Leer El Legado del Espejo (Novela) Capítulo 257 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La prefectura de Milin tenía un terreno llano y fértil, con una población de 560.000 habitantes. Para una prefectura fundada hace menos de veinte años, esta era una población considerable.
La familia Yu era la mayor y única terrateniente de la prefectura de Milin. La tierra era propiedad privada de sus descendientes mortales, incluyendo a los agricultores arrendatarios y aparceros que la cultivaban. Incluso un simple hijo de la familia Yu, nacido de una concubina, podía poseer vastas extensiones de tierra y tener numerosas esposas y concubinas.
La única zona próspera era Ciudad Milin, situada bajo la cima principal de la Familia Milin Yu. Sin embargo, seguía empapada de sangre, como una bestia devoradora de hombres acechando silenciosamente sobre la superficie de la tierra.
Yu Mugao permanecía sentado en silencio en el lujoso gran salón, en lo más alto, con un grupo de cultivadores debajo, esperando en silencio a que hablara. Sin embargo, Yu Mugao permaneció en silencio, simplemente observándolos.
Yu Xiaogui había ido al Pico Xianyou para asistir a la ceremonia de Xiao Chuting, lo que causó malestar entre las familias orientales. Yu Mugao había sido interrumpido en su cultivo, y al observar a los sumisos hermanos, hijos y sobrinos que se encontraban debajo de él, sintió que la ira casi le estallaba. Sin embargo, tuvo que reprimir su furia con todas sus fuerzas.
La gente común se ve desplazada, incluso obligada a comerse a sus propios hijos para sobrevivir, mientras los descendientes de mi familia se divierten: bebiendo vino, jugando, cantando alegremente y azotando a los arrendatarios. Los carniceros sacan cabezas de perro, con carne humana debajo...
Yu Mugao se levantó lentamente y salió del gran salón. Al contemplar la Prefectura de Milin bajo el cielo nocturno, innumerables pensamientos recurrentes invadieron su mente. Sintió un escalofrío y se preguntó en silencio: "¿Es este un clan inmortal o un dominio de demonios y diablos?".
Una profunda sensación de impotencia lo invadía. Yu Mugao era una figura despiadada y siniestra, pero nunca tuvo el deseo de atormentar al pueblo ni de consentir a su clan. Ahora, tenía que presenciar cómo se desarrollaba esta pesadilla ante sus propios ojos.
Sin embargo, Yu Mugao no era el principal culpable ni el único responsable. La familia Yu ya estaba en esa situación cuando llegó a sus manos. Incluso si quisiera cambiarla un poco, las fuerzas de oposición involucrarían a todo un grupo de intereses, liderados por su padre e incluso por el antepasado de la cueva.
Levantó la cabeza en silencio y miró hacia la cueva más alta. Su mirada penetrante pareció penetrar las paredes de madera y las barreras de piedra, y vio al anciano sentado con las piernas cruzadas.
"El año pasado, la carne humana costaba tres monedas por jin; ahora solo son dos monedas... Abuelo, ¿qué es lo que realmente intentas lograr?"
* * *
En la misteriosa cueva de piedra, gotas de sangre goteaban y se acumulaban en un pequeño recipiente donde Yu Yufeng tenía las manos sumergidas. Las levantó en silencio tras el temple de rutina.
Intentando calmarse y entrar en un estado meditativo, Yu Yufeng se sentía cada vez más agitado, incapaz de alcanzar la tranquilidad. Sus manos rozaban las paredes, raspando una capa de caliza. Sus ojos se enrojecieron y, con furia en la voz, murmuró amenazante: “Xiao Chuting... ¡¿cómo es posible?! ¡¿Cómo es posible que ya hayas alcanzado el Reino de la Mansión Púrpura?!”.
Pertenecía a la misma era que Xiao Chuting y había combatido con él en numerosas ocasiones, con victorias y derrotas para ambos bandos. En cuanto a cultivo, incluso lo había superado. Sin embargo, a pesar de años de práctica dedicada, Xiao Chuting ya lo había superado.
Yu Yufeng se examinó las palmas con atención; cada una aún tenía una leve cicatriz de espada. Esta constatación solo aumentó su agitación, haciéndole llorar mientras murmuraba: "¡Bien... bien! ¡Eres un genio! ¡Qué arrogante...! ¡Cortando el camino de cultivación de alguien con una sola espada! ¿Por qué... por qué...?"
Tras un ataque de gritos descontrolados y haber desahogado sus emociones, Yu Yufeng finalmente se sentó de nuevo con las piernas cruzadas. Sorprendentemente, el arrebato le había despejado la mente, proporcionándole una renovada sensación de calma. Por un instante, oyó música celestial, como si diminutas figuras tocaran tambores y gongs, creando una hermosa melodía.
"¡Una buena oportunidad!"
Inconscientemente, Yu Yufeng se sumió aún más en su estado de trance, con la mente despejada y alegre. La visión de una pequeña colina, que atravesaba numerosos bosques y caminos, apareció ante él.
"¡Esta es... esta es mi oportunidad para abrirme paso!"
