Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 172 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Siete meses transcurrieron en un abrir y cerrar de ojos.
En la Montaña del Loto Verde, dentro de cierta cámara secreta.
Wang Changsheng permanecía sentado en posición de loto sobre un cojín de meditación. Frente a él reposaba una calabaza azul, mientras una tenue capa de luz azulina envolvía la superficie de su cuerpo.
Al cabo de unos instantes, el halo azulino sobre su figura se disipó con suavidad. Abrió los ojos, dejando entrever un destello de inocultable satisfacción en su mirada.
Se puso de pie y su silueta se desdibujó de golpe, dividiéndose en siete figuras idénticas: siete Wang Changsheng de porte y aura indistinguibles.
Recogió sus sellos manuales y las seis siluetas ilusorias se disgregaron en una miríada de motas de luz azul antes de desvanecerse en el aire.
"Por fin he alcanzado el cuarto nivel de Establecimiento de la Fundación", murmuró Wang Changsheng para sí, con el rostro iluminado por la alegría.
Medio año atrás, Wang Ruyan había enviado a un emisario para hacerle llegar cincuenta jin de Agua Espiritual Xuan Yin; apoyándose en este recurso, había logrado franquear el umbral del cuarto nivel de Establecimiento de la Fundación sin tropiezos.
Aparte de su avance en el cultivo, Wang Changsheng había forjado un artefacto mágico de grado medio: el Arco del Tigre Verde, manufacturado con tendones de Tigre del Viento Verde de Rango 2 y cañas de Bambú de las Nubes Verdes de doscientos años de maduración. Junto al arco había elaborado más de una decena de flechas, tres de las cuales constituían artefactos mágicos de grado inferior.
De pronto, una serie de chillidos agudos brotó desde la bolsa de bestias espirituales que llevaba ceñida a la cintura. Dio una suave palmada al receptáculo y la Rata de Ojos Dobles asomó la cabeza antes de deslizarse hacia afuera.
Años atrás, durante su viaje al Valle del Dragón Blanco, había intercambiado dos marionetas de Rango 2 por el núcleo demoníaco de una rata monstruosa de Rango 2 de grado inferior; tras engullirlo, la criatura había permanecido sumida en un profundo letargo, y recién en ese momento acababa de despertar.
A juzgar por las emanaciones espirituales que despedía su cuerpo, había alcanzado indiscutiblemente el Rango 2 de grado inferior.
Al constatar que su compañera había irrumpido en el Rango 2, Wang Changsheng se llenó de regocijo: con su prodigioso olfato agudizado, sin duda estaría en condiciones de rastrear hierbas espirituales de mucha mayor antigüedad. No obstante, la rata lucía bastante más gorda que antes, redonda como una pequeña esfera, haciéndolo dudar de si semejante volumen entorpecería su agilidad en los desplazamientos.
Wang Changsheng le dio de comer dos frutos espirituales y la devolvió a la bolsa de bestias espirituales.
Caminó hacia un rincón de la estancia, donde varios cientos de Hormigas Devoradoras de Oro trepaban sobre un montón de figuras de madera descartadas.
Todos los materiales inutilizados durante sus prácticas de forja eran entregados como alimento a las Hormigas Devoradoras de Oro. Estas criaturas no hacían ascos a nada; tras ingerir una colosal cantidad de mermas metálicas y minerales, la hormiga reina ya había alcanzado el Rango 1 de grado superior, exhibiendo un cuerpo abultado y rechoncho de cerca de un chi de longitud.
El apetito de la colonia era insaciable: más de quinientas hormigas devoraban mensualmente cientos de jin de desechos de forja. Por fortuna, las principales fuentes de ingresos del Clan Wang residían en la forja de artefactos y la manufactura de autómatas, procesos en los cuales se generaban abundantes desperdicios que servían puntualmente para sustentarlas.
Solo al alcanzar el Rango 2 las Hormigas Devoradoras de Oro se volverían verdaderamente invulnerables a filos y armas.
