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Leer El Hada Errante (Novela) Capítulo 141 online gratis en español

🏴 Grupo: Diganmma✍️ Traducción: Diganmma
Un mar de colores. Una sopa primordial de conceptos. Un rompecabezas irregular de historias. “¿Dónde… estoy...?” Eso fue todo lo que pudo murmurar en ese momento. La mente de Julie corría con escenas de origen desconocido. Escenas de un reino más allá del que ella conocía. Como si recorriera a toda velocidad el cosmos, miles de destellos de luz pasaban a su lado, cada uno de los cuales transportaba hilos de ideas y conocimientos que nunca podría aspirar a comprender. Fue una sensación desesperanzadora y al mismo tiempo hermosa. Una sensación de poder ver aquello que no debería verse y, sin embargo, no poder comprenderlo de todos modos. Confusión mezclada con asombro, y asombro mezclado con miedo. Sin embargo, todo estaba envuelto en un montón de emoción. Sus emociones… Podía sentirlas todas jugando y cantando dentro de ella, como si estuvieran vivas. Las imágenes deslumbrantes pasaban a toda velocidad junto a ella, mientras la configuración de estrellas manchadas de tinta mostraba su brillantez. Al final, sin embargo, su vista se congeló. Ella había llegado una vez más aquí, mientras los recuerdos de lo sucedido regresaban a ella una vez más. “Otro sueño lúcido…” Este no fue el primero ni sería el último. Desde que su alma fue marcada con el Anillo de Hadas, las visitas frecuentes a este lugar se volvieron algo común por la noche. Lo que empezó como una simple visión o un sueño repetido, ahora se había convertido en algo mucho más real… Julie se miró a sí misma. Su ropa… Una blusa blanca combinada con una falda negra sencilla y suelta que había tomado prestada de Eva. Su muslo izquierdo estaba atado con la misma funda que antes. “¿…Me desmayé durante mi entrenamiento?” Julie frunció el ceño. Esta fue la primera vez que esto sucedió. Miró a su alrededor—un campo de flores bañado por la fría luz de un cielo nocturno pintado con crayones. Allí arriba también se podían ver cosas extrañas, desde extravagantes artilugios mágicos hasta proyecciones de extrañas criaturas, todas volando libremente. No, si tuviera que ser honesta, Julie no tenía forma de entender qué eran esas cosas… Todas eran ajenas a su comprensión. Su reino de sueños siempre fue un lugar místico… Sólo al entrar en él recordaba todas sus visitas anteriores y sus vívidos e intrincados detalles. Incluso ahora, Julie sabía que una vez que despertara, la mayor parte de lo que había sucedido aquí se desvanecería —los recuerdos se perderán hasta su próximo regreso. “Como si importara,” ella se encogió de hombros. En su mayor parte, cada una de sus visitas aquí tiende a durar, en el mejor de los casos, sólo unos pocos minutos. E incluso su libertad estaba extrañamente restringida— intentar moverse a otro lugar era imposible ya que la realidad misma parecía deformarse a su alrededor. Si alguna vez intentara irse, simplemente regresaría a donde estaba inicialmente… Todo lo que pudo hacer fue esperar, sentarse y mirar las distantes escenas cósmicas fuera de su alcance, hasta que finalmente llegase el final de este sueño y la llevase de regreso a la realidad. Así era como siempre sucedía… Ella ya se había acostumbrado. Y eso la molestó muchísimo. No sólo le estaban robando la posibilidad de dormir normalmente, sino que lo que la arrastraba hasta aquí en primer lugar ni siquiera parecía tener un propósito para ello… “Ese dios con el que habló Salomón… Sí, Él ¿Simplemente disfrutas atormentándome? ¿Es esto sólo un juego para Su Excelencia?” Ella borró rápidamente esos pensamientos. Julie ya tenía bastante mala suerte —ser maldecida por un dios por blasfemia era lo último que quería… Y como si sintiera sus pensamientos, esa voz superficial regresó una vez más, anunciando Su presencia: “La realidad rompe donde se crea ficción,” La declaración resonó en su oído, como una campana de iglesia anunciando el fin del mundo. Ella