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Leer El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 116 online gratis en español

🏴 Grupo: Sin Traductor✍️ Traducción: Sin Traductor
Capítulo 115 – Ciudad sobre el río (2) El bar estaba lleno de clientes ebrios que se reían y gritaban odiosamente más allá de la puerta. Sungchul podía ver un brillante candelabro colgando sobre su cabeza. Pensó por un segundo, que el objeto artístico se veía muy fuera de lugar en el lugar; que desde otro punto de vista sería bastante desagradable sin ello, un ruidoso grupo de músicos haciendo bulla pasaron por su lado. Uno de los miembros de la banda lo miró distraídamente, pero de repente sonrió y miró hacia otro lado. En el lugar por donde la banda había pasado, había toda clase de gente sentada en las muchas mesas y sillas que habían sido dispuestas en filas y columnas. Las mesas y las sillas estaban fijados al suelo con grandes clavos. La razón no necesitaba explicación. Había borrachos peleando a puñetazos en una mesa mientras los espectadores en círculo hacían apuestas sobre quién sería el vencedor. –Wow... Esto... no es broma. De todos los bares que he visto en mi vida, éste es el peor. Dijo Bertelgia mientras temblaba dentro del bolsillo. Sungchul estaba de acuerdo con ella. "Estaría en apuros para encontrar un lugar más acorde al adjetivo desastre que este". Sungchul encontró una mesa vacía y se sentó mientras observaba los alrededores. Primero buscó a aquellos que parecían particularmente peligrosos. Tenía que haber uno o dos espías o agentes de la casta superior de Panchuria o del Imperio Humano entre la multitud. Un grupo de individuos sombríos y hostiles pronto puso verse. Se ubicaban en la terraza del segundo piso desde donde se divisaba toda la gran sala de abajo mientras tomaban cerveza. Había seis en total, divididos en tres grupos de equipos de dos miembros, y parecían haber sido arrastrados por la atmósfera ya que se veían bastante relajados. Estaban más enfocados en apostar con sus compañeros que en monitorear y sólo daban una mirada superficial de tanto en tanto que estallaba un alboroto. Sungchul continuó observando la multitud en el bar. Particularmente tomó nota de los manierismos y conversaciones de aquellos que creía que eran habituales. Cuando logró terminar su vigilancia, Sungchul se acercó al barman e hizo una orden de manera natural. –¿Hm? ¿No he visto tu cara por aquí antes? ¿Primera vez? –Vine hace tres años. Estoy un poco triste de que no me reconocieras. –Ah, ¿es eso cierto? Bueno, está bien, en cualquier caso. ¿Cuál es tu veneno? Sungchul ordenó bebidas y alimentos adecuados antes de preguntar usando un poco de lubricación financiera. –Es un poco inesperado, pero necesito información que valga algo de dinero. –Yo no me ocupo de esas cosas, pero ese Elfo ladrón de la esquina podría saber algo. El camarero le presentó a un miembro del Gremio de Ladrones. Sungchul devoró la comida antes de dirigirse hacia el ladrón. [La puntuación de esta receta es de 13 puntos.] "La comida aquí no puede ser considerada sabrosa." "Supongo que alguien me recomendó." Sungchul se enjuago la boca con una fuerte bebida antes de presentarse. El ladrón mantuvo la guardia en alto mientras miraba a Sungchul, pero el manierismo de este último hizo que la conversación fluyera. Había en gran parte tres piezas de información que Sungchul quería del ladrón. Primero eran los movimientos de los Siete Héroes. El Gremio de Ladrones poseía redes rápidas en todo el continente y podría recopilar información externa con relativa rapidez incluso en estos bosques. El Elfo ladrón informó que no había nada que valiese la pena mencionar de las actividades de los Siete Héroes antes de decir francamente lo que pensaba sobre el asunto. –A pesar de lo grandes que estos Siete Héroes afirman ser los auténticos, sería difícil para ellos moverse actualmente. Todos los peces gordos están esperando que se muestren con los ojos bien abiertos. ¿Cómo podría uno de ellos mostrarse ahora? Los peces gordos reunirían una fuerza de supresión mucho mayor que la ejecutada contra el Enemigo del Mundo si eso sucediera. Los peces gordos que no estaban interesados cuando el Rey Demonio estaba expandiendo sus fronteras de repente