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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 286 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
En medio de un denso bosque negro, Sun Siwen se batía en un encarnizado combate contra dos discípulos del Palacio del Santo Amarillo. Enfrentándose a dos oponentes él solo, la situación se le hacía sumamente cuesta arriba. Al pie de un gran árbol no muy lejano crecían varios tallos de una pequeña hierba negra de un chi de altura; cerca de las hierbas yacía el colosal cadáver de un ciempiés negro. "¡Basta! Les cedo estas matas de Hierba de la Nube Negra", dijo Sun Siwen frunciendo el ceño, mientras una fina capa de sudor le empapaba la frente. Estas hierbas espirituales las había descubierto él y la bestia demoníaca la había matado él; de no ser porque su fuerza era inferior a la de sus adversarios conjuntos, jamás habría estado dispuesto a cederlas. "¿Cederlas? ¿Acaso necesitamos que nos las cedas? Matándote, la Hierba de la Nube Negra será nuestra de todos modos." "¿Qué pretenden con esto? Compañero Daoísta Li, hace apenas un año combatíamos juntos en el frente; ¿acaso no les queda ni una pizca de camaradería entre compañeros de armas?", reclamó Sun Siwen con el rostro ensombrecido. "Tú mismo lo has dicho: eso fue hace un año. Aquel momento era uno y este es otro muy distinto. El Tío Marcial Li lo dejó muy claro: al entrar al reino secreto, salvo los discípulos de nuestra propia secta, todos los demás son enemigos y pueden ser eliminados." Apenas cayeron sus palabras, los dos sacrificaron varios talismanes que se transformaron en conos de hielo, flechas de tierra y hojas de viento, arremetiendo contra Sun Siwen. El rostro de Sun Siwen palideció. Sacrificó a toda prisa un Talismán de Muro de Viento que se materializó en una muralla de viento azul de varios zhang de altura, interponiéndose frente a él. Entre continuos impactos sordos, los conos de hielo, las flechas de tierra y las hojas de viento chocaron contra el muro de viento azul y se disiparon uno tras otro. Dos espadas voladoras azules se precipitaron de inmediato y destrozaron el muro de viento en pedazos; las dos espadas continuaron su trayectoria y golpearon contra el escudo protector que rodeaba el cuerpo de Sun Siwen, provocando que su resplandor decayera visiblemente. "¡Corta!" Dos cuchillos voladores rojos brillaron con furia, mandando a volar a dos espadas cortas amarillas y enfilando directamente hacia Sun Siwen. El rostro de Sun Siwen se tornó ceniciento; su poder espiritual estaba prácticamente agotado y los dos únicos talismanes espirituales de segundo rango que poseía los había consumido hacía tiempo. En ese preciso instante, cinco espadas voladoras azules llegaron surcando el aire a gran velocidad y bloquearon la acometida de los cuchillos voladores. "Dos contra uno... ¿es este el estilo de hacer las cosas del Palacio del Santo Amarillo?" Resonó la voz serena de un hombre. Wang Qingshan emergió de unos matorrales no muy lejanos. A decir verdad, Wang Qingshan no tenía un deseo apremiante de salvar a Sun Siwen; sin embargo, las Aguas Espirituales del Cielo y la Tierra se hallaban en las inmediaciones y era muy probable que una bestia demoníaca formidable custodiara el lugar. Sun Siwen tal vez podría servirle de apoyo, por lo que tras sopesarlo cuidadosamente, decidió intervenir para salvarle la vida. "¡Compañero Daoísta Wang, muchísimas gracias!" Al ver a Wang Qingshan, Sun Siwen se llenó de júbilo y expresó su agradecimiento de inmediato. "Amigo, ¡tú no eres un discípulo de la Secta Bailing! Te aconsejamos no meterte en asuntos ajenos, o el perjudicado serás tú", amenazó con saña uno de los discípulos del Palacio del Santo Amarillo. Wang Qingshan no se anduvo con rodeos; sacrificó un fajo de Talismanes de Hojas de Viento que se convirtieron en decenas de hojas de viento azul, arremetiendo contra los dos discípulos del Palacio del Santo Amarillo. Pellizcó un sello con los dedos y las cinco espadas del Loto Verde se tornaron borrosas, multiplicándose en cientos de espadas del Loto Verde que cayeron sobre ambos oponentes. Los dos se encontraban apenas en el octavo nivel de Refinación de Qi y habían consumido la mayor parte de su poder espiritual combatiendo contra Sun Siwen; tras la sorpresiva intervención de Wang Qingshan, comenzaron a verse abrumadoramente superados. "¡Trágate mi Perla del Trueno Celestial!" Gritó uno de los discípulos del Palacio del Santo Amarillo, sacrificando una esfera negra que arrojó con fuerza hacia Wang Qingshan. Wang Qingshan frunció el ceño. Había oído hablar del temible renombre de las Perlas del Trueno Celestial y no se atrevió a recibirla de lleno; sacrificó a toda prisa dos Talismanes de Muro de Agua que se alzaron frente a él como dos murallas de agua azul de varios zhang de altura. En cuanto la esfera negra se aproximó a los muros de agua azul, estalló al instante, liberando una inmensa marea de denso humo negro. '¡Maldición, me han engañado!' Wang Qingshan arrugó el entrecejo y, por pura precaución, desplegó un escudo protector adicional sobre su propio cuerpo. Poco después, la densa humareda negra se dispersó por completo; los dos discípulos del Palacio del Santo Amarillo ya habían huido sin dejar el menor rastro. A Wang Qingshan no le importó demasiado. Miró a Sun Siwen y le preguntó con tono atento: "Compañero Daoísta Sun, ¿te encuentras bien?" "Estoy bien. Compañero Daoísta Wang, en esta