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Leer El Pico del Loto Verde (Novela) Capítulo 124 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
(Nota: El capítulo 123 no existe) "Sin duda alguna esto es obra del Clan Lin. La base de cultivo del segundo tío es superior a la tuya; él era el candidato idóneo para liderar el grupo. Además de exigir un cultivador en Establecimiento de la Fundación, reclaman a diez miembros en el quinto nivel de Refinación de Qi o superior. ¡Qué jugada tan despiadada la del Clan Lin!" Wang Mingzhi pronunció estas palabras con el semblante ensombrecido por la cólera. Wang Changsheng frunció el ceño e inquirió: "¿Y los demás clanes de cultivo? ¿Cuántos integrantes han tenido que enviar?". "Exactamente lo mismo. A los clanes que cuentan con cultivadores en Establecimiento de la Fundación se les exige uno en dicha etapa y diez en Refinación de Qi; a los que carecen de cultivadores en Establecimiento de la Fundación se les exige treinta miembros en Refinación de Qi. Dicen por ahí que en ese lugar crecen tesoros celestiales y hierbas espirituales de gran rareza. ¡Bah! ¿A quién pretenden engañar con semejante patraña? Si de verdad abundaran tantos tesoros celestiales, ¿por qué las cuatro grandes sectas no envían a sus propios discípulos en vez de emitir decretos de reclutamiento forzoso? Salta a la vista que pretenden usarnos a nosotros, los cultivadores que no pertenecemos a las sectas, para limpiarles el terreno de apariciones y espectros. Si al menos demostraran algo de sinceridad, uno podría tolerarlo; pero basta mirar las recompensas: apenas ofrecen cinco miserables Píldoras de Establecimiento de la Fundación. No tienen la menor vergüenza". Wang Changfeng soltó una risa fría, incapaz de ocultar en sus palabras el profundo desprecio y la indignación que sentía hacia las cuatro grandes sectas. Wang Mingyuan esbozó una sonrisa cargada de amargura y se dirigió a Wang Changsheng: "El segundo tío intentó excusarte alegando que habías salido de viaje a tierras lejanas, pero el discípulo de la Secta de la Nube Púrpura soltó una amenaza directa: advirtió que, si tú no encabezabas la expedición en persona, nuestro Clan Wang sería declarado en desacato flagrante ante el decreto de las cuatro grandes sectas, ateniéndonos a las consecuencias". "A veces una aparente desdicha se torna en bendición. Si los discípulos de la Secta de la Nube Púrpura han llegado a tales extremos, no queda más remedio que hacer este viaje. Puedo maniobrar simultáneamente cinco marionetas bestia de Rango 2 y un artefacto mágico; mientras actúe con prudencia, no debería ocurrirme nada malo. En cuanto a los diez miembros del clan que me acompañarán, que cada uno lleve consigo una marioneta de Rango 1 de grado superior; de ese modo tendrán mayores probabilidades de sobrevivir". Wang Changsheng habló con aplomo pausado. Ahora que la Secta de la Nube Púrpura había planteado las cosas en esos términos, desobedecer estaba fuera de discusión. Fuese una arbitrariedad de aquel emisario o una venganza mezquina urdida por el Clan Lin, el joven no sentía la menor simpatía hacia la Secta de la Nube Púrpura. "Nos ordenaron marchar dentro de dos meses hacia el río del Dragón Blanco, en la Comandancia de Jiang. Al parecer, allí se encuentra una de las entradas". "Dos meses... Echando cuentas del trayecto, va siendo hora de ponernos en marcha. Padre, primer tío, ¿ya han seleccionado a los diez integrantes en el quinto nivel de Refinación de Qi?". Wang Mingyuan asintió con una expresión sumamente solemne: "Ya están elegidos. El emisario de la Secta de la Nube Púrpura exigió explícitamente que seleccionáramos a jóvenes en la plenitud de sus fuerzas, así que designé al sexto hermano y a otros tantos. Changsheng, deben priorizar la seguridad por encima de todo. Esto no es una simple cacería de bestias demoníacas: si pueden cumplir con lo mínimo y esquivar el peligro, háganlo; procuren traer a todos los nuestros de vuelta con vida". "Entendido, padre. Sé exactamente cómo actuar". Wang Changsheng fue a despedirse de Liu Qing'er y de Wang Changyue. Su madre ignoraba por completo la orden de reclutamiento forzoso, creyendo simplemente que su hijo partía a resolver ciertos asuntos del clan. "Changyue, es muy probable que tu hermano tarde bastante tiempo en regresar. Mientras no esté en casa, debes portarte bien y obedecer en todo, ¿de