Leer El Hada Errante (Novela) Capítulo 264 online gratis en español
🏴 Grupo: Diganmma✍️ Traducción: Diganmma
—En serio hablas demasiado.
Las palabras resonaron con fuerza en el espacio infinito. Más y más murales pasaban velozmente, como un flujo interminable de historia.
—¿ De verdad?, respondió la voz radiante, sorprendida. Supongo que la emoción me ha vencido. Aunque, ¿no te beneficia eso?
—¡ Esta es una información que no muchos podrían esperar obtener!
—Eso sería si algo de esto fuera cierto — Dijo Soren riendo entre dientes—. Date prisa y haz lo que tengas que hacer. Ya es bastante molesto que estés dentro de mi cabeza.
Hubo una breve pausa antes de oírlo suspirar.
—En verdad, lo opuesto a tu maestro cuando se trata de paciencia.
Solyara … Soren chasqueó la lengua.
Sabía que el Sueño Susurrante solo intentaba burlarse de él. Sintió lo mismo cuando el santo le explicó cómo lo había estado espiando durante todo su viaje.
Y, sin embargo … algo en todo aquello le resultaba extraño. Su forma de hablar era distinta a como solía recordarlo.
El Silmar que conocía era calculador … Pero también sereno y sereno. Alguien con un objetivo claro y una forma de lograrlo. Sus palabras no son más que un arma para impulsar sus planes.
Pero este Silmar no solo era juguetón, sino también extrañamente … ¿ animado? Soren no sabía si esto se debía a cambios reales o a una artimaña para engañarlo.
—Esta Rama Principal de la que hablas, decidió ganar tiempo, “ ¿se extiende hasta el fondo de las Alturas Celestiales?
—Correcto. La respuesta llegó rápidamente. “ Todas las ramas se extienden hacia las Alturas Celestiales de la montaña, y su existencia se refleja aún más en los Vientos Superiores. Claro que no muchos sospecharían que unas cuevas oscuras esconden un secreto tan antiguo. ¡La mayoría ni siquiera sobrevive lo suficiente!
—¿ Qué propósito tienen siquiera?
Sorprendentemente, esta vez se encontró con el silencio. Hubo una breve pausa antes de que el Sueño Susurrante respondiera:
—Para mantener la estancada existencia de este mundo.
—Qué …?
de Silmar se curvaron lentamente.¿ No has oído hablar de tu Señora sobre la ruina de este mundo? No me digas que ocultó el aspecto más crucial de este tema …
¿Aspecto crucial? ¿De qué demonios habla? Soren no entendía su punto. La destrucción se debía a que la Estrella Mundial de Yarian se desincronizaba cada vez más con las órbitas de su Estrella Celestial. Gracias a este fenómeno, los vinasianos pudieron invadir este mundo.
¿Por qué esto podría estar relacionado con un extraño monumento antiguo de antes de la Primera Edad?
Después de indagar en los pensamientos de Soren, Silmar no pudo evitar reír.
Qué lástima … ¡ Pensar que la amante en quien tanto confiabas dejaría pasar algo tan importante! ¿Estás seguro de que valoraba a alguno de ustedes?
—Vaya al grano — Dijo Soren poniendo los ojos en blanco.
—¡ Está bien, está bien!… Suspiró el enigmático santo. “ Es muy sencillo, ¿ves?
—La ruina … ¡ nunca tuvo nada que ver con la congelación del destino celestial de este mundo!
Al oír esto, los ojos de Soren se crisparon levemente.
¡ Este mundo! —Su risa resonó por toda la antigua catedral—. ¡ Este mundo ha estado maldito desde el principio!
—No … no te creo … —Sentía como si toda su comprensión de este mundo se desmoronara lentamente bajo sus pies. ¡Lo que decía Silmar era demasiado absurdo!
¡ Ah, pero es cierto! Pronto llegarás a la misma conclusión que yo.
¿Pronto? ¿Qué demonios está planeando? Las revelaciones ya eran suficientes para hacerle cuestionar cada una de sus decisiones, pero la confianza en la voz de Silmar lo preocupaba.
