estaba fatigado. Sentía que la situación era incómoda además de innecesaria. Pero escuchó de mala gana la continua súplica de Schnellmerker. "La tercera Calamidad ordenó que sólo debía existir un único rey entre toda la humanidad. Un rey que gobierne sobre toda la humanidad. A mis ojos, sólo una persona cumple el criterio. Ese eres tú, Líder de Brigada. ¿Cómo pueden representarnos personas como el Emperador o el Rey del Reino Antiguo cuando no han hecho nada contra las Calamidades?" "¿Qué se supone que debo hacer cuando me convierta en Rey?" La voz impasible de Sungchul llenó la habitación. Schnellmerker parecía extasiado mientras respondía rápidamente. "¿Aceptarás convertirte en nuestro rey?". "¿Qué es lo que quieres que haga?" volvió a preguntar Sungchul. Fritz Schnellmerker era un hombre que estaba en posición de entender los pensamientos de Sungchul mejor que nadie. Los ojos de Sungchul, desde su perspectiva, parecían tan claros como un espejo. Seducirlo con el don de la realeza no lo sacudió ni un poco. Increíble. Debería estar sintiendo la sed de autoridad más que nadie después de una década de vivir como un perro en la naturaleza como el Enemigo del Mundo'. Schnellmerker sabía que los juegos de palabras innecesarios o la retórica rebuscada no harían nada positivo con Sungchul por haber sido segundo al mando durante mucho tiempo. Los métodos mezquinos sólo servirían para alimentar la ira y la desconfianza de Sungchul. Schnellmerker respondió con calma a su antiguo jefe, cuyo método preferido de respuesta era el silencio. "...Por supuesto que hay una cosa que queremos que hagas. Y es aquí mismo". "¿Aquí?" Sungchul parecía sorprendido. Schnellmerker continuó. "Por favor, destruye el Pergamino de la Calamidad". Sungchul sintió que esto era lo que Schnellmerker realmente buscaba. La cuestión de convertirse en rey era probablemente sólo una idea de último momento. "¿Por qué el Pergamino de la Calamidad necesita ser destruido?" Sungchul sintió que los fragmentos dispersos de pensamientos se reunían uno a uno y empezaban a tomar forma mientras lanzaba su pregunta. Schnellmerker pensó en silencio antes de responder. "Es porque el Pergamino de la Calamidad es la fuente desde la que las Calamidades se manifiestan en el mundo". "¿Así que el Pergamino de la Calamidad es la causa de las Calamidades?". "Sí, ese es el caso". Schnellmerker asintió y sacó un pergamino desgastado. Sungchul reconoció al instante lo que era ese pergamino. Era de diferente tipo, pero era algo que ya había visto antes. "¿Eso...? Schnellmerker colocó el pergamino enrollado encima de la mesa y miró a Sungchul mientras hablaba. "Este es un documento de las eras anteriores con el nombre de 'Carta de Dios'. Fue adquirido durante la caída del Reino de Ruteginea". "Entiendo perfectamente lo que es". Sungchul miró la Carta de Dios mientras respondía. Agarró la Carta de Dios antes de volverse para mirar a Schnellmerker. "Fritz. ¿Eres capaz de leer este texto?" "No puedo. Pero, hay alguien en nuestro bando con la habilidad de Lector a quien ayudé a entenderlo". "Ho." La cara de alguien que Sungchul sintió tanto amor como odio vino a su mente por un momento. Pero no reaccionó a ello y recogió el pergamino. "Líder de Brigada. Aunque seas tú, es peligroso mirar eso directamente". Schnellmerker sabía lo que Sungchul quería hacer, así que intentó disuadirle. Pero eso no detuvo a Sungchul. Era porque tenía una habilidad que obtuvo de la resolución de la segunda Calamidad. Lector (Principiante) Sungchul, también, tenía las calificaciones para leer la Carta de Dios. Aunque sólo era un principiante, estaba cualificado. Sungchul abrió la Carta de Dios sin vacilar. Incontables palabras rodearon a Sungchul como un interminable mar de estrellas, como había sucedido en el pasado dentro de las Catacumbas. En ese momento, estar en ese océano de palabras hizo que su conciencia se desvaneciera ligeramente. Pero ahora, era capaz de mirar las palabras emergentes con claridad mental y sin demasiada dificultad. [Registro del Dios Menor Hildegarm] Una mujer tan bella como una diosa emergió de entre las palabras como si surgiera del agua. Desprendía la sensación de divinidad y tenía un tamaño colosal. Era realmente gigantesca. La mujer que parecía que podía llenar la mitad del mundo hizo que Sungchul sintiera vacío, pequeñez y el correspondiente terror. La diosa le dijo algo a Sungchul, pero él