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Leer El Hada Errante (Novela) Capítulo 125 online gratis en español

🏴 Grupo: Diganmma✍️ Traducción: Diganmma
La Grieta. Un reino implacable donde ninguna estrella brilla jamás. Donde las palabras olvidadas de las sombras permanecen y cazan. Donde los restos de un pasado roto yacían ante quienes los buscaban. Todos desesperados por la luz… En este lugar oscuro e inhóspito, muy por debajo de los últimos pilares de la realidad, se encuentra un antiguo santuario. Un lugar fuera del ámbito del espacio-tiempo normal, donde las leyes del universo se han desdoblado y cosido nuevamente de manera ordenada. Sus orígenes, desconocidos. Sus raíces, abandonadas. Sin embargo, queda una cosa —su nombre. \[La Corte de las Hadas\]. Y quien ahora posee este enigmático espacio no era otro que un mortal tocado por las manos del destino. ¿En cuanto a para qué planea este mortal utilizar este mítico bastión? “¡Para cortejar la muerte, por supuesto!” Soren observó con júbilo cómo otro hechizo de magia se convertía en un brillante destello de colores ante sus ojos. Su visión se volvió borrosa y una explosión ‘parecida a un cristal’ retumbó desde todos los ángulos desde los que podía oír. Entonces, cada gramo de sentimiento en su cuerpo le parecía ajeno —como si se hubiera sumergido en un vacío de emociones y sentidos. Ni siquiera el Velo de la Percepción se sentía tan hueco… Pero eso fue sólo el comienzo de su dolor. Se produjo un cambio aún más drástico—que parecía ocurrir dentro de su propia alma. Una batalla como ninguna otra—un choque de voluntades. El Ánima de su afinidad Guardian chocó con el Ánima de su afinidad Mesmerismo, cada fuerza compitiendo por el dominio dentro de sus Tres Capas. Si hubiera estado dentro de su Eco de la Mente, podría haber presenciado una fusión cataclísmica de dos huracanes opuestos, girando en reversa, chocando entre sí en una tormenta caótica de poderes que destrozaba todo lo que estaba a su alcance. Los efectos fueron inmediatos. Soren sintió que su mente se partía en dos. Como si el lado izquierdo de su cerebro y el derecho estuvieran discutiendo sobre quién controla qué. Sentía como si su cráneo se estuviera derritiendo y desde dentro una horda de insectos rascaba su cráneo. La sangre se filtró de sus ojos y nariz mientras se encorvaba hacia el suelo con dolor. Al ver esto desde la distancia, la voz de la llama resonó en su oído. “Fracasaste una vez más. ¿Qué te dije? Combinar dos fuerzas opuestas por voluntad propia es imposible. Incluso si las similitudes entre Guardian y Mesmerismo fueran innumerables, siguen siendo voluntades inherentemente diferentes. Incluso un par de gemelos tendrán desacuerdos masivos de vez en cuando…” Soren intentó responder, pero lo único que pudo hacer fue toser más sangre mientras yacía de lado con dolor. La voz continuó: “Es el último día de nuestra apuesta. Renuncia. Una vez que me des control sobre tu vida y tu destino, me aseguraré de cumplir todas tus promesas. Después de todo, sigo siendo otra versión de ti. No necesitas resistirte tanto.” Soren no dijo nada. Su mente estaba confusa mientras continuaba la lucha entre los dos poderes de voluntad opuestos. Sus fuerzas parecían iguales—la única conclusión si continuaban sería la muerte de ambos. Y, sin embargo, ninguna de las partes quería dar marcha atrás. Era como si… estuvieran atrapados. La llama notó esta rareza y parpadeó de manera desigual. “Extraño… El hechizo de magia no debería haber tenido un efecto secundario tan drástico… “Búsqueda de datos…” Sobre el deslumbrante campo de flores, una extraña variedad de estanterías colosales se desplazaron por el cielo. Pero en lo profundo de esa formación había una estantería solitaria que parecía casi llena y, sin embargo, separada del resto. Los Registros centraron su mirada en él y luego ordenaron que se recordara esa información. “Registro del experimento n.° 495: Se cita pérdida excesiva de sangre en el cerebro. “Duración del efecto secundario: 4 minutos y 45 segundos. “Registro del experimento n.° 634: Psicosis citada. Desde el sujeto se observaron objetos alucinatorios. “Duración del efecto secundario: 3 minutos y 6 segundos. “Registro del experimento n.° 854: Se cita pérdida de visión y audición. “Duración del efecto secundario: 4 minutos y 25 segundos. “Registro del experimento n.° 1078: Parálisis citada. Sólo se mantuvo el movimiento de los ojos. “Duración del efecto secundario: 4 minutos y 16 segundos…” La lista continuó. El registro del experimento n.