Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 735 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Pritt del suroeste, Igwynt.
Bajo el cielo nocturno, la fría y luminosa luz de la luna bañaba la tierra oscurecida. En las afueras de Igwynt, el Cuerpo Anecdótico con cabeza de araña, controlado por la voluntad de la Reina Araña, comenzó a derrumbarse bajo el ataque de Artcheli.
El Cuerpo Anecdótico, atado por las Cadenas del Destino, sufrió la horrible y odiosa cabeza destrozada por el rayo del arma de Artcheli. El cráneo ilusorio fracturado se dispersó en volutas fantasmales que se extendieron hacia afuera.
En el momento en que la cabeza de araña fue destruida, la influencia de la Reina Araña disminuyó drásticamente. Al ver esto, Dorothy retiró las Cadenas del Destino del Cuerpo Anecdótico y comenzó a observar su estado. Notó un tenue resplandor plateado que emergía de la forma, junto con sutiles cambios en el aura que emitía. Al percibir este cambio, Artcheli, quien se preparaba para avanzar y atacar de nuevo, se detuvo repentinamente, con una expresión sombría mientras observaba el cuerpo.
El Cuerpo Anecdótico decapitado, liberado de la cabeza de araña y de las cadenas que lo enredaban, comenzó a desestabilizarse de nuevo. Su cuerpo semitransparente parpadeaba incontrolablemente, como si estuviera al borde del colapso. En la cabeza, una serie de nuevas imágenes emergían continuamente y destellaban rápidamente: algunas mostraban el rostro borroso de una mujer, otras reproducían la grotesca cabeza de araña.
Al ver esto, Dorothy lo comprendió con claridad: la influencia de la Reina Araña no se había disipado por completo. Tanto ella como Artcheli aguardaron tensos, aguardando la estabilización final de la forma.
Finalmente, cuando la figura por fin se estabilizó, el rostro que emergió fue el de una mujer normal, con un destello leve, pero no monstruoso. Al ver esto, Dorothy dejó escapar un silencioso suspiro de alivio. Artcheli, al presenciarlo, inclinó la cabeza solemnemente en reverencia, ofreciendo una oración silenciosa.
Oh, Gran Reina del Cielo Nocturno, ¿has recuperado el dominio sobre este lugar? ¿Puedes ahora responder a nuestras dudas?
Al ver la acción de Artcheli, Dorothy también se inclinó levemente hacia el Cuerpo Anecdótico y habló. Necesitaba confirmar si la Diosa del Espejo Lunar podía comunicarse con ellos correctamente.
El Cuerpo Anecdótico, bañado por la luz de la luna, abrió la boca como para hablar. Pero lo que salió no fue más que una cascada de ruidos ásperos y chirriantes. Al darse cuenta de que no podía vocalizar, la figura comenzó a tejer hilos de luz ante ella, como si intentara formar palabras. Pero a mitad de camino, los hilos se dispersaron y se desvanecieron abruptamente.
Parecía que la forma aún no podía transmitir su mensaje con claridad. Dentro y a su alrededor, sombras rojas y oscuras aún se retorcían.
La influencia de la Reina Araña no ha desaparecido del todo. Sigue interfiriendo con la proyección de poder de la Espejo Lunar...
A Dorothy se le encogió el corazón al darse cuenta. Después de todo el esfuerzo por eliminar la influencia de la Reina Araña, Espejo Lunar seguía sin poder comunicarse correctamente; todo parecía casi en vano.
Al darse cuenta de que su mensaje no llegaba, el Cuerpo Anecdótico dudó un momento. Luego, como si luchara contra una fuerza poderosa, levantó lentamente una mano, señalando hacia el este.
En el momento en que Dorothy vio ese gesto, un lugar apareció en su mente: Tivian.
Una vez completado el gesto de señalar, el Cuerpo Anecdótico bajó la mano silenciosamente. Luego dirigió a Dorothy y Artcheli una mirada peculiar: primero a Dorothy, luego a Artcheli. Al encontrarse sus miradas, la mente de Dorothy fue asaltada repentinamente por tres visiones distintas.
