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Leer El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 124 online gratis en español

🏴 Grupo: Sin Traductor✍️ Traducción: Sin Traductor
Crunch. La cara de Sajators se estrelló y atravesó quedando a medio camino de un árbol. Sungchul lo sacó del gran árbol. Su cara estaba arruinada más allá de todo reconocimiento. "“…” Pero aún respiraba. Sungchul lo golpeó repetidamente contra el suelo como si estuviera clavando una estaca. Todos y cada uno de sus huesos estaba roto y su vitalidad estaba siendo drenada lentamente. Sajators se estaba muriendo sin poder decir una sola cosa al respecto. Finalmente, se pudo escuchar el sonido de algo rompiéndose. Sajators había muerto. Sungchul soltó a Sajators y levantó a Fal Garaz. Esto era para siquiera dejar que su cadáver permaneciera en este mundo. Pero entonces, una extraña luz surgió del cuerpo de Sajátors. Sungchul rápidamente se dio cuenta de que provenía de una fuente externa y no del Mago. "Es un Contrato de Resurrección del Alma." Era el Contrato del Alma que frecuentemente sostenían los Sectarios. Sungchul había oído hablar de que los sectarios de Airfruit también poseían el mismo contrato. El beneficio era que uno podía tener varias vidas, pero por lo que Sungchul podía ver, no importaba. Que te maten una vez significa que te pueden matar una segunda vez. Sungchul esperó a que la luz llena de autoridad terminara su tarea. Sin embargo, las raíces de los árboles que habían estado envolviendo el área circundante se estaban acercando. Sungchul las había estado ignorando antes, pero ahora no podía ser peor momento para que viniesen por aquí. Sin embargo, fue una bendición para Sajators. Sungchul consideró una sola posibilidad. "¿Es por su suerte?" Sajators era uno de los Siete Héroes conocidos por poseer grandes cantidades de Suerte. En comparación con Sungchul, cuya suerte está fijada en 28, podría incluso ser varios cientos de veces mayor. La suerte es relativa, por lo tanto, hay una mayor posibilidad de que llegue a aquellos con una estadística de suerte más alta. Aunque típicamente no es un factor determinante en la mayoría de las batallas, ocasionalmente produce un cambio dramático. Sungchul levantó su martillo y lo giró hacia la luz que ahora rodeaba a Sajators. Su martillo tenía fuerza divina, pero no podía romper algo como un Contrato del Alma que tenía la autoridad del Dios del Orden. En el momento en que el ataque de Sungchul fue negado, las raíces de los árboles atacaron a Sungchul y Sajators. Sungchul saltó para esquivar las raíces invasoras y aterrizó en un árbol antes de golpear sin piedad las raíces. Pulverizo la oleada de raíces que venían a por él, pero no fue capaz de vencer a la naturaleza misma quien ha sobrevivido persistentemente desde el principio de los tiempos. "Ugh..." Mientras su cuerpo estaba siendo entrelazado, Sajators se despertó del agresivo estruendo e hizo una leve sonrisa hacia Sungchul. Debe haber creído que podía escapar ahora. Y la circunstancia ciertamente era ideal ya que las raíces se estaban engrosando, bloqueando el camino entre las dos. Si Sungchul hubiera usado Luz de Estrellas, habría sido posible incinerar a Sajators, pero dudó en lanzarlo porque su vista estaba obstruida. Todo esto fue consecuencia de la poderosa Suerte de Sajators. La Diosa Fortuna tenía el hábito de sonreír al poseedor de la Suerte durante los momentos más rastreros. Sungchul, quien estaba a años de tener buena suerte, había experimentado esta misma situación innumerables veces. ¿Cuántas veces estuvo en alguna situación milagrosa, que era inexplicable o absurda, estropeando sus planes preparados y listos en los momentos finales? Sin embargo, también sabía muy bien cómo tratar con gente con mucha Suerte. "No me gusta, pero tendré que usarlo". Sungchul suspiró profundamente y sacó algo de su Almacenamiento de Alma. Una lanza corta... no, era más como una espada corta. El aspecto más importante de esta arma no era su forma, sino el interminable abismo envolviendo al objeto. El Sol radiante derramaba sus rayos de luz sobre toda la creación, pero la extraña arma empuñada por Sungchul estaba siendo rodeada por escalofriantes tinieblas. Bertelgia dentro de su bolsillo tembló instintivamente. - ¿Podría ser