° 1334 —y todos los registros que siguieron— mostraron el mismo patrón: efectos secundarios que no duraron más de dos a cinco minutos. Los Registros dirigieron su mirada hacia donde ahora yacía Soren. Su cuerpo convulsionaba violentamente, temblando en espasmos caóticos mientras la sangre gorgoteaba por cada uno de sus orificios. Esto fue más allá de una simple convulsión normal— los ensayos anteriores ni siquiera mostraron el 10% de los efectos actuales por los que estaba pasando. Los Registros recordó de sus datos la duración de este episodio actual: “10 minutos y 45 segundos… 46 segundos… 47 segundos…” Y, aun así, los efectos no habían cesado. El recuento continuó. De un total de 3.356 ensayos, este fue, con diferencia, el período más largo en el que persistió algún efecto secundario. Lo único que pudo hacer la llama fue seguir contando. Diez minutos se convirtieron en once, luego quince, luego veinte… Consideró terminar el experimento por completo usando \[Ficcionalización\] para dispersar el Ánima dentro de sus Tres Capas, pero eso estaba fuera del ámbito de su autoridad. Soren Andersen—este mortal… Él seguía siendo el que tenía el control. Hasta su muerte, Los Registros no podía operar sin sus órdenes. Y en cierto sentido, su muerte aquí le beneficiaría enormemente, por lo que ayudarlo no le proporcionó ningún incentivo en primer lugar. Y lo único que podía hacer era mirar… y contar. A medida que pasaban los segundos y se convertían en minutos, también lo hacía su probabilidad de supervivencia. En el minuto veintisiete, hizo los números: “2,56%...” Y, sin embargo, a pesar de que cada parte de sus análisis gritaba que había que prepararse —prepararse para asumir el control y convertirse en el nuevo amo de la Corte de las Hadas—, una extraña incertidumbre aún logró colarse… ¿Por qué? No había más variables a considerar. No hay factores invisibles. Y, sin embargo… algo se agitó dentro de la llama encantada. Parpadeaba de manera desigual a medida que sus tonos dorados cambiaban y pasaban de brillantes a oscuros, a brillantes nuevamente… No fue una cuestión de confusión. No, fue más sutil, más profundo… Una mezcla de miedo… y emoción. Y fue entonces cuando se dio cuenta. La anomalía dentro del caos. Lo único que había pasado por alto y que había sesgado sus cálculos sólo unos pocos grados… Soren… estaba sonriendo. Incluso cuando su interior se filtraba por todos los orificios. Incluso mientras su cerebro hervía de adentro hacia afuera. Incluso cuando sus sentidos se desvanecieron, dejando sólo un vacío para que él sintiera. Sus labios todavía se curvaban hacia arriba—lentamente, como si cada minuto que duraba el dolor fuera según lo planeado. “Inconcebible…” Esto era completamente ilógico. Aunque Los Registros no pudo interferir con sus experimentos durante estas últimas dos semanas, aún pudo notar y comprender las innumerables pruebas por las que habían pasado. Después de todo, todos los datos estaban a su alcance. Desde cambiar las proporciones del Ánima hasta torcer las geometrías de las propias formas de los hechizos… No hubo nada que Soren no intentara. En un momento dado, incluso invirtió el hechizo Atadura, permitiendo que sus axiomas fluyeran en la dirección opuesta con la esperanza de provocar una reacción diferente… Y, sin embargo, la prueba en la que se encontraba actualmente \[Registro\]—Registro de experimentos n.° 3357… No fue ni la mitad de extravagante que las que hicieron anteriormente. De hecho, no fue más que una prueba repetida del Registro de experimentos n.° 156… “No esperes…” Hubo un cambio. En lugar de permitir que la relación de flujo de Ánima fuera mayor para la afinidad de Guardian, Soren hizo lo contrario esta vez. El Mesmerismo contenía actualmente una mayor proporción de Ánima dentro de la forma del hechizo… “Es extraño, ¿no debería estar tratando de asimilar la afinidad del Mesmerismo como otra rama de Guardian? ¿Por qué haría lo contrario?” El experimento continuó. A estas alturas, incluso su voz había desaparecido —despojada por gritos dolorosos demasiado violentos para soportarlos. Lo más probable es que el dolor le hubiera destrozado las cuerdas vocales. Peor aún, se estaba ahogando con su propia sangre. Cada respiración era ahora una lucha—una guerra contra la asfixia. Y, sin embargo, esa sonrisa esquiva permaneció… ¿En qué estaba pensando? ¿Cómo podría soportar esto? ¿Por fin había perdido la cabeza? Estos pensamientos surgieron en espiral dentro de la conciencia interior de la llama. Y, por primera vez en su existencia paradójica, sintió como si ya no pudiera comprender a su anfitrión. Eso… realmente lo aterrorizó. Sin darse cuenta de los pensamientos de Los Registros, Soren continuó su lucha. Hasta que finalmente terminó. La llama observó con horror y emoción cómo el Ánima dentro de él se estabilizaba. El tiempo final registrado para la prueba… 36 minutos y 55 segundos… “Re…cubre... me…” Su voz entrecortada y quebrada ordenó la llama. Hizo lo que se le ordenó—\[Ficcionalización\] devolvió su cuerpo a su estado original. Después de unos minutos de simplemente tumbarse en el suelo, Soren se levantó y se quitó el polvo de la ropa, pero de todos modos casi tropezó consigo mismo. Incluso cuando su cuerpo se recuperó, los recuerdos del dolor que tuvo que soportar persistieron. La locura dentro de sus ojos había crecido—lo que una vez fue una pequeña brasa ahora se había convertido en un incendio forestal furioso. Miró hacia la llama parpadeante y sonrió inquietantemente. “Lo logré.”
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El Hada Errante (Novela) Capítulo 125

Estás leyendo el capítulo 125 de El Hada Errante (Novela), un novela. **Explora. Sueña. Descubre.** Esta fue la respuesta que Soren obtuvo tras realizar un extraño ritual que encontró en línea. El ritual pretendía responder a preguntas que ningún mortal podía responder en ese momento,… Este capítulo tiene publicado el 6 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Diganmma. El Hada Errante (Novela) tiene 303 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.