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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 237 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
En el Salón de la Luna Celestial de la Secta de la Estrella Celestial, dos hombres y una mujer conversaban en voz baja. Se trataba de Feng Yue, Chen Qiguang y Huang Fugui. "Huang Carapicada, tras esconderte durante tanto tiempo, por fin das la cara. ¡Llegué a pensar que habías muerto!", espetó Feng Yue con tono gélido. Al escucharla, a Huang Fugui no le importó en absoluto y respondió con una sonrisa afable: "Gracias a las bendiciones de la señora Feng, este humilde Huang sigue vivito y coleando. Uno no acude al templo sin un buen motivo; si este Huang ha venido en persona, es para proponerles un trato a la Secta de la Estrella Celestial". "¿Un trato? ¿Qué clase de trato? Tú, Huang Carapicada, estás con una mano delante y otra detrás. Hasta ese embrión de tesoro mágico te lo dimos nosotros; ¿qué cosa de valor podrías ofrecer?", preguntó Feng Yue con desdén evidente, aunque en sus hermosos ojos brillaba un destello de desconcierto. "¡Señora Feng, no se altere tanto! Es verdad que hubo ciertos malentendidos entre nosotros, ¡pero eso ya quedó en el pasado! Este Huang desea convertirse en anciano invitado de su Secta de la Estrella Celestial, con un estipendio anual de diez mil piedras espirituales. Además, para la Gran Ceremonia de la Puerta del Dragón celebrada por las Siete Grandes Sectas Inmortales, su Secta de la Estrella Celestial cuenta con diez cupos; este Huang exige uno de ellos. ¿Qué le parece?". "¿Anciano invitado? Compañero daoísta Huang, usted es originario del Reino de Chu. ¿Pretende ser anciano invitado de nuestra Secta de la Estrella Celestial y de verdad cree que vamos a confiar en usted?", replicó Chen Qiguang frunciendo el ceño y soltando una risa burlona. "Exacto. Si tantas ganas tienes de ser anciano invitado, ¿por qué no recurres a las sectas del Reino de Chu? ¡No serás por ventura un espía infiltrado de Chu!". "Se los diré sin rodeos: este Huang busca el puesto de anciano invitado ante todo por ese cupo. Tengo un sobrino nieto de aptitudes decentes y me gustaría que ingresara en una secta inmortal. Ustedes me hicieron fingir para venderle un frasco de píldoras de rango 3 a un cultivador en Formación del Núcleo del Reino de Song; las cuatro sectas de Song mandaron gente a buscarme durante una buena temporada, así que es obvio que esas píldoras traían problemas. Las cuatro sectas del Reino de Chu y las tres sectas del Valle del Rey de la Medicina mantienen una relación de cooperación; si me convierto en anciano invitado de las cuatro sectas de Chu, en cualquier momento podrían venderme a las tres sectas del Valle del Rey de la Medicina. Este Huang no tiene clan ni respaldo a sus espaldas, de modo que las cuatro sectas de Chu no tendrían el menor reparo en traicionarme. E incluso si no me vendieran a las tres sectas del Valle del Rey de la Medicina, jamás me cederían un cupo. Dicho con franqueza: a ellos no les hace falta un cultivador en Formación del Núcleo venido a menos como yo, ¡pero a su Reino de Wei sí le faltan cultivadores en Formación del Núcleo!". "La Secta Inmortal Taiyi ordenó que los seis países no luchen entre sí durante un siglo, pero si la fuerza que respalda al Reino de Chu les manda atacar a su Reino de Wei, ¿acaso Chu se atrevería a desobedecer? Detrás de Chu también hay una secta inmortal como patrocinadora; de lo contrario, ¿por qué habrían cedido territorio ante ellos? Primero cayó la Secta Qingyang y después la Secta del Veneno Gu. Si estalla otra guerra y alguno de ustedes dos sufre una desgracia, la Secta de la Estrella Celestial perecerá sin remedio. Por supuesto, si