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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 56 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Zhao Ningxiang no compartía la opinión de Wang Changxing y rebatió: "A mi parecer, los cultivadores desafían los cielos por naturaleza; unirse a una secta de cultivo inmortal es la mejor opción. Dentro de un año, las cuatro grandes sectas celebrarán la Asamblea de Ascensión Inmortal, ¿no van a participar? Al entrar en una secta, las probabilidades de conseguir una Píldora de Establecimiento de la Fundación son mucho mayores. Miren a la prima Yuxin: ingresó a la Secta Zixiao, obtuvo una píldora gracias a su propio esfuerzo, alcanzó el Establecimiento de la Fundación y además encontró una pareja ideal; de verdad da mucha envidia". Al llegar a ese punto, un brillo de profunda ilusión asomó en sus hermosos ojos, visiblemente emocionada. Lin Yujiao negó con la cabeza y sonrió con resignación: "No podemos aspirar a compararnos con ella. La Cuarta Hermana posee raíces espirituales duales; a los seis años ya había ingresado bajo la tutela del Maestro Qingyuan en la Secta Zixiao, y alcanzó el Establecimiento de la Fundación a los dieciséis. Su talento es tan sobresaliente que ni a galope podríamos alcanzarla". "¿Alcanzó el Establecimiento de la Fundación a los dieciséis años? Compañera Daoísta Lin, parece que en menos de un siglo su familia Lin verá nacer a un cultivador en la Formación del Núcleo", comentó Wang Changyu con asombro y una pizca de envidia en la voz. En el rostro de Wang Changsheng también se reflejó esa misma admiración. Lin Yuxin había alcanzado el Establecimiento de la Fundación a los dieciséis años, mientras que él, a esa misma edad, apenas había llegado a la cuarta capa de Refinación de Qi; las odiosas comparaciones entre personas realmente podían enfurecer a cualquiera. Al ver la admiración en los rostros del grupo de Wang Changsheng, un destello de orgullo cruzó la mirada de Lin Yujiao. Aunque en el futuro se casaría fuera del clan, cuanto más fuerte fuera su familia natal, mayor sería su estatus en el hogar de su marido. Tras terminar la comida, se dispusieron a pagar la cuenta y marcharse. Aunque Lin Yujiao pertenecía a la familia Lin, no era tan opulenta como para gastar más de cien piedras espirituales en un solo almuerzo sin inmutarse; no obstante, tampoco se aprovechó de Wang Changxue y pagó la mitad exacta de la cuenta. Al salir de la Posada Fragancia Celestial, los cuatro miembros del clan Wang se despidieron de Lin Yujiao y sus acompañantes para regresar a sus respectivos aposentos. Cuando llegaron al Pabellón de los Cien Granos, una figura se acercó a paso rápido hacia Wang Changxue, esbozando una sonrisa pretenciosamente cautivadora, y dijo en voz baja: "Hada Wang, por fin regresa. Este humilde la ha estado esperando durante mucho tiempo". En lo profundo de los hermosos ojos de Wang Changxue brilló un destello de disgusto, pero respondió con frialdad: "¿Ocurre algo, Compañero Daoísta Lin?" Lin Yuting se quedó perplejo por un instante. Jamás se imaginó que Wang Changxue, quien apenas dos días atrás le sonreía con calidez, cambiaría de actitud de manera tan drástica y repentina. Al divisar a Wang Changsheng y Wang Changxing detrás de ella, lo comprendió todo al instante, y una sombra de rencor cruzó el fondo de su mirada. Manteniendo la sonrisa en su rostro, Lin Yuting insistió con entusiasmo: "Hada Wang, Manjar de los Inmortales acaba de sacar varias clases nuevas de postres, y su sabor es exquisito. Este humilde desearía invitarla a degustarlos". Con total indiferencia, Wang Changxue negó con la cabeza y sentenció: "No es necesario, no me gustan los dulces. El Compañero Daoísta Lin debería buscar a alguien más". Al ver su actitud, Lin Yuting comprendió que no tenía oportunidad alguna, así que soltó una risa avergonzada y se marchó apresuradamente. Una vez que Lin Yuting estuvo lejos, Wang Changyu exclamó: "¡Bien hecho, Segunda Hermana! Con gente como él, no deberías tener ninguna cortesía". Wang Changxue negó con la cabeza y explicó: "A fin de cuentas, sigue siendo el hijo del patriarca de la familia Lin. Su clan ahora cuenta con alguien como Lin Yuxin, quien tal vez alcance la Formación del Núcleo en el futuro; es mejor que no nos ganemos la enemistad de la familia Lin". Wang Changyu asintió, dándole la razón. Al volver a su habitación, Wang Changsheng se sentó con las piernas cruzadas sobre la cama de madera y comenzó a circular los versos de la segunda capa de la Técnica de Nubes y Lluvias. Una gran cantidad de Qi espiritual de agua emergió de la nada y fluyó en tropel hacia el interior de su cuerpo. Guiado por su voluntad, el flujo recorrió las sendas meridianas designadas hasta verterse finalmente en su Dantian. Chen Hu provenía de una remota y humilde aldea de pescadores. Los hijos de familias pobres maduran a temprana edad, y él comenzó a salir a alta mar a pescar junto a su padre desde que era muy pequeño. La vida de un pescador no era nada fácil: además de pagar los impuestos por la pesca, debían soportar las extorsiones constantes de las bandas del mundo marcial. Chen Hu envidiaba profundamente a esos hombres del bajo mundo que devoraban grandes trozos de carne y bebían vino a raudales; ansiaba con fervor estar por encima de los demás y no pasar toda la vida como un pescador ignorante y sumiso, sometido a los abusos ajenos. A los diez años, su padre movió influencias para colocar a Chen Hu como sirviente en la Banda de la Arena