pusieron todo lo que tenían en la vigilancia, cuando su propio sustento se vio en peligro. Además, Sungchul pidió información sobre dos temas más. Los otros dos eran referidos a la leyenda de Sajators que se había transmitido en esta región y a los cuentos sobre al multicast. Con estas dos preguntas, se aseguró especialmente de evitar la palabra "multicast" y, en su lugar, utilizó cuidadosamente las palabras asociadas a ella. Desafortunadamente, el elfo no parecía tener ninguna idea sobre los dos últimos temas. Señaló al anciano acosando al personal femenino del establecimiento en otra esquina. –Bueno, sólo soy una persona que ha terminado vagando por aquí, así que no sé mucho de historia y esas cosas, pero el viejo Fogey podría saber algo. Tan pronto como las palabras salieron de los labios del elfo, el anciano fue golpeado por un hombre más joven y saludable, fue puesto sobre la mesa como una rana. Las miradas insensibles de los observadores del segundo piso se extendieron en esa dirección, pero rápidamente perdieron el interés y volvieron a lo que estaban haciendo. –Resulta que el tipo era concejal hace algunos años. Incluso publicó algunos libros. Sungchul se acercó al anciano cuando todos y cada uno de los observadores habían desviado la mirada. Cuando se acercó, el hedor de la bebida barata se extendió por todas partes. –¡El puño de un hombre que no ha sobrepasado los 100 en Fuerza no dejará una marca en mi piel! Pero en contraste con las audaces afirmaciones del anciano, la sangre brotaba de su nariz. Sungchul le dio un trapo mientras hablaba. –He oído que conoces la historia de esta región. –¿Historia? ¿De Panchuria? ¿Qué historia hay en una ciudad de mierda hecha de tablas? ¿Habría alguna historia de una cueva de murciélagos llena de mierda y orina? El viejo aún no parecía estar en sus cabales. Sungchul lo dejó temporalmente y miró hacia atrás. Era porque todo el establecimiento se había quedado en silencio como si alguien hubiera empapado todo el lugar con agua fría. En la puerta del edificio había entrado un grupo de personas que parecían humanos re ensamblados. Cabeza de serpiente, lengua resbaladiza y el cuerpo humanoide ancho y escamoso justo debajo de ella; eran Hombres lagarto. Eran famosos como una raza que creó su propio mundo, habiendo erigido un reino centrado alrededor de las Montañas del Filo de la Espada Chirriante y extendiéndose hacia la gran extensión de pantanos y selvas a su alrededor. –Woah... Son los Hombres lagartos. Es la primera vez que los veo en persona. Bertelgia no podía ocultar su asombro mientras se encogía en su bolsillo para mirar desde dentro. Esta también fue la primera vez que Sungchul vio a los Hombres lagarto tan de cerca. Su mente repentinamente regresó a un momento de paz en el pasado. –Puede que no lo sepas, pero los Hombres lagarto tienen la sociedad más ideal dentro de Otro Mundo. Sería bueno que te las arreglaras para encontrarte en los Grandes Humedales y verlo por ti mismo. Ve cómo actúan en su propio sentido del deber y lo bien que trabajan juntos. Los humanos podrían no ser capaces de imitar tal cosa. Aquel adolescente que miraba a lo lejos con voz apasionada se convirtió más tarde en emperador. ¿Son estos los lagartos a los que no podías dejar de alabar? Sungchul aparto a un lado los recuerdos de su pasado y se centró en los lagartos que habían entrado en el edificio. Los Hombres lagarto que iban vestidos con armaduras tomaron casualmente unos asientos en el bar antes de pedir con un ceceo. –Un especial de gusanocarnoso. No escatimes en la pimienta. –Dame una cabeza de caballo, si tienes una. El burro también está bien. –Un trago de licor de sangre de ternera. Agitado, no revuelto. A pesar de su aspecto, eran muy específicos en sus gustos. El servidor cortésmente les dio un plato como si ya estuviese familiarizado con los Hombres Lagartos. Un plato de madera lleno de escurridizos gusanos en harina estaba en la mesa. El servidor no escatimo en la pimienta antes de dársela a un hombre lagarto armado. –Aquí está el especial de gusanos con mucha pimienta. –Mmmm... El Hombre lagarto debe haber tenido una personalidad difícil porque miró fijamente al cuenco durante un largo rato antes de probar cautelosamente el contenido con la