Leer El Mundo de Dios y el Diablo (Novela) Capítulo 1073 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Al ver a Yue Zhong emerger del mech, el líder suspiró aliviado. Al mismo tiempo, frunció el ceño y le lanzó a Yue Zhong una mirada suspicaz: —¿Humano?
Cada vez que la resistencia humana se enfrentaba a los mechs, era una batalla extenuante. Si el mech al que perseguían resultaba ser demasiado fuerte, sus bajas serían enormes.
El experto humano continuó preguntando: —¿Quién eres? ¿Por qué apareces aquí?
Yue Zhong ya se había preparado para tal contingencia y respondió con naturalidad: “Soy de Lei Huang, uno de los planetas del Universo Estelar Luo. Me llamo Wang Sheng y, para salvar a mi Joven Señor Estelar, aprovechamos el ataque del Halcón Dragón de Nueve Cabezas para infiltrarnos. Logré robar un Mech Lagarto y escapar”.
El líder humano sacó una caja blanca y la apuntó hacia Yue Zhong. La caja emitió una luz verde y, con expresión relajada, dijo: “Eres humano. Ven con nosotros”.
Yue Zhong respondió: “¡Claro!”.
Como aún estaba herido, necesitaba encontrar un lugar donde recuperarse adecuadamente. También necesitaba entrenar para erradicar la voluntad residual del Halcón Dragón de Nueve Cabezas.
Los humanos llevaban mucho tiempo resistiendo a los Mechs y, si bien su capacidad de combate no era excepcional, sus habilidades de evasión y ocultamiento eran realmente asombrosas. Ni siquiera los satélites que cubrían todo el planeta pudieron hacer nada contra ellos.
Si la base humana hubiera sido encontrada con tanta facilidad, habrían sido aniquilados hace mucho.
Dentro de Galastar, el Reino Mech y sus Mechs inteligentes gobernaban. Solo el Halcón Dragón de Nueve Cabezas Tipo 9 era capaz de resistir a todo el reino.
Yue Zhong siguió al grupo a través del desierto, y cuando llegaron a una duna de arena de aspecto común, el líder recuperó una placa de jade. El objeto liberó inmediatamente un rayo de luz que rasgó el suelo y reveló un profundo túnel que parecía extenderse hasta el infinito.
Los soldados entraron rápidamente.
Tras entrar, Yue Zhong evaluó de inmediato el entorno, descubriendo que había muchas esferas mecánicas; por lo demás, nada fuera de lo común.
Al mismo tiempo, unas luces iluminaban el túnel, revelando su contenido.
Había muchos túneles que se ramificaban, y el líder parecía conocerlos a la perfección, eligiendo los más adecuados mientras se abrían paso por el laberinto, adentrándose cada vez más.
Tras atravesar los túneles, después de recorrer casi 40 km, finalmente llegaron a una cueva en la montaña, donde una enorme ciudad subterránea recibió a Yue Zhong.
La ciudad no era particularmente lujosa, sino más bien común, con innumerables casas sencillas. Todos los habitantes portaban algún tipo de arma de fuego. Dentro de la ciudad, sin importar el género o la edad, todos empuñaban un arma, evaluando su entorno con cautela.
Yue Zhong incluso vio a una niña de unos 10 años con un cañón de partículas de tamaño similar al suyo, una visión desconcertante.
El líder condujo entonces a Yue Zhong hacia una tubería de agua sucia, adentrándose en un barrio marginal, antes de decir: “Me llamo Zhao Hao, bienvenido a nuestra base, Wang Sheng. Hasta que pases nuestra prueba, solo puedes quedarte aquí. Una vez que te hayamos aprobado y nos hayamos ganado tu confianza, recibirás un mejor trato”.
Yue Zhong observó a los humanos de tez cetrina y rasgos demacrados, frunciendo ligeramente el ceño. Reflexionó un momento antes de asentir: “¡De acuerdo!”.
—Aquí, tu Mech Lizard será confiscado. En cuanto salgas a la batalla, te lo devolveremos. Esta es la regla —dijo Zhao Hao, sacando un chip inteligente, colocándolo en la cabeza del Mech Lizard y pulsando un botón. Al pulsarlo, imprimió algo en el chip antes de entregárselo a Yue Zhong—. Esta es tu prueba de propiedad y tu identificación. Cuando salgamos a la batalla, podrás recuperar tu Mech Lizard. Yue
Zhong lo tomó en silencio, sin decir mucho. Solo quería recuperar fuerzas tranquilamente. Una vez recuperado por completo, esta pequeña base no podría detenerlo.
El Mech Lizard era solo una Bestia Mecánica Tipo 5; aunque se la confiscaran, no le importaba.
Zhao Hao, al ver la docilidad de Yue Zhong, quedó sumamente satisfecho y le recordó: “Wang Sheng, si quieres formar parte de nosotros y obtener más beneficios, necesitas acumular méritos. Cazar Bestias Mutantes, entrar en las ciudades Mech, robar, traer recursos, matar Mechs... todo esto se puede canjear por puntos. Los puntos son nuestra moneda, y con ellos puedes comprar lo que quieras aquí”.
Yue Zhong pareció recordar algo, pues señaló su Mech Lagarto: “Zhao Hao, esta es una Bestia Mech Tipo 5, ¿te interesa comprarla?”.
