Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 224 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Una vasta oleada de Qi de sable rojo brotó en un destello, mientras ladeaba la cabeza hacia la izquierda.
Varios rayos de luz púrpura colisionaron contra el Qi de sable rojo, desatando una inmensa onda expansiva y un ensordecedor estruendo.
Uno de los rayos púrpuras perforó el brazo izquierdo de Guang Dongren; la sangre manaba sin cesar, teñida enteramente de un tono violáceo, provocándole un súbito mareo.
'¡Maldición!', gimió para sus adentros al advertir el peligro. Con implacable determinación, blandió el Cuchillo del Dragón de Fuego Devorador de Cielos y se amputó el brazo izquierdo de un tajo certero; su rostro palideció al instante.
En ese momento, un arco iris verde surcó el aire a toda velocidad, presto a perforarle el cráneo.
Una inmensa profusión de fulgores ígneos se materializó de la nada en el aire, condensándose con rapidez en un muro de fuego escarlata de más de diez zhang de altura que se interpuso ante su cuerpo.
¡Rumble!
La muralla de fuego escarlata quedó hecha añicos bajo el impacto, pero brindó a Guang Dongren el margen necesario para esquivar el letal golpe.
Para entonces, las llamas sobre el suelo ya se alzaban a varias decenas de zhang de altura. Wang Changsheng ondeaba sin tregua la Bandera de Hielo Misterioso, liberando una torrencial marea de aire gélido blanquecino.
En cuanto el vaho blanco entraba en contacto con las llamaradas, densas columnas de vapor comenzaban a brotar de inmediato.
Wang Changsheng estaba bañado en sudor; el fuego ya había alcanzado la cumbre de la montaña y, aun protegido por la barrera, la abrasadora temperatura resultaba sofocante.
Tras una breve vacilación, extrajo el conjunto de Talismanes de Formación de los Cuatro Símbolos Menores y los arrojó a su alrededor.
Con un destello de luz espiritual, una cortina de cuatro colores de cinco zhang de envergadura se desplegó en el aire, cobijando a todos en su interior.
Al alzar la vista hacia derredor, hasta donde alcanzaba la mirada, solo se divisaba un furioso mar de llamas ondulantes.
De pronto, un potente rugido de dragón rasgó el cielo. Un dragón de inundación de fuego escarlata de más de cien zhang de longitud emergió del mar de fuego, arremetiendo con garras y colmillos contra Qu Xiong y sus dos aliados.
Los rostros de Qu Xiong y sus acompañantes mudaron drásticamente; maniobraron sus respectivos tesoros mágicos con urgencia para atacar a la criatura ígnea.
Como era de esperar, el dragón de inundación escarlata fue despedazado bajo el asedio, disolviéndose en una lluvia de fuego que cubrió el firmamento.
Justo en ese instante, un grueso pilar de luz roja salió disparado desde el mar de llamas inferior y envolvió a Qu Xiong en una fracción de segundo.
Al quedar atrapado dentro del rayo carmesí, Qu Xiong sintió que su cuerpo se tensaba de golpe, quedando completamente inmovilizado.
En medio de las llamas inferiores, Wu Zifeng sostenía un pequeño espejo rojo en la mano. Habiendo recurrido a una técnica secreta para elevar su base de cultivo al tercer nivel de la Formación del Núcleo, en tan breve lapso le resultaba imposible refinar y controlar un tesoro mágico, pero maniobrar un Talismán Tesoro no le suponía mayor dificultad.
En ese instante, una voz glacial resonó en el aire:
"¡Unión de hombre y sable!".
Guang Dongren se fundió dentro del Cuchillo del Dragón de Fuego Devorador de Cielos. El arma resplandeció con furia inusitada, transformándose en un arco iris rojo de varios zhang de longitud que descendió con la velocidad del relámpago sobre Qu Xiong.
Ye Ying invocó a toda prisa un escudo púrpura que se expandió al contacto con el viento, interponiéndose ante Qu Xiong.