esto... quizás... Bertelgia no fue la única conmocionada. Sajators que había sido golpeado hasta volverse puré no podía respirar a causa de la terrible impresión. Su cara completa, cubierta de sangre, estaba ahora contorsionada por la desesperación mientras seguía murmurando con todo su aliento. - ¿Cómo... cómo pudiste... sostener eso? ¡¿Esa arma maldita...?! Sungchul lanzó la lanza/espada corta hacia Sajators. El arma teñida de verde oscuro voló hacia el enemigo por propia voluntad. Sajators trató de resistir desesperadamente, pero en última instancia, fue incapaz de evitar que la terrorífica arma atravesara su abdomen. - Puedes huir de mí, pero no puedes esconderte. Sungchul miró a Sajators con una mirada fría mientras las raíces tragaron a Sajators y sus gritos con él. Sajators desapareció en las profundidades de las raíces retorciéndose entre sí. "“…” Una pequeña campana, brillando con una luz verde oscura casi negra, apareció en la mano de Sungchul. Cuando la campana repico, se pudo escuchar un retintineo muy claro. Apareció una lanza corta que empezó a moverse por sí misma, y la campana ominosa que apareció después de la lanza corta; desapareció; Bertelgia, que estaba observando toda la escena, estaba ahora segura. "Esa... no es un arma normal. Si lo que he oído es correcto, entonces el arma que está sosteniendo... ¡es el arma divina Oom Bruuk! Esgrimida por la Segunda Calamidad, el Gobernante de las Profundidades Marinas, durante mi padre y mi época. ¡Es el arma de la Calamidad!" Bertelgia todavía recordaba la escalofriante historia del Sacerdote del Dios Antiguo que vivió eternamente en las profundidades del mar, acechando en el abismo donde ni un solo rayo de luz logró penetrar. Se había dicho que el Sacerdote de los mares profundos vendría a la orilla montado en un palanquín, moviéndose muy lentamente. Pero, nadie que fuera el objetivo del sacerdote pudo escapar de él. Era debido al arma maldita de la Calamidad; compuesta por una lanza corta y una campana, Oom Bruuk aquella que juzga. "Pero, ¿cómo se apoderó de esta arma de la Calamidad...?" Según la leyenda, un arma de la Calamidad fue entregada directamente del dios que inició la Calamidad y era parte de la Calamidad misma. Significaba que el arma de la Calamidad también desaparecería una vez que la Calamidad terminara, y nadie puede recogerla. Esto también se aplicaba a aquellos que derrotaban la Calamidad. "“…” Sungchul trepó por encima de las raíces y miró fijamente, sin expresión alguna, a donde debía encontrarse Sajators. Repico una vez la campana, el sonido de la campana era tan increíblemente clara que uno podría confundirse y pensar que sonaba dentro del interior de la cabeza de uno. Sajators estaba cerca, pero sería una tarea infructuosa intentar encontrarlo en la situación actual. Sin embargo, era cierto que su vida aún estaba al alcance de Sungchul. Oom Bruuk. Aquellos con la lanza corta de la Calamidad incrustada en su cuerpo nunca podrían escapar del sonido de la campana. Sin importar cuánta Suerte poseyera uno, era imposible escapar de las condiciones establecidas por la autoridad de un dios. Sungchul, que sabía mejor que nadie los daños causados por la crecida, pensó. "Esto podría ser una bendición inesperada. Podría ahorrarme el esfuerzo de cazarlos si Sajators consigue pedir refuerzos. Los números no importaban. No importaba si los otros seis se le unían. Sungchul dejó el lugar sin arrepentirse. -Hey... Bertelgia vacilante abrió la boca para hablar. - ¿Qué sucede? Bertelgia tiembla ligeramente cuando Sungchul respondió. - No, no es nada... No era el momento para preguntas. Por la razón que fuera, Bertelgia parecía tranquila y dio un suspiro de alivio. – Sungchul regresó a las ruinas. Clarise y Kruut estaban a salvo, pero Kruut tenía dificultades para moverse. Su brazo derecho había sido severamente dañado por los movimientos forzados de la espada mágica. Afortunadamente, no parecía haber sido incapacitado, Sungchul lo examinó. Se recuperaría de forma adecuada con suficiente descanso a pesar de su avanzada edad. - Esa persona... ¿qué le pasó Clarise pregunto con temor mientras agarraba el hacha con fuerza. -Huyó con heridas graves. - ¿No está muerto? Sungchul no afirmó ni negó su pregunta. Clarise lo miró para hacer otra pregunta, pero al final se