Leer El profesor genio quiere una vida fácil (Novela) Capítulo 85 online gratis en español
🏴 Grupo: Eila_Juts✍️ Traducción: Eila_Juts
Originalmente, Catherine debía despertar su aptitud tras luchar en soledad y llegar al borde de la desesperación.
Pero yo me había convertido en un pilar de apoyo, impidiéndole experimentar la soledad y la frustración.
‘No, tampoco es que haya hecho algo especialmente extraordinario por Catherine.’
Puse una expresión preocupada.
Un pensamiento pasajero me atravesó.
Será mejor que mantengas una distancia adecuada con esa niña. La compasión mal dirigida solo se convierte en veneno.
Duque Alfonso quizá conocía la situación de Catherine y me había advertido.
‘¿Qué debería hacer?’
Vi a Catherine caminando a lo lejos.
Nuestras miradas se cruzaron, y Catherine frunció el ceño y apartó rápidamente la vista.
Su reacción era áspera, pero no sentí hostilidad.
Más bien parecía vergüenza y evasión.
‘A estas alturas, Catherine debería estar llena de rabia y veneno.’
Era un problema serio.
Además, surgió una situación urgente.
La línea mágica había solicitado la retirada de Catherine de la academia.
Era el inicio del escenario personal de Catherine \
\*\*\*
Dormitorio, 2:30 de la madrugada.
Cuando todos los estudiantes dormían, una tenue luz se filtraba desde una de las habitaciones.
Era la habitación de Catherine.
“¿Catherine? Hmm, ¿todavía no duermes?”
Su compañera de cuarto frunció el ceño al ver la luz aún encendida.
Para contextualizar, Catherine vivía en la habitación más barata de 6 personas en la zona de plebeyos, sin recibir ningún tipo de apoyo de su familia.
Sus compañeras sabían que era la hija ilegítima abandonada de su familia y la ignoraban sutilmente.
“¿Qué hora crees que es? Duerme ya.”
Irritada por las quejas, Catherine cerró su libro a regañadientes.
“…Lo siento. La biblioteca estaba cerrada por reparaciones hoy.”
‘Todavía no he comprendido del todo el material de hoy.’
Catherine soltó un suspiro contenido.
En realidad, el contenido no era difícil.
Después de todo, apenas comenzaba el nuevo semestre.
Otros estudiantes del departamento de magia lo entendían con facilidad y seguían adelante, pero ella estaba atascada sola.
‘Está bien. Si hay algo que no entiendo, solo tengo que estudiarlo más.’
Era plenamente consciente de su falta de talento.
Ella siempre había sido llamada el peor fracaso de la línea mágica.
Sin embargo, después de llegar a la academia, se dio cuenta de algo.
No era solo el peor fracaso de su familia mágica.
También era el peor fracaso de toda la academia.
‘Deja de pensar tonterías. Sería mejor aprovechar ese tiempo para leer una línea más del libro.’
Estaba leyendo acostada en la cama, aprovechando la luz de la luna, cuando ocurrió.
Gota.
‘Ah.’
Quizá porque últimamente no había estado durmiendo bien, una gota de sangre comenzó a salir de su nariz.
‘No puedo dejar que manche el libro.’
Entonces volvió a escuchar otro comentario burlón.
“Siempre armando un escándalo. Cualquiera diría que eres la única que estudia en toda la academia.”
“Y eso que es una señorita de una línea mágica. Aunque viendo sus habilidades, es obvio por qué hasta su propia familia la abandonó.”
“¿Cómo consiguió ser la mejor en el examen de ingreso? ¿Habrá entrado haciendo trampa?”
“Seguro que solo memorizó el temario del examen. Ahora está montando un drama por nada.”
Las burlas eran lo bastante fuertes para que las escuchara, pero Catherine no reaccionó.
Estaba acostumbrada.
¿Por qué naciste siquiera?
¿Por qué el antiguo jefe de la familia te recogió?
No tienes valor alguno y no mereces vivir.
Había crecido escuchando esas palabras, así que los comentarios de sus compañeras apenas le parecían ridículos.
‘Así que está bien.’
Pero de repente sintió una opresión en el pecho.
¿De verdad está bien?
‘...Quizá sería mejor rendirme.’
Todas sus luchas tenían un único objetivo.
Deseaba desesperadamente convertirse en una gran maga para aplastar el orgullo de la línea mágica que siempre la había despreciado.
Sacudió la cabeza con fuerza y reunió toda su determinación.
‘No pienses cosas débiles. Puedo hacerlo. Debo hacerlo.’
Pero entonces, ¿por qué?
¿Por qué una sola voz apareció de repente en su mente?
Tú me tienes a mí.
Era Van.
‘...El profesor que me desagrada.’
Catherine suspiró.
Sinceramente, Van no era el ‘profesor’ con quien tuviera la mejor compatibilidad.
