Leer El Hada Errante (Novela) Capítulo 182 online gratis en español
🏴 Grupo: Diganmma✍️ Traducción: Diganmma
“¿Debería existir la humanidad?”
La pregunta resonó en la cueva bastante vacía, propagándose con los aullidos del viento furioso y la nieve granizada… Era una pregunta sencilla, tal como Soren había dicho que era. Pero ese era el punto. Con su simplicidad vino una suposición bastante siniestra—una realidad que se derramó sobre quién era realmente Soren como persona.
Aunque Myrin había sospechado muchas cosas sobre su compañero, ésta no era una de ellas.
“Aunque digo humanidad”, explicó Soren, “sería más preciso utilizar ‘seres conscientes de sí mismos’ como descriptor”
Myrin se rio nerviosamente. “Correcto. Dijiste que el mundo del que venías solo tenía humanos… Los elfos y otras razas eran vistos como historias legendarias.”
Se apoyó contra la pared y suspiró. El silencio creció a partir de ahí ya que ambos querían guardar silencio, sabiendo que la conversación tenía que continuar…
“Durante mucho tiempo, verás…” Soren dijo: “Soñé con ver un mundo más allá del que viví. Un mundo donde los motivos ocultos no alimentaban todas nuestras acciones y donde nuestros pensamientos podían intercambiarse libremente sin máscaras ni disfraces.”
“Pero eso es una fantasía”, replicó Myrin. A lo que Soren asintió con una cálida sonrisa.
“En efecto lo es, amigo mío. Una fantasía nacida de los deseos de alguien demasiado ingenuo para saberlo mejor… O tal vez, simplemente demasiado engañado para aceptar la realidad.”
Mientras el silencio se extendía, escuchó a Myrin suspirar. “No estoy de acuerdo. No hay nada malo en tal deseo. Aunque pueda resultar un poco infantil.”
“¿Oh?” Soren sonrió. “¿Por qué es eso?”
“Porque son estos deseos los que nos impulsan hacia adelante, ¿no es así?” Él se rio entre dientes. “Preguntaste si la humanidad debería existir—¿no es eso afirmar que no estás seguro? ¿Que deseas saber? Por irónico que sea decirlo, eso es lo que nos hace humanos. O en mi caso, ‘¿parecido a un humano?’” No pudo evitar reírse de su propia afirmación.
Soren negó con la cabeza. “Disculpas. Mi frase resultó ser supremacista humana. Los humanos no son el referente del pensamiento consciente.”
“No te preocupes, sé que no lo dijiste así.” Se frotó la barbilla “Aun así, estoy realmente muy fascinado”
La frente de Soren levantada, “¿Fascinado? ¿Por qué?”
“Por tu mundo. Tierra, ¿verdad? Parece interesante… Cuando estabas experimentando con \[Tarjetas de Conocimiento\], pude ver algunas escenas de ese mundo… Todo parecía tan… ¿extraño?”
Soren se rio entre dientes, “Eso es lo que sentí al venir a Yarian…”
“Entonces supongo que ese sentimiento es mutuo”, se rio entre dientes.
“Ah, pero tengo que corregirte una cosa”, replicó Soren. “Yo mismo no soy humano.”
Al escuchar esto, Myrin frunció ligeramente el ceño. “Estás hablando de ser un Hada, ¿verdad?”
Soren se sorprendió. Él no esperaba esa respuesta. “Sí… ¿Cómo lo supiste?”
“La Santa de los Sueños, Sylia. Ella mencionó que tu Ánima se sentía ‘familiar’ Supongo que es por esta razón que decidió permitirte participar en el Festival de Adquisición Rúnica.”
Soren no pudo evitar reírse para sí mismo. ¿Es tan detectable? Desde hacía algún tiempo se estaba gestando dentro de él una lucha interna. Una parte de él se sentía feliz de ser clasificado como ‘algo más’ que humano. Después de todo, despreciaba a la humanidad y sus formas hipócritas de vida. Su obsesión por el poder incluso a costa de la supervivencia de los de su propia especie.
Muchos sistemas dentro de la sociedad humana eran defectuosos, incluso si la solución a ellos era fácil de encontrar… Todo por el bien de la individualidad, en lugar de ayudar al colectivo. Una sociedad tan defectuosa… No entendía por qué tenía derecho a existir.