La primera era de un imponente bosque compuesto por árboles colosales: troncos gruesos y sin ramas se alzaban desde praderas multicolores de ensueño, perforando la pálida niebla blanca que lo cubría. Entre la densa niebla, en las profundidades del bosque, se alzaba la silueta de un enorme objeto ovalado. Suspendido en el aire entre los árboles, estaba atrapado por innumerables hebras finas. De esta imagen emanaba una sensación de silencio, misterio y profunda profundidad.
La segunda visión reveló un páramo inmenso y árido bajo un cielo gris: un interminable desierto de Gobi. Dispersas por esta tierra se alzaban formaciones rocosas erosionadas por el viento, de formas extrañas y grotescas, que parecían enormes soldados de piedra en diversas poses. En el centro del desierto se alzaba una modesta tarima de piedra. Sobre ella descansaba un trono de piedra, y en ese trono se sentaba una figura vestida con una cota de malla y túnicas andrajosas. Su rostro estaba oculto por un yelmo, con una corona oxidada sobre su cabeza. Encorvado, aferraba una espada larga clavada en la plataforma de piedra. La atmósfera estaba impregnada de soledad, desolación y decadencia.
La visión final fue un resplandor dorado y brumoso, dentro del cual relucía un cetro majestuoso. El cuerpo del cetro era casi blanco, adornado con oro y joyas. En su cabecera se alzaba una pequeña figura: un hombre con túnica, indistinto, con los brazos extendidos como un icono cruciforme. El cetro irradiaba santidad y poder.
Durante esta tercera visión, Dorothy notó ligeros temblores y distorsiones en la imagen. Pero poco después, todo volvió a la calma, como si nada hubiera pasado.
Tras desvanecerse las visiones una tras otra, el Cuerpo Anecdótico observó en silencio a las dos chicas. Finalmente, fijó la mirada en Dorothy, mirándola con un profundo significado, antes de disiparse lentamente en la luz, desapareciendo del mundo.
“¿ Eso fue… una ilusión?”
Dorothy se quedó paralizada. Tras presenciar esas imágenes, su corazón se llenó de pensamientos.
¿ Intentaba la Espejo Lunar transmitir algo con estas visiones? Si puede mostrar ilusiones como esta, ¿por qué no algo más específico? ¿O… no son meras ilusiones, sino proyecciones de algo real? ¿Nos muestra cosas que existen en algún lugar? ¿Pero con qué propósito?
Dorothy frunció el ceño y reflexionó. Las escenas mostradas la dejaron intrigada y perpleja a la vez; se sintió obligada a interpretarlas.
La primera visión fue la más clara para ella: esa escena debía ser del Paisaje Onírico. El bosque, envuelto en una niebla inusual y rodeado por una enorme sombra ovalada, solo le recordaba una cosa: el Capullo de Panmoth.
Se decía que el dios de la Manada de Caza del Sueño Negro, Panmoth, dormitaba en las profundidades del Paisaje Onírico, encerrado en su capullo. La misión de la Manada siempre había sido desencadenar su metamorfosis y dar a luz a su dios onírico. Ese enorme óvalo suspendido... muy probablemente era el capullo de Panmoth.
La segunda escena fue más difícil de identificar. Dorothy nunca había visto un desierto de Gobi plagado de piedras esculpidas por el viento tan extrañas. Tampoco reconoció al rey marchito sentado en el trono de piedra. A juzgar por el diseño de su armadura, sospechó que era de estilo antiguo de Pritt, similar a las reliquias que había visto en los archivos de investigación del duque Barrett.
Aunque tenía muchas teorías, no podía confirmar ninguna de ellas.
¿Y la tercera visión? Ni siquiera podía adivinarla. El cetro dorado ornamentado le resultaba completamente desconocido. Dorothy nunca lo había visto y no le había causado ninguna impresión. La única pista simbólica que pudo detectar fue un leve rastro del motivo de la linterna; pero más allá de eso, no sabía nada.
La primera visión... el capullo de Panmoth. La segunda, un rey marchito desconocido. La tercera, un cetro posiblemente relacionado con la Linterna. ¿Hay alguna conexión entre estas tres? ¿Qué intenta decirme Espejo Lunar? Y esa dirección que señaló: Tivia... ¿Encontraré respuestas allí a mi regreso?
