Leer El profesor genio quiere una vida fácil (Novela) Capítulo 48 online gratis en español
🏴 Grupo: Eila_Juts✍️ Traducción: Eila_Juts
La Bruja de la Tiranía.
En el pasado, fue una bruja de Nivel 7 temida en todo el continente oriental, un nombre que inspiraba terror.
No era ningún secreto que la duquesa provenía del Abismo, el lugar donde se reunían los más poderosos.
“Qué tontería. Aunque Catherine fuera una hija a la que abandonó sin el menor afecto, Su Gracia no toleraría nada que dañara su reputación.”
“Entonces, ¿qué tal si nos ocupamos de Van? La situación ya se está volviendo ridícula. Después de todo, el reciente crecimiento de Catherine se debe a esa basura, ¿no?”
“No hagas un escándalo por eso. ¿Has olvidado de qué linaje proviene Van?”
“Oh, ¿quién habló de involucrarnos directamente? Solo sugerí darle un pequeño empujón para que salga de la academia.”
“Ya le di esa instrucción a Balas. Pero ha fracasado.”
“Era de esperarse, considerando que se lo encargaste a un idiota como Balas. Para resolver este asunto hace falta estrategia.”
“¿Estrategia?”
La duquesa mostró interés, y su hermano menor, el vizconde Conrad, sonrió con suficiencia.
“Hay un dicho: ‘Si quieres derribar a un caballero poderoso, apunta primero a su caballo’. Déjamelo a mí. Mi hijo acaba de ingresar a la Academia Ruby como estudiante de primer año, así que me encargaré de tender las trampas.”
\*\*\*
El ambiente en el patio de la academia rebosaba vitalidad.
Especialmente entre los estudiantes de primer año, cuyos rostros brillaban de emoción y expectativa.
Todavía no tenían clases propiamente dichas que los agobiaran y, como el enfoque estaba en socializar y crear vínculos, sus días estaban llenos de entusiasmo.
Sin embargo, había dos personas que no encajaban en esa atmósfera.
Catherine y Libel.
“...Voy a la biblioteca.”
“Ah... está bien.”
“No quiero ir contigo, así que no me sigas.”
“...De acuerdo, no lo haré. A mí tampoco me agradas.”
Catherine estaba acostumbrada a estar sola desde hacía mucho tiempo.
Había sido tratada como si no existiera, como una simple sombra dentro de su familia, por lo que la soledad no le molestaba y había aprendido a mantenerse firme por sí misma.
Pero Libel era diferente.
‘...Quiero hacer amigos.’
Libel observó con envidia a sus compañeros mientras conversaban y reían entre ellos.
‘Siempre quise hacer amigos cuando saliera de "casa".’
No era que Libel nunca hubiera intentado relacionarse con personas de su edad.
Estaban los ‘hermanos’.
Pero ellos no eran amigos.
Eran rivales.
Y rivales mortales, además.
No era extraño que alguien con quien habías reído y charlado un día apareciera muerto al siguiente, así que jamás podía confiar realmente en nadie.
‘Está bien. Tengo al Profesor Van.’
Libel apretó con fuerza la ropa nueva que Van le había regalado.
Era el primer regalo que había recibido en toda su vida, así que ni siquiera podía decidirse a usarlo.
‘Pero tampoco puedo depender únicamente del Profesor Van. Tarde o temprano, el Profesor Van también terminará disgustándose conmigo.’
Mientras Libel se hundía en esos pensamientos sombríos...
“¿Tú eres Libel?”
“Eh, sí. ¿Y tú quién eres?”
“¡Mucho gusto! Soy Montero. El vizconde Conrad es mi padre.”
“Ah... un noble. Mucho gusto.”
Recordando el consejo de Van, Libel saludó a Montero con educación.
“No hace falta tanta formalidad, somos compañeros de clase. Tú eres el estudiante número uno del Departamento de Magia, ¿verdad? Tenía ganas de conocerte. ¿Podrías dedicarme un momento?”
“Eh... ¿seguro? Sí, claro.”
Los ojos de Libel se abrieron de par en par.
¡Parecía el típico evento de amistad sacado directamente de una novela!
‘Pero... ¿por qué siento hostilidad?’
Sensible a las emociones de los demás, Libel inclinó la cabeza al percibir los sentimientos provenientes de Montero, el chico que acababa de llamarlo.
Estaba sonriendo, pero en su interior podía sentir una intensa hostilidad.
Sin embargo, debido a su falta de sentido común, descartó la idea.
‘¿No es normal que las personas se odien unas a otras? ¿Las amistades funcionan igual?’
En el ‘hogar’ del que provenía, era mucho más común que las personas se trataran con una hostilidad mucho más oscura y peligrosa.
El muchacho que había llamado a Libel lo condujo hacia la parte trasera de la academia.
Allí había más de cinco chicos y chicas reunidos.
“Vaya, de verdad viniste.”
“¿Así que tú eres el estudiante número uno? No está nada mal.”
Libel soltó una pequeña risa al ver a las personas burlándose entre sí.
“¿Ellos también van a ser mis amigos?”
“¿Amigos?”
