Leer El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) Capítulo 6 online gratis en español
Al ver el portal sentí satisfacción que terminó en decepción, una gran y horrible decepción.
El portal, a diferencia de los "normales" que son grotescos, imponentes, llenos de runas mágicas o grabados antiguos, este portal es pequeño. Está hecho de chatarra y componentes variados del metal y objetos que circulan el maná.
Probablemente haya como mucho 2 metros de alto y ancho. El maná que emana es algo débil, por lo que la mazmorra de detrás no es de alta dificultad.
_"Así que es un portal natural hecho con, ¿chatarra y algo de piedras rúnicas?"_—Era algo inusual y que no recordaba del juego. Probablemente no recuerdo porque nunca usé este portal en el juego.
—¿Seguirás menospreciando la apariencia del portal o vas a entrar?—Decía Jannis, que estaba a nada de entrar, con un tono de molestia.
—Ya voy, ya voy, calma.—Respondí.
Al entrar por el estrecho portal llegamos a un bosque algo común.
Árboles con hojas verdes y tronco color café, césped verde y delicado a la fricción del viento. Es demasiado normal. Probablemente estemos en un bosque cerca de alguna aldea humana, por lo que esta mazmorra es sin duda...
—¡Cuidado con los duendes, Edward!—Alzó la voz Jannis con un tono de falsa preocupación.
De mis lados se abalanzaron dos duendes con pequeñas dagas en sus manos.
Rápidamente tiré mi bolso y di una voltereta hacia atrás, pero al parecer no fui tan rápido al reaccionar. Me alcanzaron a hacer un tajo en mi pierna.
"Son duendes verdes, por suerte, lo más débil. Son pequeños, pero ágiles y astutos. Tienen una velocidad que no es para menospreciar y, sobre todo, con mi físico actual no sé si pueda ganarles." — Trataba de formular respuestas para esta situación, pero no puedo depender de mi modo asalto. Necesito variables y rápido.
—¡Jannis, necesito tu ayuda! ¡No creo que pueda derrotarlos por mi cuenta! — Grité a Jannis, que estaba sentada en una roca comiendo las raciones que ella trajo.
—Esto es tu entrenamiento, Edward. ¿De verdad creías que vinimos aquí a completar la mazmorra? Esto es en realidad la prueba que necesitas para hacerte fuerte y es experiencia en el campo real.—Dijo Jannis con un tono relajado mientras se acomodaba para comer.
"Maldita sea. Lo que me faltaba. Tendré que ingeniármelas de alguna forma."—Comencé a mirar a mi alrededor mientras veía cómo se acercaban.—_“...Uno, dos, tres... ocho, nueve, diez. Son diez duendes que me rodean. Tres al frente, dos atrás y lo demás en los árboles."_
\[Misión de Emergencia: Sobrevive y derrota a tus contrincantes. 0 de 10. Recompensa: 100 puntos\]
_"Bien entonces..."—Coloco una guardia básica.—"...Veamos cuánto he progresado."_—Mi convicción ahora mismo es mi única arma.
Velozmente avancé hacia los duendes al frente, pero de forma imprevista caen flechas de los árboles.
"¡Aargh! Maldita sea, hay arqueros. Es un gran problema."
Sin dudar retrocedí y me giré al escuchar pisadas bruscas atrás mío.
Un duende se abalanzó y estando a centímetros de mí le lancé un puñetazo a su costado, dejándolo fuera de combate.
"Mis puños son fuertes, pero..." — Dirigí mi mirada hacia el duende recién golpeado.—"...No lo suficiente como para matarlos. Con suerte sangró y ni siquiera le rompí algo internamente."—Lo único que conseguía era ver mis—
¡Slash! ¡Slash!
¡Rgh!
Un gruñido quedó atrapado en mi garganta como una enredadera por el acero entrando de forma seca en mi cuerpo.
Sentí dos cortes en mi espalda. Al girarme veía a los duendes ya alejados. Mis sentidos eran torpes y mi cuerpo no podrá aguantar más tajos. Uno en la pierna y dos en la espalda. Si no los trato cuanto antes, probablemente me desmaye por falta de sangre.
_"Tengo que pensar como un personaje de manhwa y hacerlo rápido."_—Comencé a reanalizar toda la situación y me di cuenta de que todos los duendes se reunieron en una misma dirección.
_"Hay 3 arqueros y los demás son duendes con dagas. Primero tengo que deshacerme de los_\-"—Un ataque casi me da en la otra pierna.
_"¡Mierda, estoy muy metido en mis pensamientos...!"_—Comencé a esquivar los ataques combinados entre flechas y duendes que me atacan de forma visceral, lanzando ataques a puntos que me pueden inhabilitar. — "...¡Tengo que!... ¡Deshacerme de esos molestos arqueros! ¡Tengo una idea!"
Con un fuerte salto me alejé a tres metros de ellos para comenzar mi plan.