“ Y durante la tercera visión… sucedió algo más…”
La mente de Dorothy daba vueltas mientras analizaba rápidamente. Pero al darse cuenta de que carecía de información suficiente para sacar conclusiones claras, dejó esos pensamientos a un lado por ahora y se volvió hacia Artcheli. Ella también parecía aturdida y confundida; era evidente que había tenido las mismas visiones. Su estado actual no era mucho mejor que el de Dorothy.
Reina del Cielo Nocturno... ¿Es la Santa? Así que... El Cuarto Santo es, en realidad, un dios hereje...
Con los ojos abiertos por la sorpresa, Artcheli pensó esto en silencio. Escuchar a Dorothy referirse al Cuerpo Anecdótico como la Reina del Cielo Nocturno la había conmocionado profundamente, aunque nada de eso se notaba en su rostro.
Entre los presentes, solo Anna permanecía completamente perdida, sin tener ni idea de lo que acababa de ocurrir. Con su lanza aún en la mano, mantenía una postura cautelosa hacia Artcheli mientras miraba a Dorothy en busca de orientación; pero Dorothy, en ese momento, no le dio ninguna instrucción directa.
Artcheli, quien aparentemente había presenciado las mismas visiones que Dorothy, guardó silencio un momento. Tras un breve instante de confusión, negó levemente con la cabeza, aparentemente apartando sus pensamientos, y se giró hacia Dorothy. Sus miradas se cruzaron, y en cuanto Anna notó que Artcheli la miraba, instintivamente apretó la lanza, apuntándola hacia ella. Después de todo, acababa de terminar una intensa batalla con esa misma persona.
Cuando Anna volvió a alzar su arma, Dorothy extendió el brazo con calma y le bloqueó el paso, indicándole que se retirara. Anna dudó un momento y luego bajó la guardia gradualmente. Dorothy se giró hacia Artcheli y le habló con franqueza.
—Señora Artcheli, ¿tiene intención de seguir luchando contra nosotros de esta manera?
Artcheli dejó escapar un suspiro lento, luego devolvió su arma a la caja de almacenamiento mágica y respondió.
“ Yo solo, me resultaría muy difícil capturarlos a todos. Nunca imaginé que individuos tan formidables se esconderían en un lugar tan pequeño como este…”
Mientras hablaba, su mirada se posó brevemente en Anna, cuyo poder ya había presenciado, y en Dorothy, cuyas habilidades acababa de experimentar en primera persona. Recordaba con claridad el momento en que las cadenas de Dorothy la inmovilizaron por completo y cómo esas mismas cadenas habían sujetado el contenedor de la voluntad de un dios hereje hacía apenas unos momentos.
Artcheli podía percibir el poder divino superior que acechaba en Dorothy. Si llegaba a un enfrentamiento directo, no había garantía de que pudiera ganar contra ella y Anna. Y esta no era una misión suicida que exigiera completar a toda costa; no había necesidad de forzar las cosas más.
Y lo más importante… la chica que tenía ante sí tenía una conexión innegable con el dios que veneraba. Sus propios poderes estaban ligados a esa deidad. Si la diosa no quería que luchara contra él, tal vez no hubiera necesidad de continuar la batalla.
—En efecto. Nadie habría imaginado que el pequeño Igwynt albergaba tantos dragones y tigres ocultos —dijo Dorothy con una leve sonrisa.
Así como tampoco esperaba que la Corte Secreta de la Iglesia apareciera aquí, ni que la influencia de la Dama del Dolor se extendiera a este lugar. Todo lo que acaba de pasar... también nos sorprendió.
Su tono se había suavizado significativamente. Artcheli entonces preguntó directamente.
Tú ... la Santa... o la Reina del Cielo Nocturno, ¿cuál es su relación? ¿Es esta supuesta Orden de la Rosa Cruz la fuerza que ella dejó en Pritt?
En cierto sentido… sí, y no. Quien tiene una conexión cercana con la Reina del Cielo Nocturno no es realmente la Orden de la Rosa Cruz, soy solo yo.
Dorothy respondió con franqueza, aunque era consciente de que una respuesta clara no satisfaría a Artcheli, por lo que deliberadamente volvió a su tono vago y elusivo habitual.
—Entonces … quieres decir que actúas según la voluntad de la Reina. Eres su agente en Pritt —dijo Artcheli con tono significativo.
Dorothy asintió.