Wang Changsheng abandonó la cámara secreta y se dirigió a la Sala de Práctica del Dharma, el recinto consagrado al adiestramiento en artes mágicas para los miembros del clan.
Antes de cruzar el umbral, el estruendo de incesantes detonaciones retumbó contra sus oídos.
En la espaciosa plaza de losas azules se alzaban más de diez estelas de piedra negra, frente a las cuales decenas de parientes practicaban sus hechizos: Bolas de Fuego, Conos de Hielo, Flechas de Tierra y Cuchillas de Viento.
Destellos multicolores y ráfagas estruendosas colmaban el ambiente sin tregua.
Varios ancianos de la generación 'Yao' manipulaban bestias marioneta en combates simulados: los autómatas mordían con sus fauces, desgarraban con sus garras o aporreaban con puños de hierro.
Aquellos eran los miembros de la familia designados para marchar al frente de batalla; varios veteranos de la generación 'Yao' se contaban entre sus filas, siendo Wang Yaohuan el de mayor antigüedad y jerarquía presente.
Si las cuatro sectas del Gran Song promulgaban un decreto de reclutamiento forzoso, sería Wang Changsheng quien los guiaría al campo de batalla.
"Changsheng, ¿cómo es que has venido? ¿Acaso ha estallado la guerra?", preguntó Wang Yaohuan con visible inquietud.
Wang Changsheng negó con la cabeza e indagó con afecto: "No, solo venía a ver cómo marchaban las cosas. Duodécimo tío abuelo, ¿cómo va el adiestramiento de los nuestros?".
Wang Yaohuan dejó escapar un suspiro de alivio y respondió: "Practicar a diario contra blancos estáticos resulta bastante tedioso; un blanco inerte siempre será un blanco inerte. Si pudiéramos tener combates reales, sería mucho mejor".
"Precisamente hoy pensaba llevar a un grupo de los parientes más destacados a cazar bestias monstruosas; solo el combate real permite elevar el nivel de combate y afinar la coordinación mutua".
"¿A cuántos vas a necesitar?".
"Con quince será suficiente. Duodécimo tío abuelo, escoja usted a quince miembros para que partan conmigo mañana".
"De acuerdo, no hay problema".
Wang Yaohuan le explicó con minucioso detalle los aspectos del adiestramiento: los ejercicios se dividían en tres modalidades que abarcaban la coordinación con artefactos espirituales, la sincronización de hechizos y las tácticas combinadas con bestias marioneta.
Wang Changsheng señaló un par de deficiencias para que las corrigieran; elogió con calidez a aquellos que habían demostrado buen desempeño y dedicó palabras de aliento a los que aún mostraban dificultades.
Poco más de un shichen después, escoltado por Wang Yaohuan, abandonó la Sala de Práctica del Dharma.
······
En el País de Wei, dentro del Palacio del Santo Amarillo.
En el gran salón de deliberaciones, seis cultivadores en Formación del Núcleo se encontraban debatiendo con gravedad.
Entre ellos destacaba un hombre obeso cuyo rostro despedía un brillo aceitoso: los pliegues de grasa en su cintura se apilaban unos sobre otros, sus mejillas regordetas reducían sus ojos a dos delgadas rendijas y su cuello había desaparecido por completo, semejando una gigantesca bola de carne humana.
Aquel individuo no era otro que Guang Dongren, el maestro de la Secta de los Cien Espíritus, situado en el quinto nivel de Formación del Núcleo.
"Compañero Li, habiéndonos convocado hasta aquí, ¿acaso significa que la guerra está por dar inicio?".
Li Haifeng asintió y declaró con una sonrisa: "Así es. Desde el País de Tang han llegado informes: Song y Tang han unido fuerzas y planean invadir conjuntamente nuestro País de Wei el día del magno aniversario del líder de la Secta del Buitre Espiritual. ¡Humph! Las cuatro sectas de Song hicieron bien sus cálculos; por fortuna, nosotros sellamos un pacto con Tang tiempo atrás: nosotros atacaremos Song y ellos invadirán el País de Qi Occidental, sin interferir en los asuntos del otro. De no ser por ese acuerdo previo, las cuatro sectas de Song habrían aprovechado cualquier resquicio para acorralarnos".