no pudo entender nada porque la voz era como una tormenta. Sin embargo, antes de darse cuenta, Sungchul descubrió que podía entenderla desde dentro de aquel caos. [...Tras la muerte de Dios, el mundo comenzó a desmoronarse. Al principio, los Dioses Menores que eran los sirvientes de Dios asumieron los deberes y responsabilidades de Dios y evitaron el colapso total del mundo. Pero no había ningún ser que pudiera sustituir a Dios. De entre la autoridad infinita y el océano de deberes, los Dioses Menores que asumieron el manto de Dios se fundieron uno a uno. Los solemnes Dioses Menores de aquellos primeros días consideraban esto su deber divino, sin embargo los Dioses Menores no cualificados más débiles idearon una solución completamente diferente]. Después de esto, volvió la estruendosa explosión de ruido. No fue hasta que la Diosa llegó casi al final de su discurso que él empezó a entenderla de nuevo. [... Los depravados Dioses Menores borraron los caminos de ascensión para convertirse en Dios Menor que Dios había dejado en el mundo, uno a uno. Ocultaron esos caminos muy lejos, en el océano, en las profundidades del subsuelo, o por encima de las nubes, donde ningún humano ordinario podía esperar llegar. Con la excepción del camino más peligroso de todos. Y así, los repugnantes Dioses Menores que alardeaban de su dominio sobre todo, crearon algo que nunca debería haberse hecho]. En el momento en que terminó, Sungchul vio pasar innumerables objetos ante sus ojos. Eran palabras escritas sobre espadas, lanzas, losas de piedra, pergaminos, llamas flotantes y otros diversos tipos de objetos. Pero fuera cual fuera su forma, su propósito era el mismo. Propagación de Calamidades. Estos objetos estaban destinados a propagar las Calamidades por toda la tierra por el simple hecho de existir. La diosa cerró los ojos. Y una vez cerrados, el infinito mundo de palabras que rodeaba a Sungchul cayó también en la oscuridad. Pero fue al llegar al final cuando de repente vio aparecer, sin previo aviso, palabras incoherentes con el resto de las palabras. [Este registro no es más que la opinión personal de Hildegarm que degeneró en un dios maligno]. [Ten cuidado de ser seducido, por las palabras de aquellos que quieren impedir la unidad y provocar el fin del mundo]. [Si deseas la verdad, entonces ven a nosotros en cualquier momento, oh bendito al que se le ha concedido el privilegio de aprender la verdad]. En una fracción de segundo, Sungchul reconoció que el autor de aquellas palabras finales era diferente del resto de la Carta de Dios. Y fue claramente consciente de una especie de sello que estaba puesto en el borde de la Carta de Dios y del pergamino. "¿Esto...? Sungchul volvió a la realidad antes de darse cuenta. '¿Así que esta es la habilidad de Lecter...?' La forma más sencilla de explicar lo que experimentaba era compararlo con ver una película. Aunque el problema era que no había forma de escapar si lo que estaba viendo no le interesaba. "Bueno, sin duda es mejor que Shocking Asia". Sungchul concluyó sus pensamientos y entonces se dio cuenta de que Schnellmerker le observaba con gran sorpresa. "¿Estás bien, Líder de Brigada?" "Estoy bien." Sungchul devolvió la Carta de Dios a Schnellmerker. "Pero no quiero verla nunca más". "Todo el mundo dice eso." Sungchul se dio cuenta de que Schnellmerker estaba sentado en su escritorio y en medio de escribir algo. Debía de estar aprovechando el largo rato que Sungchul pasaba con la Carta de Dios para hacer algún trabajo. En medio del rascar de la pluma, Sungchul miró el pergamino llamado la Carta de Dios. Estaba allí, el sello que había visto al borde del infinito. Inconscientemente, alargó la mano para quitar el sello. Pero no salió fácilmente. Sungchul miró a otra parte mientras volcaba su fuerza divina en su cuerpo. Ziip '¡Ah!' Debe haber puesto demasiada fuerza en él. Una parte del pergamino que contenía el sello fue arrancada junto con el sello. En el momento en que Sungchul parecía horrorizado, ocurrió algo milagroso. La Carta de Dios rasgada volvió a la normalidad sin causa ni razón alguna. El trozo de pergamino que había arrancado desapareció completamente sin dejar rastro, dejando sólo el sello. "¿Por qué intentas arrancar eso ahora?". Schnellmerker siguió trabajando en su escritura y preguntó con actitud empresarial. "Se me resbalaron las manos". Sungchul puso una excusa completamente ridícula. Tal