Correcto . Soy el peón de Su Majestad en esta tierra. Actúo según sus revelaciones. Como estoy solo y sin apoyo, me uní a la Orden de la Rosa Cruz para aprovechar su fuerza y operar de forma encubierta.
En cuanto a mi propósito, seguro que ya lo has adivinado. La influencia de la Dama del Dolor se extiende sigilosamente por Pritt. Sus planes se están fraguando, y no podemos simplemente hacer la vista gorda...
Su tono se tornó solemne. Artcheli respondió de inmediato.
¿ por qué la Reina del Cielo Nocturno no nos confió esta misión? Nosotros, la Corte de los Secretos de la Iglesia Radiante, tenemos muchos más recursos y poder para investigar. ¿Por qué preferiría confiar en agentes solitarios como ustedes?
Siempre la hemos venerado bajo el nombre de la Santa, en silencio, en secreto. La consideramos la Cuarta Santa, más allá de las Tres Santas oficiales. A menudo hemos recibido sus oráculos. Y ahora, ante la conspiración de la Señora del Dolor, te elige a ti... ¿no a nosotros?
Su voz tenía una sutil presión, pero Dorothy respondió con calma.
Señora Inquisidora, no necesita ponerme a prueba. Su Majestad reside en la Nación Oriental de la Noche, con grandes responsabilidades. No tiene capacidad para intervenir en el lejano Oeste. Incluso si la venera bajo el nombre de la Santa, no le daría órdenes.
Además , la Corte, a pesar de todo su secretismo, sigue perteneciendo a la Iglesia, lo cual es demasiado prominente. Cuando una misión exige el máximo secreto, ¿no es más adecuada para un agente completamente desconocido para el mundo?
Sé que has venido a investigar el asunto de la Santa Madre Carmesí. Pero te diré la verdad: nosotros tampoco sabemos mucho sobre ella. No tenemos ninguna conexión sustancial con ella. Nuestro objetivo siempre ha sido la Reina Araña. Nuestro encuentro con el cultista de la Placenta en esta pequeña ciudad fue meramente incidental.
Dorothy sonrió con dulzura. Estaba segura de que la afirmación de Artcheli sobre recibir oráculos de la Espejo Lunar era un farol. Por su experiencia, la capacidad de la Espejo Lunar para proyectar su poder hacia el oeste era muy limitada. Incluso allí en Pritt, donde su influencia aún era fuerte, Dorothy necesitaba confiar en el cuerpo anecdótico del Hada del Lago para comunicarse. En cualquier otro lugar del continente, sería casi imposible.
Más importante aún, si Espejo Lunar realmente se comunicó con Artcheli, ¿habría permitido que atacara tanto a Anna como a ella misma? Dorothy no podía creerlo; Espejo Lunar siempre la había apreciado mucho.
Artcheli, entonces, solo la estaba poniendo a prueba, indagando si Dorothy realmente seguía la voluntad de Espejo Lunar. Y la respuesta de Dorothy dejó clara su postura: todo lo que hacía estaba bajo las órdenes de la Reina. Dado que la Iglesia veneraba a Espejo Lunar como una santa oculta, Dorothy podía usar esa asociación como escudo y palanca.
Después de una pausa, Artcheli dejó escapar un suspiro lento y dijo:
“ Muy bien… por tu apariencia, creeré, por ahora, que eres su emisario”.
Al oír eso, Dorothy parpadeó, luego rió suavemente y se quitó la capucha y la máscara, revelando su cabello blanco plateado y sus delicados rasgos.
Como era de esperar, trucos como este no funcionan con alguien de las altas esferas de la Iglesia. Debería habérmelo quitado antes; además, es más fácil respirar.
Artcheli examinó su rostro y comenzó a hablar en un tono mesurado.
Dorothy Mayschoss… Tutora voluntaria durante la estancia de Anna Field en el orfanato. Posteriormente, visitó a Anna varias veces tras su milagrosa recuperación y su reconocimiento como heredera de la Casa Field.
Padre : cazador de Aldea del Valle del Río, condado de Igwynt. Falleció en un accidente de caza. Madre: desconocida e imposible de rastrear. Hermano: Gregorius Mayschoss, prometedor cazador de la Oficina de Serenidad de Igwynt. Distinguido en múltiples misiones. En una ocasión, asignado a proteger a Anna Field, resultó herido durante un incidente místico. Posteriormente, fue ascendido a la Oficina de Serenidad central de Tivia. La propia Dorothy fue recomendada por la escuela para estudiar en Tivia.