Las clases de Van eran demasiado profundas, lo que hacía difícil que Catherine pudiera seguirlas.
‘Ni siquiera es amable. Es irritable y siempre está dándose importancia.’
Y aun así.
‘...Siempre termina convirtiéndose en una fuente de apoyo para todos cuando lo necesitan. Molestamente.’
Por eso.
Sin darse cuenta, había empezado a depender de Van.
Era una experiencia nueva y desconcertante para ella.
‘Recupérate, Catherine. Depender de alguien solo te vuelve más débil.’
Catherine reafirmó su determinación y volvió a dirigir la mirada al libro.
La hemorragia nasal volvió a fluir, pero ella la ignoró y presionó un paño contra su nariz.
\*\*\*
Los resultados del examen fueron publicados.
‘Por suerte, soy la primera.’
Catherine dejó escapar un suspiro de alivio.
Todo el esfuerzo de estudiar contenidos incomprensibles hasta el punto de sentir que la sangre le brotaba de la nariz había dado sus frutos.
‘Necesito volver y repasarlo otra vez.’
Mientras caminaba por el pasillo, alguien chocó deliberadamente contra su hombro.
Alguien estaba buscando pelea.
“¡Oye! ¿Quién te crees que eres? ¿Estás buscando problemas?”
Respondió con enojo, pero una voz arrogante contestó.
“Cuánto tiempo sin verte. ¿Has estado bien?”
“¿Tú eres...?”
La expresión de Catherine se endureció.
La otra persona llevaba una placa de estudiante de segundo año.
Era un rostro que reconocía.
“¿No deberías saludar apropiadamente a tu primo?”
Davit.
Era hijo de una de las ramas secundarias del linaje mágico.
“Cállate. No quiero tener nada que ver contigo. Ahora lárgate.”
Catherine apretó los dientes.
Durante su tiempo dentro del linaje mágico, quienes más la habían atormentado no fueron ni su madrastra, la duquesa Beth, ni Joanna.
Sorprendentemente, habían sido los ancianos, los miembros de las familias secundarias y los vasallos.
‘Una escoria así no puede permitirse manchar el linaje de la gran Familia Mágica.’
Davit se encogió de hombros.
“Sigues siendo igual de arrogante después de todo este tiempo. Pero te convendría ganarte mi favor si deseas permanecer en la academia aunque sea un día más.”
“...¿Qué quieres decir?”
“¿No lo has oído? El consejo de ancianos decidió enviarte al ‘Monasterio de la Magia’.”
“¡¡!!”
Era una institución donde los ‘monjes mágicos’, aislados del mundo exterior, se dedicaban únicamente al estudio de la magia.
También se utilizaba para exiliar a los descendientes que habían cometido crímenes o que habían sido repudiados por familias nobles.
“¿De qué sirve que una inútil como tú asista a la academia? Sería un poco más beneficioso para nuestro linaje mágico que entraras al monasterio y estudiaras magia en el anonimato durante el resto de tu vida.”
“¡Ja! ¿Y quién decidió eso? ¿Crees que simplemente voy a obedecer?”
“¿Y si te niegas? ¿Crees que puedes ir en contra de una decisión del consejo de ancianos?”
Catherine se quedó sin palabras.
No había nadie allí para protegerla.
Su padre, el duque Alfonso, preferiría que desapareciera de inmediato.
“Quién sabe. Si logras mostrar algún logro extraordinario en el ‘Encuentro de Intercambio’ de este fin de semana, quizá los ancianos reconsideren su decisión. Aunque, por supuesto, las probabilidades de que consigas algo así son prácticamente inexistentes, jajaja.”
Catherine observó cómo Davit se alejaba.
‘¿Cómo se supone que voy a destacar en el Encuentro de Intercambio?’
Comparadas con antes de ingresar a la academia, sus habilidades no habían mejorado en absoluto.
Justo cuando apretaba los puños con frustración.
Confía en mí.
La voz de Van resonó en su mente.
‘...No. No puedo depender.’
Ella sabía exactamente por qué se había estancado.
Era porque su espíritu se había debilitado.
No se trataba de culpar a Van.
Simplemente lamentaba haberse vuelto débil.
‘Necesito volverme fuerte otra vez.’
Faltaban unos pocos días para el fin de semana del Encuentro de Intercambio.
Planeaba hacer todo lo que pudiera mientras tanto.
Pero entonces,
“¿Qué sucede?”
“¡¡!!”
Era Van.
Siempre con esa molesta mirada que parecía observar a los demás desde arriba, pero ¿por qué?
¿Por qué su corazón volvía a debilitarse?
“¿Qué sucede? ¿Es que desayuné algo malo o qué? No, estoy bien.”
“Catherine.”
Van la miró directamente.
Como si pudiera ver a través de ella.