poseyeran la destreza del compañero daoísta Guang para enfrentarse a tres adversarios a la vez, hagan de cuenta que este Huang no ha dicho nada". "Este Huang no es como Wang Huashan; jamás me tambalearé entre dos bandos. Si las llamas de la guerra vuelven a encenderse, estoy dispuesto a representar a la Secta de la Estrella Celestial para combatir a los cultivadores en Formación del Núcleo de Chu. Y si temen que este anciano esté en confabulación con las cuatro sectas de Chu, asígnenme una residencia y envíen a discípulos a vigilarme día y noche, ¿qué les parece?". Feng Yue y Chen Qiguang intercambiaron una mirada y comenzaron a deliberar en privado mediante transmisión de sentido divino. "Por muy elocuentes que sean tus palabras, seguimos sin confiar en ti. Al fin y al cabo, eres un cultivador del Reino de Chu. Para ganarte nuestra confianza, debes romper lazos por completo con Chu; por ejemplo, aniquilando a una de las fuerzas subordinadas a las cuatro sectas de Chu, con una sola bastará, o mediante cualquier otro método semejante. La condición innegociable es que nos demuestres tu sinceridad". "¿Romper lazos con Chu? ¿Acaso toman a este Huang por un tonto de remate? Si rompo lazos con Chu y luego ustedes se niegan a protegerme, ¿no sería eso buscar mi propia muerte? Si no me creen, déjenlo. Me marcharé al Reino de Han o al Reino de Tang; no creo que, siendo el mundo tan vasto, no exista un rincón donde este Huang pueda guarecerse. ¡Si la guerra resurge, la Secta de la Estrella Celestial que rece por su propia suerte!". Tras decir esto, Huang Fugui se puso de pie y se dispuso a marcharse. "¡Espere, compañero daoísta Huang! Aguarde un momento", intervino Chen Qiguang. "Estamos dispuestos a nombrarlo anciano invitado con un sueldo de cinco mil piedras espirituales al año. Puede ahorrarse el romper lazos con Chu, pero no tendrá inconveniente en actuar contra el Reino de Tang, ¿verdad? Vaya y liquide a veinte discípulos en Establecimiento de la Fundación de las cinco sectas de Tang; enviaré a discípulos nuestros para que lo acompañen y nos encargaremos de difundir el hecho. Esos veinte discípulos en Establecimiento de la Fundación servirán como su prueba de lealtad. Es libre de negarse, pero si lo hace, no nos culpe cuando divulguemos cómo conspiró contra el compañero daoísta Chen. Aquel frasco de píldoras contenía una pizca de Rojo de Tórtola Sangrienta, un veneno incoloro e inodoro que, al ingerirse, hace que el cultivador sufra con facilidad una desviación del Qi al practicar. El compañero daoísta Chen consumió las píldoras que usted le facilitó, su cultivo sufrió un desvío y por eso se vio forzado a retirarse hacia el Reino de Chu. Si nosotros guardamos silencio, Chen Hongtian solo mantendrá sospechas; pero si abrimos la boca, usted ya sabe cuál será su destino". Tanto Li Shixian como Chen Hongtian practicaban técnicas de atributo madera. Huang Fugui solo sabía que las píldoras habían sido adquiridas en subasta por cultivadores del Reino de Song, ignorando por completo quién las había consumido, y mucho menos conocía la verdadera razón detrás de la retirada de las tres sectas del Valle del Rey de la Medicina. Aquellas palabras de Chen Qiguang dieron directo en el punto débil de Huang Fugui. En aquel entonces, Huang Fugui bien sabía que las píldoras ocultaban una trampa, pero por la tentación del embrión de tesoro mágico había accedido. El motivo por el cual rehuía ser anciano invitado en las sectas de Chu también radicaba allí: las cuatro sectas de Chu y las tres sectas del Valle del Rey de la Medicina ahora eran aliadas y, con el afán de ganarse el favor del Valle del Rey de la Medicina, no era descabellado que las cuatro sectas de Chu lo entregaran en bandeja