Con un sordo crujido, el escudo púrpura fue pulverizado en pedazos por el arco iris rojo, el cual continuó su implacable trayectoria hacia los tres cultivadores.
Ye Ying y Wei Nantian lograron esquivarlo a duras penas, pero Qu Xiong solo pudo contemplar con ojos desorbitados cómo el arco iris rojo le atravesaba el cuerpo de parte a parte, haciéndolo estallar en una lluvia de sangre que cayó desde el firmamento.
Tras la muerte de Qu Xiong, Ye Ying y Wei Nantian perdieron por completo la voluntad de combatir. Recogieron sus tesoros mágicos a toda prisa y emprendieron la huida hacia el horizonte lejano.
"¡Aquellos que osen invadir mi Secta de los Cien Espíritus serán ejecutados sin piedad!".
La voz implacable de Guang Dongren retumbó en los cielos. El arco iris rojo trazó un giro cerrado en el aire y enfiló en persecución de Ye Ying.
En tierra, el pequeño espejo rojo en manos de Wu Zifeng se desdibujó hasta convertirse en un talismán escarlata que ardió hasta consumirse por completo, sin dejar rastro de cenizas: el Talismán Tesoro había quedado inservible.
El rostro de Wu Zifeng adoptó una expresión feroz; abrió la boca y escupió un sable modao de tono rojo, cuyas fluctuaciones de poder mágico revelaban sin lugar a dudas el embrión de un tesoro mágico.
"¡Unión de hombre y sable!".
Fundiéndose en uno solo con el arma escarlata, se transformó en un deslumbrante arco iris carmesí que salió disparado contra Ye Ying.
Al haber empleado una técnica secreta para incrementar su base de cultivo, no le restaba más de medio shichen de vida: este era el golpe final de su existencia. Desde el preciso instante en que forzó su avance al reino de la Formación del Núcleo mediante aquel arte prohibido, jamás albergó la intención de salir con vida.
Ye Ying frunció el ceño; con un rápido chasquido de sus dedos, arrojó una cuenta esférica púrpura contra el arco iris rojo en el que viajaba Guang Dongren.
Por su parte, Wei Nantian descargó un manotazo al vacío, manifestando una colosal mano negra de varios zhang que arremetió contra el arco iris carmesí encarnado por Wu Zifeng.
Al advertir la esfera púrpura que se aproximaba, el arco iris rojo viró con presteza para evitarla.
La gigantesca mano negra y el arco iris carmesí colisionaron desatando una poderosa onda expansiva, disolviendo la extremidad oscura en el aire.
Aprovechando esa fracción de segundo, Wei Nantian y Ye Ying alcanzaron el borde exterior de la gran cortina de luz roja.
El arco iris carmesí destelló y reveló nuevamente la figura de Wu Zifeng.
Extrajo un disco de formación rojo e infundió varios sellos sobre su superficie.
Las llamas del suelo rugieron con renovada furia, condensándose velozmente en más de una decena de colosales serpientes de fuego escarlatas que se abalanzaron sobre Ye Ying y Wei Nantian.
Ye Ying maniobró apresuradamente sus tesoros mágicos para despedazar a las enormes víboras ígneas.
Justo en ese instante, un descomunal cuchillo de cocina dorado se materializó sobre sus cabezas y cayó en un tajo fulminante en dirección a Wei Nantian.
Wei Nantian intentó apartarse desesperadamente, pero sus reflejos llegaron un instante tarde: la colosal hoja dorada rozó su cuerpo y le cercenó el brazo izquierdo de cuajo.
Ye Ying arrojó una botella de porcelana púrpura contra la cortina de luz roja.
El recipiente estalló en pedazos, salpicando una espesa cortina de líquido violeta sobre la barrera que comenzó a expeler densas columnas de humo verdoso. Ambos cultivadores concentraron el ataque de sus tesoros mágicos contra el punto corroído, abriendo una brecha de varios zhang a través de la cual lograron escapar despavoridos.
