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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 146 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
La primavera dio paso al otoño y tres años transcurrieron en un abrir y cerrar de ojos. En cierta cámara secreta, Wang Changsheng permanecía sentado en posición de loto sobre un cojín verde de meditación. A su alrededor yacían esparcidos diversos materiales de forja, junto con varios muñecos de madera defectuosos. Frente a él reposaba una figura de tigre de madera tallada con asombroso realismo, cuya superficie se hallaba cubierta de inscripciones rúnicas que destellaban con un halo espiritual. Wang Changsheng extrajo una calabaza negra y la sacudió con suavidad; la tapa salió despedida por sí sola y una esfera de luz verdosa emergió de su interior, hundiéndose lentamente en las fauces del tigre de madera. El tigre mecánico pareció cobrar vida en ese instante: flexionó sus cuatro extremidades y echó a correr en dirección a Wang Changsheng. Wang Changsheng exhaló una bocanada de aire y una sonrisa de satisfacción iluminó su rostro. Aquel tigre autómata era una bestia marioneta de Rango 2 de grado medio. Le había tomado ocho meses enteros forjarla, habiendo fracasado cinco veces antes de lograr perfeccionarla con éxito. Gracias a los prodigiosos efectos del Qi Maligno Genuino Kuiyuan, la constitución física de Wang Changsheng había mejorado de forma paulatina: la afinidad de su raíz espiritual de agua se incrementó de sesenta a sesenta y dos puntos, mientras que la afinidad de su raíz de metal disminuyó en dos puntos. Aunque se trataba de un aumento de apenas dos puntos, con el auxilio del Agua Espiritual Xuan Yin, la velocidad de su cultivo se aceleró notablemente. En el transcurso de tres años, logró avanzar con éxito al tercer nivel de Establecimiento de la Fundación. Durante la expedición al Abismo Espectral había canjeado dos frascos de Píldoras Nutridoras del Espíritu; tras ingerirlas en su totalidad, su sentido divino se había fortalecido de manera sustancial. En el presente era capaz de maniobrar siete bestias marioneta al mismo tiempo, lo que incrementaba su poderío en combate de forma colosal. Su tasa de éxito al forjar artefactos mágicos de grado inferior había aumentado considerablemente; sin embargo, con su destreza actual en la forja, elaborar artefactos de grado superior todavía entrañaba cierta dificultad, motivo por el cual el mineral de escamas verdes permanecía guardado en su bolsa de almacenamiento sin haber sido tocado. Wang Changsheng guardó la marioneta de tigre y caminó hacia un rincón de la cámara secreta. En aquella esquina se apilaban varios muñecos de madera malogrados, sobre los cuales trepaban y se afanaban numerosas hormigas doradas. Aquellas hormigas doradas eran insectos espirituales conocidos como Hormigas Devoradoras de Oro, las cuales Wang Changsheng había adquirido durante la Conferencia del Dharma de Yutian. Estas criaturas gustaban de alimentarse de los cinco metales. La mayoría de las marionetas comercializadas por el Clan Wang se tallaban a partir de maderas espirituales; cuando una pieza fallaba en el proceso de refinamiento, no podía volver a emplearse para la forja, quedando reducida a un montón de leña inservible. Wang Changsheng destinaba todos aquellos despojos defectuosos para alimentar a las Hormigas Devoradoras de Oro. Las dos hormigas originales formaban una pareja de macho y hembra. Aparte de los restos de forja, Wang Changsheng también les suministraba grano espiritual de Rango 1; las criaturas jamás rechazaban el sustento y devoraban todo lo que caía a su paso. La reina ya había alcanzado el Rango 1 de grado medio, y la colonia contaba ahora con más de un centenar de obreras en el Rango 1 de grado inferior. Wang Changsheng extrajo un puñado de arroz espiritual verdoso y lo esparció sobre las maderas. Al instante, una legión de Hormigas Devoradoras de Oro brotó de los huecos de la madera para transportar los granos espirituales de regreso a su nido. Varios chillidos agudos resonaron desde la bolsa de bestias espirituales que pendía de la cintura de Wang Changsheng, sacudiéndose con insistencia. Wang Changsheng rio entre dientes y dio una suave palmada sobre la bolsa; la cabecita de la Rata de Ojos Dobles asomó de inmediato, olfateando el aire con su pequeña nariz. Salió por completo del saquillo y trepó con soltura hasta posarse sobre el hombro del joven. La Rata de Ojos Dobles ya se encontraba en el Rango 1 de grado superior; su cuerpo lucía rollizo y redondeado, con mejillas abultadas y orejas prominentes. Wang Changsheng sacó un fruto verdoso del tamaño de un huevo de gallina y se lo ofreció; tras devorarlo vorazmente, la criatura se escabulló de regreso al interior de la bolsa. Wang Changsheng recogió sus cosas y salió de la cámara secreta. Poco después, apareció en un patio apacible y apartado, el lugar donde Wang Mingmei y Wang Mingzhong se dedicaban a refinar bestias mecánicas. Gracias a una intensa práctica y a las minuciosas instrucciones de Wang Changsheng, Wang Mingmei ya era capaz de forjar marionetas de Rango 1 de grado superior con una probabilidad de acierto del setenta por ciento. Wang Mingzhong también lograba fabricar piezas de Rango 1 de grado superior, aunque su tasa de éxito era más modesta, por lo que se encargaba primordialmente de las unidades de Rango 1 de grado