ocasión todo ha sido gracias a ti; de lo contrario, habría perecido a manos de ellos", agradeció Sun Siwen con sincera gratitud. "El Compañero Daoísta Sun es demasiado cortés. Tu maestro es mi decimocuarto tío; es lo que me correspondía hacer. Compañero Daoísta Sun, siéntate a meditar para recuperar tu poder espiritual; yo vigilaré por ti. Lo que busco se encuentra justo en las cercanías; con que me ayudes a obtener lo que necesito, será suficiente." Sun Siwen asintió, tomó asiento con las piernas cruzadas y se tragó una píldora medicinal azul. En el lapso que toma beber una taza de té, su poder espiritual se había recuperado en su mayor parte y se puso de pie. "Compañero Daoísta Wang, ya estoy listo, podemos ponernos en marcha. Ten por seguro que te ayudaré a encontrar lo que necesitas." "¡En marcha! Esa cosa está justo adelante." Wang Qingshan avanzó a paso firme y Sun Siwen lo siguió de cerca. Poco más de medio shichen después, salieron del espeso bosque. Ante sus ojos se alzaba una montaña de varios cientos de zhang de altura, flanqueada a la izquierda por un lago de varias mu de extensión. "Es aquí. Lo que busco se encuentra precisamente en esta montaña." A media ladera había una caverna disimulada entre la maleza; de no prestar minuciosa atención, resultaba casi imposible descubrirla. Ambos se colocaron sendas barreras protectoras sobre el cuerpo y se adentraron en el túnel. La cueva era sombría, húmeda y serpenteante. Tras avanzar un centenar de pasos, una gélida corriente de aire helado los golpeó de frente; a pesar de estar resguardados por sus escudos protectores, les resultaba difícil contener aquel frío punzante que calaba los huesos. Doblaron a la izquierda y, tras caminar otros cien pasos, alcanzaron el final de la caverna: una gruta negra de más de cien zhang de extensión. En el sector izquierdo de la gruta reposaba un estanque de agua negra de varios cientos de zhang de ancho, en cuyo centro crecían dos flores de loto negro. El estanque emanaba continuamente un vaho helado que mantenía cubiertas de escarcha las paredes de roca más cercanas. "Loto de Jade Negro... ¡es esta hierba espiritual!" Al divisar los dos lotos negros, Wang Qingshan habló con el semblante iluminado de entusiasmo. "El entorno en el que crece el Loto de Jade Negro es muy particular y es sumamente raro de hallar en el exterior. Estos dos ejemplares tienen al menos cuatrocientos años de antigüedad. Compañero Daoísta Wang, ten mucho cuidado: debajo del estanque tiene que haber una bestia demoníaca acechando; de lo contrario, sería imposible que estos dos lotos hubieran alcanzado los cuatrocientos años", advirtió Sun Siwen con prudencia. A Wang Qingshan se le movieron los ojos con astucia y sonrió diciendo: "También soy consciente de ello. Llevo conmigo un artefacto espiritual en forma de calabaza; si drenamos esta agua del estanque, no habrá que temer que esa bestia no asome la cabeza." Sacrificó una calabaza negra y ejecutó un sello manual sobre ella; la calabaza creció de inmediato con el viento y expulsó una amplia cortina de luz negra que cubrió el estanque. Grandes volúmenes de agua negra comenzaron a verterse dentro de la calabaza. Poco después, varias decenas de haces de luz negra salieron disparados desde las profundidades del estanque, arremetiendo contra Sun Siwen y Wang Qingshan. Ambos ya estaban sobre aviso y maniobraron sus artefactos espirituales para neutralizar los proyectiles. "¡Boom!" El estanque levantó enormes olas y un sapo negro de proporciones colosales emergió de un salto, con el lomo cubierto de protuberancias rugosas y unos fríos ojos verde oscuro clavados fijamente sobre Wang Qingshan y Sun Siwen. "¡Una bestia demoníaca de segundo rango! ¡Compañero Daoísta Wang, huye rápido, no somos rivales para ella!" El rostro de Sun Siwen mudó drásticamente y gritó presa del pánico, disponiéndose a huir por puro instinto. El sapo negro abrió las fauces y expulsó una inmensa marea de vaho blanco glacial que se transformó en una gruesa capa de hielo, sellando por completo la salida de la caverna. El sapo negro flexionó las patas traseras y se abalanzó con violencia sobre Sun Siwen; un fulgor azul brilló bajo los pies de Sun Siwen y su figura se desplazó a toda prisa hacia la izquierda. El sapo negro falló el golpe, pero su gigantesco cuerpo quedó plantado bloqueando la salida. "Maldición, ¡en verdad había una bestia de segundo rango! Compañero Daoísta Sun, parece que no nos queda más remedio que jugárnoslo todo en una batalla a muerte; de lo contrario, no podremos salir de aquí." Wang Qingshan maldijo por lo bajo. Sacrificó dos Talismanes del Dragón de Fuego de segundo rango, los cuales cobraron la forma de dos colosales dragones de inundación de fuego carmesí que se abalanzaron mostrando colmillos y garras sobre el sapo negro. Antes de llegar al cuerpo del sapo, los dragones de fuego ya desprendían una ola de calor abrasador casi insoportable. Su velocidad era vertiginosa; en un solo parpadeo se plantaron frente al sapo negro. El sapo emitió un graznido estridente y monstruoso; una densa marea de vaho blanco helado brotó de su piel, materializando una gruesa coraza de hielo que lo envolvió por completo para protegerlo. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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Estás leyendo el capítulo 286 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 12 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.