de plata. Por supuesto, no creía a ciegas en las palabras de Chen Qiguang; sin embargo, más valía prevenir que lamentar, y si Chen Qiguang decía la verdad, el problema sería mayúsculo. "Incluso si te marchas al Reino de Tang, a Han o a cualquier otra nación, ¿quién confiará en ti sin una prueba de lealtad? Por no mencionar nada más, si revelamos que colaboraste con nosotros para venderle píldoras envenenadas al compañero daoísta Chen, ¿te atreves a decir que tendrían el valor de aceptarte? ¿Acaso no temerían que se tratara de una trampa orquestada por nosotros? Una vez concluido el asunto, te concederemos la Comandancia de Yunchuan, en la frontera entre Wei y Tang, para que te establezcas, junto con cinco mil piedras espirituales anuales. Podrás reclutar tus propias fuerzas y tropas a voluntad; mientras tengas con qué mantener a tanta gente, jamás interferiremos. Huang Carapicada, no hay nada gratis en este mundo. Pretender obtener beneficios solo moviendo la lengua... ¿acaso crees que la vida es tan fácil?". La indecisión se dibujó en el rostro de Huang Fugui. Tras meditarlo durante un buen rato, exclamó: "¿Y cómo sabe este Huang si lo que dicen es verdad o mentira? Si una vez cumplida la tarea, en vez de acogerme, divulgan la noticia por doquier, ¿no equivaldría eso a empujarme a una muerte segura?". "Si quisiéramos matarte, podríamos hacerlo ahora mismo. ¿Para qué tomarnos tantas molestias? Puedes negarte, desde luego, pero la noticia de que le vendiste píldoras envenenadas al compañero daoísta Chen llegará muy pronto a sus oídos. Llegado ese momento, ya me gustaría ver quién da la cara por ti; no te quedará ni un rincón en los Seis Reinos para ocultarte. Ya colaboramos con éxito en una ocasión, ¿es que acaso todavía desconfías de nosotros?". El semblante de Huang Fugui fluctuó entre la ira y la zozobra; sencillamente no tenía escapatoria. De negarse, bastaría con que Feng Yue propagara que le había vendido píldoras venenosas a Chen Hongtian para acarrearle una calamidad tremenda. Y eso ni siquiera era lo peor: si las cinco sectas del Reino de Wei decidían arrojarle estiércol encima y pregonaban que él había espiado a las cuatro sectas de Song para facilitar la conquista de su territorio, no tendría forma de desmentirlo, considerando sus frecuentes viajes a Song en el pasado. Tras dudar un instante, asintió y sentenció: "De acuerdo, lo haré. No obstante, tengo una exigencia: deben invitar al compañero daoísta Huang del Palacio del Santo Amarillo para que sirva de testigo, y mi designación como anciano invitado de la Secta de la Estrella Celestial debe anunciarse a los cuatro vientos. Además, una vez logrado el objetivo, no me instalaré en la Comandancia de Yunchuan; quiero que me otorguen una veta espiritual de Rango 2 en las proximidades de las puertas de la Secta de la Estrella Celestial para establecerme allí. Quedarme en la Comandancia de Yunchuan no me dejaría pegar ojo en paz". Si Huang Fugui se convertía formalmente en anciano invitado de la Secta de la Estrella Celestial y algún cultivador en Formación del Núcleo extranjero arremetía contra él sin que la secta moviera un dedo para auxiliarlo, sus fuerzas subordinadas perderían toda devoción. "Trato hecho, no hay problema. Este anciano trasladará de inmediato una veta espiritual de Rango 2 para que te establezcas cerca de las puertas de la secta", aceptó Chen Qiguang sin vacilar. Feng Yue y él intercambiaron una mirada de complicidad y sonrieron: una vez que Huang Fugui abordara su barco pirata, bajarse de él ya no dependería de su voluntad. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 237 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 8 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.