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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 196 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Cordillera Qingyang, ruinas de la Secta Sol Azul, Salón Qingyang. Li Haifeng y los otros cuatro cultivadores celebraban una asamblea de victoria, exhibiendo todos ellos amplias y radiantes sonrisas en los rostros. "Compañera Feng, compañero Guang, las tres sectas del País de Song ya han comenzado a evacuar el territorio de manera sucesiva para buscar refugio y asentarse en el País de Chu. En cuanto el Clan Wang culmine su retirada definitiva de Song, estas tierras quedarán por entero bajo nuestro absoluto dominio", proclamó Li Haifeng con evidente entusiasmo. En los miles de años transcurridos desde la fundación del Palacio del Santo Amarillo, él era el primer hombre en expandir las fronteras y conquistar nuevos territorios. Solo por semejante proeza, él, Li Haifeng, ya había superado con creces a todas las generaciones precedentes de cultivadores en Formación del Núcleo de su institución. Con un territorio más dilatado, un censo poblacional bajo su control mucho mayor y un caudal de recursos incomparablemente superior, sus probabilidades de irrumpir en la etapa de Alma Naciente se habían incrementado un grado más. "Nuestros dominios se han ensanchado con excesiva celeridad. En un primer momento, los cultivadores nativos del País de Song difícilmente se someterán de buen grado a nuestra autoridad e incluso podrían tramar revueltas; es imperativo movilizar cuanto antes a clanes de cultivo de nuestra retaguardia y ordenarles que trasladen sus asentamientos a estas comarcas", propuso Feng Yue. Sun Junyan desestimó la sugerencia con desdén y soltó una carcajada burlona: "Quienes se pliegan a nosotros prosperan; quienes se oponen, perecen. Al clan familiar que ose rebelarse se le exterminará el linaje de inmediato para que los demás escarmienten al ver su destino. Por descontado, nuestra directriz central debe ser el apaciguamiento, reservando el exterminio total como recurso secundario; aniquilar a demasiados clanes locales solo despertaría una animadversión generalizada entre los cultivadores nativos. Propongo celebrar una Gran Asamblea de Reclutamiento de Discípulos para abrir las puertas de nuestras escuelas de par en par. Esto servirá en primer término para ganarnos a las masas: sin importar si son cultivadores de Song, de Wei o de otros reinos, e incluso si se trata de hombres que cruzaron armas contra nosotros en el frente bélico días atrás, todos podrán postularse para ingresar en nuestras cinco sectas. En segundo término, esto nos permitirá evaluar la lealtad y disposición de los clanes nativos: a quienes se mantengan al margen a la expectativa se les impondrán castigos severos; en cambio, a las familias que envíen activamente a sus vástagos a la asamblea se les concederán prebendas y favores para atraerlos, atándolos sin remedio a nuestro barco y haciéndoles sentir las bondades de pertenecer a nuestras cinco sectas de Wei". "El plan del compañero Sun es brillante. A mi juicio, la sede de la asamblea debería fijarse precisamente en las ruinas de la Secta Sol Azul; de ese modo les recordaremos a todos que oponer resistencia solo conduce a la tumba, mientras que quienes compartan un mismo corazón con nosotros recibirán cuantiosas recompensas. Sugiero además segregar una porción de campos espirituales para atraer a las familias autóctonas: un garrote en una mano y un dulce en la otra; tengo la certeza de que sabrán elegir el camino correcto. Por lo demás, durante estas semanas de caos en el frente, numerosos cultivadores perversos han aprovechado la confusión para saquear, incendiar y asesinar en la retaguardia, sembrando el pánico en las poblaciones. Despachemos partidas de inmediato para cercar y exterminar a esos maleantes: en la actualidad las tierras de Song nos pertenecen; cualquiera que cause disturbios se convertirá en enemigo directo nuestro y no habrá piedad para él". Guang Dongren manifestó su total conformidad con tono rebosante de intenciones sanguinarias. Frente a la propuesta, los demás líderes asintieron sin reservas. Los cinco