Leer El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 129 online gratis en español
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Capítulo 128 – Una mujer desafortunada (1)
–Sigue cantando, mujer.
Sajators hizo un gesto arrogante y le ordenó que cantara. La canción de Clarise no inhibía realmente los efectos de Oom Bruuk, proporcionando nada más que un efecto placebo, pero esta pequeña diferencia en su estabilidad mental podría convertirse en la diferencia crítica para un mago, especialmente uno tan poderoso como Sajators. Sajators activó una magia curativa de alto rango para sanar completamente su cuerpo mientras Clarise cantaba. Los huesos rotos fueron reparados y la hemorragia se detuvo. Cuando incluso recuperó la vista perdida, Sajators no pudo evitar reírse.
– La fortuna está conmigo hoy. Me está sonriendo.
La Suerte d los Sajators estaba en 542. Era un número apropiado para un hombre que tenía el mundo en su mano desde su nacimiento. Decidió proceder a la siguiente fase del plan sin tomarse un descanso y optó por llamar a Daltanius mientras pensaba.
Sajators volvió a darle una orden a Clarise.
– Continúa con tu canción, fea mujer.
Sin embargo, la canción no se reanudó, y cuando él la miró con irritación, Clarise miró hacia atrás con expresión de miedo y respondió con cautela.
– Lo siento... ¿pero estaría bien si descansara un poco la voz? He trabajado demasiado en los últimos días y me duele la garganta.
–Tu garganta no es asunto mío.
Sajators, que ya había recuperado sus fuerzas, mostró su cruel naturaleza sin inhibirse. Formó una espada de hielo y la lanzó amenazantemente hacia su dirección.
–Si de verdad quieres descansar, lo haré para que no tengas que cantar nunca más.
Puso la espada en su garganta como para cortarla, pero la derritió una vez que tocó su garganta. Clarise no pudo evitar pensar "por qué soy tan desafortunada", ya que el hielo helado que la sacudió empezó a arrastrarse por su escote.
Clarise era totalmente desafortunada. Esta persona no se habría recuperado tan rápido si no fuera por su canto, y para reflejar esto, su Suerte estaba en un sólido 7. Era "Suerte" sólo de nombre ya que esto le hizo vivir su vida en desgracia. Eso era aún más evidente que de costumbre en este mismo instante.
*
El Gobernador de Panchuria, Laurumei Chui, recibió un preocupante informe de los ejecutivos de la Coalición de Comerciantes.
– Parece que el Enemigo del Mundo está dentro de esta ciudad, y hemos capturado a un hombre, presuntamente su cómplice.
La evidencia era un edicto enviado en secreto por el jefe de la Coalición, el Gobernador Hornecko, que fue distribuido por el gremio en todo el país. Según él, el Enemigo del Mundo estaba gastando a su antojo las monedas y lingotes de oro sin marcar robados de la bóveda de la Coalición, y tales lingotes de oro han sido descubiertos dentro de Panchuria. Lo que esto significaba era que el Enemigo del Mundo o la gente asociada con él estaban por aquí. Según el ejecutivo de la Coalición de Comerciantes, esta verdad ya ha sido reportada a la sede principal de la Coalición.
Pero el problema empezó desde ahí.
Un golem gigante de tamaño comparable a una montaña apareció cerca de la sede regional de la Coalición y estaba destruyendo todo lo que había en sus alrededores, por lo que la rama principal de la Coalición no pudo proporcionar ningún tipo de apoyo.
Por eso el ejecutivo de la Coalición había venido a buscar este lugar.
–Necesitamos la ayuda del Gobernador.
La hazaña fue transmitida al Gobernador de Panchuria, Laurumei Chui. Tuvo que tomar una decisión sobre cómo tratar con el Enemigo del Mundo. Pero, ¿qué había allí que pudiera hacer?
–Entiendo su posición... pero ¿podemos atraparlo después de desplegar algunas tropas?