Al presenciar su huida, una sonrisa de serena satisfacción asomó al rostro de Wu Zifeng mientras su cuerpo caía en picada hacia el suelo.
Su Cheng surcó el aire desde la lejanía y atrapó el cuerpo de Wu Zifeng antes de que tocara tierra.
Wu Zifeng tenía el cabello completamente blanco y el rostro cubierto de surcos profundos, asemejándose a un anciano en el ocaso de sus días.
Guang Dongren descendió junto a él, tomó el disco de formación e infundió un sello sobre él; lentamente, las llamas sobre el terreno comenzaron a disiparse y apagarse.
La barrera de cuatro colores que resguardaba a Wang Changsheng y a los suyos se desvaneció al mismo compás. El joven clavó la mirada en la dirección donde se hallaba Wu Zifeng, con los ojos colmados de perplejidad.
¿Acaso Wu Zifeng no era un cultivador en el Establecimiento de la Fundación? ¿Por qué desprendía la presión espiritual propia de la Formación del Núcleo?
"Hermano Mayor Wu, ¿te encuentras bien?", preguntó Su Cheng con los ojos enrojecidos por la angustia.
"Hermano Menor Su, ya no resistiré más... En el porvenir, la Secta de los Cien Espíritus dependerá del Maestro y de todos ustedes", murmuró Wu Zifeng con un hilo de voz.
Guang Dongren sintió un nudo en la garganta y, conteniendo las lágrimas, lo reprendió con aspereza teñida de dolor:
"¿Por qué tuviste que ser tan necio? ¿Acaso este maestro no te advirtió que jamás debías elevarte un reino completo? ¡Resiste! Este maestro irá a buscar elixires milagrosos; te salvaré la vida cueste lo que cueste".
Wu Zifeng sujetó con firmeza la mano de Guang Dongren y sonrió con debilidad:
"Maestro, sé bien que ya no hay salvación para mí. Si yo muero, la Secta de los Cien Espíritus pervivirá; si yo sobrevivo, la secta perecerá. Cuando ejecuté la técnica secreta, ya estaba preparado para morir. Lo único que lamento... es no haber terminado de comer el caldero Longfeng. Déjaselo al Hermano Menor Su, que no se desperdicie... Este discípulo ya no podrá presenciar cómo la Secta de los Cien Espíritus se convierte en la mayor potencia bajo los cielos. Maestro, si existe una próxima vida, aún desearía arrodillarme y tomarlo como...".
Antes de que Wu Zifeng pudiera concluir la frase, exhaló su último aliento.
"¡Feng'er!".
Guang Dongren alzó la cabeza hacia los cielos y lanzó un rugido desgarrador, consumido por un dolor y una indignación infinitos, mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas y los recuerdos del pasado brotaban sin control en su mente.
En cierta choza derruida, un pequeño mendigo de cuatro o cinco años contemplaba con ojos brillantes y anhelantes a un hombre inmenso de trescientos jin que devoraba con avidez un pollo asado entre sus manos.
El niño tragaba saliva sin cesar y, tras vacilar un largo momento, preguntó con timidez:
"Señor, ¿podría darme un bocado a este humilde servidor?".
El hombre corpulento se limpió los labios y sonrió:
"Muchacho, posees raíces espirituales y tienes la capacidad de cultivar la inmortalidad. Que nos hayamos encontrado hoy aquí es obra del destino. ¿Estarías dispuesto a tomarme como maestro? Este anciano es el líder de la Secta de los Cien Espíritus, Guang Dongren".
"¿Raíces espirituales? ¿Tomar como maestro?".
El pequeño mendigo estaba completamente desconcertado; al ser analfabeto, ignoraba qué significaba tener un maestro.
"Así es. Si me tomas por maestro, te daré este pollo asado. Nuestra Secta de los Cien Espíritus alcanza el Dao a través de la comida; si te unes a nuestra secta, podrás comer pollo asado todos los días".
Al escuchar esto, los ojos del niño se iluminaron y aceptó sin vacilar:
"¡De acuerdo! Este humilde Wu Ergou está dispuesto a tomarlo como maestro".