cultivadores deliberaron durante más de un shichen antes de dar por concluida la reunión. ······ Una vez que Wang Changsheng y Wang Mingjiang colaboraron con los emisarios de la Secta de los Cien Espíritus para persuadir a las familias locales de permanecer en sus comarcas, se apostó a un discípulo en Establecimiento de la Fundación de los Cien Espíritus en cada uno de los clanes sometidos con el fin de evitar fugas intempestivas de linajes enteros; el precedente del Clan Chen aún estaba fresco en la memoria, habiendo evacuado la zona sin dejar atrás ni una sola piedra espiritual. Zhao Ningxiang, valiéndose del respaldo del Clan Wang, procedió a anexar al Clan Zhang, cuyo único cultivador en Establecimiento de la Fundación había caído en el frente bélico y parte de cuyos miembros había huido con anterioridad. Varios ancianos del Clan Zhang se negaron terminantemente a someterse a los dictados de los Zhao; Zhao Ningxiang los ejecutó en el acto sobre sus propios puestos. No conforme con ello, degolló sin contemplaciones a toda la descendencia directa de ambos ancianos, sumando más de una veintena de cultivadores masacrados mediante métodos de aterradora crueldad. Si bien semejante despliegue sanguinario logró amedrentar al resto del clan por el momento, sus procedimientos resultaron excesivamente brutales: en cuanto ella se ausentara de la comarca, los supervivientes de los Zhang estarían listos para alzarse en armas en cualquier instante. A modo de retribución por el auxilio prestado, Zhao Ningxiang entregó al Clan Wang diez mil piedras espirituales bajo el concepto formal de obsequio de gratitud. De regreso en la Montaña del Loto Verde, Wang Changsheng y Wang Mingjiang celebraron unos solemnes y solemnes funerales en memoria de Wang Yaozong y de los demás parientes caídos en combate. En el presente, el Clan Wang contaba formalmente con tres cultivadores en Establecimiento de la Fundación, realidad que la Secta de los Cien Espíritus conocía al detalle. Con los dominios y rentas que la familia poseía en el pasado, sostener a tres expertos de esa envergadura resultaba una carga asfixiante: cuando Wang Changsheng forjaba un solo artefacto mágico de grado medio, tan solo los materiales brutos demandaban más de mil piedras espirituales de inversión. En cambio, habiendo sumado cincuenta mu de campos espirituales y dos vetas espirituales de Rango 2 a su patrimonio, disponían de recursos más que sobrados para sustentar incluso a dos cultivadores adicionales en dicha etapa. Concluidos los ritos funerarios en honor a los caídos, el Clan Wang procedió a destacar contingentes hacia los antiguos asentamientos de los Chen y los Huang, iniciando de inmediato las siembras de grano espiritual y la cría de peces espirituales. Las cumbres montañosas donde residían antaño ambos clanes fueron rebautizadas formalmente, pasando a llamarse Montaña Qingyun y Montaña Qingfeng respectivamente. En cada una de las dos cumbres se apostó a veinte miembros de la familia, entre los cuales la gran mayoría pertenecía a la rama del Clan Huang, asignados a las labores agrícolas de cultivo de grano. Los familiares del linaje Wang portaban marionetas mecánicas de Rango 2 para vigilar las operaciones; además, las bolsas de almacenamiento de los miembros de los Huang habían sido confiscadas y sus familias directas permanecían retenidas en la Montaña del Loto Verde, por lo que carecían del menor margen para tramar traiciones. Por descontado, gracias a la actitud colaboradora de Huang Shengwen, los miembros de su linaje no manifestaron reacciones desmedidas. En marcado contraste, en el Clan Zhang anexado a la fuerza por Zhao Ningxiang, varios integrantes lanzaron una emboscada nocturna desesperada poco después, degollando a varios miembros del Clan Zhao y huyendo con caudales y provisiones en medio de un voraz incendio que consumió casi la mitad de los aposentos del clan; por fortuna, Zhao Ningxiang intervino a tiempo para sofocar la rebelión antes de que las pérdidas alcanzaran proporciones irreparables. Tras aquel violento escarmiento, los métodos de Zhao Ningxiang se templaron ligeramente, limitándose a ejecutar a los cabecillas de la conjura. Con todo, consumada