A decir verdad, Soren era consciente de lo desesperada que era su situación en ese momento. No solo el Sueño Susurrante estaba dentro de su mente, escuchando todos sus pensamientos, sino que escapar de su entorno actual era prácticamente imposible. La Rama Principal de la Catedral de los Eones ya era suficiente para casi matarlo, de no ser por la intervención del enigmático santo.
Y luego estaba el asunto de la Santa Doncella … La hija ancestral del Rey Avaloniano. Su presencia era demasiado abrumadora: la oscuridad que había estado sorteando todo este tiempo resultó ser el resultado de sus poderes. Si ella realmente lo deseara, Soren ni siquiera tendría la oportunidad de imaginar una ruta de escape en sus sueños.
Sabía desde el principio que un enfrentamiento contra el Sueño Susurrante era inevitable. Esto se volvió aún más cierto tras el ataque al Templo de las Estrellas.
Y, sin embargo … a pesar de sus preparativos, una solución a su situación actual estaba completamente fuera de su alcance …
Cada una de sus cartas del triunfo ( Tazzith, el Sigilo del Bebedor de Corazones, incluso su escape de regreso a la [Corte de las Hadas]… Ninguna de ellas importaba ya.
Al mirar el lejano océano de estrellas, Soren se encontró con la mirada de su aprendiz mayor, la primera persona en este mundo que había confiado en él.
« Cassia …». El nombre le salió de la garganta, sabiendo que ella nunca respondería. Ella flotaba junto a la Santa Doncella, suspendida en el aire, con los ojos vidriosos y completamente vacíos; nada que ver con la niña que una vez recordaba.
En ese momento, una parte de él no pudo evitar alegrarse de haber dejado atrás a Myrin. A juzgar por el hecho de que seguía vivo, Soren estaba seguro de que el Sueño Susurrante aún lo necesitaba para algo. La profecía que había obtenido de la estrella del destino de la Señora Sienna prácticamente había confirmado esta sospecha.
no podía decirse lo mismo de su fiel compañero. Sin duda, Silmar lo habría matado de estar allí, o peor aún, lo habría convertido en otra marioneta. Así era como un ser como el Sueño Susurrante manejaba cosas que no le eran útiles.
—Ah … Esa profecía … Tus pensamientos me lo recordaron. Las palabras resonaron débilmente en su mente, haciéndole recordar la peligrosa presencia que se escondía en su interior.
—Me pregunto … ¿Ya has tomado una decisión?
—….. Soren permaneció en silencio, negándose a pronunciar un solo pensamiento o respuesta.
Silmar se rió entre dientes.
Ya veo. Me imagino por qué. La respuesta que buscas aún no se ha descubierto.
—Me fascina mucho ver tu elección final.
¿ Es por eso que me mantienes con vida? ¿ No puedes tomar esa decisión por mí?
del Sueño Susurrante llenó el vacío circundante.
¡ Si tan solo … si tan solo mi existencia fuera mía! ¡Qué lástima …!
Sus palabras lo confundieron, pero Soren se dio cuenta de que había algo más en juego de lo que le decían. Su única opción ahora era esperar; solo con más información podría sobrevivir a esta dura prueba.
¿ Cuándo me lo enseñarás? Dijiste que llegaría a la misma conclusión que tú … Ya no sé si soy yo quien está ganando tiempo o tú.
Silmar sonrió. « La oportunidad debe llegar ».
¿Oportunidad? Soren frunció el ceño. Recordó haber dicho algo sobre cómo la forma de cruzar este espacio infinito requería la llegada de un momento oportuno. Se preguntó si tendría algo que ver con eso.
Leyendo sus pensamientos, la entidad que persistía en el sueño confirmó sus sospechas. Exactamente. Sin duda, hay muchas maneras de aprovecharse de las reglas de este lugar, pero todas están fuera de mi alcance, excepto una.