acuerdo?". Wang Changsheng le pellizcó con ternura las mejillas mientras le daba aquellas instrucciones. "Ya lo sé, hermano. Pero ¿cuántas veces tengo que decirte que no me pellizques la cara?", se quejó la pequeña, frotándose los mofletes con enfado infantil. Wang Changsheng sonrió con dulzura, extrajo dos frascos de porcelana verde y se los entregó: "Aquí dentro hay miel espiritual de Rango 2. No te la comas toda de golpe; cuando vuelva la próxima vez, te traeré más cosas ricas". Wang Changyue abrió una amplia sonrisa, tomó ambos recipientes entre sus manos y exclamó contenta: "¡Trato hecho! Pero regresa pronto, ¿sí?". Un cuarto de hora después, Wang Changsheng liberó la marioneta de águila azul. Bajo la mirada cargada de nostalgia y preocupación de Wang Mingyuan y los demás, el artefacto se elevó transportando a Wang Mingzhan y al resto del grupo hacia la inmensidad del cielo, perdiéndose en el horizonte al cabo de unos instantes. ······ El territorio de la Comandancia de Jiang estaba surcado por innumerables corrientes fluviales, y la fuente del río del Dragón Blanco —el cauce más caudaloso de todo el País de Song— nacía precisamente en sus tierras. El origen de este río se situaba en la aldea del Dragón Blanco, un modesto caserío donde residían poco más de cien familias de campesinos. Salvo por los pescadores locales, casi ningún extraño pisaba jamás aquel paraje apartado. No obstante, a lo largo de los dos últimos meses, incesantes destellos de luces de escape habían surcado el firmamento sobre la aldea; una visión que sus humildes pobladores ya nunca más tendrían ocasión de presenciar. Y es que todos ellos habían sido masacrados por los espíritus malignos, sin que quedara un solo sobreviviente. En el exterior de unas precarias chozas de barro se congregaban varios cientos de cultivadores. Los había ancianos y jóvenes, hallándose la inmensa mayoría en la etapa de Refinación de Qi. Una enorme águila de tonalidad azul surcó las alturas de la aldea del Dragón Blanco y, tras trazar un círculo en espiral en el aire, descendió con suavidad sobre el terreno. En el lomo del artefacto alado viajaban once cultivadores: se trataba de Wang Changsheng y su destacamento. El joven guardó la marioneta en su bolsa de almacenamiento y guio a Wang Mingzhan y a los suyos hacia el interior de la aldea. A lo largo del camino divisó a multitud de cultivadores congregados, aunque no reconoció a ninguno. Algo llamó de inmediato su atención: entre aquella muchedumbre se mezclaban tanto ancianos como jóvenes, lejos de estar compuesta exclusivamente por hombres en plenitud física. "Maldita sea la Secta de la Nube Púrpura", maldijo Wang Changsheng para sus adentros. Que aquel emisario hubiera exigido miembros jóvenes y vigorosos para el Clan Wang no era ninguna casualidad; forzosamente había una mano negra moviendo los hilos desde las sombras, y casi con certeza se trataba del Clan Lin de la Cresta de las Hojas Rojas. De pronto, Wang Changsheng distinguió la figura familiar de Zhao Yutang entre la multitud y se aproximó a él con presteza. "Tío abuelo, ¿cómo le ha ido últimamente?". Zhao Yutang asintió con la cabeza y preguntó con evidente extrañeza: "Changsheng, ¿cómo es que has traído contigo a tantos jóvenes en su plenitud?". "Los ancianos del clan tienen problemas de movilidad, así que preferimos no hacerlos venir", replicó Wang Changsheng con cierta vaguedad. Luego, tras echar un vistazo a los cultivadores de los alrededores, inquirió con curiosidad: "Tío abuelo, ¿a quién estamos esperando? ¿Cuál es exactamente el lugar al que nos dirigimos?". Zhao Yutang negó con la cabeza con resignación: "Tampoco lo sé. Simplemente recibí el decreto de reclutamiento de manos de los discípulos de la Secta de la Nube Púrpura y partí a toda prisa trayendo conmigo a diez miembros de mi clan en la etapa de Refinación de Qi". En ese preciso instante, una agitación repentina recorrió a la multitud. Un rayo de luz azul descendió desde las nubes y aterrizó justo en el corazón del gentío, revelando la silueta de un taoísta de gran estatura ataviado con túnicas azules. Sus ojos, semejantes a los de un tigre, imponían un respeto reverencial sin necesidad de mostrar ira, mientras sostenía un batidor de cerdas azules en la mano izquierda. A juzgar por la sobrecogedora presión espiritual que emanaba de su figura, se trataba inequívocamente de un cultivador