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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 246 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
En el Fuerte del Clan Wang, Wang Changsheng, Wang Mingjiang y Wang Changfeng deliberaban sobre un asunto. Tanto Wang Mingjiang como Wang Changfeng se encontraban en el tercer nivel de Establecimiento de la Fundación, si bien el aura de Wang Mingjiang era ligeramente más imponente que la de Wang Changfeng. Con la inminente partida de Wang Changsheng y Wang Ruyan, solo quedarían dos cultivadores en Establecimiento de la Fundación custodiando a la familia, lo que dejaba sus defensas algo mermadas. Por tal motivo, Wang Changsheng se proponía escoger a un miembro del clan para ayudarlo a alcanzar el Establecimiento de la Fundación. Wang Changhao ya se hallaba en el noveno nivel de Refinación de Qi y constituía el candidato idóneo. La dificultad radicaba en que el Clan Wang aplicaba ahora el sistema propio de las sectas de cultivo, donde cada miembro acumulaba puntos de contribución realizando tareas para la familia. Wang Changhao había permanecido recluido cultivando en el Fuerte del Clan Wang sin haber rendido contribuciones destacadas. Si le entregaban la Píldora de Establecimiento de la Fundación sin más, los demás integrantes del clan considerarían el trato injusto. Las normas habían sido instauradas por Wang Changsheng y los demás cultivadores en Establecimiento de la Fundación; ¿cómo podían cambiarlas a su libre capricho? Modificar las directrices de la noche a la mañana resultaba perjudicial para la gobernanza futura de la familia. A decir verdad, Wang Changsheng se inclinaba más por otorgarle la Píldora de Establecimiento de la Fundación a Wang Changyue. No obstante, ella acababa de ascender al noveno nivel de Refinación de Qi, mientras que Wang Changhao llevaba ya varios años asentado en esa cumbre, por lo que las probabilidades de éxito de Changhao al consumir la píldora eran mayores. Aun así, tanto Changyue como Changhao compartían la misma traba: ninguno de los dos había prestado méritos de gran calibre, y conferirles la píldora difícilmente convencería al resto del clan. Cada vez que maduraba el grano espiritual, se transportaba al Mercado de la Luna Azul para comerciarlo; sin embargo, en todas las ocasiones era Wang Changfeng quien comandaba las escoltas, de modo que aun si Wang Changhao formaba parte del convoy, su mérito resultaba modesto. La ausencia de conflictos bélicos conllevaba la falta de oportunidades para obtener grandes hazañas militares, y sin méritos extraordinarios, otorgarle la píldora a Wang Changhao de manera precipitada no convencería a nadie. ¿Inventar una justificación conveniente? Menos viable aún: dar cabida a una excepción abriría la puerta a repetirla, y de divulgarse entre los suyos, los corazones del clan se distanciarían y perderían la fe en sus líderes. "Olvídalo. Asignémosle más tareas a Changhao para que reúna los puntos de contribución necesarios cuanto antes. Esto es todo lo que podemos hacer por él; a falta de una hazaña colosal, no queda más remedio que dejarlo cumplir más misiones para que acumule puntos poco a poco. Si le concedemos una Píldora de Establecimiento de la Fundación de forma directa, los demás jamás lo aceptarán", sugirió Wang Mingjiang. A medida que el Clan Wang prosperaba y se expandía, las ambiciones personales de sus miembros comenzaron a aflorar, y no pocos buscaban valerse de conexiones e influencias para asegurarse puestos privilegiados. Por fortuna, Wang Changsheng y los demás administraban los asuntos con estricta ecuanimidad, por lo que nadie se atrevía a sobrepasarse. Cuanto mayor era el patrimonio familiar, más imperiosa se volvía la necesidad de preservar la justicia; de lo contrario, la administración se desmoronaría. Tanto Wang Changsheng como Wang Changfeng manifestaron su acuerdo; aquella resultaba, a fin de cuentas, la mejor alternativa. "Noveno hermano, ¿cuánto tiempo planean ausentarse la cuñada y tú?". Wang Changsheng meditó unos instantes y contestó con cautela: "Es difícil precisarlo. En cuanto halle una fuente apropiada de agua espiritual del cielo y la tierra regresaré; y si tras buscarla resulta imposible encontrarla, volveremos tan pronto como podamos". "Changsheng, en sus andanzas por el exterior deben ser sumamente precavidos. Si de verdad no encuentran nada, simplemente regresen; seguiré enviando emisarios a rastrear aguas espirituales, pues cabe la posibilidad de toparnos con alguna dentro del propio territorio de Wei", le aconsejó Wang Mingjiang con cierta inquietud paternal. Wang Changsheng asintió: "Así lo haremos. Encomiendo el cuidado de la familia al vigesimoprimer tío y al hermano mayor". A la mañana siguiente, Wang Changsheng, Wang Ruyan, Liu Qing'er y Wang Qingqing partieron del Fuerte del Clan Wang, volando en dirección al Mercado de la Luna Azul. En una iluminada estancia del Mercado de la Luna Azul, Wang Mingzhong ocupaba el asiento principal mientras Wang Changxing le rendía cuentas. Los miembros del Clan Wang destacados en el mercado sumaban sesenta y siete personas, encargadas de las labores agrícolas, la custodia de los locales comerciales y la forja de artefactos. Por lo habitual, Wang Mingzhong permanecía en cultivo a puerta cerrada y rara vez se inmiscuía en las transacciones comerciales; además, contando con el respaldo y renombre de la Secta de los Cien Espíritus, nadie osaba buscarle problemas al Clan Wang. "Séptimo tío, los ingresos totales de este año ascendieron