lengua. ¡Bang! De repente, el hombre lagarto golpeó la mesa enojado. –¡Es un gusanocarnoso de 3 años! No como nada que tenga menos de 4 años. ¡Retira esto de aquí! Parecía que tenían un paladar exquisito a pesar de comer insectos. El mesonero parecía preocupado mientras intentaba persuadir al lagarto para que se lo comiera de todos modos mientras le explicaba que no tenía nada mejor para servirle. El lagarto murmuró en voz baja mientras se tragaba los gusanos de la comida con la pimienta con disgusto. –Ugh... ¿por qué está siendo tan duro? ¿Qué diferencia hay entre un gusanocarnoso de 3 o 4 años? ¡Te lo vas a comer todo de todos modos! La fría atmósfera causada por su aparición pronto se calentó de nuevo. Había una simple razón por la que los humanos temían a los hombres lagarto. Esto es porque eran fuertes. Nacieron con un físico poderoso, poseían una rápida capacidad de regeneración y eran resistentes a las enfermedades, a la vez que llevaban colmillos afilados y una cola musculosa que los humanos no tenían. También vivían con una firme creencia de predestinación que los hacía guerreros intrépidos en la batalla. Todo esto significaba que no había nada que ganar haciéndose enemigos de ellos. Sungchul observó a los hombres lagarto durante un buen rato antes de decidir que no eran muy diferentes a los humanos. "No puedo entender qué los hace diferentes". Sungchul tomo otro trago y miró a su alrededor buscando algo de interés. Destacaba un grupo de hombres y mujeres que estaban haciendo un escándalo inusualmente ruidoso en las cercanías. Por su apariencia, parecían cazadores tradicionales, pero cazaron un roedor inesperadamente pequeño. Lo que probablemente fuera la captura del día de los cazadores se colocó sobre la mesa. "¿Son Carbuncles?" Nunca antes había visto uno vivo, pero había visto varias pieles u objetos de la criatura hechos de sus restos. Para empezar, los Carbuncles son criaturas inteligentes. Puede parecer que son primos de las ardillas, pero se diferencia en que estos tienen un gran rubí incrustado en su frente; más grande que un ojo que usan para hacer magia. Se sabe que los carbuncles son la única criatura incapaz de hablar que podía hacer magia. En cierto momento de la historia, estas criaturas eran fácilmente visibles en todas partes dentro del bosque, pero la piedra preciosa en su frente teñida de hermosos colores y marcas, por no mencionar su poder mágico, dio lugar a que fueran cazadas indiscriminadamente hasta que se supo que se enfrentaban a la extinción. Parecía como si tuvieran un hábitat cerca de la cadena montañosa del Filo de la Espada Chirriante. "“…” Sungchul no era un conservacionista de la naturaleza, pero ver animales raros asesinados y después lamentablemente dispuestos de esa manera no le sentó bien. Por otro lado, Bertelgia gritaba excitada al ver los cadáveres de los Carbuncles. –¡Vaya! ¡Cristales de Carbuncles! ¡Esos son realmente raros ingredientes alquímicos! Tienes mucho oro. ¿Por qué no intentas regatear? –Mm... No le alegró, pero debido a que se enteró de que era un ingrediente poco común, Sungchul se acercó a los cazadores. Había seis cadáveres de Carbuncle sobre la mesa. Uno de los cazadores se giró para mirar a Sungchul quien estaba detrás de él. Sungchul inmediatamente mostro sus intenciones. –¿Puedo comprar esos cristales de Carbuncle? –¿Cristales de Carbuncle? El cazador escudriñó la apariencia de Sungchul de arriba a abajo. Atuendo desgastado con una cara que parecía estar lejos de la aristocracia. Ni una sola pieza de accesorio era llamativa. Sin embargo, vio un broche dorado que se asomaba por debajo de su abrigo y cambió de opinión. –Esto es un poco caro. ¿Cuánto tienes? A la pregunta del cazador, Sungchul sacó una sola moneda de oro de alto grado del Imperio y la puso sobre la mesa. Los ojos de un hombre se iluminaron. Era el viejo borracho que sangraba por la nariz. Los cazadores, por otro lado, permanecieron indiferentes. Saludaron al viejo que corría hacia ellos con la boca abierta y dispararon con fuerza hacia Sungchul. –No es ni de cerca el precio por uno de ellos. Ante esto, Sungchul respondió en voz baja. –No creo que haya nada que ganar mostrando oro por ahí... ¿Por qué no me dices cuánto es suficiente? Los cazadores volvieron