—Al parecer tengo más cortes de los que ya tenía y estoy perdiendo demasiada sangre.—Murmuré con algo de humor y leve cansancio.
_"Ahora tengo que apurarme. Si no, los cortes que me hicieron en las piernas, brazos, espalda y abdomen comenzarán a fatigar mi rendimiento. Por suerte, con el entrenamiento que hice, tengo una buena resistencia a la fatiga a largo plazo."_—Comencé a cargar mi brazo derecho llevando el codo por detrás de la espalda.
Coloqué la palma de mi mano izquierda para empezar a canalizar maná y curvé mi espalda e giré hacia mi puño como si lo estuviese recubriendo con mi cuerpo.
_"Al igual que el núcleo se genera con una canalización y absorción del maná en el aire, esa misma teoría debería aplicar a cualquier otra parte del cuerpo, ¿no?"_—Mi única idea era generar una carga de maná concentrado en mi mano y usarlo como una pistola.
Al reservar todo mi maná y no regenerar mis heridas, debería tener una cantidad decente para poder idear el plan.
Los duendes se percataron de lo que quería hacer. Los arqueros comenzaron a cargar flechas con maná elemental y los duendes con dagas comenzaron a correr.
No quise prestarle atención y me seguí concentrando en mi ataque. Mi puño derecho tenía una finita capa de maná que se movía en su propio eje como si se tratase de un mini tornado en mi puño.
—Bien, malditos, con ustedes bautizaré mi...—Me despojé de mi postura y me coloqué en postura para lanzar un derechazo.—...Prueben mi "Golpe Pistola".
De mi puño se desprendió una ola de viento concentrada hacia la dirección en donde lancé el puñetazo. El impacto golpeó a un arquero rompiéndole la cabeza en el impacto.
—¡Bien, uno menos!—Grité con entusiasmo.
Sin embargo, mi brazo quedó agotado e inflamado, como si una ola de calor lo hubiese abrazado. Estaba hinchado y de un color rojizo mientras salía leve vapor de mi brazo por el golpe pistola. Pero no era excusa para no matar a estos malditos. Solamente debo cargar otros dos más.
Rápidamente volví a la posición del golpe pistola para lanzar otro nuevamente. Pero ahora la desventaja es que tengo que mantener la posición y la concentración mientras evado los ataques de los duendes.
\*\*\*
_"Vaya, no pensé que Edward se las ingeniaría para derrotar a los duendes arqueros. Aunque es una técnica algo arriesgada, con algo de pulido puede ser bastante ingeniosa. Nada mal, hermanito."_—No creí que pudiese superar la prueba, la verdad. Pero este factor fue algo imprevisto por lo que tendré que actuar.
—Bien, no quería actuar, pero no tengo alternativa. Si no lo salvo, morirá a manos de unos simples duendes de rango bajísimo. — Murmuré a medida que me paraba y estiraba mis piernas y brazos.
Saqué mis dagas de mi bolso y rápidamente analicé la situación.
_"Dos duendes arqueros en los árboles, seis atacan a Edward y uno se está regenerando. La mejor opción sería ir a matar a los arqueros que son molestos. Muy bien, hora de la acción."_—Coloqué mis manos de forma cruzada haciendo que la hoja de las dagas mirase hacia abajo formando una equis.
—¡Oye, Edward, presta atención a lo que te mostraré! Probablemente no veas esta habilidad en un largo tiempo, así que mira cómo se ve el esfuerzo y el pulido de una misma técnica de dagas y espada.—Grité...
\*\*\*
_"¿Eh? Jannis está colocando sus manos y dagas de forma rara. Aunque no entiendo la razón de no traer su espada, pero sí sus dagas."_—Pensé incrédulo y atento al siguiente movimiento.
Sin darme cuenta, los ataques dejaron de llegar. Al ver a los duendes, estos miraban con aterro a Jannis. Sus ojos se sacudían sutilmente por la respuesta del miedo. Sus manos temblaban al igual que sus piernas y sus dientes chocaban por el temblor del cuerpo.
—¡Activación de habilidad única!: Rebelión.
_"¿Rebelión? ¡Espera! ¡Lanzar rebelión aquí será peligroso! ¡Debo correr ahora!"_—Sin dudar corrí adentrándome al bosque.
Rebelión era la habilidad única. Pero esta varía según si usa sus dagas o espada. En su espada es una teletransportación que deja un rastro de cortes en casi todas las direcciones. Aunque su desventaja es que la teletransportación es corta. Pero, en las dagas es un cuento totalmente distinto.
Jannis comienza a bajar su centro de gravedad. Coloca su pierna izquierda adelante y la derecha la coloca atrás quedando en una postura de embestida. Pero sus manos en forma de equis se mantenían intactas mientras se cargaba una ola de maná hacia sus dagas.
Las dagas de Jannis comenzaron a manifestar maná elemental. Jannis era experta en la magia elemental de tipo rayo. Mientras sus brazos se cargaban de una potente carga eléctrica haciendo que emanasen pequeños destellos en sus antebrazos, significaba que estaba lista para atacar.