Feng Yue sonrió levemente y comentó: "Nuestro País de Wei ha combatido contra Tang en innumerables ocasiones, siendo viejos enemigos jurados; ¿cómo iban a imaginar las cuatro sectas de Song que Tang cooperaría con nosotros? Con todo, ¿no cabría la posibilidad de que Tang intente alguna treta? ¿Y si filtraron la noticia a propósito para tendernos una trampa y hacernos caer en ella?".
"Es poco probable. Tang lleva mucho tiempo codiciando el País de Qi Occidental, y solo por nuestras intervenciones pasadas no lograron devorarlo. Por descontado, para prevenir cualquier traición por parte de Tang, la hermana menor Zhao ya ha partido hacia Qi Occidental; si Tang llega a jugar sucio, uniremos fuerzas con Qi Occidental para atacarlos en pinza por el frente y la retaguardia. En cuanto a las cuatro sectas de Song, podríamos cederles una porción de territorio o, en el peor de los casos, sumar al País de Shu a la contienda. Sea como fuere, debemos mantener una parte de nuestras fuerzas en reserva para vigilar a Tang".
"El plan es brillante; no en vano hemos tejido esta red durante tantos años. Song y Tang pretendían invadir nuestro País de Wei el día del aniversario del líder del Buitre Espiritual; ¿qué les parece si tomamos la iniciativa y atacamos con un mes de antelación? Quien da el primer golpe asegura la ventaja; si tropezamos con una emboscada, nos aliaremos de inmediato con Shu y Qi Occidental para hacer frente común".
"Excelente, así lo haremos. Sin embargo, movilizar a los discípulos a gran escala podría alertar a Song; tengo la intención de convocar una asamblea masiva de reclutamiento para enmascarar los movimientos de tropas bajo ese pretexto".
Feng Yue y los otros tres mostraron su conformidad con la propuesta.
Li Haifeng volvió la mirada hacia Guang Dongren y preguntó con tono afable: "Compañero Guang, ¿qué le parece a usted?".
Guang Dongren soltó un sonoro bostezo y respondió con desapego: "Este anciano no tiene inconveniente. Eso sí, tal como acordamos de antemano: una vez conquistado el País de Song, tanto la Prefectura de Yun como la de Ning pertenecerán a nuestra Secta de los Cien Espíritus, sin que nadie ose ponerles las manos encima".
Aunque sus palabras sonaban apacibles, cargaban una firmeza que no admitía réplica.
"Descuide, compañero Guang; lo acordado se mantendrá. Sin embargo, una vez iniciadas las hostilidades, el compañero Guang también tendrá que poner de su parte. El Gran Song cuenta con nueve prefecturas y su Secta de los Cien Espíritus se adjudicará dos de ellas; aunque ambas regiones no destaquen por la abundancia de sus recursos, abarcan una extensión territorial formidable, de modo que le corresponderá asumir un papel destacado en el esfuerzo bélico, ¿no cree?".
"Descuide el compañero Li; este anciano liderará la vanguardia y se asegurará de abrir la contienda con el pie derecho".
Guang Dongren desbordaba de absoluta confianza.
"¡Ja, ja, ja! Que el compañero Guang comande la vanguardia es la mejor noticia posible. Pasemos ahora a deliberar los detalles operativos: cuántas tropas aportará cada facción y cuántos recursos pondrá sobre la mesa cada secta".
Los seis cultivadores prolongaron sus discusiones durante una jornada entera antes de dar por concluida la asamblea.
\-----
• Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian)
• Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian
• Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番)
• Traducción del chino al español: Inmensurable
Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.

Continúa leyendo
El Pico del Loto Verde (Novela)
Capítulo 173
El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 172
Estás leyendo el capítulo 172 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.