Leer El profesor genio quiere una vida fácil (Novela) Capítulo 88 online gratis en español
🏴 Grupo: Eila_Juts✍️ Traducción: Eila_Juts
Catherine tragó saliva con dificultad.
“¿Q-Qué quiere decir con eso? ¿Matar al profesor Van? Tiene que estar bromeando…”
“Jajaja. ¿Te parece una broma? Lo digo completamente en serio. Siempre he querido matarlo de todos modos. Aquí, en la Isla Torbellino, no quedará ninguna prueba. ¿No es esta la oportunidad perfecta?”
Era real.
Al ver el extraño brillo en los ojos de su padre, el duque Alfonso, el rostro de Catherine perdió todo color.
‘¡Profesor Van, qué está haciendo! ¡Por favor, despierte!’
Ajeno al peligro mortal que se cernía sobre él, Van permanecía inmóvil.
‘Maldición.’
¡Chaang!
Apuntó su espada hacia su padre.
“Deténgase. No puedo permitir algo así.”
“¿Hmm?”
El duque Alfonso la observó con diversión.
“¿Deseas morir, hija?”
“¡!”
Su corazón se hundió.
Era más aterrador que enfrentarse a cualquier otra existencia.
No solo por la fuerza del duque Alfonso, sino porque Catherine siempre le había tenido miedo a su padre.
“P-Pero no puedo permitirlo. Lo detendré.”
“Qué interesante. Hija, ¿acaso estás enamorada de Van?”
“¡¿Q-Qué tonterías dice?!”
“Muy bien, entonces hagamos esto. Deja inmediatamente esta absurda actuación con la espada y regresa con la familia para casarte con Van. Entonces les perdonaré la vida a ambos.”
El duque Alfonso se acarició la barbilla.
“En realidad, preferiría matarlos aquí mismo, pero si pueden ser útiles para la familia principal, quizá valga la pena mantenerlos con vida.”
“Miente. No es por la familia. Lo que quiere es utilizarnos como peones, ¿verdad?”
“Jajaja. Exactamente. Las prestigiosas familias de magos existen únicamente para mi beneficio.”
El duque Alfonso sonrió con astucia.
“¿Y bien? ¿No sería mejor obedecerme que morir aquí? Además, si me obedeces, te entrenaré personalmente.”
El duque Alfonso extendió la mano.
Un gesto que Catherine había anhelado durante años.
“Recibir mis enseñanzas era tu deseo, ¿no es así?”
Catherine se mordió el labio con fuerza y miró por encima del hombro hacia Van.
Van seguía inmóvil.
Como si le estuviera confiando todo a ella.
En ese instante, algo pesado se hundió en el corazón de Catherine.
“Me niego.”
“¿Te niegas?”
“Confío más en el profesor Van que en usted, padre.”
“¡!”
Catherine apretó los dientes con fuerza.
“¡Y es natural! ¡Las enseñanzas del profesor Van son muchísimo mejores que las suyas!”
¡Paaaat!
Resuelta a enfrentar incluso la muerte, blandió su espada.
Pero entonces ocurrió algo inesperado.
La figura del duque Alfonso se dispersó como arena.
‘¿Qué es esto? ¿Solo era una ilusión?’
Parpadeó confundida.
Entonces un sonido escalofriante resonó a su alrededor.
‘¡Espíritus malignos!’
Eran espíritus malignos de Nivel 2.
Y no era uno solo, sino toda una horda.
‘Con mi fuerza actual no puedo enfrentarme a ellos.’
Instintivamente dio un paso hacia atrás, pero se obligó a detenerse.
Si huía, Van correría peligro.
Y además...
Puedes hacerlo.
Van siempre había creído en ella.
En ella, la más torpe e incompetente de todas.
No quería hacer añicos las expectativas que él había depositado en ella.
“¡Ah, solo tengo que hacerlo! ¡Vengan! ¡Los haré pedazos a todos!”
\*\*\*
Pasó una cantidad indeterminada de tiempo.
El cuerpo de Catherine estaba cubierto de heridas.
Poderosos espíritus malignos e ilusiones seguían apareciendo para atormentarla.
Si no fuera por las pociones de alta calidad y los restauradores que Van había preparado, se habría desplomado hace mucho tiempo.
‘Ja. Increíble. De verdad está funcionando.’
Uwoooong.
La energía de la tierra impregnó su espada.
Había dominado la técnica mientras luchaba desesperadamente por su vida.
‘¿Ahora soy una Caballero Dual de Nivel 3? No, sigo sin saber nada sobre esgrima.’
No, eso no era del todo cierto.
Tras combatir sin descanso, sus movimientos habían mejorado enormemente en comparación con el principio.
‘Realmente tengo talento para el camino del caballero.’
La expresión de Catherine se volvió compleja.
De no haber sido por Van, jamás se habría dado cuenta.