la purga, el contingente de hombres jóvenes y fuertes del Clan Zhang quedó reducido a apenas una decena escasa, sobreviviendo junto a ellos unas treinta mujeres, ancianos y niños desvalidos. Para que un clan de cultivo prospere, el primer pilar es el territorio y el segundo es la población; tras este sangriento descalabro, el Clan Zhao encajó un golpe demoledor en sus cimientos. Al enterarse del desenlace de los Zhang, el Clan Wang ajustó su estrategia hacia un enfoque mucho más flexible y conciliador: a los miembros del Clan Huang que colaboraban lealmente en las labores familiares se les asignaba una remuneración mensual fija, otorgando incentivos adicionales a quienes demostraran un desempeño sobresaliente. Paralelamente, se incentivaron los enlaces matrimoniales entre los descendientes de los Wang y los miembros de los Huang, promoviendo al mismo tiempo un intenso cruce de matrimonios entre los parientes mortales de los tres apellidos. Resultaba previsible que, en un plazo no superior a un siglo, las ramas de los Chen y los Huang terminarían asimiladas por entero dentro de la gran familia del Clan Wang, siempre y cuando el linaje mantuviera su pujanza y prosperidad en el tiempo. Una vez que la noticia de la caída definitiva del País de Song se extendió a todos los rincones, Su Cheng y los demás discípulos de la Secta de los Cien Espíritus emprendieron el regreso a su institución, acompañados por Wang Changxue; Wang Changsheng y Wang Mingjiang acudieron personalmente a brindarles una calurosa despedida. Dos meses después, Wang Mingzhong y diecisiete familiares retornaron a la Montaña del Loto Verde, trayendo consigo un anuncio de enorme trascendencia: las cinco sectas de Wei celebrarían una Gran Asamblea de Reclutamiento de Discípulos abierta a cualquier cultivador menor de cincuenta años que poseyera Raíz Verdadera; en cuanto a los estándares específicos de selección, las sectas no habían ofrecido mayores precisiones. Tras deliberarlo detenidamente una y otra vez, Wang Changsheng y Wang Mingjiang resolvieron que el primero encabezaría una comitiva escoltando a cinco jóvenes promesas del linaje a la asamblea: Wang Minglong, Wang Changfei, Wang Changping, Wang Changting y Wang Qinglei. El grupo de cinco integrantes abarcaba miembros de las generaciones Ming, Chang y Qing, compuesto por cuatro varones y una mujer; entre las filas del clan, sus aptitudes espirituales se contaban entre las más prometedoras, evidenciando la suma trascendencia que el Clan Wang concedía a este acontecimiento. Liu Leyun rogó con insistencia a Wang Changsheng para que permitiera a Wang Qingze sumarse a la comitiva, pero Wang Changsheng desestimó la petición sin contemplaciones. Wang Qingze albergaba escaso interés por el sendero del cultivo y carecía de destrezas en artes auxiliares, destacando únicamente por su don de gentes y soltura en el trato interpersonal. Wang Changsheng tenía previsto que asumiera las responsabilidades de Wang Yaozu en las labores de enlace y relaciones externas; aun si lograba ingresar milagrosamente en la Secta de los Cien Espíritus, sus probabilidades de establecer la fundación eran mínimas, reportando escaso beneficio real al clan. Considerando que los caminos aún se hallaban sumidos en el caos, Wang Mingzhan y Wang Mingzhong marcharon en el destacamento en calidad de escoltas armados. El Clan Zhao albergaba el mismo anhelo de presentar a sus descendientes a las pruebas; no obstante, viéndose Zhao Ningxiang imposibilitada de abandonar la sede, confió a Wang Changsheng la custodia de dos jóvenes de su linaje para que acudieran integrados en la comitiva. Wang Changsheng no puso objeciones y aceptó la encomienda de buen grado. Conocía de sobra los términos pactados entre Zhao Ningxiang y el Palacio del Santo Amarillo; si Li Haifeng decidía retractarse o cumplir lo prometido, era un asunto que escapaba por entero a sus consideraciones. Fue de este modo como el Esquife del Loto Azul alzó el vuelo transportando a Wang Changsheng y a su grupo, surcando los cielos con rumbo a la Cordillera Qingyang. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 196 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.