a mirar a Sungchul después de escuchar esas palabras y tenían una sonrisa engreída en su cara. Después de un breve viaje de ida y vuelta, el trato se estableció en tres cristales de Carbuncle a cambio de veinte monedas de oro. Ellos le dijeron a Sungchul que tres de estos iban a ser por desgracia vendidos a un bajo precio por culpa de cierto cliente. –Quisiera romper esa promesa, pero no hay forma de ganarnos el sustento aquí sin la gracia de ese hombre, así que no se puede evitar. Los cazadores separaron los cristales de Carbuncle de los cadáveres y se los entregaron a Sungchul. Había un ligero hedor a pescado cuando Sungchul recibió los cristales y pagó con las monedas de oro. El cazador que recibió las monedas de oro sacó el guante que llevaba puesto para medir la sensación y el peso del oro. En ese momento, una luz familiar llamó la atención de Sungchul proveniente de la mano del cazador que detallaba las monedas de oro. "¿No es ese el anillo con la joya azul?" Era el mismo anillo el cual no podía descifrar su uso. Aunque este anillo en particular parecía muy inferior en calidad al anillo de gemas azules que tenía en su poder. –¿Para qué es eso? Preguntó repentinamente Sungchul. –¿Esto? Es mi amuleto de la suerte. El cazador le contestó distraídamente. Sungchul también revisó las manos de los otros cazadores. Había otros dos que también se habían quitado los guantes, pero no llevaban el anillo. "¿Podría ser una simple coincidencia?" Mientras Sungchul estaba inmerso en el pensamiento, el cazador que había comprobado el oro golpeó ligeramente la mesa. –Verificado. Espero que haya otra buena oportunidad para comerciar así. Con eso, fue trato hecho. Sungchul regresó a este asiento y colocó los cristales de Carbuncle en la mesa para que Bertelgia los mirase. "Eh hem. Esto es de alta calidad. Ya que es de esta calidad, podríamos lograrlo, aunque aún te faltan unos pocos ingredientes. –¿Qué quieres decir con eso? –Ya sabes, hacer un golem, o un golem, o tal vez un golem. Bertelgia vibro fuertemente dentro del bolsillo para demostrar su buen estado de ánimo. Sungchul la presionó firmemente para que se calmara antes de volver a preguntar. –¿Es el componente principal de los golems? –¡Así es! No una imitación barata, ¡sino un golem autentico! Mientras hablaban entre ellos, un hombre se paró frente a Sungchul. Sungchul elevo su mirada para ver quién era, y resultó ser nada menos el viejo borracho. Sungchul dijo insensiblemente. –¿Cuál es tu intención? El viejo sintió como su corazón se hundía por la hostilidad infundida en la aguda mirada de Sungchul, pero el coraje líquido(Cerveza*) le permitió hablar con mucha dificultad. –Tú, hace un rato. ¿No preguntaste sobre la historia de esta ciudad? –Lo hice, ¿y? Sungchul colocó los cristales de Carbuncle en su almacenamiento de alma antes de recomponerse. Los ojos inyectados en sangre del viejo se iluminaron. "Incluso tiene un Almacenamiento de Almas... Sin duda este hombre... ¡es increíblemente rico!" El viejo se limpió la baba antes de seguir hablando. "Antes no me acordaba tan bien por culpa del alcohol, pero ahora que estoy un poco más sobrio, definitivamente recuerdo algo". Sus palabras carecían de credibilidad. Pero Sungchul sabía que cualquiera podía quebrar y caer en desgracia. Sacó su propio anillo de piedras de gemas azules como una prueba para el viejo. –¿Sabes dónde usar esto? Carbuncle es Forunculo en español, en Wikipedia en Español aparece tambien como Antrax... decidi dejarlo asi de momento. Escribir "Sungchul coloco los cristales de Antrax en su almacenamiento" me suena demasiado a terrorismo JAJAJA
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El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) Capítulo 116

Estás leyendo el capítulo 116 de El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela), un novela. Enemigo del mundo, maldecido por todos, Kim Sungchul va en busca de impedir que la “profecía del fin” se cumpla. Pero no importaba cuánto elevará su fuerza, todavía había algunas cosas que no podía lograr con solo su… Este capítulo tiene publicado el 8 de agosto de 2018, Traducido por el grupo Sin Traductor. El Protagonista Oculta Su Fuerza (Novela) tiene 267 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.