vez era el privilegio de ser superior, o quizá debería llamarse corrupción. A Schnellmerker no pareció importarle. "No importa lo fuerte que sea, señor, no puede dañar la Carta de Dios. Como su nombre indica, es una manifestación del poder divino. No importa cuánto la arrugue, rasgue o queme, nunca perderá su forma original". Pero el Sello se había desprendido. Mientras Schnellmerker estaba ocupado hablando, Sungchul se llevó sigilosamente el sello al bolsillo. Bertelgia lo presenció y se estremeció violentamente, pero Sungchul no perdió su cara de póquer. "Como se esperaba de Carta de Dios. Notable". Dijo Sungchul. "Todos dicen lo mismo". Schnellmerker terminó su trabajo y se levantó de su asiento. Recogió la Carta de Dios de la mesa y la guardó cuidadosamente entre sus ropas mientras esbozaba una leve sonrisa. Con esto, quizá consigamos convencerle por fin". Había pensado que había cruzado la parte más difícil. Fue en ese momento que la aguda pregunta de Sungchul llegó volando como una daga. "¿Cómo leíste esa carta?" Sungchul sabía muy bien que sólo había un Lecter conocido en todo el mundo. "Es exactamente como piensas". Schnellmerker no trató de ocultar la verdad. En su lugar, consideró esto como una oportunidad. "Princesa Ryze Himerr, ella ayudó a descifrar la Carta de Dios". La expresión de Sungchul se puso rígida por un momento. "Qué fastidioso". Con gran disgusto, Sungchul miró a su antiguo subordinado con expresión neutra. La mención de un solo nombre evaporó todo el interés que tenía. Sungchul preguntó con una voz mucho más fría de lo que había hablado hasta ahora. "¿Significa esto que Ryze Himerr participó en la creación de la Orden de la Extinción?". Preguntó Sungchul con fiereza. '¿Mmm? ¿Por qué habla así? Schnellmerker sintió que algo empezaba a ir mal, pero asintió de todos modos. Extraño. ¿El líder de brigada no sigue sintiendo algo por Ryze?' Como se sentía apurado, le hicieron una pregunta de seguimiento sin darle oportunidad de responder. "¿Qué es esa mujer para la Orden de la Extinción?" "De momento, nada. Como sabes, ya ha fallecido. Es que..." "¿Sí?" "Ella fue quien sugirió el camino que debíamos seguir para descifrar la Carta de Dios. Ella es un tipo de profetisa a mis ojos. Ella predijo que tu corazón lleno de justicia te llevaría a sacrificar fácilmente tu cuerpo por el bien del mundo." Schnellmerker pensó que a Sungchul todavía le gustaba Ryze Himerr. Y tenía razones para creerlo, a juzgar por el comportamiento de Sungchul. ¿Cuántos elegirían dar la espalda al mundo y renunciar a todo lo que tenían por la hija de un antiguo amante que no era el suyo? Pero su pensamiento se quedó corto. No sabía lo que Sungchul había visto en el Mundo Fae ni lo que el Rey Errante le había contado. "...No se puede confiar en sus palabras". Sungchul habló. Y sus palabras presagiaron lo que estaba a punto de suceder a continuación. Clack. El fragmento negro de Calamidad fue colocado encima de la mesa. Schnellmerker lo vio y sus ojos temblaron sutilmente. '¿Cómo el líder de la Brigada...?' No tenía forma de saber que los Fragmentos de Calamidad se entregaban como recompensa por resolver las Calamidades. "¿Cuánto sabes de esto?" Preguntó Sungchul con tono insistente. Schnellmerker era consciente de que la situación estaba derivando en una dirección completamente distinta a la que él pretendía, pero no tenía ninguna buena razón para no responder a la pregunta. Así que, por muy angustiado que se sintiera, decidió responder de todos modos. "¿No se llama esa sustancia Tierra de Dios, o también conocida como Fragmento de Calamidad? Lo que se puede utilizar para provocar milagros divinos..." "¿Eso es todo?" "¿Perdón?" "Pregunté si eso es todo." "Sí, eso es todo." Schnellmerker mintió por primera vez, pero no tuvo más remedio que responder así. Si se enterara del proceso por el que se hace esto, no querría trabajar con nosotros. Pero el Suelo de Dios es algo absolutamente necesario para fundar una nueva nación'. No sería tarde para transmitir la verdad después de que la construcción de la nación alcanzara un cierto nivel de culminación. Porque empaquetar la verdad como hacer un pequeño sacrificio por el bien de muchos debería ser más que suficiente para calmar los sentimientos de su antiguo superior. Pero esta fue la peor decisión posible. Sungchul dejó escapar una única mueca condescendiente antes de devolver el Fragmento de Calamidad a sus ropas y levantarse de su asiento. "¿Quién está a cargo de la Orden de la Extinción? ¿Eres tú, Fritz? ¿O tal vez es alguien que desconozco?". "¿Por qué lo pregunta, señor?". Sungchul recuperó el abrigo que se había quitado y se dio la vuelta. "Para que dejen de usar mi nombre". Sungchul se volvió de nuevo hacia Schnellmerker. Al ver la expresión sin emoción pero decidida en el rostro de Sungchul, Schnellmerker sintió que sus planes para reclutar a Sungchul habían fracasado. 