Zhao Hao mostró alegría en sus ojos, pero frunció el ceño después: “Sí, pretendo comprar una Bestia Mech. La tuya es realmente buena; en nuestra Ciudad 67, se la considera un equipo de élite. Una Bestia Mech así vale alrededor de un millón de puntos. No tengo tantos, solo 300 000, así que no me la puedo permitir”.
Para el Reino Mecánico, una Bestia Mecánica Tipo 5 era prácticamente carne de cañón; sin embargo, para la resistencia humana, representaba un poderoso equipo. Cada una era extremadamente cara.
Al ver que Zhao Hao no tenía intención de mentirle, Yue Zhong se formó una buena impresión de él y, riendo, dijo: “Ya que no tienes suficiente, te la dejo en 250 000 puntos. Soy nuevo por aquí y aún no conozco bien el lugar ni a la gente; necesitaré que me cuides”.
Para Yue Zhong, esta Bestia Mecánica Tipo 5 no era gran cosa. En su Anillo Universal aún conservaba más de 100 000. Incluso podía regalarla sin remordimientos.
Tras obtener el tesoro, Yue Zhong se sentía más seguro de sus recursos.
Al oír eso, Zhao Hao se iluminó de alegría y soltó una carcajada: “¡Bien! ¡Bien! ¡Wang Sheng, ahora eres mi amigo! ¡Oh, sí! Este lugar es realmente inadecuado para ti. Ven, tengo otra propiedad en el distrito civil, ¡te la puedo prestar!”.
Yue Zhong rió entre dientes: “¡De acuerdo!”.
Dentro de los barrios bajos, las condiciones eran terribles, con muy poca o ninguna seguridad. Si se encontraba con desconocidos irrumpiendo en su casa mientras se recuperaba, podrían matarlo antes de que pudiera reaccionar.
Salieron de nuevo por la tubería sucia, donde el hedor era insoportable, y pronto llegaron al distrito civil.
Allí había muchas casas, pero la densidad de población no era excesiva. También reinaba el orden y las calles estaban limpias.
Zhao Hao llevó a Yue Zhong a una casa de aspecto normal y rió entre dientes: “Este es tu nuevo hogar”.
Yue Zhong evaluó el lugar y notó que tenía unos 60 metros cuadrados, aproximadamente el tamaño de un apartamento común de dos habitaciones en la Tierra.
Zhao Hao le entregó la tarjeta de identificación y rió entre dientes: “Ya transferí 250.000 yenes y te cedí los derechos de este lugar. A partir de hoy, eres un ciudadano de nuestra Ciudad 67”.
Yue Zhong palideció y le devolvió la sonrisa: “Muchas gracias, Zhao Hao. Me gustaría descansar”.
Zhao Hao salió de inmediato: “En ese caso, me iré primero. Descansa bien”.
Tras su partida, Yue Zhong suspiró aliviado y sintió un sudor frío en la espalda.
Aunque había regenerado su forma a la fuerza, cada paso era como una puñalada. Tras perder al Lagarto Mecánico, cada paso era una tortura.
“Bien, este lugar es seguro, puedo concentrarme en recuperarme”.
Se sentó en la cama y, con un movimiento de mano, apareció ante sus manos una botella llena de un tesoro celestial transparente y plateado, que engulló rápidamente.
Al entrar el líquido plateado en su pecho, se transformó en una poderosa energía que nutrió su cuerpo.
Aquel líquido era increíblemente precioso; una sola gota podía ayudar a un guerrero de nivel 4 a alcanzar el nivel 5.
Tras absorber el líquido, Yue Zhong volvió a mover las manos, y apareció un ginseng de dragón de sangre rojo brillante, de 10 000 años de antigüedad, que consumió de inmediato.
Este ginseng de dragón de sangre de 10 000 años también era precioso, pues se había formado a partir de un ginseng de dragón de sangre común que había consumido la sangre y la carne de un guerrero de nivel 9. Si un guerrero común de nivel 7 lo consumiera, tendría la posibilidad de alcanzar el nivel 8. Debido a su increíble valor, solo existía un tallo de este tipo en el tesoro del Reino Mech.
Cuando Yue Zhong la consumió, se produjo una suave explosión al transformarse en energía, la cual comenzó a fluir por su cuerpo, fortaleciéndolo constantemente.
A su voluntad, continuó recuperando toda clase de tesoros para consumir, antes de cerrar los ojos y canalizar la energía para reconstruir su cuerpo.
¡Kacha! ¡Kacha!
Bajo el flujo de la inmensa energía, esta finalmente se condensó en su mar de conocimiento, transformándose en energía dorada que reingresó a su cuerpo y a su sangre. Su sangre comenzó a brillar con un oro puro y reluciente, exudando un poder sagrado y poderoso, que parecía arcaico y capaz de someter a otras razas y especies.

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El Mundo de Dios y el Diablo (Novela) Capítulo 1073
Estás leyendo el capítulo 1073 de El Mundo de Dios y el Diablo (Novela), un novela. En un instante fue el fin del mundo. Los zombis y los monstruos mutados arrasaron a través del mundo, en el cual los seres humanos lucharon por la supervivencia. En estos últimos días de duras luchas, fue muy difícil… Este capítulo tiene publicado el 10 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Mundo de Dios y el Diablo (Novela) tiene 1196 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.