Montero dejó escapar una risita.
“Eres más interesante de lo que pensaba.”
“Eh... ¿soy interesante?”
“Sí, lo eres.”
“Entonces, ¿eso significa que serás mi amigo?”
Montero asintió.
“Sí, pero con una condición. Hazme un favor.”
“...¿Qué favor?”
‘No soy bueno en nada.’
Libel se encogió un poco.
Lo único en lo que tenía confianza era en matar personas.
‘Y... también soy bastante bueno torturando. Ojalá me pida algo en lo que sea bueno.’
Pero...
“Insulta al Profesor Van delante de nosotros.”
“...”
El rostro de Libel se endureció.
O, para ser más precisos, se volvió frío.
Sin importar si Montero notó el cambio o no, continuó susurrando como una serpiente.
“Llama al Profesor Van una basura inútil. Entonces seremos tus amigos.”
\*\*\*
Estaba sentado en el laboratorio que me habían asignado.
Aunque llamarlo laboratorio era exagerar un poco; era más bien un pequeño cubículo.
‘...Parece que Balas y Kansir consiguieron laboratorios mejores. ¿No es esto una discriminación demasiado evidente?’
Murmuré para mis adentros, pero al final sería yo quien terminaría como el gran ganador de la competencia por el puesto de profesor asistente temporal.
Cuando expulsaran a esos bastardos, me quedaría con el mejor laboratorio para mí.
Aun así, el bebé dragón parecía encantado con el pequeño espacio y revoloteaba por todas partes lleno de energía.
¡Kyu-kyu!
‘Sí, por ahora explora todo lo que quieras. Cuando estamos en casa tenemos que ser más silenciosos que ratones por culpa de los vecinos de abajo.’
¿Pero qué nombre debería ponerle?
¿Happy?
No, siendo un dragón, merece un nombre más elegante, algo como Parthash.
Mientras pensaba en cosas tan triviales, solté un suspiro.
‘...¿Qué debería hacer con esa invitación?’
No me entusiasmaba la idea de reunirme con alguien tan estrechamente relacionado con ‘Van’.
‘Por mucha experiencia que tenga como antiguo rey de las ventas, no es alguien con quien pueda tratar fácilmente.’
Se debía a que nuestras personalidades eran completamente incompatibles.
‘No lo llaman el archienemigo de Van por nada.’
Además, los antecedentes entre ambos tampoco eran algo menor.
‘...En fin, primero debería concentrarme en la investigación mágica. Mis deberes como profesor son más importantes que cualquier encuentro personal.’
Necesitaba pensar en cómo aprovechar el ‘Caos’ que había obtenido recientemente.
Pero entonces, la puerta del cubículo... no, del laboratorio, se abrió de golpe.
“¡Senior Van, ha ocurrido algo terrible!”
“¿Qué sucede?”
Mi rostro se endureció al escuchar las siguientes palabras.
“¡Catherine está atacando a otros estudiantes!”
\*\*\*
Me apresuré hacia la oficina del director, donde supuestamente habían llevado a Catherine y a los estudiantes heridos.
‘¿Por qué Catherine haría algo así?’
Por mucho que Catherine tuviera una personalidad problemática, no era de las que atacaban a alguien sin motivo.
La razón se hizo evidente muy pronto.
‘Libel.’
Tragué saliva.
Libel estaba de pie en una esquina, con el rostro lleno de golpes y moretones.
‘Intervino después de ver que estaban golpeando a Libel.’
Los estudiantes heridos, o más bien los estudiantes que habían agredido a Libel, protestaban como si fueran las verdaderas víctimas.
“¡Ese mendigo nos golpeó primero!”
“¡Nosotros también somos víctimas!”
“N-No... yo no golpeé a nadie.”
Libel respondió tartamudeando.
Y probablemente estaba diciendo la verdad.
Libel rara vez mentía; era demasiado puro para hacerlo.
“¿Y dónde está la prueba de que este mendigo no está mintiendo?”
“¡Lady Catherine, discúlpese con nosotros! ¿O acaso piensa ponerse del lado de ese mendigo, apoyando a alguien de sangre sucia?”
Catherine explotó.
Debía de estar realmente furiosa, porque incluso comenzaron a escapársele insultos en medio de su habitual forma educada de hablar.
“Montero, maldito mocoso. Te vi insultando al Profesor Van, ¿o no?”
“Ja. ¿Tienes alguna prueba?”
Montero, el principal responsable de todo este incidente, era un estudiante que yo conocía demasiado bien.
Era un individuo despreciable, igual que su padre, el vizconde Conrad.
“Lady Catherine es incluso peor que una plebeya.”
Los estudiantes, incluido Montero, soltaron risitas burlonas.
“No te saldrás con la tuya.”
Justo cuando Catherine estaba a punto de responder...
“Oh, vaya, vaya. Esto es bastante problemático. La agresión entre estudiantes puede terminar en expulsión, ¿saben?”
¡Era el director Karak!
Después de observar a los estudiantes y acariciarse la barbilla, hizo su anuncio con tono solemne.