Marina. La Banda de la Arena Marina era una facción influyente del mundo mortal con más de diez mil miembros. A pesar de ser un mero mozo de limpieza, Chen Hu jamás perdió la determinación. En cuanto terminaba sus tareas cotidianas, corría a los terrenos de práctica para espiar a escondidas a los discípulos externos de la banda mientras entrenaban artes marciales. Pasó siete años observando en secreto; no obstante, al ser un sirviente, carecía de oportunidades para demostrar su valía. A los dieciocho años, un líder de división de la Banda de la Arena Marina fue asesinado por sus enemigos, y el líder supremo ordenó castigar con dureza a los culpables. Uno de los jefes de salón localizó el escondite de los asesinos y se preparó para liderar una incursión. Decidido a destacar y labrarse un destino, Chen Hu tomó los ahorros de varios años de trabajo y sobornó a un pariente lejano de aquel jefe de salón para que le permitiera unirse a la expedición en calidad de mozo de carga. Nadie sospechó que se trataba de una emboscada: el enemigo había tendido una red ineludible y los más de cien discípulos perecieron en el combate. Chen Hu cargó sobre sus espaldas al jefe de salón gravemente herido y se arrojó al caudaloso río, logrando salvarle la vida. Posteriormente, el vicelíder de la banda encabezó una expedición punitiva que aniquiló a los culpables. Aquel jefe de salón era sobrino del vicelíder, por lo que Chen Hu, tras haberle salvado la vida, dejó de ser un sirviente y ascendió a discípulo de la secta externa, pudiendo participar de lleno en las operaciones de la banda. Chen Hu no temía a la muerte al pelear; siempre cargaba en primera línea y se ganó el apodo de "Tercer Hermano Temerario". Audaz en el combate y respaldado por el jefe de salón, diez años más tarde Chen Hu ya se había convertido en uno de los protectores de la Banda de la Arena Marina, disfrutando de manjares y buen vino, en la cúspide de su reputación. A los treinta años, el gobierno imperial lanzó una campaña contra la Banda de la Arena Marina. Una facción tan imponente fue arrasada por las tropas oficiales en menos de un mes. Chen Hu luchó con fiereza para abrirse paso entre el cerco y saltó a un río para salvar la vida. Al ser uno de los protectores de la banda, figuraba en las listas de los criminales más buscados por las autoridades imperiales. Sin atreverse a dejarse ver, se ocultó en las profundidades de las montañas, viviendo como un salvaje. Por un golpe del azar, descubrió en una cueva la morada donde un cultivador inmortal había fallecido al final de su longevidad, y allí obtuvo un método de cultivo. En aquel entonces ni siquiera sabía lo que era el cultivo inmortal; solo le pareció que el título de la técnica sonaba imponente: el Canon de la Longevidad. Creyendo que se trataba de un manual de artes marciales supremo, comenzó a entrenar rigurosamente siguiendo sus versos mnemotécnicos. A los cuarenta años, habiendo alcanzado la segunda capa de Refinación de Qi, conoció a quien sería su compañera taoísta de cultivo dual, Lü Erniang. Lü Erniang también era una cultivadora independiente que había entrado en la senda inmortal por mera casualidad. Compartiendo el mismo nivel de cultivo y un origen semejante, decidieron unirse como marido y mujer para apoyarse mutuamente. Se ganaban la vida cazando bestias monstruosas, llevando una existencia sumamente precaria y sacrificada. A los cincuenta años, estando en la quinta capa de Refinación de Qi, Chen Hu y Lü Erniang se toparon con un discípulo de la Secta Zixiao gravemente herido. La codicia se apoderó de ellos; acabaron con la vida del moribundo discípulo y despojaron su cadáver de más de mil piedras espirituales. Gracias a esos recursos, compraron artefactos mágicos y píldoras medicinales, reclutaron a varios cultivadores independientes y formaron un grupo para cazar bestias monstruosas, con lo que su situación comenzó a mejorar paulatinamente. A los cincuenta y nueve años, Chen Hu alcanzó por fin la novena capa de Refinación de Qi. El precio pagado fue la pérdida de un brazo y tres espantosas cicatrices que le surcaban la cabeza; además, varios de sus camaradas perecieron en las fauces de las bestias. Con la fuerza de la novena capa de Refinación de Qi, cazar bestias monstruosas le resultaba mucho más sencillo, lo que le permitió acumular una considerable fortuna en piedras espirituales. Para un cultivador inmortal, la edad óptima para intentar el Establecimiento de la Fundación es antes de los sesenta años. Al enterarse de que en la Pequeña Reunión del Río Celestial en la Prefectura de Ning aparecería un objeto que auxiliaba en dicho avance, Chen Hu condujo a los subordinados que había reclutado hacia la Ciudad Mercado del Río Celestial, resuelto a participar en la puja por el tesoro espiritual. Esa mañana muy temprano, una larga fila se formó frente a las puertas de la Torre Tianhe. Tras pagar el peaje en piedras espirituales, los cultivadores que iban a pujar ingresaron uno tras otro al recinto. Todo cultivador en la Refinación de Qi que deseara asistir a la subasta debía abonar una piedra espiritual para entrar. Una piedra espiritual no era una cifra desorbitada e incluso un cultivador independiente podía permitírselo; con solo esa tarifa de entrada, los organizadores se embolsaron una inmensa fortuna. \----- Autor: Xiao Shiyi Mo Traductor: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 56 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 4 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.