El cuerpo de Jannis se recubrió de este mismo maná elemental haciendo que su cuerpo se fortalezca.
"Ahí viene..."
Y en un parpadeo Jannis desapareció dejando solamente una estela eléctrica. En el viento solo quedó un silencio mortífero y aterrador. Pero al dirigir mi mirada a los arqueros, estos se encontraban asustados mientras su cuerpo temblaba bruscamente. Una sombra estaba detrás de ellos
"Así que las dagas aumentan el rango de la teletransportación y además genera un sigilo absoluto en el aire. Entonces ahora vendría..."—Pensé con impresión mientras volvía a dirigir mi mirada hacia el campo de batalla en donde estaban los duendes.
Y en un instante los duendes, árboles cercanos, rocas y los arqueros comenzaron a dividirse en decenas de cortes quedando solamente en trozos.
—¿Era necesario usar tu habilidad única en esta mazmorra, la cual puedes completar con los ojos cerrados?—Dije molesto.
—Bueno, ¿qué puedo decir? Tenía que mostrar mi superioridad. Pero aún queda la guinda del pastel y es el jefe de esta mazmorra. Esta vez te ayudé porque esa nueva habilidad sirve más para combates 1v1. —Dijo Jannis con su tono soberbio.
_"Odio admitirlo, pero tiene razón. Además, el usar el maná de forma tan brusca me genera dolor en la zona."_—De forma molesta mientras casi rechinaba mis dientes, solo pude mirar con lástima mi brazo que se encontraba dañado e hinchado.
—Y bueno, ¿iremos donde el jefe de la mazmorra o qué?—Dije frustrado.
—No...—Repentinamente el suelo empieza a temblar.—...El vendrá a nosotros.—Dijo Jannis con un tono relajado.
¡THUD!... ¡THUD!
Se oían los fuertes saltos de alguna amenaza que se aproxima.
—Yo que tú, Edward, me movería un poco.—Dijo Jannis que en un instante se deslizó a un lado.
¡THUUUD!
—¡Coff! ¡Coff! ¿Pero qué fue eso?—Respondí ante la inmensa cortina de humo y escombro que apareció repentinamente.
Dentro de la cortina de humo apareció un duende. No, no tenía la apariencia de un duende en lo absoluto.
_"¡NO PUEDE SER!"_—Quedé atónito ante tal presencia.
Era un corrupto. Y no parecía débil a comparación del que apareció en la casa. Este proviene de algún cazador que perdió la cordura.
Su apariencia era horrenda. La armadura se fusionó con su piel erosionada de color morado. Unos ojos perdidos en una sed de sangre y maná. Además, su cantidad de maná es superior a la mía.
_"No tengo más opción..."_—Me coloqué en posición de combate.—"...O es perder la cordura o morir o no poder hacerme más fuerte, y yo vengo aquí a vivir mi maldita vida tranquilo."
Ahora mismo no debo aterrarme. Por más que sepa que no podré ganar o tenga la más mínima chance, debo mantener la calma. Si no, mis niveles de estrés y mi nivel de cordura comenzarán a bajar. Y si llegase a pasar me convertiré en un corrupto como él.
—Bien, pedazo de mierda, veamos qué es lo que—
Un golpe repentino se enterró en mi pecho haciendo que se hundiera todo mi abdomen y me mandara a volar a cientos de metros, chocando con árboles y cayendo en seco en la tierra.
¡CRIC!
—¡AAAAAAARGH!—Grité de forma visceral.
"¡Mal... dita sea... me cuesta...!" —Me llevé las manos al abdomen.—_"¡...Respirar... al parecer... me rompió una costilla!"_—El dolor era agobiante y grotesco. Sentía como si me colocaran fuego en el abdomen y lo colocaran a máxima potencia. Y con mi pérdida de sangre esto es peor.
_"Tengo que usar mi maná para regenerarme, luego mantener la calma e intentar ganarle a este hijo de perra."_—Por más que no vea posibilidades ahora, si me las ingenio, sé que podré ganarle.
Al mirar al corrupto de aproximadamente 2 metros tenía mis dudas. Sin embargo, era salvaje y tonto. Por lo que tenía una ventaja que con los duendes no. Él no tiene un sentido estratégico. Solo quiere mi maná.
_"Entonces mi única opción sería... activar mi principio del maestro del ataque..."_—La idea quedó rondando en mi mente y comencé a dudar...

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El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) Capítulo 6
Estás leyendo el capítulo 6 de El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela), un novela. Edward Vangort, ¿Quién es? Un personaje que ni siquiera aparece en la trama de la misma historia, pero antes de llegar a este mundo era…¿Quién era…? Debido a una amnesia parcial provocada por el sistema dando solo… Este capítulo tiene publicado el 2 de marzo de 2026. El Personaje Terciario Que Desafió Su Trama. (Novela) tiene 47 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.