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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 181 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
En ese instante, el gigantesco oso amarillo cargó hacia adelante. Wang Changsheng sacudió con fuerza el Estandarte de Hielo Misterioso que sostenía en la mano. El paño brilló con intensa luz espiritual y, entre agudos silbidos desgarradores, incontables agujas de hielo blanco salieron disparadas en tropel. El oso amarillo abrió las fauces y expulsó una violenta onda sónica de color ocre, pulverizando la andanada de agujas de escarcha en el acto. Aprovechando esa fracción de segundo, Wang Changsheng se impulsó por los aires hacia las alturas. Para entonces, varios otros cultivadores en Establecimiento de la Fundación también habían alzado el vuelo hacia el firmamento, buscando esquivar las acometidas de las bestias en tierra firme. Un destello de implacable resolución cruzó los ojos de Wang Changsheng. Agitó el Estandarte de Hielo Misterioso con vigor: un haz de luz nívea brotó de la punta del asta y se transformó en una colosal nube blanca de varios cientos de zhang de envergadura. La nube blanca onduló con violencia y una copiosa cortina de lluvia se precipitó hacia abajo. En un abrir y cerrar de ojos, el terreno en un radio de varios cientos de zhang quedó completamente anegado y empapado de agua. El hombre de mediana edad desenvainó dos espadas voladoras doradas que destellaban con viva luz espiritual, dirigiéndolas con presteza para decapitar a Wang Changsheng. Wang Changsheng apuntó el Estandarte de Hielo Misterioso hacia el suelo y lo sacudió con ímpetu: una vasta marea de vaho gélido carmesí y blanco barrió la atmósfera, precipitándose contra la superficie húmeda. Casi al mismo tiempo, las dos espadas voladoras doradas alcanzaron su posición; él invocó apresuradamente un cuchillo volador azul para salir al corte. ¡Clang! Tras un chasquido sordo, el cuchillo volador azul desvió una de las espadas doradas; la otra impactó de lleno contra la barrera blanca que envolvía el cuerpo de Wang Changsheng, haciéndola temblar de forma casi imperceptible. Apenas el frío penetrante tocó la tierra encharcada, el agua superficial se congeló a un ritmo fulgurante, expandiendo un denso manto de escarcha. Al oso gigante amarillo no le dio tiempo a esquivar el embate y sus dos patas quedaron firmemente atrapadas en el hielo. La capa de hielo trepó a lo largo de sus extremidades inferiores, extendiéndose a gran velocidad hacia el torso. La criatura abrió la boca y escupió una densa ráfaga de ondas sónicas de color amarillo turbio, frenando en seco el avance de la escarcha mientras los témpanos en sus patas comenzaban a resquebrajarse. Justo en ese momento, el animal pareció presentir la muerte: alzó la cabeza y vio un colosal ladrillo de oro del tamaño de un edificio desplomarse desde las nubes. En su desesperación, volvió a vomitar una onda sónica amarilla para resistir temporalmente la caída del gigantesco bloque áureo; sin embargo, en ese preciso instante, sus patas volvieron a quedar selladas bajo una nueva capa de hielo. Wang Changsheng ejecutó un sello manual: el Ladrillo Vajra resplandeció con deslumbrante luz dorada y cayó aplomado con fuerza demoledora contra el suelo. ¡Bum! Tras una ensordecedora detonación, la tierra entera se sacudió violentamente. Al presenciar la muerte de la bestia espiritual que había criado y alimentado con esmero durante tantos años, el cultivador de mediana edad se llenó de espanto y furia a partes iguales. Pero antes de que lograra reaccionar, una tupida lluvia de agujas de hielo blanco se precipitó sobre él. El hombre invocó a toda prisa un cuenco de cerámica dorada del tamaño de una palma, cuya superficie lucía grabada con delicados arabescos. Arrojó el cuenco dorado hacia adelante, haciéndolo orbitar en el aire sobre su cabeza. Con un destello de luz áurea, el recipiente giró con vertiginosa rapidez y proyectó una densa cortina dorada que se transformó en una barrera protectora, envolviendo su figura por entero. La miríada de agujas de hielo chocó contra el escudo dorado, desatando un incesante repiqueteo seco. Por si fuera poco, una densa nube negra apareció sin previo aviso sobre su cabeza: afilados conos de hielo comenzaron a llover desde su interior, estrellándose en tropel contra la campana protectora. La barrera dorada temblaba sin cesar y su resplandor decayó de forma considerable. ¡Fiu, fiu, fiu! Tres agudos silbidos rasgaron el aire: tres flechas envueltas en luz esmeralda llegaron a velocidad de vértigo, impactando en una seguidilla implacable contra el escudo dorado. Tras dos chasquidos sordos, la barrera logró repeler las dos primeras saetas esmeraldas, aunque su brillo quedó reducido a un parpadeo mortecino; no obstante, al recibir el impacto de la tercera flecha, el escudo estalló hecho pedazos. Entre un alarido desgarrador, la saeta verde atravesó el cráneo del cultivador de lado a lado. La vista se le nubló por completo y se desplomó pesadamente contra el suelo, con el rostro congelado en una expresión de absoluto desconsuelo e incredulidad. Jamás imaginó que Wang Changsheng tuviera la capacidad de maniobrar tantos artefactos mágicos de manera simultánea. En el pasado poseía un artefacto mágico defensivo de grado medio, pero había quedado destrozado en una refriega anterior, quedándole únicamente esta pieza de grado inferior para resguardarse. Apenas pereció el hombre de mediana edad, el cuerpo del cuervo de fuego de tres patas se hinchó de