a treinta y cuatro mil setecientas cincuenta y tres piedras espirituales. La mayor parte provino de la venta de bestias marioneta y artefactos mágicos, seguidos por el grano espiritual y, en última instancia, los talismanes". Wang Changxing le extendió un grueso libro de cuentas a Wang Mingzhong. Wang Mingzhong hojeó con desenvoltura unas cuantas páginas y lo elogió: "Changxing, has hecho un magnífico trabajo. Por cierto, ¿ya dio a luz Yulin?". Tanto Wang Changxing como Wang Qingze desempeñaban sus funciones en el Mercado de la Luna Azul. Gracias a la mediación de conocidos, Wang Qingze había contraído matrimonio el año anterior con Qin Yulin, perteneciente al Clan Qin de Qianzhou. "Gracias a las bendiciones del séptimo tío, la madre y el infante están a salvo y con salud. Le dimos por nombre Qiuyu; lo único incierto es si el niño poseerá raíces espirituales. ¡Ojalá su talento sea mejor que el de su padre y su abuelo!", relató Wang Changxing con sinceridad, con los ojos colmados de anhelo. Él tenía dos hijos y una hija, todos de aptitudes ordinarias. Wang Qingze era el primogénito, pero desafortunadamente no mostraba interés por los rigores del cultivo, sintiéndose inclinado en cambio hacia el trato social y los negocios, encargándose ahora de administrar las tiendas del clan en el Mercado de la Luna Azul junto a su padre. En el presente, la mayor ilusión de Wang Changxing residía en que su nieto contara con un talento espiritual superior. Wang Mingzhong soltó un suspiro y comentó sonriendo: "¡Cómo vuela el tiempo! En un parpadeo te has convertido en abuelo, y yo en tío bisabuelo". En ese instante, Wang Qingze ingresó al salón: "Séptimo tío abuelo, padre: la tercera tía abuela, el noveno tío, la novena tía y Qingqing acaban de llegar". Wang Mingzhong y Wang Changxing intercambiaron una mirada de mutuo desconcierto. "Hazlos pasar de inmediato". "No hace falta, ya hemos entrado por nuestra cuenta". Apenas concluyeron las palabras, Wang Changsheng entró al recinto, seguido de cerca por Wang Ruyan y Liu Qing'er, quien llevaba en brazos a la pequeña Wang Qingqing. "Tercera tía, noveno hermano, novena cuñada, ¿cómo es que han venido todos juntos al Mercado de la Luna Azul? ¿Acaso ocurrió algún percance en el clan?", inquirió Wang Mingzhong con evidente inquietud. Wang Changsheng esbozó una sonrisa tranquilizadora y aclaró: "No pasa nada grave. Ruyan y yo tenemos previsto emprender un viaje por el exterior; Qingqing quería aprender a fabricar bestias marioneta con su quinta tía, así que la traje conmigo. Mi madre no se quedaba tranquila y decidió acompañarla; permanecerán aquí una temporada, por lo que molestaremos las atenciones del séptimo tío". Para evitar alarmas innecesarias, prefirió no ventilar todos los pormenores ante Wang Changxing y Wang Qingze. "¡Somos de la misma familia, qué molestia va a ser! Changxing, Qingze, lleven pronto a la tercera tía a descansar y dispongan una residencia apacible para ellas". Wang Changxing y Wang Qingze asintieron con presteza y salieron acompañando a Liu Qing'er. "Séptimo tío, ¿cómo le han ido las cosas últimamente?". "Gracias a tu renombre, nadie se atreve a meterse con nuestro Clan Wang. Vivir con tanta paz era algo impensable en el pasado. Por cierto, ¿no tuvieron ningún tropiezo en el camino hasta aquí?". Wang Changsheng negó con la cabeza y preguntó intrigado: "¿Tropiezos? Para nada. ¿Por qué lo pregunta? ¿Acaso ocurrió algo?". "Hace poco surgió una secta diabólica llamada la Secta del Incienso Ardiente. Se dedican a emboscar a cultivadores que viajan en solitario, y ya son varios los cultivadores en Refinación de Qi que han perecido en sus manos. Se dice que las cinco sectas del Reino de Wei han despachado discípulos para capturar a esa horda de cultivadores diabólicos". "¿La Secta del Incienso Ardiente? Si la memoria no me falla, ¿no había sido aniquilada esa secta demoníaca hace varios siglos? ¿Cómo es que renace de entre las cenizas de golpe?", intervino Wang Ruyan, visiblemente perpleja. Wang Changsheng también tenía noticias acerca de dicha agrupación. La Secta del Incienso Ardiente era una orden herética y perversa que coaccionaba y seducía a cultivadores de bajo rango para engrosar sus filas; se entregaban a incendiar, asesinar, ultrajar y saquear sin escrúpulos. En un comienzo no llamaron la atención de las cuatro sectas del Valle del Rey de la Medicina, pero el líder de aquella secta diabólica, como si hubiera perdido el juicio, se atrevió a asaltar y masacrar a discípulos del Valle del Rey de la Medicina. Al destaparse la fechoría, las cuatro sectas unieron fuerzas para exterminar la Secta del Incienso Ardiente de raíz, un suceso ampliamente consignado en los anales de numerosos clanes de cultivo. Que después de cientos de años la Secta del Incienso Ardiente volviera a surgir de sus cenizas resultaba verdaderamente insólito. "Tal vez sean meros cultivadores diabólicos aislados haciéndose pasar por ellos; una secta aniquilada hace siglos difícilmente reviviría así de la nada. Solo usan la piel del tigre para intimidar al mundo. Las cinco sectas del Reino de Wei ya enviaron cuadrillas a perseguir a estos maleantes, de modo que capturar a los culpables será cuestión de tiempo", comentó Wang Mingzhong con indiferencia, convencido de que con la intervención de las cinco grandes sectas la resolución del problema era inminente. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 246 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 8 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.