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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 194 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Zhao Ningxiang no podía permanecer más tiempo en el Valle del Rey de la Medicina: tras degollar a la pareja de los Nangong y con el fallecimiento de Zhao Yuhui, el Clan Zhao corría el riesgo inminente de desmoronarse en cualquier instante. Había calado hasta el tuétano la verdadera calaña de las sectas de cultivo; en el presente, su único anhelo era gestionar y salvaguardar al Clan Zhao como es debido, cumpliendo la última voluntad de Zhao Yuhui, la cual se había transformado en su guía de conducta inquebrantable. En estos momentos, el Clan Zhao lo era todo para ella. En apariencia, el Clan Wang contaba con dos cultivadores en Establecimiento de la Fundación; recibiendo el respaldo de los Wang, las gestiones del Clan Zhao marcharían con infinita mayor soltura. Lo que jamás imaginó Zhao Ningxiang era que el Clan Wang se hubiera subido desde tan temprano al gran navío de la Secta de los Cien Espíritus. De haber sabido que las naciones de Wei y Song entrarían en guerra abierta, jamás habría entrado como discípula en el Valle del Rey de la Medicina. En ese instante, solo Wang Changsheng, Wang Mingjiang, Zhao Ningxiang y Wang Changxue permanecían en la estancia. "Puesto que el País de Song ha sido derrotado, podemos soltarnos las manos y actuar con libertad. Prima Ningxiang, ¿cómo supiste que las artes de búsqueda del alma solo estaban al alcance de cultivadores en la etapa de Alma Naciente? Si por desgracia los cultivadores en Formación del Núcleo del Palacio del Santo Amarillo poseían algún tesoro singular, ¿no habrías tenido que confesar la verdad sin remedio?". Wang Changsheng expuso la duda que albergaba en su pecho. "¿Qué tiene de raro? No fue más que una apuesta a todo o nada. Si mi abuela aún estuviera viva, jamás me habría arriesgado de esa manera; pero estando ella muerta, de no aferrarnos con fuerza a los muslos de las cinco sectas de Wei, la ruina de nuestro Clan Zhao no habría tardado en llegar. ¿Huir? ¿Adónde podríamos haber huido? Yo sola jamás habría podido proteger a más de un centenar de bocas. Si perdía la apuesta, simplemente entregaba esta insignificante vida mía; habiendo ganado, nuestro Clan Zhao asegura un porvenir próspero". Una determinación inquebrantable asomó en los hermosos ojos de Zhao Ningxiang, teñida de una profunda pesadumbre en la voz. "A nuevo emperador, nuevos cortesanos; esta es la gran oportunidad para nuestro Clan Wang. Changsheng, debemos estrechar lazos con el compañero Su a toda costa; en lo sucesivo, dependeremos por entero del cobijo que nos brinde la Secta de los Cien Espíritus. Changxue, cuando regreses a la secta lleva contigo una generosa suma de piedras espirituales y procura ganarte el favor de las figuras con verdadero peso y mando dentro de la institución". Wang Mingjiang instruyó con suma gravedad, y Wang Changxue asintió con presteza una y otra vez. "Prima Ningxiang, quedamos en eso entonces: nos dividiremos para actuar en paralelo y secundar a los discípulos de los Cien Espíritus para convencer a los demás clanes de cultivo de no abandonar sus tierras. No obstante, respecto al Clan Lin...". "Primo Changsheng, no tienes de qué preocuparte. El Clan Lin mantiene lazos demasiado estrechos con la Secta de la Nube Púrpura; habiéndome sometido yo al Palacio del Santo Amarillo, no pienso rebajarme a congraciarme con la Nube Púrpura. La prima Yuxin alberga altas probabilidades de condensar el núcleo dorado; en estos momentos el poder de Wei es arrollador tras engullir a Song, pero nadie garantiza que algún día las tres sectas no intenten reconquistar el territorio. Dejemos que el Clan Lin se marche a su antojo; después de todo, las vetas espirituales son algo que jamás podrán arrancar ni llevarse consigo". Las deliberaciones se prolongaron durante más de un shichen entero antes de dar por concluida la reunión. Tras despedir a Zhao Ningxiang, Wang Changsheng convocó de inmediato a los ancianos del clan y asignó tareas específicas a cada uno de ellos. A continuación, mandó preparar un generoso banquete colmado de