golpe y detonó en el aire, esparciendo una lluvia de carne y sangre, mientras sus artefactos mágicos caían dispersos sobre la tierra. Wang Changsheng movió un hilo de su sentido divino: la marioneta de cuervo batió las alas mecánicas, descendió en picada hacia el cadáver, lo aferró firmemente con sus garras metálicas y emprendió el vuelo de regreso hacia su amo. Justo en ese instante, decenas de colosales bolas de fuego carmesí del tamaño de sandías surcaron el aire en dirección a Wang Changsheng. A la distancia, una cultivadora de la Secta del Control Espiritual empuñaba un estandarte que brillaba en fuego escarlata, clavando en Wang Changsheng una mirada desbordante de intenciones asesinas. Wang Changsheng enarcó levemente una ceja; sacudió con fuerza el Estandarte de Hielo Misterioso en su mano y desató una miríada de agujas de hielo blanco. Las esferas de fuego carmesí fueron pulverizadas en pleno vuelo por las agujas de escarcha, disolviéndose en una vasta marea de llamas residuales. Wang Changsheng descendió con calma hacia el suelo mientras el cuervo mecánico se posaba a su lado. El número de cultivadores del bando de Wei era de por sí muy inferior al de Song, por lo que la mujer de la Secta del Control Espiritual no tuvo margen para desentenderse de su propio oponente y concentrarse en él. Wang Changsheng registró el cadáver del caído, se apoderó de una bolsa de almacenamiento verde y comandó a sus marionetas para recoger las armas esparcidas sobre el fango. Cerca de allí, Wang Yaozong se hallaba enfrascado en un arduo combate contra una cultivadora de facciones finas vestida con túnica azul. Wang Yaozong se situaba en el quinto nivel de Establecimiento de la Fundación, mientras que la mujer alcanzaba el sexto nivel. Maniobrando una bestia marioneta de Rango 2 de grado inferior, Wang Yaozong sostenía una sutil ventaja en el intercambio. El bando de Wei también sufría bajas, aunque el saldo de pérdidas en sus filas era menor que el de Song. Zhao Yuhui, en el cuarto nivel de Establecimiento de la Fundación, se batía en duelo contra un fornido guerrero de barba espesa del mismo nivel de cultivo; ambos combatían en un equilibrio de fuerzas muy parejo. Entretanto, tres discípulos de la Secta de las Estrellas Celestiales, valiéndose de la formación de matriz, continuaban convocando a varias bestias monstruosas de Rango 2 y a más de un centenar de Rango 1, habiendo segado ya la vida de tres cultivadores del bando de Song. Aquella matriz defensiva estaba causando estragos inmensos entre las filas de Song: cuando múltiples bestias de Rango 2 rodeaban a un solo cultivador en Establecimiento de la Fundación, a este le resultaba imposible resistir el asedio durante mucho tiempo. Entre un grito agónico, el escudo protector de un cultivador de Song se hizo añicos y su cuerpo fue desgarrado en dos mitades por el dragón inundación negro. "¡Destruyan esa formación de matriz de inmediato! De lo contrario, ¡todos moriremos aquí!", bramó Chen Tianming con el rostro empalidecido; el joven de túnica roja lo tenía cercado sin tregua y no le daba el menor respiro para desengancharse. Apenas terminó de resonar su grito, un discípulo de la Secta de la Nube Púrpura arrojó un talismán que ardía en luz roja, el cual cruzó el aire como un relámpago hasta posicionarse sobre las tres banderas negras. ¡Bum! El talismán escarlata detonó transformándose en una colosal nube de fuego de varios cientos de zhang de envergadura. Entre atronadores estruendos, meteoritos envueltos en voraces llamas rojas comenzaron a llover en cascada desde la nube, precipitándose en picada contra el suelo. Los tres discípulos de la Secta de las Estrellas Celestiales extrajeron sendos talismanes cubiertos de intrincados caracteres rúnicos amarillos y los arrojaron hacia la tierra a sus pies. Tres detonaciones consecutivas resonaron en el terreno y los talismanes estallaron uno tras otro, alzando una densa humareda amarilla que cubrió a los tres miembros de la formación por completo. Los meteoritos envueltos en fuego se hundieron en la espesa neblina amarilla como piedras arrojadas al océano, sin causar el menor estrago. "¡Talismanes de matriz de Rango 2!", exclamó alguien entre la multitud con la voz quebrada. En ese momento, un joven de túnica roja perteneciente al Valle del Rey de la Medicina extrajo un talismán que brillaba con intensa luz esmeralda y se lo pegó al pecho: con un destello verde, una barrera con la forma espinosa de un erizo de mar emergió adhiriéndose a su cuerpo. Se sentó de inmediato en posición de loto y extrajo un talismán que destellaba con vivas emanaciones bermejas, en cuya superficie lucía dibujada la silueta de una vara corta. Dos discípulos del Valle del Rey de la Medicina volaron hacia su posición por iniciativa propia, disponiéndose a sus costados para resguardarlo. "¡Un talismán tesoro! ¡No dejen que active ese talismán tesoro! ¡Deténganlo a toda costa!", ordenó a voz en cuello el joven del modao de la Secta de los Cien Espíritus, comprendiendo al instante el peligro inminente. Apenas sonó la orden, los cultivadores de Wei concentraron de golpe todos sus ataques hacia el joven de túnica roja; por su parte, los cultivadores de Song se replegaron a marchas forzadas en torno a él para cerrar filas y protegerlo. Si aquel joven lograba desatar el poder del talismán tesoro, esta batalla quedaría zanjada en un abrir y cerrar de ojos. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 181

Estás leyendo el capítulo 181 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.