Necesito … la existencia de una falla, ¿ sabes? Una que plaga cada rincón del tejido temporal de esta cámara.
Antes de que Soren pudiera hacerle más preguntas, el Sueño Susurrante anunció con entusiasmo:¡ Por fin está aquí!
Soren miró desconcertado el lejano mar de estrellas. Notó que la oscuridad que rodeaba a la Santa Doncella se agitaba de nuevo, poniéndole la piel de gallina.
En cuestión de un parpadeo, la luz que una vez brilló intensamente en cada centímetro cuadrado de este abismo se desvaneció, consumida por una sombra bestial que lo dejó completamente paralizado por el miedo.
¡ MI CORAZÓN! ¡DEVUÉLVEMELO! Un rugido violento surgió del abismo bajo sus pies, abriéndose paso entre la ráfaga de viento circundante. Una sensación gélida lo invadió, amenazando con ahogarlo en su gélido abrazo.
No te preocupes, criatura. Una suave risa resonó en su mente, ahora vacía. Tu destino se decidirá pronto. ¡ Alabado sea el Orbit!
Soren ni siquiera tuvo tiempo de reflexionar sobre lo ocurrido. Justo cuando el Sueño Susurrante terminó de pronunciar esa frase, un destello de luz, más brillante que cualquiera de las estrellas que había visto antes, eclipsó su visión. Un dolor abrasador lo abrumó; sintió que la sangre le hervía bajo la piel.
Entonces, antes de que pudiera siquiera superar la sensación, esta se desvaneció de repente. Como si todo hubiera desaparecido …
Soren abrió los ojos y vio una imagen borrosa. Tardó unos instantes en adaptarse a la nueva luz. ¿Dónde … dónde estoy?
Su cuerpo ya no se sentía ingrávido, lo que significaba que efectivamente habían escapado de las garras de la Rama Principal. Pero el lugar al que habían llegado seguía eludiéndolo.
Eso fue hasta que miró hacia arriba.
Sobre él se extendía un cosmos infinito, fragmentado pero de alcance omnipresente. Innumerables hebras de color se entrecruzaban en el vacío, superponiéndose como una vasta red tendida a través de las alturas celestiales. Cuando se concentraba en una sola hebra, el dolor le atravesaba la mente. Sentía como si su propia Existencia Rúnica pudiera ser destrozada.
Y, aun así, todavía veía algo dentro … Cada hebra contenía su propio tipo de cosmos, más profundo y más expansivo que el anterior.
Entonces Soren miró hacia abajo.
Bajo él se extendía una superficie reflectante, lisa como el cristal, que se extendía infinitamente en todas direcciones. Bajo ella se extendía el mundo que conocía: ríos, montañas y bosques se desplegaban bajo la superficie, capa tras capa, repitiéndose y divergiendo a medida que avanzaban.
En ese momento, Soren se sintió como un dios que contemplaba las tierras que gobernaba. El supercontinente de Yarian se había desplegado como un mapa, extendiéndose a lo largo y ancho para que lo viera. Los vibrantes mercados de la Ciudadela Celestina, las imponentes torres y castillos de Staterra, las interminables pilas de huesos bajo las arenas negras del Páramo Eclipse …
Cada capa de la atmósfera, cada capa de sedimento, cada capa de la historia y de la sociedad misma … Podía verlo todo: no había nada oculto bajo su reflejo.
Por un momento, recordó las puertas de [La Corte de las Hadas], sus superficies pulidas … La forma en que revelaban los mundos a los que estaban ancladas.
Sin embargo, la idea no sobrevivió a su escrutinio. Lo que veía ante él, después de todo, no era solo una simple ventana …
Era una perspectiva desprovista de toda separación. Estaba verdaderamente por encima del mundo, pero también dentro de él …
Le doy la bienvenida, Sr. Viajero … a la verdadera Catedral de los Eones. El destino que ha estado buscando desde siempre.
—El Estuario de las Estrellas.
de Silmar provenía esta vez del interior del espacio, lo que lo impulsó a girar la cabeza hacia la fuente. Lo que vio lo dejó completamente atónito.