manjares y licores selectos para agasajar a Su Cheng y a los otros cuatro cultivadores en Establecimiento de la Fundación. "Compañero Su, en lo sucesivo comeremos todos del mismo caldero; este es un modesto detalle sin mayor trascendencia, les ruego a todos que no lo tengan en menos". Wang Mingjiang brindó una copa en honor de Su Cheng y extrajo cinco bolsas de almacenamiento para repartirlas entre los cinco invitados, conteniendo mil piedras espirituales cada una. Al embolsarse las piedras espirituales, las sonrisas en los rostros de Su Cheng y sus compañeros se ensancharon notablemente. Su Cheng repuso entre risas: "El compañero Wang es demasiado cortés; este Su agradece sinceramente su consideración". "Compañero Su, la noticia de la caída definitiva de Song aún no se ha divulgado por completo a lo largo y ancho del país. Tenemos ciertos asuntos de índole familiar que resolver con urgencia; ¿habría inconveniente en posponer para mañana las labores de apaciguamiento sobre los demás clanes de cultivo?". Wang Changsheng planteó la petición con extrema cortesía; un lapso de una jornada entera permitía al Clan Wang ejecutar maniobras de incalculable trascendencia. En esta sangrienta guerra, tanto el Clan Chen como el Clan Huang habían sufrido levas forzosas: cuando Wang Changsheng marchó a custodiar la mina de piedras espirituales, tanto Huang Haiming como Chen Xianren ya habían caído muertos en combate. Aquella constituía la oportunidad dorada para el Clan Wang: devorar a los clanes Chen y Huang no solo resarciría con creces sus pérdidas pasadas, sino que catapultaría el poderío general del linaje a nuevas alturas. Lo más determinante radicaba en que esta expansión contaba con el aval expreso de la Secta de los Cien Espíritus, otorgándole al Clan Wang un respaldo absoluto. "¿Hasta mañana? Este es un encargo encomendado personalmente por el tío marcial Guang; no osamos incurrir en la menor negligencia. De entorpecer los designios supremos del tío marcial Guang, jamás podríamos asumir el castigo correspondiente". Su Cheng fingió una expresión de enorme apuro e inconveniencia. Wang Changsheng forzó una sonrisa desbordante de sincera devoción y negoció: "Hagámoslo de este modo, compañero Su: tres shichen. Concédannos apenas tres shichen; una vez consumados los hechos, les ofreceremos una recompensa todavía mayor". "¿Tres shichen? ¡Está bien! Que el compañero Wang marche con el alma tranquila; con nosotros apostados aquí, garantizo que ningún indeseable osará causar disturbios en las tierras del Clan Wang". Tras vacilar un breve instante, Su Cheng consintió en la propuesta. Satisfechos de comida y bebida, Wang Changsheng y Wang Mingjiang partieron encabezando a veinte miembros del clan cada uno, marchando a marchas forzadas hacia las sedes de los clanes Huang y Chen por separado. En ese momento caía el mediodía. El patriarca del Clan Huang era Huang Shengwen, situado en el quinto nivel de Refinación de Qi. Huang Shengwen aún no tenía certeza de la caída definitiva del País de Song, por lo que la repentina llegada de Wang Changsheng acompañado por más de veinte combatientes lo sumió en un nerviosismo abrumador. No osaba desactivar la matriz protectora, temiendo que Wang Changsheng aprovechara la ocasión para asaltar el asentamiento familiar por la fuerza. "El compañero Huang cayó en combate en la primera línea del frente y las tres sectas de Song ya han evacuado el territorio nacional por completo. Compañero Huang, nuestro Clan Wang ha venido a tenderles una mano; si eres sensato, desactiva la formación protectora de inmediato". Mientras pronunciaba aquellas palabras, Wang Changsheng invocó a cinco bestias marioneta de Rango 2 para hacerlas orbitar en formación de ataque sobre el cielo del asentamiento. Huang Shengwen sentía el pecho anegado en amargura, sumido en una angustiosa indecisión. "Te concedo diez respiraciones de plazo: si tienes juicio, retira la barrera; de lo contrario, no me culpes por actuar con dureza. Con el compañero Huang muerto, yo velaré por el Clan Huang en su lugar". Wang Changsheng sentenció con frialdad implacable y ejecutó un sello manual. Las cinco marionetas mecánicas voladoras descargaron sendas