“ Técnicamente hablando, todavía deberías estar asistiendo a la escuela secundaria en Tivian… quizás recién estés saliendo de las clases nocturnas, señorita Mayschoss”.
Con las manos entrelazadas a la espalda, Artcheli recitó esto con calma. Dorothy extendió las manos con una media sonrisa y respondió.
Si no hubiera venido a investigar, quizá todavía estaría en clase, Señora Inquisidora. Entonces, ¿de quién es la culpa de que me haya retrasado en los estudios?
Lo dijo en broma, sin inmutarse por el hecho de que la Iglesia la hubiera investigado. Dado que sospechaban de Anna, era natural que investigaran a todos sus allegados durante ese período. Tenía sentido que la hubieran investigado.
Aún así, a pesar de estar mentalmente preparada, escuchar sus datos personales recitados con tanta precisión la hizo admitir en silencio que el brazo de inteligencia de la Iglesia realmente era mucho mejor que la Oficina de Serenidad.
“ Bueno, ahora que nos conocemos, quizás podamos hablar con más franqueza”, continuó.
Seré sincero: la conspiración de la Reina Araña ha avanzado mucho. La influencia de Su Majestad en Pritt se ha visto gravemente disminuida. Ya no puedo oír su voz, ni siquiera temporalmente .
Sea lo que sea que la Reina Araña esté planeando a continuación, probablemente sea algo grande. Debemos actuar en consecuencia.
que tu prioridad actual es el caso de la Santa Madre Carmesí. Pero mi consejo es: déjalo de lado por ahora y centra todos tus esfuerzos en investigar a la Dama del Dolor. Tengo el presentimiento de que su próximo movimiento está a punto de ocurrir, y ocurrirá en Tivia. Ahí es donde debemos centrar nuestra atención. ¿Qué opinas?
Dorothy se volvió hacia Artcheli y le pidió su opinión, a lo que Artcheli entrecerró los ojos ligeramente y respondió con calma.
¿De verdad estás tan seguro de que aceptaría cooperar contigo? Intenté arrestarte hace poco...
Dorothy sonrió y respondió directamente.
"Solo nos perseguías por un pequeño malentendido... Puedo decir, Señora Inquisidora, que eres alguien que sabe discernir el bien del mal y ve el panorama general. Después de lo que acaba de suceder, creo que ahora puedes reconocer claramente quién amenaza realmente a la Iglesia y a este mundo, y quién no.
"Comparado con figuras sospechosas, imagino que te interesaría más lidiar con aquellos que son completamente malvados... Y en cuanto a la Dama del Dolor, estamos del mismo lado. Así que, ¿por qué no cooperar, aunque sea un poco?"
Con una sonrisa amable, Dorothy se dirigió a Artcheli. Tras un momento de silencio, Artcheli respondió.
—Tiviano, ¿eh? Yo también lo pensé. El lugar que señaló la Santa... debía estar ahí.
Muy bien. Yo también regresaré a Tivian. Podemos empezar nuestra investigación juntos. Confío en que la información que tengo no te decepcionará.
—Dijo Dorothy, rebosante de satisfacción por dentro. En lo que respecta al manejo del Nido de Ocho Torres, había logrado atraer a la Corte de los Secretos de la Iglesia a su lado.
En comparación con la Oficina de Serenidad, plagada de infiltraciones y disfunciones, la Corte era mucho más competente. Mientras Artcheli cooperara, Dorothy confiaba en que podrían ajustar cuentas con el Nido de las Ocho Torres en Tivia.
—Entonces, esperaré con ansias ver qué habilidades posee el emisario elegido por la Santa. Déjame una forma de contactarte; nos veremos en Tivia.
Artcheli dijo con firmeza.
Dorothy sonrió y sacó un libro de su caja mágica, entregándoselo.
"Esto funciona mucho mejor que el método de contacto promedio".
Al entregárselo, Dorothy habló con claridad. Artcheli echó un vistazo al libro y lo aceptó.
