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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 221 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Durante el asalto a la familia Tang no habían sufrido una sola baja; sin embargo, al momento de registrar el lugar en busca de bienes, perdieron a cuatro hombres. Al enterarse de que dos miembros de su clan habían perecido víctimas de trampas mecánicas, Wang Changsheng sintió un profundo dolor que se mezclaba con la ira. Tras cerciorarse de que no quedaban más pertenencias de valor, Wang Changsheng y su grupo abandonaron la Montaña Huayang. Antes de partir, Wang Mingjiang desató un voraz incendio que redujo a cenizas todas las edificaciones que coronaban la montaña. Poco más de un mes después, la comitiva de Wang Changsheng regresó a la Ciudad de las Diez Mil Serpientes. Entregaron a Li Haifeng las fichas de identidad que pertenecían a Lu Aotian y a los demás discípulos de la Secta del Gu Venenoso, explicándole de manera concisa el desarrollo del combate. Una mirada de complacencia asomó al rostro de Li Haifeng, quien manifestó con una sonrisa: "Bien hecho. A cada uno de ustedes se le otorgará una recompensa de mil quinientos puntos de contribución, los cuales podrán canjear por recursos de cultivo. Por ahora, retírense a descansar". "Sí, Mayor Li. Nos retiramos", respondieron con deferencia. De vuelta en sus aposentos, Wang Changsheng extrajo las bolsas de almacenamiento de Lu Aotian y sus compañeros. En total había veintiún artefactos mágicos, en su mayoría de grado inferior, y nueve de grado medio, entre los cuales figuraban un artefacto volador de grado inferior y uno defensivo de grado medio. Wang Mingjiang tomó el artefacto volador; como él ya poseía un artefacto defensivo de grado medio, el que acababan de obtener pasó de manera natural a manos de Wang Changsheng. Aparte de las armas mágicas, había siete talismanes de Rango 2: cinco de ellos de naturaleza ofensiva y dos de técnicas de escape. Para gran deleite de Wang Changsheng, hallaron también un conjunto de Talismanes de Formación de los Cuatro Símbolos Menores de Rango 2 superior. En cuanto a piedras espirituales, sumaban más de tres mil, acompañadas por diversos materiales de forja y una colección de tablillas de jade de distintos colores. El contenido registrado en las tablillas versaba principalmente sobre métodos y reflexiones acerca de la cría y domesticación de insectos venenosos. No obstante, al revisar una tablilla de tono azul, Wang Changsheng descubrió con grata sorpresa una técnica de cultivo destinada a ocultar el aura. La doctrina se titulaba Técnica de Ocultación del Aura y constaba de tres niveles. Su propósito era retraer y disimular las fluctuaciones del propio poder mágico; según describían los registros, cultivadores del mismo reino apenas podían percatarse de la verdadera base de cultivo de quien la empleaba. Al llevar esta técnica a su máxima expresión, el usuario no dejaba escapar ni el más ínfimo vestigio de Qi, de modo que, a menos que lo vieran directamente con los propios ojos, los monjes del mismo reino jamás detectarían su presencia. Esta Técnica de Ocultación del Aura constituía un arte auxiliar idóneo para Wang Changsheng. Al practicarla podría enmascarar su auténtico nivel de avance; de lo contrario, si continuaba ascendiendo un subnivel menor cada pocos años, despertaría inevitablemente sospechas ajenas sobre la posesión de un método de cultivo de Grado Tierra. "Changsheng, esta Técnica de Ocultación del Aura es sumamente apropiada para ti", celebró Wang Mingjiang con sincero regocijo al enterarse del hallazgo. Wang Changsheng sonrió levemente y comentó: "Vigesimoprimer Tío, entre ambos obtuvimos tres mil puntos de contribución. Toma tú esos tres mil puntos y canjéalos por recursos de cultivo; fíjate si consigues obtener alguna porción de aguas espirituales del cielo y la tierra que te sirva de apoyo para cultivar". "¿Apoyo para mi cultivo? Si llegamos a conseguir agua espiritual, ¿cómo podría disfrutarla yo solo?". "Las aguas espirituales del cielo y la tierra que han sido diluidas ya no me resultan de gran utilidad, y las que circulan habitualmente en el mercado están casi todas rebajadas. Si consigues agua espiritual, consérvala para tu propio uso: elevar tu fuerza equivale a elevar la fuerza de nuestra familia Wang". En