se estremeció y tropezó de nuevo con miedo. “¡T-Tú! ¡Eres tú otra vez! ¿Quién eres?! ¡¿Dónde estás?!” Julie tembló mientras miraba alrededor del campo de flores. Nada. Lo único que la rodeaba era un campo de flores que terminaría abruptamente con un borde que conduce a un abismo infinito de cosas incomprensibles. De repente, escuchó el silbido del viento desde atrás. Antes de que pudiera siquiera darse vuelta para ver, un enjambre de mariposas doradas pasó corriendo junto a sus hombros, sorprendiéndola aún más. ¡¿Qué está pasando?! ¿¡Esto no suele pasar!? Sin embargo, esas mariposas le resultaban familiares. Escriba-de-Mundos también tenía una característica similar… Observó con asombro y terror cómo los innumerables insectos diminutos se arrastraban unos hacia otros, tomando una forma. Le tomó un momento, pero finalmente se dio cuenta de lo que era… Una escalera dorada. Una escalera que parecía llevarla desde el borde de esta pequeña isla de campo de flores flotando en un mar interminable de estrellas pintadas con crayones… Él quiere que vaya a él… Al darse cuenta se le cayó el estómago. Sin embargo, ella decidió ir. Su curiosidad había superado su miedo. Todos los sueños anteriores a este siempre terminaban igual —¿qué causó exactamente que este fuera diferente? Ella necesitaba saberlo. Ella tenía que… De pie, se quitó el polvo de la ropa y tragó saliva, acercándose cada paso al misterioso camino que se formaba ante ella. “Al diablo…” Dio su primer paso fuera de la isla con la que se había familiarizado y se adentró en lo desconocido. Un paso se convirtió en dos y tres en cuatro. Cuando Julie levantó la vista, pudo ver cuánto más le quedaba por recorrer. Por un tiempo, sintió como si la escalera continuara eternamente. Aunque no estaba agobiada por el hecho de ser un sueño, su paciencia se estaba agotando poco a poco. Paso tras paso, un vacío infinito se había convertido en una rutina monótona —que hacía que incluso el tiempo mismo se arrastrara al paso de un caracol… Sin embargo, para su alivio, finalmente notó un cambio. Arriba, a cientos de pasos de distancia, aparecieron estanterías colosales, cada una de las cuales parecía contener el conocimiento de una biblioteca. Había cientos de ellos, todos dispersos al azar por los cielos… Aceleró, subiendo las escaleras hasta que lo único que pudo ver a su alrededor fue un gran laberinto de pergaminos y tomos. Los libros estaban esparcidos por las estanterías titánicas, algunos volando solos de regreso a sus lugares originales, mientras otros volaban misteriosamente de las estanterías, como si alguien los estuviera llamando… Julie reprimió su miedo y continuó subiendo las escaleras, hasta que finalmente apareció algo extraño a la vista. Los escalones habían terminado en una gran plataforma circular que daba vista a esa misma figura misteriosa que seguía llevándola a este extraño reino… De hecho, era el mismo sin importar cuántas veces lo hubiera visto, clavado en una cruz colosal que flotaba libremente sobre el conjunto de estanterías. Su capa estaba empapada de colores que superaban todo lo que el ojo humano podía percibir. En cuanto a Su ¿cara? Incomprensible. Su rostro… Parecía pixelado, como si la realidad misma rechazara su mirada. No, Él simplemente estaba oculto detrás de innumerables capas de engaño y mentiras. Mentiras que podrían torcer el tejido de la naturaleza misma… Y fue entonces cuando se dio cuenta de lo que acababa de hacer. Bajó la mirada rápidamente. “Yo… me disculpo…” Gotas de sudor rodaron por su mejilla. Una semana antes, Julie había buscado orientación en Solomon sobre los extraños sueños que seguían atormentando sus noches. Aunque la mayoría de los detalles desaparecen una vez que despierta, los fragmentos que persisten siempre apuntan a la misma presencia misteriosa —el mismo ser que acababa de ver. Salomón había escuchado atentamente y, aunque ella no tenía forma de verificar sus reacciones, su tono dejaba claro que la situación no era peligrosa en