rindió. No había visto a Fal Garaz con sus propios ojos, pero se había dado cuenta de que Sungchul era el hombre problemático de los rumores. No solo era raro ver a un individuo tan poderoso, sino que el libro que volaba junto a él era la prueba final que ella necesitaba. Sin embargo, los dos ignoraron categóricamente este hecho. El daño ya estaba hecho, y no querían molestar a nadie más. "Chica lista". Sungchul decidió compensar a los dos. Hizo un gesto con la mano hacia la pareja para llevarles a las ruinas. Había sido completamente destruida por Sajators, pero aún quedaban algunos restos de las pintorescas ruinas. Kruut se quedó boquiabierto al ver la maravilla que había estado persiguiendo toda su vida. - ¡Tenía razón! ¡Clarise! Todos me llamaban loco y me señalaban con el dedo, pero al final, ¡tenía razón! ¡Había un reino de humanos en la selva! Olvidó el dolor en su brazo mientras brincaba rugiendo de alegría, estaba tan feliz que no le importaba quién lo había guiado, aunque esa persona fuera el Enemigo del Mundo. Pero mientras se forzaba, se cayó hacia atrás mientras sostenía su brazo. - ¡Ugh! Caían lágrimas por sus ojos. Eran lágrimas llenas de una complicada mezcla de emociones, pero él seguía alegre. Había logrado alcanzar la meta de su vida. Sungchul se había encontrado con algunas de esas personas, pero había visto muchas más que habían fracasado. Y aunque cada persona tenía sus propias circunstancias, Sungchul prefería ser testigo de las alegrías de la gente que tenía éxito que de la resignación y la desesperación de aquellos que se revolcaban en el fracaso. Cuando pasó un tiempo y la celebración del viejo termino, Sungchul habló con Kruut y su nieta. - Por favor, vuelvan primero. - ¿Qué? ¿Nosotros solos? preguntó Clarise sorprendida. Kruut no dijo mucho, pero sus ojos revelaron un sentimiento similar. - Todavía tengo asuntos de los que ocuparme aquí. Me disculpo, pero ustedes dos tendrán que regresar. - ¿Cómo debemos regresar? -Es una tarea difícil encontrar algo en la jungla, pero irse no es una tarea difícil en sí misma. -Pero, dejarnos solos... Viendo la vacilación de Clarise, Sungchul ofreció una Bomba Alquímica (Oscura) y varios otros objetos alquímicos de su Almacenamiento de Almas. Eran artículos que podían utilizarse en toda clase de situaciones, desde el combate hasta la recuperación. - Esto ayudará. Úsalos en caso de emergencia. Si insistes en esperar junto al río, no te detendré. Pero no lo recomendaría. Sungchul todavía estaba esperando a Sajators. Desde el momento en que fue apuñalado por Oom Bruuk, Sajators estaba destinado a comparecer ante Sungchul debido al sonido de la campana. Si no, el sonido de la campana proveniente del abismo eventualmente destruiría su mente y los miembros del Antiguo Dios lo arrastrarán hacia el abismo mismo. Pero no había garantía de que Sajators llegara solo. Podía venir solo, pero por lo que Sungchul podía adivinar, Sajators probablemente tuviese refuerzos. Todo era como Sungchul quería. Sungchul quería ocuparse de los Siete Héroes lo más rápido posible, aunque eso significase que la ropa que tanto apreciaba se convertiría en harapos. Kruut y otros eran obstáculos en ese sentido, ya que no era cuestión de cuándo, pero si Sajators se presentaba, tendría lugar una batalla inevitable. Kruut y su nieta sólo quedarían atrapados en la pelea y terminarían muertos, o en el peor de los casos, ser utilizados como presas por los enemigos de Sungchul. La intención de Sungchul era evitar sacrificios innecesarios. -Mientras sigas el río, los Hombres Lagarto no te emboscarán. Kruut se movió con la abrazadera que sostenía su brazo y abrió la boca para susurrar a Clarise. - Ese hombre... probablemente sea ese hombre. Los ojos de Clarise se abrieron de par en par. Finalmente se había dado cuenta de que una existencia peligrosa con la que los Hombres lagarto no podían compararse estaba a su lado*. Ambos inclinaron la cabeza y mostraron su respeto antes de subirse a su barco. [* ESTE ES UN ERROR DEL AUTOR, CORROBORADO POR LOS TRADUCTORES INGLESES, Clarise parece notar por segunda vez que Sungchul es el Enemigo del Mundo] - ¡Ah, espera un momento! Bertelgia los detuvo, dejando a Kruut y a su nieta conmocionados. Había una gran estatua que ocupaba el espacio detrás de Bertelgia. Era un