Quizás por eso el ritual de Los Secretos de Los Registros me envió a Yarian. Una respuesta a una pregunta como ‘¿Debería existir la humanidad?’ No era algo que pudiera responder por mí…
Y, sin embargo, aunque ahora era un ser fuera de la definición estricta de ‘humano’, un anhelo dentro de su alma crecía… Como una llama de locura desesperada por esparcir sus brasas. Morder y crecer… Él —por hipócrita que fuera decirlo— extrañaba ser humano. Una emoción tan contradictoria estaba en la base de su odio hacia la humanidad.
“Tienes razón. Soy un Hada. Lo que sea que eso signifique. Incluso Tazzith, el antiguo demonio con el que tengo contrato, lo dijo.”
“Ya veo…” Myrin negó con la cabeza. “Aunque ese es el caso, también parece que no entiendes del todo lo que eso significa, ¿verdad?”
Soren asintió.
“¡Entonces está bien!”
“¿Eh?” Soren se sorprendió al escuchar ese tipo de respuesta.
“Piénsalo,” Myrin reafirmó, “¿Realmente importa si eres humano, elfo o algo más? Sigues siendo Soren Andersen. De todos modos, las etiquetas no definen completamente quiénes somos. Puede que sea un elfo, pero también soy un Profano. Muchos nobles de Yadria todavía me consideran una vergüenza. Algunos incluso rechazan mi identidad de elfo—diciendo que soy un impostor. ¿Eso realmente debería detenerme por ser quién soy?”
Su respuesta fue genuina. Soren no pudo evitar sacudir la cabeza. “A veces actúas maduro—otras veces te conviertes en un niño. Realmente me confundes, Myrin.”
“Lo entiendo mucho” Se encogió de hombros con una sonrisa. “Después de todo, un artista no puede ser creativo sin su niño interior.”
Soren se rio entre dientes. “En efecto…”
Sacando su bote de agua, Myrin tomó un sorbo y luego se lo entregó a Soren, quien hizo lo mismo. El fuego crepitó ruidosamente mientras lo último de la madera seca se convertía en cenizas. La noche se prolongó bajo la implacable tormenta, por lo que la pareja decidió que era mejor preparar sus camas.
Usando el carbón caliente restante, lo enterraron debajo de sus lugares para dormir para preservar el poco calor que podían encontrar en este gélido infierno. La oscuridad inundó la cueva una vez más mientras ambos dormían incómodamente boca arriba, mirando el techo que goteaba.
“Dime,” Soren escuchó la voz de Myrin desde a su lado. “Hablando del Festival de la Adquisición Rúnica… ¿Tienes un plan para cuando llegue la Flor de la Espada Floral?”
Soren se rio entre dientes, “No.”
“... Supuse que dirías eso…”
“Ella se dice que está al nivel de un Eidolon. Comparable a un Fantasma de Nivel 6 en fuerza. _Ella u_na vez libró una batalla contra Tazzith que terminó en severas reducciones a Su fuerza. Ella quedó revocada al estatus de un espíritu de Grado Ascendido.”
“Aun así…” Myrin insistió, “¿Sabemos siquiera cuándo llegará? Han pasado aproximadamente catorce días desde ese incidente… Lo que podría estar pasando... ¿Tanto tiempo para encontrarnos?”
Soren permaneció en silencio por un momento y luego exhaló profundamente. “No lo sé…”
“Pero lo hace.” Una voz bastante escalofriante entró en su mente, sorprendiéndolo hasta despertarlo.
“¿Tazzith?” Soren preguntó frunciendo el ceño.
Al escuchar esto, Myrin giró ligeramente el cuello “¿Ese demonio te está hablando de nuevo?”
Soren asintió. “Sí…” Decidió dirigirse Él directamente, “¿Qué quieres decir con eso, Tazzith?”
“Es simple, de verdad. ¿Pensabas que un ser como Ella pasaría desapercibido en el mundo mortal? Sus acciones son claras para cualquier Demonio que observe estas Noches del Crepúsculo. Probablemente, ella esté ocupada luchando para llegar hasta nosotros en este momento.”
“¿Estás diciendo que tus compañeros espíritus Daemon están tratando de detenerla de llegar hasta nosotros?”