lo más mínimo. El consejo que ofreció también era algo que ella misma ya había sospechado— que la influencia del Anillo de Hadas en su alma se había estado filtrando en sus Tres Capas durante su sueño, deformando el Velo de la Percepción en el proceso y provocando que sus sueños cambiaran de forma antinatural. Pero él le advirtió de una cosa—: las palabras fueron pronunciadas suavemente y, sin embargo, estaban profundamente arraigadas en su mente: “Nunca descubras lo que los dioses han ocultado.” Si el ser que la precedió quería permanecer velado en las frías profundidades de las mentiras y las paradojas, que así sea. Eso fue Su prerrogativa. En el siguiente segundo, una risa superficial resonó en el vacío místico. Entonces Julie se quedó en silencio mientras Su voz fragmentada entró en su mente desde todos los ángulos y lados… “Abandonado… Historia… “Surge un nuevo camino…… “Una nueva historia…. Escrito…” Los labios de Julie se contrajeron cuando intentó intervenir, solo para darse cuenta de que ya no tenía ningún control sobre su propio cuerpo… Su boca… Ya no podía moverla… “Busca… el pasado… “Busca… la luz…” Observó en silencio cómo la figura comenzaba a sonreír. Era una sonrisa plagada de locura y travesuras. “Arácnido humilde… “Que… atrapes los susurros de la historia…” “Que… lo consumas… todo…” Rodeado por el vacío infinito, el enigmático ser se desmoronó ante sus propios ojos, transformándose en formas superpuestas, como un libro que se pliega infinitamente sobre sí mismo. Un dolor punzante le atravesó el cráneo. Ella se dio la vuelta justo a tiempo—pero el horror apenas había comenzado. La plataforma dorada bajo sus pies se rompió como un cristal. Sintió que su cuerpo se volvía ingrávido mientras las estrellas radiantes de arriba se alejaban corriendo… Entonces todo terminó. Tan rápido como había comenzado. ⟣✯✯✯⟢ “¡Espera!” Julie se despertó de su sueño, empapada de sudor de la cabeza a los pies. Miró frenéticamente a su alrededor, con los ojos entrecerrados en busca de cualquier señal de lo que acababa de suceder. “Tranquila,” Una voz tranquilizadora entró en su mente. “Salomón…” Ella nunca lo imaginó que Su voz podría ser tan reconfortante. Poco a poco, fue asimilando su entorno. Julie estaba sentada en el techo plano de concreto de un edificio abandonado —exactamente donde recordaba haberse desmayado durante su entrenamiento. Después de la recesión del año pasado, escenas como ésta se habían vuelto comunes en toda Europa. Las nubes aéreas reflejaban su estado de ánimo. Estaba previsto que lloviera hoy… Finalmente calmándose, se acurrucó en el borde del edificio, abrazando sus piernas con fuerza. Al ver lo mansa que actuaba, Salomón decidió preguntar: “Viste algo otra vez, ¿no?” Su La voz parecía segura. “Es extraño, según mis observaciones anteriores, esos sueños tuyos sólo ocurrían alrededor de la medianoche” Julie enterró su rostro más profundamente en sus rodillas. “Apareció de nuevo. Esa extraña deidad…” Hubo un momento de silencio hasta Su voz volvió a resonar: “¿Lo hizo ¿Te dijo algo?” Julie asintió, “_Él m_encionó algo sobre los susurros de la historia…” De repente, Julie sintió una sacudida de Ánima. “Viejo, ¿qué pasa?...” “El principio rector de la profecía… Finalmente ha mostrado su mano…” Julie frunció el ceño, “¿Y qué significa eso exactamente? ¿Por qué eso tiene algo que ver conmigo…” “Significa que ahora tendrás que duplicar tu entrenamiento.”
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El Hada Errante (Novela) Capítulo 141

Estás leyendo el capítulo 141 de El Hada Errante (Novela), un novela. **Explora. Sueña. Descubre.** Esta fue la respuesta que Soren obtuvo tras realizar un extraño ritual que encontró en línea. El ritual pretendía responder a preguntas que ningún mortal podía responder en ese momento,… Este capítulo tiene publicado el 11 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Diganmma. El Hada Errante (Novela) tiene 303 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.