Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 88 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
El foso tenía cuatro zhang de profundidad; el poder mágico de Wang Changsheng distaba de ser suficiente para congelar semejante volumen de agua por sí solo. Por fortuna, Wang Mingzhan llevaba consigo varios talismanes de congelación, más que aptos para inmovilizar a las pitones de llamas abrasadoras por un breve instante.
Wang Mingfeng avanzaba controlando a una de las marionetas caninas a la cabeza. Él se mantenía a varios zhang de distancia por detrás, apretando en su mano un puñado de semillas de zarza de hierro con el semblante cargado de nerviosismo.
Tras avanzar un tramo, notó que la temperatura del aire ascendía con rapidez, obligándolo a aminorar el paso.
En ese preciso instante, un resplandor ígneo desgarró la penumbra de la cueva: una gigantesca bola de fuego cruzó el aire a toda velocidad e impactó de lleno contra la marioneta canina.
"¡Boom!"
Un estruendo ensordecedor sacudió el túnel mientras la marioneta quedaba reducida a cenizas.
Sin titubear, Wang Mingfeng extrajo una perla completamente verde y la arrojó hacia adelante.
Con un chasquido sordo, la perla esmeralda estalló, liberando una densa humareda verdosa que se propagó con violencia por todo el pasaje.
Una luz cerúlea brilló bajo los pies de Wang Mingfeng al tiempo que conjuraba una barrera protectora sobre sí mismo para emprender la huida sobre sus propios pasos.
"¡Rumble!"
Entre sucesivas detonaciones y llamaradas que iluminaron la caverna, dos descomunales serpientes rojas, gruesas como el torso de un hombre adulto, salieron disparadas desde las profundidades del cubil.
Al oír el clamor que se le venía encima, Wang Mingfeng palideció y lanzó las semillas de zarza de hierro hacia sus espaldas.
Apenas rozaron el suelo rocoso, las semillas brotaron y crecieron en un parpadeo, transformándose en más de diez tupidas zarzas espinosas de color verde que bloquearon la galería por completo.
"¡Boom, boom!"
Dos gigantescas bolas de fuego impactaron en rápida sucesión sobre el muro de zarzas, reduciéndolas a pavesas incandescentes.
Wang Mingfeng continuó corriendo hacia la salida mientras arrojaba más semillas a su paso para entorpecer el avance de las dos pitones.
Pese a los constantes estallidos, la vegetación espinosa era incapaz de contener la furia de aquellas dos bestias de rango 2.
Al divisar la claridad exterior que se abría al final del pasadizo, el corazón de Wang Mingfeng dio un vuelco de alivio; la salida estaba al alcance de la mano.
No obstante, en ese mismo momento una ola de calor asfixiante le azotó la espalda y comprobó con horror que se le habían agotado las semillas de zarza de hierro.
A toda prisa, sacó dos talismanes amarillos y los lanzó hacia atrás.
Un destello dorado resplandeció en el aire, transformando ambos talismanes en dos gruesos y altos muros de tierra.
Tras un rugido demoledor, los dos muros de tierra saltaron en pedazos bajo la embestida de nuevas bolas de fuego.
Aprovechando esa fracción de segundo ganada, Wang Mingfeng forzó el paso, salió disparado de la gruta y cruzó velozmente sobre el foso de agua a través del tablón de madera.
Wang Mingzhan retiró el tablón de inmediato y ejecutó un hechizo para ocultar su presencia.
Cuando las dos pitones de llamas abrasadoras irrumpieron fuera de la caverna, divisaron a Wang Mingfeng a escasa distancia. Sin embargo, no se lanzaron en su persecución; en su lugar, abrieron las fauces y escupieron dos inmensas esferas de fuego dirigidas directamente hacia él.
"¡Cuidado, Mingfeng!", advirtió a viva voz Wang Yaohuan desde la lejanía.
Sintiendo la abrasadora radiación térmica a su espalda, Wang Mingfeng se arrojó hacia adelante contra el suelo y rodó de inmediato hacia su derecha.
"¡Boom!"
Dos explosiones hicieron temblar el terreno, abriendo cráteres de más de un zhang de diámetro justo donde él había estado parado un segundo antes.
El poder de los hechizos desatados por bestias de rango 2 era tan arrollador que la tenue barrera protectora de un cultivador en Refinación de Qi jamás habría resistido el impacto.
Frustrado su ataque inicial, las dos pitones se disponían a lanzar otra andanada de fuego contra Wang Mingfeng cuando, de pronto, varias estalagmitas de hielo blanco cruzaron el aire y se estrellaron contra sus escamas. Aunque las púas de hielo no lograron infligirles daño real, bastaron para desviar su atención, momento que Wang Mingfeng aprovechó para ponerse a salvo a toda prisa.
Wang Changsheng y los demás se replegaron ladera abajo y no regresaron al lugar hasta pasado medio cuarto de hora.
Para entonces, las dos serpientes ya se habían retirado al interior de la cueva, dejando atrás el foso de agua intacto.
A todas luces, el plan original de Wang Changsheng había fracasado.