golem. Uno de sus brazos había sido volado y la piedra y el metal que rodeaba el núcleo habían sido destruidos por las manos de Sungchul, pero quedaba suficiente de sus funciones como para que Bertelgia pudiera modificarlo. -Este tipo te protegerá, haciéndote de Nana. El gólem hizo un extraño sonido de oong como si respondiese a sus palabras antes de que sus ojos se iluminaran. Clarise sonrió extrañamente antes de asentir con la cabeza. - O-ok... Kruut y su nieta subieron al barco y se dirigieron hacia Panchuria. El golem caminó sobre el suelo del lecho del río y los siguió. - Finalmente has conseguido ganarte tu sustento después de tanto tiempo. Sungchul le hizo un raro cumplido a Bertelgia. Le molestaba que los enviara tan repentinamente, pero Bertelgia actuó con tacto. - ¡Te dije que no tengo gastos! Sungchul inspeccionó el área alrededor de las ruinas. No había rastros sobre el Multicasting que busco durante tanto tiempo. Miró los goles destruidos y los cadáveres de Carbuncles que yacían a su alrededor. Había un único Carbuncle con pelo blanco y una gema azul muerta entre los demás. Era el cadáver del Rey Carbuncle que indicaba las ruinas. La clave para resolver el secreto del multicast había desaparecido. Incluso si tenía una Piedra Alma vacía en la mano, no tenía sentido sin la Técnica Espiritual para extraer el alma. El Carbuncle debía haber muerto hace bastante tiempo, ya que había comenzado a pudrirse. Había una masa de moscas volando a su alrededor. "Ese bastardo. ¡Hizo esto para no tener que revelar el secreto del Multicast! Ese es realmente un hombre malvado. No creo haber conocido a una persona tan ruin en el pasado por lo que recuerde..." "“…” La experiencia de haber trabajado tan duro para que todo se volviese polvo no era algo que experimentara por primera vez. Sungchul encontró consuelo en el hecho de que se las había arreglado para encontrarse con Sajators y le había herido gravemente antes de apartar los ojos de los cadáveres de los Carbuncle. El sonido de un golem se podía escuchar desde no muy lejos. Era el pequeño gólem que había estado limpiando las cercanías de las ruinas que había visto no hacía mucho tiempo. - Pobrecita. Hay tanto que limpiar... Bertelgia chasqueó su lengua con compasión mientras hablaba. Había basura por todas partes. Incluso los escombros de las propias ruinas caídas tardarían varios cientos de años en ser limpiados por el golem. El pequeño golem se dirigía directamente hacia ellos. ¿Tenía algo que decirles? Mientras lo observaban, el gólem miraba en silencio los cadáveres de los Carbuncles. Sungchul observó en silencio las acciones del golem. "¿Los está percibiendo como basura?" De repente, algo asombroso ocurrió. El pequeño golem cavó el suelo y cuidadosamente colocó los Carbuncles muertos con sus dos manos en la fosa y comenzó a hacer tumbas para ellos. No hablaba, pero las acciones del golem hablaban claramente del cuidado y la formalidad que se podía observar en los humanos. - ¿Eh? Ese golem. Dijo Bertelgia mientras de repente volaba hacia el golem. Usó la esquina de su libro para señalar un compartimento oculto de piedra ubicado en algún lugar de la parte posterior del golem. - Mira aquí. - ¿Hay algo ahí? Sungchul suspiró y miró hacia donde estaba señalando. La curiosidad se veía en sus ojos. La razón era que incrustado en el lugar oculto en la parte posterior del golem había una gema del alma que emitía una luz lechosa al igual que las que Sajators llevaba consigo. - ¿Podría ser esto...? Fue en ese momento que el rastro que conducía al Multicasting que creía haberse perdido se encontró de nuevo en un lugar totalmente improvisto.    
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El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 124

Estás leyendo el capítulo 124 de El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela), un novela. Enemigo del mundo, maldecido por todos, Kim Sungchul va en busca de impedir que la “profecía del fin” se cumpla. Pero no importaba cuánto elevará su fuerza, todavía había algunas cosas que no podía lograr con solo su… Este capítulo tiene publicado el 11 de agosto de 2018, Traducido por el grupo Sin Traductor. El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) tiene 267 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.