‘Ese profesor tan molesto.’
Catherine dirigió una mirada hacia donde estaba Van.
Seguía completamente inmóvil.
Sin embargo, había una diferencia respecto a antes.
Delgadas hebras, parecidas a hilos, flotaban a su alrededor.
No sabía qué eran, pero era evidente que señalaban una etapa importante.
“Por mucho que me desagrades, gracias.”
Catherine volvió a empuñar su espada, cuya hoja estaba desgastada y cubierta de melladuras.
“Así que pagaré esta deuda, aunque tenga que hacerlo en la otra vida.”
No era una simple declaración de determinación.
Había fallado la prueba de las reliquias.
¡El tiempo límite ha expirado!
¡El Torbellino de Cuchillas desciende para castigar a los desafiantes que han fracasado!
¡Kuuwoooong!
Con un rugido ensordecedor, un torbellino de cuchillas se alzó frente a ella.
Si quedaba atrapada en él, su cuerpo sería despedazado en un instante.
‘¿Cómo se supone que voy a detener algo así?’
Van podía obrar milagros, pero ella no.
‘Aun así, no me rendiré.’
Antes de que aquel torbellino alcanzara a Van, resistiría hasta el final.
Aunque no sirviera de nada.
‘Supongo que esto es todo lo que podía hacer.’
Sí.
Desde su infancia hasta el día de hoy.
No había existido ni un solo momento en el que no hubiera dado todo de sí.
Nadie podía negar eso.
‘Con esto debería bastar...’
De pronto, sintió una opresión en el pecho.
‘¿Bastar?’
Pero no era así.
‘Sin embargo, no puedo hacer nada más. Es imposible.’
En ese momento—
“Qué patético.”
“¡¡...!!”
¡Era Van!
Seguía envuelto por aquellos hilos translúcidos, con los ojos apenas entreabiertos.
“¿Aspiras a derribar a una prestigiosa familia de magos y ni siquiera eres capaz de superar un simple torbellino como ese?”
Catherine apretó los dientes.
Algo comenzó a agitarse en lo más profundo de su pecho.
“¡¿Y qué se supone que haga si es imposible?! ¡Por más que me esfuerce, no funciona!”
No era ira.
Era un grito de desesperación.
Y aun así...
“Si crees que no puedes hacerlo, entonces ríndete. Nadie te está obligando.”
“¡¡...!!”
“¿Y bien? ¿Qué vas a hacer? El tiempo se está acabando. Decide de una vez. Si te rindes, yo me encargaré.”
Ya se sentía desesperada, pero aquellas palabras despreocupadas hicieron que una oleada de ira recorriera su cuerpo.
Sin embargo, cuando sus miradas se cruzaron...
‘Ah.’
No era desprecio.
Era un reproche.
‘¿Por qué dudas cuando eres capaz de hacerlo?’
‘Ah. Siempre es igual. Ese profesor tan irritante.’
“Cállate. Limítate a quedarte sentado y termina lo que tengas que hacer. Yo misma me encargaré de ese ridículo torbellino.”
Estaba tan molesta que sintió el impulso de demostrarle algo extraordinario.
Van sonrió y volvió a cerrar los ojos.
“No lo olvides. Aunque empuñes una espada, tu arma más importante no es la espada.”
Tan pronto como terminó de hablar, el torbellino se abalanzó sobre ella.
¡¡Hiiik!!
Instintivamente, lanzó el hechizo de Fortificación de Tierra, endureciendo su cuerpo como una roca.
Como usuaria del elemento tierra, era la fuerza opuesta al torbellino de viento.
Por fortuna, le proporcionó la defensa suficiente.
‘Pero no resistirá mucho. Como máximo, unos segundos.’
Zzzzzzak.
La energía terrestre que protegía su cuerpo comenzó a desmoronarse a una velocidad alarmante.
‘Antes de que eso ocurra, tengo que cortar con mi espada la fuerza de rotación que genera el remolino.’
Apretando los dientes, dio un paso al frente.
Pero antes de poder avanzar siquiera un metro, su cuerpo perdió el equilibrio y fue arrastrado por los vientos hacia el aire.
“¡¡...!!”
El cuerpo de Catherine giró sin control, como si hubiera sido atrapado en una licuadora gigantesca.
Ni siquiera pudo reunir la claridad mental necesaria para gritar.
Mientras su conciencia comenzaba a desvanecerse, voces burlonas resonaron en sus oídos.
¿Y esto es la sangre de una prestigiosa familia de magos?
Es inferior incluso a un insecto. Sería mejor aplastarla de una vez.
Alimentar a una niña así es un desperdicio hasta de las sobras.
Había soportado incontables insultos como esos en el pasado.
Quiso callarlos, pero al final nunca logró nada.
‘Se acabó.’
Y aun así, ¿por qué?