Larumei era bastante astuto, contrariamente a su apariencia aburrida. Continuó diciendo,
– Sin embargo, no podemos ignorar esto. Se dice que los colosos han aparecido por todo el mundo destruyendo ciudades y territorios a su antojo. Imagina si el Enemigo del Mundo se queda solo, ¿cuánto más caótico se volverá el mundo?
Tomó una decisión inusitadamente práctica como uno de los que están en el poder del Otro Mundo, pero este nunca, ni en sus sueños más salvajes, se imaginaria que hubiera otro golem dormía en el fondo del turbio rio de Panchuria, capaz de arrasar toda la ciudad.
"“…”
Al mismo tiempo, Sungchul estaba nadando en las turbias aguas de barro debajo de la ciudad. Había descubierto al gigante en cuestión en un lugar cercano al lecho del río.
"Es de un tamaño asombroso más allá de mis expectativas."
Esta ciudad desaparecería sin dejar rastro en el momento en que se activara otra Bertelgia. Era porque la ciudad fue creada para ser nada más que un camuflaje para el gigante.
"Tengo que detener la activación de esa arma sin importar el costo, pero antes de eso..."
Sungchul miró la campana en su mano. El sonido de la campana repicaba muy de cerca.
"Terminaré con Sajators."
Esta fue la razón principal por la que había regresado a Panchuria. Suavemente acarició la Piedra Alma que estaba dentro de su abrigo y le habló.
– Te haré un golem la próxima vez, Carbung. Tengo un problema que necesita ser resuelto en este momento.
Un remo en una mano y una campana en la otra. Sungchul navegó por las vías fluviales de Panchuria con su barca.
*
Sajators estaba escuchando la canción de Clarise con una expresión impaciente en su rostro. El sonido de la campana retintineaba irregularmente entre las letras, interfiriendo con su concentración.
"Su efectividad está reduciéndose."
Afortunadamente, logró establecer comunicación con Daltanius. Según él, ya se dirigía en esa dirección y se preparaba para usar una teletransportación de larga distancia.
"Eso debería ser tan bueno como estar a medio hacer."
Sajators agitó agresivamente su mano para detener el canto.
–Es suficiente, mujer.
Se puso su ropa exterior y parecía listo para partir. Clarise entendió su intención de un vistazo.
–¿Te estás preparando para irte?
Sajators asintió. Sus ojos desinteresados miraron a Clarise antes de sacarse algo de los bolsillos. Era una antigua daga incrustada con gemas deslumbrantes.
–Esto es por tu caridad en mi favor. Recibidlo con gratitud.
Clarise lo miró con igual desinterés. Era porque tenía más monedas de oro de las que podía gastar.
– ¿No te gusta mi compensación?
Sajators miró hacia ella por el rabillo de sus ojos y preguntó obtusamente.
–No, me gusta.
Palabras vacías. Sajators se dio cuenta de inmediato. Se mofó y habló con tono seguro, como siempre lo había hecho.
– Bueno, ya que formaste una pequeña parte en mi resurrección, así que te diré una sola verdad como un regalo especial.
Dijo así Sajators y se fijó su atuendo frente a un espejo antes de dudar un poco. Se ajustó la ropa durante tanto tiempo que Clarise había empezado a perder el interés antes de hablar con frialdad.
– Toma todas tus pertenencias e inmediatamente abandona esta ciudad una vez que me vaya de aquí.
– ¿Qué? ¿Qué quieres decir?
Los ojos de Clarise se abrieron de par en par mientras preguntaba, y Sajators simplemente señaló con el dedo al suelo a sus pies.
– Pronto, esta ciudad desaparecerá sin dejar rastro por las manos del gigante que duerme bajo las aguas.
"Q–que..."
Seguía siendo una reacción tibia, pero claramente parecía sorprendida. Sajators sonrió con suficiencia mientras salía por la puerta.
– Que estés bien, idiota.
Salió por la puerta sin dudarlo. De hecho, fue una respuesta apropiada viniendo de uno de los Siete Héroes que ya no estaba cargado con las vívidas emociones de un humano promedio. Sin embargo, Sajators volvió a entrar en la casa caminando hacia atrás en el momento en que salió.