'Maldición'. Fue un error inesperado. Había pensado que aunque Sungchul no hubiera aceptado unirse inmediatamente, al menos podrían mantener una relación amistosa. Pero incluso eso terminó en fracaso. "Y te agradecería que dejaras de asesinar a esos inocentes caballeros del Imperio". Ese no fue el final. Sungchul volvió a sentarse con el abrigo puesto. "Ahora escucharé la historia que quiero oír. ¿Estás listo para responder a mis preguntas?" Sungchul iba a preguntar sobre la Orden de Extinción con todo detalle. Pero esto no era algo que Schnellmerker estaba autorizado a hacer. "Lo siento, Líder de Brigada. Creo que deberíamos terminar en este punto por hoy". Schnellmerker estaba de pie en una parte oscura de la tienda. "¿A dónde vas, Fritz? La conversación empieza ahora". Sungchul no pensaba dejar marchar tan fácilmente a su antiguo subordinado. Estaba decidido a averiguarlo todo con esta oportunidad. Sobre la creación y el objetivo final de la Orden de la Extinción, y su verdadero propósito. "Lo siento, pero hasta la próxima, líder de brigada. Podemos seguir hablando de esto más tarde". "¿Por qué más tarde? Quién sabe cuánto tiempo pasará hasta que podamos reunirnos de nuevo." Tan pronto como Sungchul terminó de hablar, Fritz sacó un brasero de las sombras. Sus llamas crecieron violentamente, y la forma de Schnellmerker desapareció junto con el humo. Sungchul había visto una magia similar a ésta. Un hechizo secreto. 'Esto es similar a uno que Aquiroa usó'. Sungchul inmediatamente se puso de pie y elevó la sensibilidad de sus cinco sentidos a su límite absoluto. 'Hay una limitación en el hechizo secreto. Debería haber sido capaz de escapar muy lejos'. Inmediatamente comprobó la zona alrededor de la tienda en llamas. Pero entonces los hombres musculosos vestidos con túnicas negras se interpusieron en su camino. Estos hombres estaban armados con ballestas que emitían una extraña luz rojiza. Con un aspecto tan agresivo mientras sostenían un arma amenazadora, parecía que iban a intentar luchar contra él. Sungchul tenía una inusual sonrisa fría en su rostro. "Oye, se supone que soy tu salvador". La respuesta de los hombres a esto fue muy simple. "¡Vete a la mierda!" Una flecha con la punta de una gema roja fue disparada hacia Sungchul. "Estos malditos idiotas". Sungchul rechazó todas las flechas que volaban hacia él. Pero en el momento en que Fal Garaz hizo contacto, Sungchul detectó que el aire a su alrededor se encogía de forma antinatural. "Hoh...?" ¡Boo-boo-boom! Una enorme explosión estalló donde Sungchul se había parado. Fue una explosión lo suficientemente fuerte como para colapsar toda la caverna. "Enciende todos los explosivos para que no pueda salir." Schnellmerker que había llegado fuera de alguna manera caminaba enérgicamente pero con confianza hacia la Aeronave escondida en el bosque. Un subordinado vestido con una túnica negra vino a ponerle un abrigo alrededor y preguntó, "¿Será esto suficiente para sepultarlo?" "Probablemente sea imposible". Schnellmerker se puso un cigarrillo en la boca y masculló ligeramente mientras hablaba. "Pero podemos ganar algo de tiempo. Desencadenen todas las unidades. El objetivo es la Torre de Reclusa". Schellmerker se volvió para mirar la hermosa torre que se alzaba a lo lejos. "Ha llegado el momento de quemar el libro del falso dios".
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Estás leyendo el capítulo 219 de El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela), un novela. Enemigo del mundo, maldecido por todos, Kim Sungchul va en busca de impedir que la “profecía del fin” se cumpla. Pero no importaba cuánto elevará su fuerza, todavía había algunas cosas que no podía lograr con solo su… Este capítulo tiene publicado el 28 de abril de 2025, Traducido por el grupo Sin Traductor. El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) tiene 267 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.