"Bien. A partir de hoy eres discípulo de este anciano. Ese nombre de Wu Ergou suena demasiado vulgar; en adelante te llamarás Wu Zifeng. Y no me vuelvas a llamar señor: llámame Maestro".
En un patio apacible, Guang Dongren y Wu Zifeng compartían una mesa de piedra colmada de viandas.
"Feng'er, acércate. Tu entrenamiento del día de hoy consistirá en devorar hasta el último de estos manjares espirituales de Rango 1".
"Maestro, en el Gran Método de Devorar Espíritus y Transformar la Esencia se menciona una técnica secreta llamada Huayuan capaz de incrementar la base de cultivo, ¿es verdad?".
"Por supuesto que lo es. Dicha técnica funciona a costa de quemar la propia longevidad para avanzar varios subniveles menores, consumiendo a lo sumo poco más de un siglo de esperanza de vida; sin embargo, si la fuerzas para elevarte un reino completo, ¡tu vida se reducirá a escaso medio shichen! Feng'er, grábate esto a fuego: jamás se te ocurra forzar un salto de reino completo, o solo te restará medio shichen de existencia. Come más; mira lo flaco que estás. Comes tantas cosas buenas y sigues sin engordar, ¡de verdad avergüenzas a este maestro!".
"Maestro, ¿de verdad invadiremos el País Song?".
"Así es; la ley del mundo es que el fuerte devora al débil. Feng'er, en el Salón de los Patriarcas descansa un disco de formación de Rango 3, guardado dentro de la caja de jade sobre la mesa de ofrendas. Ese artefacto es la matriz de control de la Formación de los Cielos Ardientes y los Mares Hirvientes, el recurso supremo de reserva que dejó el Patriarca Fundador de nuestra secta. Solo un cultivador en la Formación del Núcleo puede manipularlo; una vez activado, es capaz de cubrir más de la mitad de la Cordillera de los Cien Espíritus bajo su alcance. Si este maestro no logra regresar, toma el disco y huye del País Wei llevando contigo al Sobrino Marcial Su y a los demás. Con esta matriz en tu poder, cuando avances a la Formación del Núcleo podrás regresar a combatir y restaurar la secta. Este es el mayor secreto de nuestra orden y no debes revelárselo a nadie".
"Entendido, Maestro. Sé que usted regresará sano y salvo".
"Dicho sea de paso, ¿por qué no logras subir de peso? Seguro es porque comes pocas cosas deliciosas. En un momento prepararé unos cuantos manjares espirituales de Rango 2 para ti; una vez que los comas, te vas directo a dormir".
Su Cheng se elevó en el aire y dispersó a los condiscípulos que se congregaban alborotados.
Wu Zifeng había sido criado desde niño por Guang Dongren; aunque eran maestro y discípulo, el vínculo que los unía superaba al de un padre y su propio hijo.
Ante la partida definitiva de Wu Zifeng, el dolor de Guang Dongren era inconmensurable.
A decir verdad, de no haber sido por el sacrificio heroico de Wu Zifeng, la Secta de los Cien Espíritus habría sido borrada del mapa aquel mismo día.
Tras un breve lapso de duelo, Guang Dongren encomendó a Su Cheng recoger el campo de batalla, reactivar la gran formación defensiva de la secta e incrementar el número de discípulos de patrulla, tras lo cual tomó el cuerpo inerte de Wu Zifeng y voló hacia el interior de la Secta de los Cien Espíritus.
El Pabellón de Bienvenida había quedado destruido durante la cruenta batalla previa. Considerando que la campaña venidera requeriría del concurso de Wang Changsheng, Su Cheng solicitó la debida autorización a Guang Dongren y, de forma excepcional, permitió que Wang Changsheng ingresara al recinto de la Secta de los Cien Espíritus para alojarse temporalmente.
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• Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian)
• Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian
• Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番)
• Traducción del chino al español: Inmensurable
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El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 224
Estás leyendo el capítulo 224 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 7 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.