– ¿Hm?
Clarise inclinó la cabeza.
–¡Jaa... Haa...!"
Sajators, que había cerrado silenciosamente la puerta tras él, se veía pálido por el miedo y se podía oír su áspera respiración. La causa era simple. En el momento en que salió, pudo ver a un hombre en un barco pasando por allí, llevando un abrigo hecho jirones con la boca cerrada mientras mantenía una expresión resuelta en su cara. Sungchul.
Sajators se apoyó en la puerta cerrada y fue incapaz de moverse por un momento. Clarise preguntó sin rodeos.
– ¿Qué pasa?
–¡Shhhh!
Sajators observó frenéticamente el área exterior con una expresión de temor reflejada en su pálida cara. Afortunadamente, parecía que Sungchul aún no lo había descubierto. Se sintió como un milagro, pero en realidad, Sungchul había estado ocupado conversando con Bertelgia y no le prestó atención al otro lado.
– ¿Por qué no sacudir esa campana a todo dar? ¿No dijiste que Sajators podía escucharla mientras la sacudes? ¡Vamos a darle dolor de cabeza mientras terminamos esto! *(no sabía bien como traducir esto último)
–... Ese no es un método inteligente, Bertelgia. Se supone que esta arma no debe ser usada tan estúpidamente.
Sungchul sintió el peso del Arma de la Calamidad en sus manos, más pesadamente que nadie. El uso de un Arma de Calamidad requería un costo. Incluso Sungchul no sabía cuál era el costo exacto de su uso, pero podía sentir débilmente que algo se escapaba gradualmente de sí mismo. Por eso tenía que ser deliberado en su uso, pero Bertelgia pensaba diferente.
"¡Nada bueno puede venir con llevar un Arma de Calamidad por demasiado tiempo!"
Escondió sus intenciones de Sungchul y decidió llevar a cabo sus planes a través de otro método. Se agarró fuertemente a la mano que sostenía la campana y empezó a temblar tan fuerte como pudo.
¡Clang! ¡Clang! ¡Clang! ¡Clang! ¡Clang!
El sonido de la Calamidad resonando desde Oom Bruuk se disparó en una rápida sucesión en todas direcciones.
– Bertelgia, ¿qué estás haciendo. Grosera. Sólo métete en mi bolsillo. Nada bueno puede venir de llamar la atención.
Sungchul extendió la mano e intentó recuperarla, pero Bertelgia regresó a la muñeca de Sungchul y estrechó con firmeza el brazo que sostenía de nuevo la campana.
¡Clang! ¡Clang! ¡Clang! ¡Clang! ¡Clang!
Sungchul no se dio cuenta, pero esta acción fue un golpe crítico para Sajators.
– ¡Uuuuugh!
Sajators cayó al suelo con las manos tapando su boca. Sintió que perdía el conocimiento cuando el dolor parecía estar destrozando su mente y su cuerpo.
–¿Estás... estás bien?
Clarise apoyó al caído Sajators, pero este agitó violentamente la cabeza e intentó calmar su mente.
– ¿Debería cantar para ti?
Clarise parpadeó dubitativa mientras hacia esa pregunta. Sajators no la escucho. Al contrario, continuó moviendo su cabeza torpemente en un intento de anular el traumático sonido de la campana.
Sus acciones parecían una afirmación a su pregunta en sus ojos. Se aclaró la garganta y empezó a cantar la canción en la que estaba más segura. Sajators se acercó a Clarise sorprendida mientras comenzaba su canción y cerró la boca.
– ¡¿Estás loca?! ¡Por favor, baja la voz!
Silenció a Clarise antes de acercarse cautelosamente a la puerta de entrada y espiar a través de una grieta. El barco se había detenido.
–... creo que escuche un sonido familiar?
Sungchul no lo había oído claramente porque estaba distraído por Bertelgia, pero reconoció que un sonido familiar venía de detrás de él.
–¡Eso no es lo importante ahora mismo!
Bertegia volvió a agitar la campana.
¡Clang! ¡Clang! ¡Clang! ¡Clang! ¡Clang!