Muy bien. Una última cosa, Señora Inquisidora. Debido a la misión de Su Majestad, preferiría mantener mi identidad en secreto. ¿Podría abstenerse de revelar detalles sobre mí a los demás cardenales?
Mirando a Artcheli a los ojos, Dorothy preguntó con seriedad. Artcheli hizo una breve pausa antes de responder.
"Informaré discretamente a los demás cardenales de su existencia, pero no revelaré ningún detalle".
"Eso funciona. Muchas gracias..."
Dorothy dejó escapar un silencioso suspiro de alivio. No estaba preparada para que todo el Consejo Cardenalicio supiera de ella. Con algunos, los más racionales, se podía razonar, pero con otros… era más difícil predecir. Si descubrían su identidad, nadie sabía qué acciones específicas podrían tomar tras bambalinas.
Artcheli también comprendía claramente las tendencias de sus colegas. Para preservar esta cooperación, optó por no revelar la identidad completa de Dorothy, al menos por ahora.
—Entonces está decidido. Que nuestra cooperación sea fructífera, Lady Artcheli, bajo las estrellas y la luna.
En la cima de la colina, iluminada por la luna, ahora que todo estaba negociado, Dorothy extendió la mano con una sonrisa. Artcheli dudó un momento, luego extendió la mano y la estrechó.
…
En las tranquilas afueras de Igwynt, bajo la luz de la luna, Dorothy y Anna, ahora desarmada, paseaban junto a una pequeña arboleda. Mientras caminaban, Anna hablaba con asombro.
Nunca esperé que un enemigo tan poderoso terminara haciendo las paces contigo, maestra. Eres increíble. Pensé que lucharíamos contra ella hasta el final.
"Je... No se trata de si soy increíble o no, es solo que las circunstancias cambiaron y me adapté. Además, no es que nos hayamos hecho amigos de verdad. Simplemente resolvimos un malentendido y encontramos una oportunidad para cooperar."
Dorothy respondió mientras caminaban.
Si alguien merece crédito por eso, probablemente sea el dios hereje que interrumpió tu batalla. Por muy peligroso que fuera, su aparición fue el punto de inflexión. Sin él, podríamos haber luchado a muerte contra el Inquisidor…
"El Inquisidor... No esperaba que alguien tan joven tuviera tanto poder y estatus en la Iglesia. Ella está a tu altura, maestro. No como yo... Ya tengo doce años y sigo siendo inútil. Si no dependiera de ti, sería una persona normal..."
Anna habló un poco abatida, y al ver su expresión, Dorothy respondió con franqueza:
Recorrer el camino del Todopoderoso no es necesariamente algo bueno. Es poder… pero también peligro. Si no es cuestión del destino, la gente común no necesita adentrarse en el mundo místico.
Solía pensar que te convendría, Anna, vivir la vida de un noble en un lugar tranquilo como Igwynt. Eres demasiado joven para adentrarte deliberadamente en un mundo plagado de peligros. Pero ahora veo que me equivocaba: una vez que una persona deja rastros en el mundo místico, es difícil borrarlos por completo y regresar al mundo terrenal.
Lo que pasó hoy también fue una lección para mí. No debería haber esperado que volvieras a la normalidad. Así que, a partir de hoy, comenzaré a guiarte formalmente por el camino del Beyonder. Recuerda: debes aprender a controlar adecuadamente tu fuerza.
Se detuvo un momento y miró con seriedad a la chica que tenía delante. Al oír esto, los ojos de Anna se iluminaron; dio un salto de alegría y abrazó a Dorothy.
¿¡En serio!? ¡Gracias, maestro! ¡Viva el maestro!
Cuando un estudiante apenas más bajo que ella la abrazó, Dorothy sonrió y miró hacia el cielo nocturno, pensando en una conversación que una vez había tenido con Viagetta.
Según Viagetta, el vínculo entre mentor y estudiante era la conexión más importante entre los Beyonders dentro del sistema Revelation.
Entonces, para Anna (su primera estudiante profundamente impresa en este mundo) no había duda de que se convertiría en la segunda Beyonder alineada con la Revelación en este mundo.
Mientras Dorothy reflexionaba sobre este sentimiento, Anna, que todavía la abrazaba, pensaba en algo completamente distinto.
