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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 188 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"Este servidor es Liu Jieyuan. Doy la bienvenida a todos los compañeros de senda a esta guarnición", saludó el erudito de mediana edad juntando las manos en un gesto de cortesía hacia Li Hongyuan y los recién llegados, hablando con voz pausada. Nangong Chen vaciló un instante antes de preguntar: "Compañero Liu, mi nombre es Nangong Chen. ¿Han sufrido alguna incursión por parte de los cultivadores de Wei?". "Por el momento ninguna. ¿Por qué lo pregunta el compañero Nangong?". Al oírlo, Nangong Chen dejó escapar un suspiro de alivio en su fuero interno. Aunque ya había alcanzado el cuarto nivel de Establecimiento de la Fundación, era un hombre tímido y precavido; viendo que hasta Chen Tianming había muerto en el frente, continuar en la Ciudad de la Oportunidad Inmortal equivalía a arriesgarse a ser enviado al matadero cualquier día. Este yacimiento se emplazaba en la profunda retaguardia, por lo que la probabilidad de sufrir un asalto era insignificante; e incluso si aparecía el enemigo, siempre cabía la posibilidad de huir sin necesidad de luchar a muerte. "Les ruego a todos que se instalen primero en el campamento. Dentro de un mes deberemos despachar un cargamento de piedras espirituales hacia el frente; se requerirá de cinco cultivadores en Establecimiento de la Fundación y veinte discípulos en Refinación de Qi para la escolta. Llegado el momento, confío en que ninguno intente eludir el servicio. Por descontado, tras cumplir una misión de transporte se conceden tres meses enteros de descanso bajo un sistema estricto de rotación", advirtió Liu Jieyuan con el semblante sombrío y un tono de voz riguroso. Wang Changsheng frunció levemente el ceño. Cuando llegara la hora del transporte de piedras espirituales, cabía la firme posibilidad de que lo designaran a él; por fortuna, una sola misión de escolta otorgaba tres meses de reposo. "Primo Changsheng, ven conmigo". Zhao Ningxiang guio a Wang Changsheng hacia un pabellón de madera esmeralda. El interior mostraba una disposición sobria y albergaba más de una decena de estancias. Lo condujo a una habitación de huéspedes y preguntó con apremio y zozobra: "Primo Changsheng, ¿cómo marcha la situación de la guerra?". Wang Changsheng vaciló apenas una fracción de segundo y le relató la verdad de los acontecimientos sin rodeos. Al enterarse de que Zhao Yuhui había caído en el campo de batalla, los ojos de Zhao Ningxiang se inyectaron en sangre en el acto; las lágrimas comenzaron a rodar por sus hermosas mejillas y una furia gélida brotó de su garganta: "¡Maldita arpía! ¡Cómo se atrevió a jugarme una trampa!". "Prima Ningxiang, ¿qué ocurre? ¿Quién te ha engañado?". Zhao Ningxiang se enjugó las lágrimas con presteza y repuso con frialdad contenida: "No tiene importancia. Primo Changsheng, descansa con tranquilidad; aún tengo asuntos que atender". Dicho esto, se dio media vuelta y abandonó la estancia a paso apresurado. Wang Changsheng quedó sumido en un mar de dudas; incapaz de desentrañar los enredos subyacentes, resolvió no devanarse los sesos, sentándose con las piernas cruzadas sobre la cama de madera para sumergirse en su cultivo. En otra habitación del pabellón, Nangong Chen discutía acaloradamente con su esposa, Song Yufeng. "¿Qué estás diciendo? ¿La hermana menor Zhao acudió a ti para pedirte ayuda e impedir que reclutaran a los cultivadores en Establecimiento de la Fundación del Clan Zhao? ¿Por qué no me lo dijiste antes? Un asunto de esta naturaleza, ¿cómo pudiste aceptarlo a mis espaldas?". Nangong Chen tenía el ceño profundamente fruncido, desbordando disgusto en su tono de voz. "¿En qué