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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 212 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Justo cuando Li Zhiyuan se disponía a informar a la Secta del Gu Venenoso, el grupo de Wang Changsheng llegó también a la Secta de los Cien Espíritus. Wang Changsheng y Wang Mingjiang permanecieron en el Pabellón de Bienvenida vigilando a los dos cultivadores en la Refinación de Qi y a la decena de mortales. En menos de un shichen, un resplandor dorado apareció en el horizonte lejano y descendió rápidamente hasta posarse frente a Wang Changsheng y Wang Mingjiang. Al disiparse la luz dorada, se reveló un hombre obeso cuyo rostro relucía con un brillo grasiento; las carnes de su cintura formaban pliegue tras pliegue, y sus ojos quedaban reducidos a dos estrechas rendijas apretadas por la gordura. Al percibir la imponente presión espiritual que emanaba del hombre gordo, Wang Changsheng y Wang Mingjiang no se atrevieron a descuidarse e inclinaron el cuerpo con presteza en señal de respeto: "Los jóvenes Wang Mingjiang y Wang Changsheng presentan sus respetos ante el Mayor Guang". La Secta de los Cien Espíritus solo contaba con un cultivador en la Formación del Núcleo: Guang Dongren. Wang Changxue había tenido la fortuna de verlo con anterioridad y les había descrito su fisonomía a Wang Changsheng y Wang Mingjiang. "¡Presentamos nuestros respetos al Patriarca Marcial Guang!". Al ver a Guang Dongren, los cultivadores en la Refinación de Qi del Pabellón de Bienvenida se inclinaron uno tras otro y corearon al unísono. Guang Dongren agitó una mano con desdén; su mirada imponente barrió con presteza las figuras de Wang Changsheng y Wang Mingjiang, tras lo cual ordenó: "Ustedes dos vengan conmigo adentro. Traigan escoltados a esos dos cultivadores en la Refinación de Qi". Dicho esto, entró a grandes zancadas en el Pabellón de Bienvenida. Wang Changsheng y Wang Mingjiang no osaron demorarse y entraron custodiando a los dos prisioneros de la familia Li. "¿Quiénes son ustedes? ¿De dónde provienen? Confiésenlo todo con franqueza y este anciano aún podrá perdonarles la vida", inquirió Guang Dongren con voz gélida, recorriendo a los dos cultivadores con ojos implacables. Aquellos hombres no albergaban la determinación de morir por su clan; de lo contrario, tampoco habrían revelado con fidelidad sus orígenes desde el primer instante. Incluso en el seno de los clanes de cultivo existían cobardes. Sin atreverse a encubrir nada, informaron a Guang Dongren con total sinceridad sobre su linaje y procedencia; no obstante, ignoraban el volumen de las reservas de la mina, pues su única tarea consistía en picar y extraer el mineral en bruto. Terminado el interrogatorio, Guang Dongren dirigió la mirada hacia Wang Changsheng y Wang Mingjiang, adoptando un semblante apacible: "Han hecho un buen trabajo. Una vez que tomemos posesión de esta mina de piedras espirituales, no faltarán recompensas para ustedes. ¡Regresen por ahora! Recuerden: este asunto no debe divulgarse al exterior, ¿comprenden?". "Sí, los jóvenes comprenden". Wang Changsheng y Wang Mingjiang respondieron al unísono, dieron media vuelta y se marcharon. En ese instante, un joven ataviado con una túnica roja entró en el pabellón. "Zifeng, regresa al interior de la secta y moviliza a veinte cultivadores en el Establecimiento de la Fundación; haz que vengan al Pabellón de Bienvenida. Este maestro tiene asuntos de suma trascendencia que encomendarles", ordenó Guang Dongren al recién llegado. Al salir del Pabellón de Bienvenida, Wang Changsheng y Wang Mingjiang se encontraron con Wang Changxue. Charlaron brevemente unos momentos y se despidieron. Tras abandonar la Cordillera de los Cien Espíritus, Wang Mingjiang frunció el ceño con disgusto: "Habiendo conseguido un mérito tan grande, nos despachó con apenas cuatro palabras. De haber sabido esto, ¡más nos habría valido quedarnos allí a extraer mineral por nuestra cuenta!". "La Secta de los Cien Espíritus todavía no ha asegurado formalmente la mina; no es extraño que no nos otorguen un premio de inmediato. Una vez que la tomen bajo su control, deberían concedernos la recompensa correspondiente. Si no se premia el mérito, nadie querrá mover un dedo por la Secta de los Cien Espíritus en el futuro. Vigesimoprimer Tío, ¿qué tal si vamos juntos a hacer una visita a la familia Wang?". Ya que se encontraban lejos del clan, Wang Changsheng