“Te lo preguntaré otra vez. ¿Estás segura de que no hay ningún problema?”
“¡¡!!”
Catherine se dio cuenta de que Van ya sabía todo sobre su situación.
Por supuesto, como era su profesor tutor, seguramente había sido el primero en ser informado.
‘¿Debería pedir ayuda?’
Catherine lo sabía.
Sabía que ese profesor de aspecto tan irritante en realidad tenía un corazón más cálido que el de cualquiera.
Que, si ella simplemente extendía la mano, él haría todo lo posible por resolver su problema.
Pero, ‘No, no puedo.’
No era solo una cuestión de orgullo obstinado.
Tenía miedo.
Miedo de derrumbarse por culpa de su propia debilidad.
Y de que, una vez caída, quizá nunca volviera a levantarse.
“No hay ningún problema, ¿de acuerdo? No me moleste innecesariamente y ocúpese de sus asuntos.”
“...Muy bien, lo entiendo.”
Por suerte, Van no insistió más.
En lugar de eso, cambió de tema.
“Catherine, ¿qué fue lo que dije al principio?”
“...”
“Dije que tú eres mi estudiante y yo soy tu profesor. Así que, pase lo que pase, no lo olvides. Que tú eres mi estudiante.”
Inesperadamente, Catherine sintió que una oleada de emociones surgía dentro de ella.
Quizá fueron todas las frustraciones acumuladas las que finalmente estallaron.
“...Su preocupación no es más que una intromisión innecesaria.”
Sintiendo que sus emociones podrían desbordarse si permanecía allí un momento más, Catherine se mordió con fuerza el labio y le dio la espalda a Van antes de que pudiera decir algo más, para luego salir corriendo.
‘Esto es lo peor.’
No tenía idea de cómo transcurrieron los siguientes tres días.
Llegó el día del Encuentro de Intercambio y, como siempre, Catherine terminó pareciendo un mono encerrado en una jaula.
Todos se reían de ella y la despreciaban.
El punto culminante fueron los duelos mágicos entre los descendientes de las familias nobles.
“¡Lady Catherine derrotada!”
“¡Lady Catherine derrotada!”
“¡Lady Catherine derrotada!”
En distintos eventos, contra distintos oponentes, no consiguió una sola victoria.
‘...No sé qué hacer.’
Escuchó aturdida las conversaciones a su alrededor.
“Una vergüenza así para la familia debería ser enviada inmediatamente al Monasterio de la Magia.”
Justo cuando parecía que su exilio al monasterio era inevitable.
“¿No es esta decisión demasiado precipitada? Ni siquiera ha sido aprobada por el jefe de la familia.”
Inesperadamente, ¡era la duquesa Beth!
“Dentro de una semana tendrá lugar la segunda mitad del Encuentro de Intercambio. Decidámoslo entonces.”
“Si esa es la decisión de la dama, la seguiremos.”
Catherine miró a la duquesa Beth con sorpresa.
“No lo malinterpretes. No fue idea mía. Simplemente me pidieron que hiciera una solicitud.”
“...¿Quién te lo pidió, madre?”
“¿Quién más haría una petición así? No deseo hablar más del tema. Ve y escúchalo de la propia persona. Parece que te está esperando afuera.”
¡Era Van!
Catherine se dio la vuelta y salió corriendo del salón de reuniones.
Afuera, vio una figura de pie detrás de una columna de la mansión.
Elegante, como una figura salida de una pintura.
Aunque normalmente lo consideraba alguien pretencioso, en ese momento no lo sintió así en absoluto.
Su corazón simplemente se llenó de emoción.
Para reprimir sus sentimientos, habló de manera aún más brusca.
“¿No te dije que no quería tu ayuda innecesaria? No necesito... nada de ti, profesor.”
“Puedes llorar si quieres.”
“¡¡...!!”
Fue entonces cuando Catherine se dio cuenta de que estaba al borde de las lágrimas.
“Es normal que los estudiantes se quejen ante sus profesores. Así que adelante, llora con tranquilidad.”
Esas palabras destrozaron las frágiles barreras que rodeaban su corazón.
Las lágrimas comenzaron a correr por su rostro sin que pudiera detenerlas.

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El profesor genio quiere una vida fácil (Novela)
Capítulo 86
El profesor genio quiere una vida fácil (Novela) Capítulo 85
Estás leyendo el capítulo 85 de El profesor genio quiere una vida fácil (Novela), un novela. Nací en la pobreza. 'Definitivamente seré feliz cuando crezca'. En medio del trabajo duro, de repente entré en un juego. Una cuchara de diamante, pero el peor personaje. '¡Que bien! Nunca lucharé en esta vida.' Pero...… Este capítulo tiene publicado el 3 de julio de 2026, Traducido por el grupo Eila_Juts. El profesor genio quiere una vida fácil (Novela) tiene 88 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.