La señorita Mayschoss no ha crecido mucho desde que se fue hace dos años. ¿Será cuestión de físico? Si esto sigue así, me quedará pequeña... una alumna más alta que su maestra... jejeje...
…
Continente Principal Central, Monte Sagrado.
Por la noche, la cima del Monte Sagrado permanecía bañada por un resplandor radiante. Aunque el cielo carecía de luz solar, los alrededores brillaban como si fuera pleno día, iluminados por un resplandor cálido y luminoso.
La imponente ilusión de la Catedral del Monte Sagrado se alzaba sobre la amplia y plana cima de la montaña. En la cima de una de sus torres más altas, una tenue luz dorada emitía continuamente un resplandor suave y reconfortante, iluminando el Monte Sagrado bajo el cielo nocturno.
En un balcón a lo lejos, rodeado de hiedra y diseñado como un jardín, se arrodillaba sor Vania, vestida con su hábito blanco de monja, rezando en silencio en dirección a la Catedral del Santo Monte.
—¡Qué piedad, Hermana Vania! El tiempo que pasas rezando rivaliza con el de algunos ascetas.
Una voz la llamó a sus espaldas. Al oírla, Vania se detuvo y se levantó, girándose hacia la fuente. Allí, flotando tras ella, estaba la figura apacible y espectral de una monja: Ivy.
Hermana Ivy, ¿cómo está? ¿Se siente mejor?
Vania preguntó directamente y Ivy respondió con franqueza.
Ya llevaron mi nave a Puerto Faro para reparaciones. Me siento mucho mejor, gracias por preguntar. ¿Y tú? ¿No te has cansado de estar en el Monte Sagrado todo este tiempo?
Con una suave sonrisa, Ivy planteó la pregunta. Vania respondió con franqueza.
Residir en Tierra Santa es un gran honor. ¿Cómo podría cansarme de ello?
Es cierto... Para la mayoría de los creyentes devotos, este es el lugar perfecto para la contemplación. Pero tú no eres como ellos, Hermana Vania. Ahora tienes rango Carmesí; estás calificada para ocupar altos cargos dentro de la Iglesia. Podrías ser obispo, o incluso arzobispo, sirviendo a la Santa Iglesia en los niveles más altos.
Pero con la Santa Sede ausente... todas las decisiones que debía tomar Su Eminencia han quedado en manos del Consejo Cardenalicio. Y con el Consejo sumido en tal caos interno, nadie sabe cuándo se concretará su nombramiento formal.
Ivy habló con preocupación. Vania, ahora de rango Carmesí, era un miembro clave de la Iglesia; ya no tenía la libertad de actuar como antes como monja peregrina. Pero como aún no había recibido un rol ni deberes oficiales, permanecía en el limbo, atrapada en la cima del Monte Sagrado. Debido a las disputas internas del Consejo, su ascenso seguía sin resolverse.
La situación de Vania era apenas un microcosmos del caos político que se desataba en el Monte Santo. Con el Consejo Cardenalicio dividido, numerosos asuntos quedaron suspendidos sin resolver.
"¿La Santa Sede... aún no ha regresado del cielo? ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿No se está volviendo peligroso...?"
—preguntó Vania, con la preocupación nublando su expresión. Ivy respondió con gravedad.
La ascensión de la Santa Sede ha durado más de un año. En toda la historia de la Iglesia, esto no tiene precedentes. La última vez que ocurrió una ascensión tan larga fue hace cuatrocientos años, en vísperas de la Gran Guerra Santa; pero incluso entonces, solo duró nueve meses...
La voz de Ivy tenía un leve rastro de inquietud.
Por supuesto, la ausencia de la Santa Sede inevitablemente traerá algunas complicaciones. Pero no se preocupe demasiado, Hermana Vania. Son problemas manejables. Aunque los cardenales están plagados de discordia, mientras nadie cruce los límites fundamentales, la situación no se descontrolará.
Dijo esto mientras miraba hacia el origen de ese resplandor sagrado en lo alto de la distante catedral.
Además, la Santa Sede dejó el Báculo del Decreto Radiante aquí en el Monte Sagrado. Con este armamento divino protegiéndonos, la Iglesia no caerá en una verdadera calamidad.

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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela)
Capítulo 736
El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 735
Estás leyendo el capítulo 735 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 23 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.