“Jojojo. Ya he escuchado lo sucedido. La señorita Catherine podría enfrentarse a una suspensión o incluso a la expulsión, y el joven Libel también podría recibir una suspensión temporal.”
Era una completa ridiculez.
“...Sin embargo, los que iniciaron todo fueron esos estudiantes.”
“¿Tiene alguna prueba? Si considera que la decisión es injusta, puede apelar ante la junta directiva, aunque probablemente lleguen a la misma conclusión.”
El problema no era la evidencia.
Aquellos eran hijos de nobles.
Por otro lado, Libel no tenía absolutamente nada que lo respaldara, y Catherine ya estaba en una situación delicada dentro de la nobleza.
“Sin embargo, me parece un poco precipitado imponer un castigo tan severo antes de que concluya el período de adaptación. ¿Qué opina usted, Profesor Van?”
El director Karak soltó una risita.
Me estaba dando una oportunidad para intervenir.
Y al mismo tiempo, me estaba poniendo a prueba.
¿Cómo resolvería una situación como esta?
“...”
Por un instante, la ira se agitó dentro de mí.
Pero la contuve.
Lo más importante era evitar que Catherine y Libel recibieran sanciones disciplinarias.
“Asumiré la responsabilidad de este incidente como profesor supervisor.”
“¿Y cómo piensa asumir esa responsabilidad?”
“Pondré en juego el prestigio de los Ecclesia y me aseguraré de ofrecer una ‘solución’ completamente ‘perfecta’. Así que le pido que sea indulgente.”
“Hmm.”
El director Karak me observó fijamente.
Y yo no aparté la mirada.
¿Había percibido algo en mi expresión contenida?
Durante un instante, un silencio pesado se apoderó de la sala.
“Jaja, entendido. Ya que el Profesor Van habla con tanta convicción, dejaremos las medidas disciplinarias en suspenso por ahora.”
“Gracias.”
“No hace falta que me lo agradezca. Sin embargo, debe asegurarse de ‘solucionar’ este asunto por completo. Estaré esperando resultados.”
El director Karak se marchó con una sonrisa cargada de significado, y los estudiantes responsables del incidente se dispersaron, confundidos.
Solo quedamos Catherine, Libel y yo.
“L-Lo siento.”
“Libel, ¿por qué te estás disculpando?”
“Y-Yo solo... Todo ocurrió por mi culpa...”
Solté un profundo suspiro.
“¿Por qué no te defendiste?”
“B-Bueno... El profesor dijo que me mantuviera alejado de las peleas. No quería causarle problemas.”
“....”
Mientras guardaba silencio, Libel me observó con cautela.
“P-Podía soportarlo. No me dolió tanto. Ya estoy acostumbrado a que me golpeen...”
Aunque estaba cubierto de moretones, la expresión de Libel dejaba claro que ese nivel de dolor no significaba nada para él.
Considerando el ‘pasado’ de Libel, probablemente aquello no había sido más que un incidente menor.
“C-Claro que no pensaba soportarlo para siempre. Iba a... devolverles el favor más tarde. A mi manera.”
La manera de Libel.
Y esa definitivamente no era una forma adecuada de resolver las cosas. Sonaba más a una venganza infantil.
‘Una de las razones de uno de los malos finales en el juego fue precisamente que Libel humilló a un estudiante y terminó provocando su expulsión.’
Suspiré.
“Ya basta. A partir de ahora, déjamelo a mí.”
“¿Q-Qué va a hacer?”
“¿No sienten que los han tratado injustamente?”
“...”
Ambos guardaron silencio.
“Yo sí. Me parece injusto y también estoy enfadado.”
“Aun así, no hay nada que podamos hacer, ¿verdad? No tenemos poder.”
“Ustedes tal vez no. Yo sí.”
Ambos me miraron sin comprender.
“No lo olviden. Ustedes son mis estudiantes y yo soy su profesor. Mientras estén bajo mi protección, no permitiré que nadie les ponga una mano encima.”
Aunque eran ellos quienes necesitaban ser protegidos, había terminado encariñándome con ambos.
Verme tan enfadado por su situación debió de resultarles reconfortante.
Por eso hice algo que normalmente no habría hecho.
“Haré que paguen por lo que hicieron.”
De regreso en mi sala de investigación, tomé la invitación de la alcaldesa de la Ciudad Libre, cuya respuesta había estado posponiendo, y comencé a redactar una contestación.
Por cierto, el nombre escrito en la invitación era:
Mariam Ecclesia
Ella era la hermana de ‘Van’.

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Capítulo 49
El profesor genio quiere una vida fácil (Novela) Capítulo 48
Estás leyendo el capítulo 48 de El profesor genio quiere una vida fácil (Novela), un novela. Nací en la pobreza. 'Definitivamente seré feliz cuando crezca'. En medio del trabajo duro, de repente entré en un juego. Una cuchara de diamante, pero el peor personaje. '¡Que bien! Nunca lucharé en esta vida.' Pero...… Este capítulo tiene publicado el 18 de junio de 2026, Traducido por el grupo Eila_Juts. El profesor genio quiere una vida fácil (Novela) tiene 88 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.