medio. Bajo el constante aliento de Wang Changsheng, Wang Changbin había recuperado la confianza; tras repetidos ensayos, su porcentaje de éxito en la forja de marionetas de Rango 1 de grado inferior alcanzaba ya el sesenta por ciento. Aparte de ellos tres, el clan seleccionó a varios miembros más para instruirlos en el oficio; tras sucesivos filtros y pruebas, Wang Changhao y Wang Changping destacaron sobre el resto, pasando a desempeñarse como aprendices de Wang Changbin, de suerte que dominar la forja de autómatas era solo cuestión de tiempo. Wang Changsheng examinó el proceso de fabricación que llevaban a cabo y les brindó valiosas observaciones; en particular con Wang Changhao y Wang Changping, desglosó cada detalle con paciencia y les mostró las técnicas con sus propias manos. Dos shichen más tarde, Wang Changsheng se encaminó hacia un amplio patio. En su interior se alzaban tres sencillas cabañas de piedra. De súbito, un estruendo ensordecedor brotó desde una de las habitaciones. Con un chirrido seco, la puerta se abrió de par en par y Li Qiwen salió al exterior, cubierto de hollín de pies a cabeza y con el rostro colmado de frustración. Wang Changsheng le dedicó una leve sonrisa y preguntó: "Cuñado, ¿te encuentras bien?". A raíz del atentado que sufrieron tiempo atrás, el aprecio de Wang Changyu hacia Li Qiwen se multiplicó, tornando sus encuentros cada vez más frecuentes. Wang Mingyuan investigó a fondo los antecedentes de Li Qiwen y, tras cerciorarse de que no albergaba sombras, despachó a un emisario para consultar si estaba dispuesto a ingresar al clan como yerno adoptivo. En un principio, Li Qiwen se opuso con vehemencia, argumentando que debía preservar el linaje de sus ancestros y negándose a ser un esposo subordinado. Tras repetidas súplicas y persuasiones de Wang Changyu, Li Qiwen consintió finalmente en desposarse con ella bajo esa modalidad; no obstante, impuso una estricta condición: el primogénito de Wang Changyu, fuera varón o mujer, debía llevar obligatoriamente el apellido Li. Li Qiwen poseía un temperamento terco en extremo, y por causa de aquel dilema estuvo a punto de romper para siempre con Wang Changyu. Wang Mingyuan no deseaba ceder en ese punto, pero Wang Yaozong intervino para dar su aprobación: mientras la criatura se criara desde pequeña en el seno del Clan Wang, portar el apellido Li no entrañaba mayor inconveniente. La maestría de Li Qiwen en el arte de los talismanes superaba la de Wang Changyu, permitiendo subsanar las carencias del Clan Wang en esa disciplina; su estirpe era intachable y su carácter, honesto y trabajador, razones de peso por las cuales Wang Yaozong aceptó sus exigencias. Aunque las aptitudes de cultivo de Li Qiwen eran modestas, sus antepasados provenían de la Secta de la Nube Púrpura y él mismo sentía una auténtica devoción por el trazado de talismanes; fue precisamente a través de dicha afinidad que conoció a Wang Changyu. Antaño carecía de piedras espirituales suficientes para costearse papel de talismán para ejercitarse; sin embargo, tras incorporarse a la familia, el Clan Wang le proveyó abundantes insumos para que practicara sin restricciones. Su progreso fue meteórico, logrando una tasa de éxito superior al cincuenta por ciento en la manufactura de talismanes de Rango 1 de grado superior. En la actualidad el Clan Wang contaba con cuatro maestros de talismanes, siendo Li Qiwen el más diestro de todos, capaz de trazar varias unidades de Rango 1 de grado superior cada mes. El primer retoño de Wang Changyu fue una niña a la que llamaron Li Yuehua. Li Qiwen sentía devoción por su hija, y Wang Changyu ya se encontraba encinta de su segundo vástago. Viendo que el Clan Wang honraba su palabra, Li Qiwen entregó a Wang Mingyuan el tratado sobre el arte de los talismanes legado por sus ancestros y comenzó a instruir con esmero a los jóvenes del clan en el trazado de pliegos mágicos. Li Qiwen era un hombre recto y cabal, aunque de convicciones inflexibles: cuando tomaba una determinación, jamás daba su brazo a torcer. Li Qiwen sacudió la cabeza y respondió: "No ha sido nada. Noveno hermano, ¿vienes a buscar a mi esposa Yu? Acaba de marcharse del taller de talismanes. Precisamente iba a regresar a casa a almorzar; ven conmigo y comamos algo juntos". "No te preocupes, cuñado. Solo pasaba a dar una mirada; todavía tengo otros deberes que atender, ¡lo dejaremos para la próxima!". "¡Está bien, haz a tu gusto! Por cierto, acuérdate de pedirle al tercer tío que nos envíe un nuevo lote de sangre para talismanes. Me marcho a comer". Entre los cuatro artífices de talismanes de la familia, además de Wang Yaozhen, Wang Changyu y Li Qiwen, figuraba también Wang Minghao. Wang Changsheng entró en la cabaña de piedra donde Li Qiwen había estado trabajando y descubrió el suelo colmado de hoyos y quemaduras, con diversos ingredientes de forja dispersos sobre la mesa. Según había oído de labios de Wang Mingyuan, Li Qiwen se hallaba consagrado recientemente al desarrollo de cierto talismán especial, aunque se ignoraba si lograría forjarlo con éxito. El propio Wang Mingyuan desconocía la naturaleza exacta de dicho talismán secreto; no obstante, cada vez que Li Qiwen solicitaba materiales, Wang Mingyuan se los asignaba puntualmente sin poner reparo alguno. \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 146 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.