deseaba aprovechar la ocasión para visitar a la familia Wang. Wang Mingjiang no puso objeciones y aceptó la propuesta. Mientras tanto, en el Pabellón de Bienvenida, Guang Dongren daba instrucciones a los discípulos bajo su mando: "Partan de inmediato llevando mis tablillas de jade de transmisión de voz e inviten al Compañero Daoísta Li y a los demás a nuestra secta para deliberar sobre un asunto de gran envergadura. En esta gran obra teatral, nuestra Secta de los Cien Espíritus será la protagonista". "¡Sí, los discípulos obedecen!". Los veinte cultivadores en el Establecimiento de la Fundación respondieron al unísono. Al salir del Pabellón de Bienvenida, algunos montaron sobre aves espirituales y otros invocaron artefactos voladores, perdiéndose en el horizonte más allá de la Cordillera de los Cien Espíritus. "Maestro, la mina espiritual fue descubierta por la Hermana Menor Wang. En buena lógica, debería pertenecer en su totalidad a nuestra Secta de los Cien Espíritus. ¿Por qué razón desea compartir una tajada con el Mayor Li y los suyos?", preguntó Wu Zifeng, discípulo de Guang Dongren, incapaz de contener la duda. "Comer a solas puede engordar hasta reventar las tripas, pero terminará rompiendo el estómago. Nuestra Secta de los Cien Espíritus no tiene la capacidad de devorar por sí sola una mina de piedras espirituales de tamaño mediano; después de todo, nuestra secta cuenta únicamente con un cultivador en la Formación del Núcleo. Aun si este maestro pudiera contener a las tres sectas del País Shu, las cuatro sectas del Palacio del Sabio Amarillo jamás se quedarían de brazos cruzados viendo cómo monopolizamos un yacimiento de tal calibre. Esta mina es una papa caliente: cualquiera que intente acapararla en solitario estará buscando su propia perdición". Wu Zifeng comprendió de inmediato la situación y prosiguió: "Maestro, ¿cómo sabe que se trata de una mina de tamaño mediano? ¿Y si fuese pequeña o incluso diminuta? ¿Por qué no acude a inspeccionarla en persona antes de tomar una decisión?". "Los cautivos del clan Li revelaron las dimensiones de las galerías: perforaron más de una decena de túneles y cientos de personas estuvieron extrayendo mineral a la vez durante más de medio año; sin duda alguna no se trata de una mina diminuta. Y si resulta ser un yacimiento pequeño, tampoco importa; es una cuestión de postura. Solo quien ostenta la fuerza suficiente puede permitirse comer a solas; carecer de poder y aun así pretender devorar todo el festín es buscar la muerte. Ya has alcanzado el noveno nivel del Establecimiento de la Fundación, así que deja de correr por todas partes y concéntrate en cultivar dentro de la secta. En unos días sacrificaré una bestia demoníaca de Rango 3 y prepararé un manjar espiritual para nutrir tu organismo. Ambos practicamos la misma técnica de cultivo, pero estás demasiado delgado; con certeza se debe a que has comido pocas cosas nutritivas". Al escuchar estas palabras, Wu Zifeng se conmovió profundamente y asintió reiteradas veces con agradecimiento. Lago de la Luna Azul, Fuerte Wang. Un destello de luz azul surcó el firmamento lejano y, tras aproximarse con rapidez, se detuvo sobre el cielo del Fuerte Wang. "¿Este es el Fuerte Wang?", murmuró Wang Changsheng para sí mientras observaba el terreno inferior cubierto por una espesa niebla blanca. En la actualidad, la familia Wang controlaba cuatro vetas espirituales de Rango 2, tres de las cuales se encontraban a escasa distancia entre sí; por desgracia, el clan Wang carecía de cultivadores en la Formación del Núcleo. Según se decía, los expertos en la Formación del Núcleo eran capaces de reubicar vetas espirituales mediante formaciones de Rango 3. Poco después, dos haces de luz espiritual ascendieron desde el Fuerte Wang; eran apenas un par de cultivadores en la Refinación de Qi. "Este es el Fuerte Wang. ¿En qué podemos servir a ambos mayores?", preguntó con cortesía el de mayor edad, exhibiendo un semblante sumamente alerta. "Este servidor es Wang Changsheng, y a mi lado se encuentra el tío de mi clan, Wang Mingjiang. Hemos venido a visitar al Hada Wang, Wang Ruyan". "Así que se trata del Mayor Wang. Aguarde un momento, por favor; este menor transmitirá el mensaje de inmediato". El hombre de mediana edad extrajo un plato de jade blanco cubierto de runas espirituales y canalizó un sello mágico sobre él. Con un leve zumbido, la pieza brilló con intensidad. "Cuarto Tío Abuelo, dos mayores de