“En efecto…” Tazzith se rio entre dientes. “Pero no te equivoques—Esos bastardos no están haciendo esto para ayudarnos. Es solo que su odio hacia las Hadas los obliga a interponerse en su camino… Incluso los espíritus demoníacos que no me quieren preferirían ayudarme antes que permitirle obtener el amuleto.”
Soren le explicó a Myrin lo que Tazzith le había dicho. Al escuchar sus palabras, el Cantor Élfico no pudo evitar fruncir el ceño.
“De hecho, hubo leyendas que hablaban de esto… Que las Noches del Crepúsculo casi siempre se convertían en un campo de batalla dentro del Más Allá entre los dos grupos de espíritus. Una guerra que se libra en secreto desde la Guerra de Espadas hace más de un milenio… No pensé que fuera real.”
Soren se rio entre dientes: “La mayoría de lo que la gente llama leyendas y mitos tienen marcas de la verdad” Y en cierto modo, ese dicho también se extiende a la Tierra…
¿Se preguntó cuántas de esas historias antiguas con las que solía soñar eran realmente ciertas? Después de todo, el Mundo Misterioso existe. Se negó a creer que una entidad sobrenatural como el Escriba de los Mundos fuera un caso atípico…
Volveré allí algún día… Ese bastardo Desconocido pagará todo…
Mientras estas palabras se agitaban en su mente, las últimas costuras de conciencia finalmente se deslizaron entre la brisa que fluía desde fuera de la cueva. El sueño finalmente lo abrumó y un sueño familiar regresó una vez más…
⟣✯✯✯⟢
Los ojos de Soren revolotearon hacia la vida gracias a la luz cegadora del sol. La quietud del mundo fuera de su cueva era obvia, independientemente de cuánta nieve se hubiera acumulado ante ellos. Afortunadamente la tormenta de nieve había terminado…
Estirándose, Soren se levantó y luego sacudió a Myrin —que dormía a su lado— para despertarlo. El elfo perezoso murmuró un aturdimiento “cinco minutos más” una y otra vez hasta que Soren finalmente se dio por vencido. Con un suspiro, centró su atención en el espeso manto de nieve que se había acumulado a lo largo de la noche.
“Qué fastidio…” Se lo dijo a sí mismo.
Se suponía que ser un mago significaba cero trabajo manual, pero aquí estaba, paleando polvo blanco hasta que le empezaron a doler las extremidades. La tensión le trajo recuerdos de los días de invierno en Nueva York… No se podía subestimar la cantidad de tareas que tenía que hacer por sus abuelos en ese entonces.
Rodrick tenía razón… Debería hacer algo de ejercicio…
A medida que el pensamiento recorría su mente, el mundo exterior apareció lentamente a la vista —había limpiado la mayor parte de la nieve de la entrada.
Y fue entonces cuando lo vio.
Algo realmente increíble.
Algo que ni él ni Myrin habían estado nunca cerca de sospechar.
Fuera de la cueva había una interminable variedad de estatuas—torres en formas, cada una más grande que el edificio más grandioso de Celestine. Algunos representaban a hombres, otros a mujeres, y algunos incluso mostraban criaturas extrañas y míticas… A pesar de la nieve que cubría sus superficies, la artesanía permanecía inmaculada, como si el tiempo mismo los respetara lo suficiente como para evitar su erosión.
Era como si estuviera mirando seres vivos en lugar de esculturas. Cada detalle, desde los pliegues de sus túnicas hasta la emoción en sus ojos, había sido tallado con una precisión inquietante.
No, esto no fue sólo dedicación. Fue fervor. Como si los artesanos estuvieran dispuestos a quemar sus vidas creando cada uno.
“¿Qué… es esto…”
Entonces, otra constatación lo golpeó —más fuerte que el viento frío.
Nunca estuvieron en una cueva.
La ‘cueva’ era simplemente el interior ahuecado de una de esas estatuas colosales.
La tormenta… Lo había ocultado todo.

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El Hada Errante (Novela)
Capítulo 183
El Hada Errante (Novela) Capítulo 182
Estás leyendo el capítulo 182 de El Hada Errante (Novela), un novela. **Explora. Sueña. Descubre.** Esta fue la respuesta que Soren obtuvo tras realizar un extraño ritual que encontró en línea. El ritual pretendía responder a preguntas que ningún mortal podía responder en ese momento,… Este capítulo tiene publicado el 25 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Diganmma. El Hada Errante (Novela) tiene 303 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.