Dos destellos de luz colorida aparecieron brevemente tras su cabeza de cabello blanco, pero él no se percató del fenómeno. Sus ojos se nublaron ligeramente, invadido por la alegría. Abrió la puerta de piedra de una patada y entró volando en el gran salón.
Yu Mugao, con la mirada perdida en el cielo nocturno, se sobresaltó al ver aparecer repentinamente a un anciano demacrado y canoso. Rápidamente bajó la cabeza para disimular su sorpresa e hizo una reverencia respetuosa.
"¡Saludos, Ancestro!"
Detrás de él, los tíos y sobrinos que estaban reunidos intercambiaron miradas desconcertadas antes de arrodillarse también, sus voces resonando al unísono.
"¡Saludos, Ancestro!"
"Hmm...", murmuró Yu Yufeng en señal de reconocimiento mientras entrecerraba lentamente los ojos, con una expresión extraña en su rostro al observar a Yu Mugao, arrodillado. Preguntó en voz baja: "¿Yu Xiaogui aún no ha regresado?"
"No, Ancestro...", respondió Yu Mugao en voz baja, con tono respetuoso. Los tíos y sobrinos reunidos intercambiaron miradas, especulando que Yu Yufeng debía haber logrado un avance significativo.
Yu Mugao, sin embargo, se sintió incómodo. Vacilante, levantó la cabeza y preguntó con humildad: “Ancestro... ¿alcanzaste algún avance durante tu reclusión?”
"Sí y no."
Yu Yufeng se emocionó visiblemente con el tema y rio con ganas mientras respondía: "Mientras estaba en reclusión, tuve una repentina revelación, me sentí renovado y comprendí dónde estaba mi oportunidad de avanzar. ¡Ah... qué alegría!"
¡Felicidades por tu revelación, Ancestro! ¡El Reino de la Mansión Púrpura está a tu alcance!
Los tíos y sobrinos de Yu Mugao inmediatamente agacharon la cabeza, gritando al unísono, con voces llenas de respeto y emoción. Esta extravagante exhibición hizo que Yu Yufeng se sintiera aún más complacido consigo mismo, asintiendo lentamente, asimilando todo.
Sin embargo, Yu Mugao, al observar la expresión exagerada de Yu Yufeng, se sintió cada vez más incómodo. Empezó a sentir sospechas y eligió sus siguientes palabras con cuidado.
¡Felicidades por tu visión divina, Ancestro! El Reino de la Mansión Púrpura está sin duda a tu alcance. Tal iluminación solo se menciona en leyendas antiguas, atribuida a los inmortales taoístas más extraordinarios. No se ha oído hablar de ella en cientos de años, y el hecho de que hayas alcanzado tal visión es realmente trascendental.
Yu Mugao había expresado sus palabras de forma tan extraña para insinuar sus dudas, pero Yu Yufeng, al no captar la indirecta, pensó que lo estaban halagando. En cambio, rió con ganas y declaró con orgullo: "¡Así es!".
Esta declaración era algo que ningún antepasado del Reino del Establecimiento de la Fundación se atrevería a pronunciar, impactando la mente de Yu Mugao como un rayo. Conocía bien a Yu Yufeng y tal arrogancia e inquietud eran totalmente inusuales en él. La alarma sonó en su mente, y no pudo evitar las palabras de advertencia que salieron de su boca.
"Ancestro... ¡cuidado con caer bajo el hechizo de alguien!"
Estas palabras resonaron en los oídos de Yu Yufeng. Hizo una pausa momentánea, y sus ojos se aclararon por un instante. Sin embargo, a mil li de distancia, una caña de pescar de jade blanco se levantó con suavidad, y los ojos de Yu Yufeng volvieron a oscurecerse. Rugió furioso: "¡Cobarde joven, intentas obstruir mi camino!"
Con un poderoso movimiento de su manga gris, golpeó a Yu Mugao, haciéndole ver estrellas y escupir sangre al instante. Rodando tres veces por el suelo, Yu Mugao escupió dos dientes, con el maná completamente agotado. La voz de Yu Yufeng era fría y áspera cuando volvió a hablar.
"Un pequeño castigo que sirva de gran advertencia... Recuérdalo bien."
Yu Yufeng voló entonces hacia el este impulsado por el viento. Cubierto de polvo y sangre, Yu Mugao yacía en el suelo, débil. Sin embargo, seguía gritando con insistencia, con lágrimas corriendo por su rostro mientras corría y tropezaba con sus propios pies.
“¡No te vayas, Ancestro! ¡No debes irte! ¡Ancestro! ¡Ancestro! No debes...

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Estás leyendo el capítulo 257 de El Legado del Espejo (Novela), un novela. Lu Jiangxian murió tras trasnochar una noche y encontrar su alma atrapada en un espejo de bronce gris azulado fracturado. Atraído por un mundo sin límites de cultivo inmortal, se encuentra en el peligroso paisaje del… Este capítulo tiene publicado el 9 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. El Legado del Espejo (Novela) tiene 1639 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.