En los ojos de Soren se reflejaba una vasta ruptura circular, un abismo que atravesaba la superficie del mundo. La brecha que atravesaba la superficie, como un espejo, bajo sus pies se extendía más allá de cualquier horizonte visible. Y en sus profundidades flotaban cúmulos de extraños orbes estelares, todos descendiendo del infinito cosmos.
Él inmediatamente supo lo que era.
La Rama Principal. El mismo abismo del que habían escapado momentos antes …
Al girar ligeramente la mirada, vio una figura encapuchada sentada al borde del abismo. Un largo bastón negro con tres campanillas en su vértice reposaba sobre su regazo con indiferencia, mientras contemplaba el abismo que se extendía ante él.
de Soren se profundizó al seguir su mirada hacia el centro del abismo, donde divisó algo familiar. Entre la corriente de estrellas orbiculares que descendían hacia el pozo sombrío, se veía otra figura levitando sobre la gran fisura.
—Señora Sienna …? Sus ojos se abrieron de par en par.
Su ilustre cabello platino caía en cascada sobre su túnica andrajosa, iluminada por las brillantes estrellas que descendían de todos lados. Algunos de los misteriosos orbes parecían atraídos por su presencia, orbitando a su alrededor como si fuera otro objeto celestial.
Y, sin embargo, ella no se movió ni respondió a su presencia. Él notó que sus brazos estaban inmovilizados sobre su cabeza, su cuerpo sostenido en alto por una fuerza invisible. Como si la hubieran clavado a un crucifijo invisible …
¿Es aquí donde la sostiene? … El nudo en su garganta se hizo más fuerte. Sobre la figura de Sienna había otras dos siluetas que le eran familiares: la Doncella Sagrada y Cassia. Levitaban libremente, como si esperaran las órdenes de Silmar.
—Bastardo … —Soren apretó los puños—. ¿ Qué demonios quieres? ¿ Cómo lograste poner al Pastor del Abismo Sin Nombre bajo tu mando? ¿A qué se debe exactamente la ruina de este mundo? ¿ Qué tiene que ver todo esto con la decisión de Cassia?
—¡ Explícamelo todo ya!
Una risa silenciosa se escapó de debajo del capó.
Sentado al borde del abismo, el Sueño Susurrante se movió, sus túnicas se agitaron mientras se giraba para mirar a Soren, que estaba parado a poca distancia detrás de él.
Mientras miraba debajo de la capucha, un escalofrío recorrió repentinamente la columna de Soren.
—Tú …
—No eres Silmar …
Nunca hubo una persona allí. Las túnicas no ocultaban nada más que una nube ondulante de polvo radiante: motas en movimiento que se formaban y deformaban en una figura que nadie podía reconocer.
—¿Quién carajo eres tú …? ¿Es este otro de tus chistes malos?
—No del todo — Respondió sucintamente—. Tienes razón en que no soy Silmar. Sin embargo, también soy él al mismo tiempo.
La confusión en el rostro de Soren era palpable, lo que le hizo reír.
—Si tuviera que describirlo de una manera que pudieras entender, Silmar sería algo así como un avatar: algo que soy yo pero no lo soy.
—Avatar … Soren chasqueó la lengua. Se dio cuenta de que esto era solo Silm, la forma en que el Sueño Susurrante le echaba sal a la herida. Todos sus recuerdos y experiencias, todo lo que había conocido … Había estado husmeando en todo desde el principio.
A Soren no le quedaba nada que ocultar.

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Capítulo 265
El Hada Errante (Novela) Capítulo 264
Estás leyendo el capítulo 264 de El Hada Errante (Novela), un novela. **Explora. Sueña. Descubre.** Esta fue la respuesta que Soren obtuvo tras realizar un extraño ritual que encontró en línea. El ritual pretendía responder a preguntas que ningún mortal podía responder en ese momento,… Este capítulo tiene publicado el 16 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Diganmma. El Hada Errante (Novela) tiene 303 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.