El rostro de Van volvió a aparecer en su mente.
Siempre igual.
Con los ojos llenos de una confianza inquebrantable en ella.
Como si le estuviera diciendo.
‘Yo creo en ti, así que ¿por qué tú no puedes creer en ti misma?’
Una revelación atravesó su corazón como un rayo.
‘¡¿Cómo que se acabó?! ¡Bien, ya lo entendí! ¡Lo haré! ¡Voy a lograrlo!’
Catherine comprendió una verdad fundamental.
Jamás había creído realmente que pudiera tener éxito.
Todos los esfuerzos que había realizado día y noche no eran más que una forma de escapar de la realidad.
Mientras proclamaba que algún día haría caer a una prestigiosa familia de magos, en el fondo ya se había resignado a la derrota.
Mientras era arrastrada por los aires, aferró con fuerza la espada que nunca había soltado.
Paaaat.
La energía de la tierra envolvió la hoja.
Era una habilidad propia de un Caballero Dual de Nivel 3.
‘No es suficiente.’
Aunque no supiera nada de esgrima, había comprendido algo durante aquella semana de lucha desesperada.
Una espada debe contener la voluntad de quien la empuña.
No se refería a conceptos grandilocuentes como la Intención de la Espada, la Esencia de la Espada o el Código de Caballería.
Sino a algo mucho más simple.
La voluntad absoluta de cortar.
El poder de una espada cambia radicalmente dependiendo de si esa voluntad existe o no.
‘Pero la simple voluntad de cortar no basta. Tengo que creer en mí misma. Debo creer que puedo hacerlo.’
Si la voluntad de cortar afila la espada, la confianza en uno mismo la vuelve inquebrantable.
Y finalmente...
‘¡Le voy a mostrar algo increíble y le bajaré los humos al profesor Van!’
La voluntad de alcanzar la victoria sin importar el precio.
¡Paaaaaaaaaat!
Su determinación impregnó tanto la espada como la magia.
No se trataba simplemente de infundir magia en la espada, sino de grabar una voluntad feroz tanto en la espada como en la magia.
Así, magia y espada se fusionaron en perfecta armonía.
El verdadero reino de la Espada Mágica de un Caballero Dual de Nivel 3.
SHHUUKK
Con un sonido cortante, los vientos se detuvieron abruptamente.
¡Kuwooong!
Catherine cayó al suelo, aturdida.
Lo había conseguido.
‘¿De verdad... lo hice?’
Mientras permanecía allí, inmóvil y sin poder creerlo, un sonido inquietante volvió a resonar.
Se estaba formando un nuevo remolino.
‘¿Me estás tomando el pelo? ¿Todavía no termina? ¡¿Qué clase de locura es esta?!’
Y para empeorar las cosas, este remolino era aún más grande que el anterior.
Comparado con él, el primero parecía casi adorable.
‘Aun así, encontraré la manera de detener este también.’
La realidad era que ya había agotado casi toda su resistencia y maná.
Pero Catherine reafirmó su voluntad.
No iba a rendirse.
Sin darse cuenta, ya no era la misma persona de antes.
Fue entonces cuando—
“Yo me encargo a partir de aquí.”
“¡¡...!!”
Los ojos de Catherine se abrieron de par en par.
Era Van.
Una tenue y cálida sonrisa adornaba sus labios.
No era su habitual sonrisa burlona y provocadora.
Era una sonrisa sincera.
Una sonrisa de satisfacción.
Su corazón dio un vuelco y, ocultando su nerviosismo, respondió con brusquedad.
“Esa expresión te queda horrible. Te ves mejor con esa cara irritante de siempre.”
“Lo hiciste bien.”
Aquellas palabras de elogio, tan inesperadas, atravesaron su corazón como una flecha.
Por un instante, se quedó sin habla.
Dejando atrás a Catherine, Van dio un paso al frente.
“Detente de una vez.”
Fue una orden.
Aunque no estaba claro a quién iba dirigida.
“Detente ahora mismo. Si continúas, verás cómo tu santuario se derrumba.”
“¡¡...!!”
Tras aquellas arrogantes palabras, los ojos de Catherine se abrieron aún más.
El torbellino desapareció.
Y en su lugar se reveló la presencia de una única entidad.
Era la propia Espada Heroica Veloz.
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Estás leyendo el capítulo 88 de El profesor genio quiere una vida fácil (Novela), un novela. Nací en la pobreza. 'Definitivamente seré feliz cuando crezca'. En medio del trabajo duro, de repente entré en un juego. Una cuchara de diamante, pero el peor personaje. '¡Que bien! Nunca lucharé en esta vida.' Pero...… Este capítulo tiene publicado el 3 de julio de 2026, Traducido por el grupo Eila_Juts. El profesor genio quiere una vida fácil (Novela) tiene 88 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.