apellido Wang han venido a visitarnos. Según uno de ellos, llamado Wang Changsheng, se encuentra aquí para visitar a la Novena Tía". Al poco tiempo, resonó la voz de un varón a través del artefacto: "El Compañero Daoísta Wang es un socio de nuestra familia Wang; no debemos ser desatentos. ¡Háganlos pasar de inmediato!". "Sí, Cuarto Tío Abuelo". Wang Changsheng elogió en su fuero interno; como cabía esperar de una familia de cultivadores respaldada por un experto en la Formación del Núcleo, hasta los discípulos de la entrada contaban con herramientas espirituales de comunicación. El hombre de mediana edad guardó el plato de jade blanco, extendió una mano en un gesto de invitación y declaró con deferencia: "Mayores, por favor síganme". A continuación, extrajo una ficha cuadrada de tono azul y la agitó levemente hacia la densa niebla blanca. Un haz azul emergió de ella y se sumergió en el banco de niebla en un parpadeo. En pocos instantes, la bruma se dispersó con rapidez, dejando al descubierto una colosal fortaleza ante los ojos de Wang Changsheng y Wang Mingjiang. Wang Changsheng maniobró el Bote del Loto Azul para posarse suavemente frente al baluarte y entró siguiendo los pasos del guía. Tras avanzar un breve lapso, llegaron a un salón amplio y luminoso. Un hombre de porte erguido y vestiduras de letrado aguardaba allí desde hacía rato; al advertir la presencia de Wang Changsheng y Wang Mingjiang, se adelantó con paso enérgico y sonrió afablemente: "Este humilde servidor es Wang Shuyuan. Sean bienvenidos ambos compañeros daoístas a nuestra morada". "El Compañero Daoísta Wang es muy amable. Habiendo colaborado juntos durante años, teníamos el deseo de visitarlo desde hace tiempo; por desgracia, las obligaciones cotidianas nos mantuvieron ocupados y jamás pudimos concretarlo". Wang Changsheng sabía que Wang Shuyuan era el padre de Wang Ruyan, de modo que empleó un tono sumamente respetuoso. "Nuestras dos familias son socias comerciales en la actualidad; de no haber venido el Compañero Daoísta Wang, este servidor se habría presentado a visitarlos en otra ocasión", aseguró Wang Shuyuan con cordialidad. De pronto pareció recordar algo y añadió con expresión apenada: "El Compañero Daoísta Wang ha venido a ver a Ruyan, ¿verdad? Es una verdadera lástima: ella salió hace pocos días a resolver ciertos asuntos triviales y no regresará en el corto plazo". "¿Ha salido?". Wang Changsheng frunció levemente el ceño. Su fortuna era ciertamente esquiva, aunque dudaba que Wang Shuyuan tuviera motivos para ponerle excusas vanas. Wang Mingjiang sonrió con naturalidad y añadió: "Qué desafortunada coincidencia, pero no hay inconveniente en que su distinguida hija no se encuentre aquí. Nuestras familias han colaborado en repetidas ocasiones y debimos estrechar lazos desde hace mucho. ¿No le parece, Compañero Daoísta Wang?". "En efecto, así debería ser. Ya que ambos compañeros daoístas se han tomado la molestia de llegar hasta nuestro Fuerte Wang, les ruego que permanezcan un par de días para que este anfitrión pueda cumplir con los honores de la casa". "En tal caso, agradecemos su hospitalidad, Compañero Daoísta Wang". Aquella misma noche, Wang Shuyuan y Wang Shuming ofrecieron un banquete para homenajear a Wang Changsheng y a Wang Mingjiang. Los cuatro conversaron animadamente y disfrutaron de una velada colmada de armonía. Wang Mingjiang condujo la plática hacia el matrimonio de Wang Ruyan en reiteradas ocasiones, indagando con sutileza e indirectas si la joven tenía algún compromiso concertado. Para gran alegría de Wang Changsheng, Wang Ruyan no estaba comprometida con nadie; sin embargo, Wang Shuyuan no parecía proclive a profundizar en el tema y desvió la conversación con presteza hacia otros rumbos. Wang Changsheng y Wang Mingjiang pernoctaron dos días en el Fuerte Wang, recibiendo en todo momento las calurosas atenciones de Wang Shuyuan. "Compañero Daoísta Wang, aún tenemos asuntos pendientes que atender, de modo que nos despedimos por el momento. Regresaremos a visitarlo en otra ocasión, y será más que bienvenido a visitarnos en la Montaña del Loto Verde". "Por supuesto, sin falta". Wang Shuyuan aceptó cordialmente y acompañó en persona a Wang Changsheng y a Wang Mingjiang hasta la salida. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 212

Estás leyendo el capítulo 212 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 7 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.