tono me estás hablando? No era para tanto, simplemente se me pasó por alto comentártelo en el momento. Además, ¡yo jamás le aseguré nada! Le dije que haría lo posible, y si se lograba o no era harina de otro costal. Esa mujer cobró cuantiosas asignaciones de la familia Nangong durante años; que devuelva algo a cambio es lo más natural del mundo. ¿O es que acaso todavía la llevas grabada en el pecho y no la puedes olvidar? Si tanto apego le tenías, ¿por qué te casaste conmigo? ¿Acaso crees que a la familia Song se la puede pisotear con tanta facilidad?". Song Yufeng espetó aquellas palabras con el rostro endurecido, sin mostrar la menor consideración hacia el orgullo de Nangong Chen. El enlace matrimonial entre ambos había sido concertado directamente por los patriarcas de ambos clanes; la alianza mutua aportaba beneficios estratégicos a ambas partes. Song Yufeng era la hija predilecta del líder del Clan Song, un cultivador que ya se hallaba en el octavo nivel de Establecimiento de la Fundación y ostentaba posibilidades reales de condensar el núcleo dorado; por ende, Nangong Chen no osaba indisponerse con ella bajo ningún concepto. Reprimiendo la furia que bullía en su interior, forzó una sonrisa complaciente y se justificó: "Mi señora bromea; rompí todo trato con ella hace mucho tiempo. Pero tratándose de algo de tal envergadura, debiste ponerme al corriente". "Ya te dije que se me olvidó, no era para armar tanto escándalo. Ven aquí y masajéame los hombros. Ver a esa zorra hoy me revolvió el estómago. ¿No te habrás enterado de que ella estaba apostada aquí y te hiciste trasladar a propósito para encontrarte con ella a solas?". Nangong Chen forzó aún más la sonrisa servil y rogó: "Mi señora me malinterpreta; juro que no sabía nada. Desde el día de nuestras nupcias jamás volví a verla, ¿cómo iba a imaginar que se encontraba en este lugar? De verdad lo ignoraba por completo". "¡Humph! Más te vale que así sea. Sin mi permiso expreso, tienes prohibido apartarte de mi vista; si llego a descubrir que te reúnes a solas con ella, ya sabes lo que te espera". Nangong Chen asintió dócilmente a cada advertencia, resignándose a masajearle los hombros en silencio. Medio mes transcurrió en un abrir y cerrar de ojos. En un denso bosque, más de una decena de cultivadores se congregaban deliberando en susurros. Observando con detenimiento, se distinguía entre ellos a un joven de túnica azul que vestía los atuendos de la Secta Sol Azul. "Chen Shan, ¿estás absolutamente seguro de que es aquí? Más te vale no estar mintiéndonos, o de lo contrario ya sabes el final que te aguarda", advirtió con voz tenebrosa un hombre corpulento de facciones toscas, sobre cuya ropa lucía bordado el diseño de una araña ponzoñosa. "Señores mayores, ¿cómo me atrevería a engañarlos? Mi insignificante vida está por entero en sus manos. La mina de piedras espirituales se encuentra ciertamente aquí; no obstante, se halla resguardada por una formación de matriz y guarnecida por múltiples cultivadores en Establecimiento de la Fundación. En cuanto al número exacto de defensores, de verdad lo desconozco", imploró el joven de azul con una sonrisa amarga. Días atrás, una partida de Wei había emboscado y aniquilado el convoy de transporte de piedras espirituales de Song, capturando con vida a varios discípulos en Refinación de Qi, entre los cuales se contaba Chen Shan. Carente de temple y resolución, antes de que llegaran a aplicarle tormento se quebró por completo, ofreciéndose voluntario para guiar a las fuerzas invasoras de Wei y Shu a tomar el yacimiento. "Más te vale tenerlo claro. Actuaremos estrictamente conforme al plan: esta mina de piedras espirituales debe caer en nuestras manos cueste lo que cueste. Desde las altas esferas ya se ha dado la