en la etapa de Formación del Núcleo. "¡Tío marcial Li, por fin ha llegado!", exclamó un joven de túnica verde y rostro cuadrado, acercándose a toda prisa para hacer una reverencia respetuosa ante el recién llegado. El sacerdote taoísta hizo un gesto de desdén con la mano y ordenó con frialdad: "Este anciano ya está al tanto de los pormenores de la situación. Pasen lista de inmediato; nos prepararemos para entrar al Abismo Espectral". El joven vaciló un instante antes de consultar con suma cautela: "Tío marcial Li, todavía faltan algunos cultivadores por llegar. ¿Acaso no deberíamos aguardar un poco por ellos?". "No hace falta. A todos los que se hayan presentado dentro del plazo establecido, repárteles las Píldoras del Sol Ardiente y los Colgantes de Jade de Fuego Abrasador. Los que hayan llegado tarde no recibirán absolutamente nada. Y en cuanto a aquellos clanes que hayan osado desobedecer la orden marcial, ¡serán exterminados hasta el último linaje! Procedan con el recuento de inmediato". Al pronunciar las últimas palabras, una sombra cargada de aura asesina cruzó por el rostro del sacerdote taoísta. Al escuchar semejante sentencia, un murmullo de zozobra sacudió a los cultivadores presentes. Wang Changsheng, por su parte, sintió un profundo alivio de haber llegado a tiempo. No obstante, el nombre de aquel "Abismo Espectral" pronunciado por el experto le infundía un recelo inmenso; a juzgar por la denominación, aquel sitio debía de estar infestado de apariciones y espíritus malignos. "A la orden, tío marcial Li". Al joven de túnica verde le tomó más de medio shichen concluir el recuento, dejando debidamente asentados en los registros los nombres, orígenes y reinos de cultivo de todos los presentes. "Este anciano responde al nombre de Li Yang, y seré el encargado de dirigir la expedición para erradicar las fuerzas del Abismo Espectral. Dicho abismo es, en realidad, un reino secreto. Según las investigaciones, se trata de un territorio que cierta secta del camino fantasmal de la antigüedad empleaba para templar a sus discípulos; los espectros que allí habitan son innumerables, e incluso rondan Reyes Espectrales entre sus sombras. Lo que deben hacer es seguir a este anciano y barrer con todas esas criaturas. A cada uno se le entregarán tres Píldoras del Sol Ardiente y un Colgante de Jade de Fuego Abrasador; los cultivadores en Establecimiento de la Fundación recibirán un frasco adicional de píldoras. El Qi Yin en el Abismo Espectral es sumamente denso; las píldoras y los colgantes de jade sirven precisamente para disipar esa energía nefasta. Si permanecen demasiado tiempo en ese lugar sin protección, su juicio acabará nublado y terminarán convertidos en monstruos descerebrados entregados a la matanza. E incluso si consiguen conservar la cordura, la marea de espectros acabará por despedazarlos. Cada clan de cultivo tendrá asignada un área específica bajo su responsabilidad. Si alguno pretende eludir su deber escondiéndose en un rincón para dejar pasar el tiempo, es libre de intentarlo; no obstante, el efecto de cada Píldora del Sol Ardiente dura apenas un solo día. Mientras las apariciones no sean erradicadas por completo, nadie saldrá del Abismo Espectral. Una vez que todos hayan cruzado al interior, sellaré personalmente la entrada tras de nosotros: a menos que posean una base de cultivo en la etapa de Formación del Núcleo, ni sueñen con romper mi sello. Este anciano ya ha dicho todo lo que tenía que decir. Si tienen alguna duda, pregúntenla ahora mismo; si no hay objeciones, ¡nos pondremos en marcha de inmediato!". \----- • Novela: El Pico del Loto Verde (青莲之巅 - Qing Lian Zhi Dian) • Título en inglés: Peak of the Green Lotus / Rise of Qinglian • Autor: Xiao Shiyi Mo (萧十一番) • Traducción del chino al español: Inmensurable Si encuentras algún error tipográfico o inconsistencia en los términos, déjamelo saber en los comentarios.
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Estás leyendo el capítulo 124 de El Pico del Loto Verde (Novela), un novela. La historia arranca en una pequeña y humilde montaña espiritual conocida como el Pico del Loto Verde (Qinglian Peak). La trama no sigue a un llanero solitario con un sistema invencible, sino que relata la epopeya… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. El Pico del Loto Verde (Novela) tiene 307 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.