"Duodécimo tío", intervino uno de ellos, "hace un tiempo le compré a un discípulo del Valle del Rey de la Medicina un frasco de Polvo de Escarcha de Sangre. Está refinado a partir de una Flor Transmutadora de Sangre de cien años; es un veneno fulminante que paraliza en cuanto entra en contacto con la sangre. Podemos ahumarlas para obligarlas a salir, coordinar un ataque conjunto a sus colas para provocarles heridas sangrantes y luego aplicarles el Polvo de Escarcha de Sangre para herirlas de gravedad y rematarlas".
Wang Yaohuan meditó la propuesta, ajustó un par de detalles y dio la orden de ejecutar la maniobra.
Rellenaron con tierra el gran foso que obstruía la entrada, recogieron una abundante pila de ramas secas en la boca de la caverna, les prendieron fuego y abanicaron con frenesí para empujar una densa humareda hacia el interior.
Poco después, resonaron los primeros chasquidos y estertores desde el fondo de la gruta.
Los seis miembros del clan Wang se agazaparon tras una enorme roca amarilla a más de diez zhang de distancia, listos para tender la emboscada.
Pronto, las dos pitones salieron disparadas al exterior buscando aire fresco. Wang Changsheng maniobró cuatro marionetas caninas para que arremetieran contra ellas desde diferentes flancos.
Las serpientes ni siquiera se dignaron a esquivarlas; escupieron llamaradas escarlatas que redujeron al instante las cuatro marionetas a montones de ceniza.
Aprovechando esa distracción, Wang Mingxiao ejecutó la Técnica de la Fuerza Colosal: dos enormes manos de tierra amarilla de más de un zhang de tamaño brotaron bruscamente del suelo, aferrando con fuerza los cuerpos de las dos bestias.
Sobresaltadas, las criaturas giraron el cuello con violencia y vomitaron torrentes de fuego carmesí que impactaron sobre las palmas térreas.
Las manos de tierra se desintegraron bajo el calor implacable, pero justo en ese instante Wang Yaohuan activó un talismán de destello dorado que ascendió a toda velocidad sobre las pitones, transformándose en decenas de gigantescas rocas de más de un zhang de diámetro que se desplomaron como una lluvia de meteoros.
Tomadas por sorpresa, las pitones no tuvieron margen de evasión; varias rocas macizas las aplastaron contra el suelo, dejándolas inmovilizadas y sangrando profusamente.
Wang Mingzhan arrojó de inmediato un frasco de porcelana blanca hacia las bestias y, con un corte de viento certero, hizo añicos la vasija en el aire. Una densa nube de polvo rojizo se esparció sobre las pitones heridas, adhiriéndose a sus laceraciones abiertas.
Las pitones emitieron agudos chillidos de agonía y escupieron una lluvia descontrolada de bolas de fuego escarlatas hacia el refugio de los cultivadores.
"¡Técnica del Muro de Tierra!", bramó Wang Mingxiao.
Un imponente muro de tierra de varios zhang de altura se alzó del suelo para interponerse en la trayectoria del ataque.
Bajo los pies de Wang Changsheng emergió una nube blanca de varios zhang que lo elevó de golpe por los aires.
"¡Rumble!"
El muro de tierra saltó hecho añicos por el impacto, e incluso la enorme roca amarilla tras la que se resguardaban quedó partida en mil pedazos.
Incapaces de liberarse del peso de los peñascos y con el Polvo de Escarcha de Sangre corroyendo su torrente sanguíneo, las dos bestias se retorcían en estertores desesperados, disparando esferas de fuego al azar que dejaban el terreno circundante cubierto de cráteres humeantes.
Aun así, la agonía era inevitable y su vitalidad se fue extinguiendo poco a poco.
Tras medio cuarto de hora, Wang Yaohuan y los suyos desenvainaron sus artefactos mágicos para cercenar las cabezas de las dos pitones moribundas.
Las bestias no habían muerto en vano: la emboscada de los seis cultivadores había sido calculada al milímetro, previendo cada una de sus reacciones. Aquello, sumado al talismán de rango 2 Caída de Meteoros y al letal veneno, fue lo que permitió abatir a dos criaturas de rango 2.
Aquel talismán de Caída de Meteoros era un talismán de rango 2 medio cuyo valor de mercado superaba las mil piedras espirituales, mientras que el frasco de Polvo de Escarcha de Sangre, aun siendo algo más económico, no bajaba de las trescientas piedras.
A esos gastos se sumaba la pérdida de seis marionetas caninas de rango 1 inferior y el hecho de que Wang Mingfeng hubiese estado a punto de perder la vida.
De no ser porque los cadáveres de bestias monstruosas otorgaban valiosos puntos de contribución, Wang Yaohuan jamás se habría arriesgado a semejante cacería; y esto solo porque se trataba de serpientes, pues ante tigres o lobos jamás se le habría cruzado por la cabeza una osadía semejante.
Wang Mingzhan se colocó un par de guantes protectores, ingirió una píldora antídoto y procedió a desollar las pieles de las pitones con una daga corta, separando los materiales aprovechables. Al haber perecido envenenadas, la carne de las bestias quedaba totalmente inutilizada para el consumo.
Una vez recogido el botín, los seis cultivadores del clan Wang reanudaron la marcha internándose en la cordillera.
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• Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian)
• Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian
• Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番)
• Traducción del chino al español: Inmensurable
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El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 88
Estás leyendo el capítulo 88 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.