Los ojos de Sajators se abrieron de par en par. Rodó por el suelo con la mano alrededor de la boca.
– ¿Qué te pasa hoy?
Sungchul agarró a Bertelgia con un rápido movimiento de la mano y se la metió en el bolsillo.
–¿Qué? Acabemos con esto de una vez.
Bertelgia parecía estar de un humor rebelde hoy. Sungchul sonrió amargamente y volvió a tocar la campana. La campana sonó muy cerca. Podría haber estado en una de las casas flotantes, por lo que Sungchul consideró el método tradicional de búsqueda a través de cada casa y cada habitación. Llevaría mucho tiempo, pero era un método seguro ya que una vez que Sungchul entraba en una casa, nada se le escapaba de la vista.
Saltó desde el barco y se acercó a la puerta de una de las casas flotantes. Estaba cerrada, pero eso no significaba nada para Sungchul.
Crack
La cerradura se desmoronó como una galleta una vez que la mano de Sungchul la agarró. Luego buscó rápidamente en el interior.
– Miau.
Dentro, no había nada más que un gato. Su piel se erizo al ver a Sungchul, mostrando cautela. Sungchul se dirigió hacia la siguiente morada y comenzó de nuevo.
Mientras buscaba en la tercera casa, un barco en particular llamó su atención. Cinco hombres de aspecto rudo estaban a bordo. Todos llevaban expresiones oscuras en su cara cuando atracaron el barco junto a una casa en el lado opuesto antes de gritar y rodear una casa.
"¿Eso es?"
Parecía una estrategia común entre los bandidos. Sungchul se escondió en las sombras y observó sus acciones. Los bandidos parecían haber ensayado esto bastante mientras usaban señales para rodear la casa mientras un hombre ágil con una pequeña armadura saltaba al techo y entraba por la chimenea.
"Este vecindario es tan inseguro como me imaginaba."
Bertelgia retumbó fuertemente dentro de su bolsillo y trató de tocar la campana antes de volver a crecer. Sungchul estaba ante la casa que ahora estaba invadida por bandidos y la miraba en silencio. No estaba ardiendo con un sentido de justicia, pero tenía el corazón para intervenir cuando alguien era amenazado o si se usaba la violencia. El grito de un hombre pronto resonó en la casa seguido de un breve grito de una mujer.
– Parece que hay gente dentro.
Sungchul asintió mientras se apoyaba en la barandilla y continuó su vigilancia con los brazos cruzados. Los sonidos, incluyendo los ruidos de fondo, pronto desaparecieron.
"“…”
Sajators sostenía una daga ensangrentada y observaban a los bandidos muertos.
“Mi suerte se ha echado a perder hoy.”
El que estaba en el extremo corto del palo en realidad no era él, sino Clarise, cuya suerte era incluso menor que la de Sungchul. Sajators fue simplemente atrapado como un transeúnte que estaba de pie a su lado.
Recuerden amigos, si su suerte es incluso peor que la del Enemigo del Mundo, mejor suicídense y ya. Sus padres estarán muertos o desaparecidos, sus familiares vivos serán unos borrachos despilfarradores con el único sueño de ir a buscar una ruina en medio del Amazonas y después de lograrlo en lugar de volverse una persona decente o trabajadora una vez mas, seguirá siendo un borracho y gastara sin precaucion el dinero que tu te ganaste y que el realmente no participo para obtener.
Si su suerte es incluso peor pueden renacer en Venezuela, tengan mucho cuidado. O podrían pasarte ambas cosas, recuerden que Venezuela tiene una buena parte del Amazonas, mejor me callo.

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El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 129
Estás leyendo el capítulo 129 de El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela), un novela. Enemigo del mundo, maldecido por todos, Kim Sungchul va en busca de impedir que la “profecía del fin” se cumpla. Pero no importaba cuánto elevará su fuerza, todavía había algunas cosas que no podía lograr con solo su… Este capítulo tiene publicado el 14 de agosto de 2018, Traducido por el grupo Sin Traductor. El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) tiene 267 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.