realidad, el agua espiritual diluida aún conservaba cierta eficacia para Wang Changsheng; no obstante, Wang Mingjiang practicaba el Auténtico Clásico del Agua Kuishui y también la necesitaba con urgencia. Wang Changsheng no deseaba disputársela a quien era, después de todo, un respetado tío de su clan. Wang Mingjiang comprendía a la perfección que aquellas aguas espirituales diluidas todavía servían a su sobrino, y que este se las cedía por pura generosidad consciente de sus necesidades. A decir verdad, de no haber presenciado la prodigiosa velocidad con la que Wang Changsheng progresaba, él jamás se habría aventurado a cultivar la misma doctrina. Si bien un sentido divino insuficiente desaconsejaba practicar el Auténtico Clásico del Agua Kuishui, Wang Mingjiang confiaba en poder buscar píldoras, tesoros o técnicas que fortalecieran su conciencia espiritual; y viendo cómo Wang Changsheng superaba cuellos de botella cada puñado de años, afirmar que no deseaba dominar tal método habría sido una absoluta falsedad. "Gracias, Changsheng". "Vigesimoprimer Tío, no me trates con tanta distancia; es lo que me corresponde hacer". Tras conversar un rato más, ambos regresaron a sus respectivas habitaciones para reanudar su cultivo. Los días de sosiego duraron poco. Apenas tres días después, Su Cheng se presentó a su puerta mostrando una orden escrita de Li Haifeng, instruyendo a Wang Changsheng para que lo acompañara a escoltar un cargamento de suministros de vuelta a la Secta de los Cien Espíritus. Aunque Su Cheng no lo declaró de forma abierta, Wang Changsheng comprendió de inmediato que se trataba de transportar mineral en bruto de piedras espirituales. De haber estado en la posición de los líderes de las cinco sectas del País Wei tras ocupar el yacimiento, él también habría ordenado extraer mineral día y noche sin interrupción. La riqueza solo pertenecía verdaderamente a quien la tuviera en sus manos, y las cinco sectas de Wei no tenían certeza alguna de poder conservar esa mina mediana a perpetuidad. Transportar mineral en bruto era una labor descansada y, por encima de todo, permitía apartarse temporalmente del frente de guerra. "Compañero Daoísta Su, mi Vigesimoprimer Tío aún no ha regresado; enviaré a alguien a buscarlo". Su Cheng negó con la cabeza y atajó: "No es necesario; bastará con que regreses tú junto a nosotros. El Mayor Li solo autorizó tu partida. Se ignora cuánto se prolongará esta contienda y los cultivadores en el Establecimiento de la Fundación escasean enormemente; que el Mayor Li haya accedido a permitir que nos acompañes a escoltar los pertrechos ya es una concesión notable". "Está bien. Daré unas cuantas indicaciones a los miembros de mi clan y me pondré en marcha contigo". Wang Changsheng informó a Wang Mingzhan sobre su partida y le entregó cuatro bestias marioneta de Rango 2 para que se las hiciera llegar a Wang Mingjiang. Wang Mingzhan aceptó de inmediato y le encomendó que actuara con extrema prudencia. Una vez fuera de la Ciudad de las Diez Mil Serpientes, Su Cheng desplegó un rollo pictórico de tono verdoso que elevó en el aire a más de una decena de cultivadores en el Establecimiento de la Fundación y a una veintena en la Refinación de Qi, surcando el firmamento en dirección a la Secta de los Cien Espíritus. País Shu, Secta del Gu Venenoso. Qu Xiong, Ye Ying y Wei Nantian, los tres cultivadores en la Formación del Núcleo, se hallaban reunidos en plena deliberación. Qu Xiong mantenía el ceño severamente fruncido, como si un asunto espinoso lo aquejara. "Compañero Daoísta Qu, ¿qué respondieron Tang, Chu y Han? ¿Accedieron a movilizar tropas? Jin Occidental y Liang Occidental concentran inmensos contingentes en nuestras fronteras y pueden invadir nuestro País Shu en cualquier instante; es imperativo que envíen sus ejércitos a la brevedad", inquirió Ye Ying con el entrecejo fruncido, reflejando una viva angustia en sus bellos ojos. "Aceptaron enviar tropas, pero impusieron una condición: debemos trabar combate en persona contra las cinco sectas del País Wei en primer lugar. Ante meras escaramuzas insignificantes, no moverán un solo soldado. Hablando con franqueza, pretenden que nos despedacemos a muerte contra Wei para ellos recoger los frutos como el pescador paciente; sus cálculos son sumamente arteros". La expresión de Wei Nantian se tornó sombría: "¿Acaso no hemos chocado ya contra las fuerzas de las cinco sectas de Wei? La vanguardia de Wei ha exterminado a múltiples clanes de cultivadores nuestros y nosotros hemos liquidado a un buen número de sus monjes; ¿acaso eso no basta?". "No es suficiente. Exigen que perezca al menos un cultivador en la Formación del Núcleo; de lo contrario, no intervendrán. En el fondo, buscan preservar su propio poderío y utilizarnos como carne de cañón para desgastar las fuerzas del País Wei". "¿Qué? ¿Matar a un cultivador en la Formación del Núcleo? Siendo así, ¿no nos estarían utilizando descaradamente Tang, Chu y Han como meras herramientas?". Qu Xiong esbozó una sonrisa amarga y repuso: "La coyuntura actual no nos deja margen para rehusar. Jin Occidental y Liang Occidental nos vigilan como fieras hambrientas; si lanzan sus fuerzas contra nuestro País Shu, las tres sectas de nuestra nación quedarán condenadas. Si eso ocurre, aun si Tang, Han y Chu desearan enfrentar a Wei más adelante, tendrían que andarse con reparos. Quien golpea primero golpea dos veces: según informes de absoluta confianza, la vanguardia de las cinco sectas de Wei está conformada por fuerzas vasallas de la Secta de los Cien Espíritus. Este anciano propone que unamos fuerzas para erradicar a la Secta de los Cien Espíritus; de este modo, Tang, Han y Chu intervendrán sin excusas para atacar a Wei en conjunto". "Compañero Daoísta Qu, ¿tienes la certeza de que aniquilando a la Secta de los Cien Espíritus esas tres naciones marcharán al combate? ¿Y si aun así deciden no intervenir?". "Incluso en ese escenario, tampoco habrá problema. La Secta de los Cien Espíritus cuenta con un único cultivador en la Formación del Núcleo; si la borramos del mapa y entregamos dos prefecturas junto con esa mina de piedras espirituales de tamaño mediano, podremos apaciguar la cólera de las cuatro sectas del Palacio del Sabio Amarillo. En tal circunstancia, ya no cooperaríamos con Tang, Han y Chu, sino que nos aliaríamos con Wei, Liang Occidental y Jin Occidental para arremeter contra el País Chu. El té se enfría cuando la gente se marcha: una vez muerto el Gordo Guang de los Cien Espíritus y mediando beneficios suficientes, las cuatro sectas del Palacio del Sabio Amarillo jamás darán la cara por un aliado difunto; la Secta Qingyang es un claro ejemplo de ello. Señora Ye, Compañero Daoísta Wei, debemos adelantarnos a las cinco sectas de Wei. Si Jin Occidental y Liang Occidental comienzan su invasión contra Shu, nuestro país no sobrevivirá; y cuando eso pase, Chu, Tang y Han se limitarán a contemplar el espectáculo desde la barrera para quedarse con las sobras sin esfuerzo". Ye Ying guardó silencio unos momentos y terminó por asentir: "Esta servidora concuerda con lo expuesto por el Compañero Daoísta Qu. Sin embargo, lidiar con el Gordo Guang de la Secta de los Cien Espíritus no es tarea sencilla; ese individuo es sumamente protector con los suyos. Si logra escapar tras la caída de su secta, no habrá garantía de que no descargue su venganza masacrando a los discípulos bajo nuestro mando". "La Señora Ye está en lo cierto: si vamos a erradicar a la Secta de los Cien Espíritus, jamás debemos permitir que el Gordo Guang huya, o las repercusiones serán funestas". "Por descontado. Según los informes de nuestros infiltrados, el Gordo Guang no se encuentra en la Ciudad de las Diez Mil Serpientes, sino muy probablemente en la sede de la Secta de los Cien Espíritus. Asaltaremos su secta: tres contra uno. Además, este anciano llevará consigo el tesoro supremo que custodia a nuestra secta, la Pintura de los Cinco Inmortales. Si ese Gordo Guang consigue salir con vida, ¡escribiré mi nombre al revés!". Hacia el final de sus palabras, Qu Xiong desbordaba una sed de sangre implacable. Ye Ying asintió resueltamente: "Bien, no perdamos tiempo y partamos ahora mismo. Para evitar que Li Haifeng y los suyos nos descubran, iremos primero hacia Jin Occidental y cruzaremos desde sus fronteras hacia el País Wei para exterminar a la Secta de los Cien Espíritus". "¡Exacto! ¡Destruir a la Secta de los Cien Espíritus y matar al Gordo Guang!". Unificados en su determinación, los tres expertos partieron sin demora. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 221 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 7 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.