andanadas de cuchillas de fuego carmesí y espadas de luz esmeralda sobre la barrera protectora, desatando un colosal estruendo que sacudió los cimientos del lugar. "¡Mayor Wang, detenga el ataque! ¡Desactivaré la formación de inmediato!". Huang Shengwen gritó aterrorizado y disipó la gran matriz sin demora. Careciendo de cultivadores en Establecimiento de la Fundación que sostuvieran la posición, por formidable que fuera la formación, su caída sería solo cuestión de tiempo; y llegado ese trance, el Clan Huang afrontaría un baño de sangre total. Wang Mingzhan descendió junto a varios familiares, confiscó el disco de control de la matriz que sostenía Huang Shengwen y congregó a todos los ancianos del clan en un solo patio; solo entonces Wang Changsheng descendió hacia el suelo. "Mayor Wang... ¿es verdad que mi señor padre ha fallecido?". Huang Shengwen dio un paso al frente e indagó con la voz temblorosa por la angustia. "Así es; el compañero Huang ha partido de este mundo. Nuestros dos linajes se hallan emparentados por matrimonio, y yo cuidaré del Clan Huang en nombre de tu difunto padre. Amparados en el lazo que nos une a través de mi undécima cuñada, mientras se conduzcan con absoluta lealtad y rectitud, jamás les pondré dificultades". El dolor se dibujó en las facciones de Huang Shengwen; dejó escapar un hondo suspiro y extrajo una tablilla de jade verde para tendérsela formalmente: "Mayor Wang, aquí constan todas las propiedades, bienes y miembros registrados de nuestro Clan Huang; le ruego que tenga a bien revisarlo". Wang Changsheng no ocultó su sorpresa: "¿Sabías de antemano que vendría?". "Antes de partir al frente, mi padre dejó dispuestas todas las contingencias en caso de su muerte: si no lograba regresar con vida, el Clan Huang acataría las directrices del Clan Wang sin rechistar, rindiendo tributo año tras año". Huang Shengwen habló con tono compungido y sincero. "¿Tributo? Llegados a este punto, ¿crees acaso que he venido a mendigar unas cuantas prebendas? Te hablaré con entera franqueza: nuestro Clan Wang se ha sometido formalmente a la Secta de los Cien Espíritus; todas las propiedades y posesiones del Clan Huang pasarán a ser administradas por nosotros. En cuanto a los miembros de su linaje, quienes deseen marcharse podrán hacerlo libremente, y quienes elijan quedarse serán acogidos y reubicados con el debido esmero. Eso sí, dejaré un principio bien asentado: si deciden quedarse, más les vale no tramar artimañas a mis espaldas, o de lo contrario no me culpen por desentenderme de antiguos lazos afectivos". Al principio resultaba natural que los miembros del Clan Huang guardaran resentimiento; no obstante, con el transcurrir de las décadas, olvidarían paulatinamente su pertenencia a la estirpe Huang y terminarían integrándose por completo en el seno del Clan Wang. "El mayor Wang puede estar tranquilo; mi padre nos instruyó con absoluta claridad y sabemos exactamente cómo proceder. A decir verdad, todo lo que este servidor conoce consta en esta tablilla; fuera de ello, en verdad ignoro cualquier otro detalle". Huang Haiming se había reservado cartas ocultas desde mucho antes: antaño, el asalto conjunto sufrido por las tres familias había sido obra de sus propias maquinaciones para pescar a río revuelto. En la actualidad, el nieto directo de Huang Haiming y varios descendientes dotados de excelentes aptitudes espirituales habían sido enviados a ocultarse y cultivar en un refugio secreto; en cuanto lograran establecer su fundación, regresarían a la Comandancia de Changping para alzar el estandarte y asegurar la continuidad del linaje Huang. En condiciones ordinarias, cultivar dentro del propio clan constituía la vía más segura; mas con los vientos de guerra azotando el Gran Song, una vez que Huang Haiming fuera reclutado por la fuerza, el asentamiento familiar quedaba expuesto a un peligro mortal. Haber entregado a dos de sus nietas en matrimonio a los clanes Wang y Chen había sido precisamente una jugada preventiva de Huang Haiming para amortiguar la catástrofe si llegaba este fatídico día. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 194 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.