orden de que todo el mineral saqueado quedará en posesión de quienes lo capturen". Bajo la guía traicionera de Chen Shan, el destacamento alcanzó las inmediaciones del desfiladero donde se ocultaba la explotación minera. Dado que los escoltas en Establecimiento de la Fundación habían perecido con anterioridad, inducir una rendición mediante falsas promesas era inviable: la única vía era el asalto por la fuerza bruta. "¡Ataquen!". El fornido líder extrajo un banderín de orden que resplandecía con viva luz esmeralda, en cuya tela lucía bordado un ciempiés de aspecto fiero. Cinco cultivadores en Establecimiento de la Fundación invocaron simultáneamente sus respectivos banderines verdes, cuyas superficies mostraban bordados de arañas, ciempiés, escorpiones, serpientes venenosas y sapos, completando la efigie de las cinco ponzoñas. Las cinco banderas aumentaron de volumen a gran velocidad, transformándose en cinco haces de luz verde que se precipitaron bajo tierra en las inmediaciones del desfiladero, hundiéndose sin dejar rastro. Al instante siguiente, una vasta marea de niebla tóxica esmeralda emergió de la nada, condensándose con vertiginosa rapidez en una colosal pitón verde de más de diez zhang de longitud que se arrojó hacia el fondo del valle. La pitón venenosa colisionó contra un punto invisible en el aire levantando densas humaredas corrosivas; al contacto, una descomunal cortina de luz amarilla se materializó envolviendo el desfiladero entero, a través de la cual se divisaban con nitidez las diversas edificaciones del campamento. El estridente tañido de los cuernos de alarma sacudió el aire, y Wang Changsheng junto a los demás defensores salieron disparados de sus alojamientos. Para ese momento, cinco engendros venenosos forjados a partir del miasma tóxico embestían sin tregua contra la barrera de la matriz. Sus patrones de ataque eran simples y directos, pero al estar compuestos de puro vapor tóxico destilaban una corrosión devastadora: cada vez que se estrellaban contra la cortina de luz amarilla, densas columnas de humo brotaban de la superficie mientras el resplandor defensivo languidecía paulatinamente. "¡Incursión enemiga! ¡Nos atacan! ¡Vengan todos conmigo a repelerlos!", bramó Liu Jieyuan a pleno pulmón mientras desenvainaba un abanico de hojas de plátano envuelto en una densa bruma esmeralda; tras agitarlo con fuerza, un violento huracán de viento verde brotó surcando el aire para salir al cruce de las cinco alimañas venenosas. Wang Changsheng y los demás desataron hechizos elementales o maniobraron sus artefactos mágicos para contrarrestar a las bestias ponzoñosas. El semblante de Nangong Chen se tornó lívido: jamás se imaginó que apenas recién llegado caería en medio de un asalto sorpresivo. Las cinco alimañas de humo tóxico no tardaron en ser desintegradas bajo el fuego combinado; no obstante, una vasta marea de miasma verde volvió a brotar del subsuelo, condensándose de nuevo en una colosal serpiente de agua esmeralda que se estrelló de lleno contra el escudo amarillo. Al impacto, densas humaredas corrosivas se elevaron y la luminosidad de la barrera decayó visiblemente. Justo en ese segundo, un sello cuadrado del tamaño de una palma cruzó el aire, expandiéndose a un ritmo aterrador hasta alcanzar las proporciones de una colina entera, precipitándose con fuerza demoledora contra la cortina de luz amarilla. ¡Bum! Tras una ensordecedora explosión que estremeció los cimientos del valle, la cortina de luz amarilla se retorció y deformó de manera violenta, parpadeando con desmesura en una agonía evidente, a un solo paso de estallar hecha pedazos. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 188

Estás leyendo el capítulo 188 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.