Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 395 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
Mar de la Conquista, a bordo del Perla Resplandeciente.
En la cubierta de proa, por la noche, los pasajeros se agolpaban. La tan esperada exposición del Corazón Azul Profundo había dado un giro inesperado: ¡nadie se imaginaba que las cartas de advertencia, consideradas bromas durante el día, fueran reales! El ladrón conocido como K no solo existía, sino que había aparecido en la exposición tal y como había prometido, ¡robando el invaluable Corazón Azul Profundo ante las narices de todos!
Tras presenciar la gran entrada del Ladrón K y su elegante actuación burlando a los guardias, el público estalló en júbilo. Cuando el Ladrón K reveló el verdadero brillo del Corazón Azul Profundo, la multitud exclamó con asombro, y algunos incluso no pudieron evitar aplaudir, maravillados tanto por la astucia del ladrón como por la impresionante belleza de la gema.
Mientras la proa del barco se veía envuelta en una neblina de humo rojo oscuro, todos los espectadores estiraban el cuello con avidez, desesperados por vislumbrar lo que ocurría dentro del humo y cómo el audaz y elegante ladrón lograría escapar.
La extraña niebla carmesí que envolvía la proa parecía poseer un poder inexplicable, resistiéndose a dispersarse a pesar de la implacable brisa marina. Solo después de varios minutos, la antinatural concentración se disipó gradualmente por sí sola. Para cuando el viento dispersó la oscura niebla, el Ladrón K había desaparecido de la proa, dejando únicamente a Massimo y a unos pocos marineros atónitos ante la estatua del ángel, escudriñando su entorno con confusión.
“¿Ese bastardo... desapareció? ¿¡Dónde diablos se metió?!”
Preso del pánico, Massimo buscó frenéticamente cualquier rastro del audaz ladrón, pero no encontró nada. Desesperado, ordenó a los marineros cercanos que inspeccionaran las primeras filas del público, pero aun así, no encontraron a nadie. Mientras tanto, allá atrás en la cubierta de proa, en la cubierta superior, Costa observaba todo con mente calculadora.
Desde el principio, Costa había estado vigilando atentamente la proa desde la estructura superior del crucero. Su posición elevada le proporcionaba una visión clara: la zona oscurecida por la niebla carmesí no se extendía hasta las butacas del público. Por lo tanto, el Ladrón K no pudo haberse ocultado entre la multitud al amparo del humo. Si hubieran intentado huir hacia el público, Costa los habría detectado en cuanto salieran del humo.
A ojos de Costa, el Ladrón K no se había mimetizado con la multitud ni había escapado por un agujero en la cubierta, ni nada había salido volando del humo. La única vía de escape posible era saltar de la proa al mar: su única salida.
“Hmph… ¿Acaso prepararon una embarcación o algún instrumento místico para potenciar sus habilidades submarinas? Eso podría funcionar contra la gente común, pero ¿pensar que podría engañarnos a nosotros? ¡Qué ridículo!”
Tras un rápido análisis, Costa llegó a esta conclusión. Como Trascendente de la Senda de las Mareas y seguidor de la Fe Abisal, su destreza en las habilidades acuáticas era inigualable.
¡Ese ladrón debe haber saltado al mar! ¡Id tras él y capturadlo!
“¡Sí, señor!”
Costa ladró órdenes a sus subordinados. Los tres marineros a su lado obedecieron de inmediato, corriendo hacia la barandilla y saltando al mar sin que nadie se percatara. El propio Costa se quitó la chaqueta y el sombrero de capitán antes de imitarlo, zambulléndose por encima de la barandilla.
Rastrearían el mar en busca del audaz ladrón y lo capturarían. En el agua, ningún Beyonder podría hacerles frente.
…
“Je… Así que se lanzaron al mar a buscar…”
Oculta entre la multitud, Dorothy reflexionaba en silencio mientras observaba las acciones de Costa a través de una pequeña marioneta de cadáver. Tras disiparse la niebla, el Ladrón K había desaparecido. Sin señales de huida, de excavación ni de haberse mimetizado con el público, saltar al mar parecía la explicación más plausible.
“Pero esos tipos no encontrarán nada más que peces. Claro, alguien 'saltó', pero en realidad nunca entró al agua. En el mejor de los casos, pescarán algunos peces para prepararse una comida caliente.”
Dorothy sonrió con suficiencia. Gracias a una preparación minuciosa, Neftis ya se había quitado el disfraz, se había puesto un vestido nuevo y regresaba tranquilamente a la cubierta. Mientras tanto, el Corazón Azul Profundo y el disfraz de Neftis estaban a salvo dentro de la caja mágica que sostenía la marioneta cadavérica de Dorothy, sin riesgo alguno de ser descubiertos.
“Por el momento, la operación de la Ladrona Fantasma Nephthys puede considerarse un éxito.”
La sonrisa de Dorothy se ensanchó. Desde que descubrió que el Corazón Azul Profundo” un artefacto crucial para el ritual de sacrificio” no podía extraerse fácilmente, había urdido este plan del ladrón fantasma para obligar a Massimo a sacar la gema él mismo.
La inspiración para este plan provino de un anime de detectives que Dorothy había visto en su vida pasada, donde el truco de un ladrón fantasma consistía en fingir el robo de un tesoro para que el dueño desactivara apresuradamente las medidas de seguridad, creando así la oportunidad para el robo real. Para ejecutar este plan, el primer paso fue sembrar en la mente del dueño la idea de que el tesoro podría ser robado.
(Nota del traductor: Ten en cuenta que K significa Kaito…)
Ese era el propósito de las cartas de advertencia del ladrón fantasma. Al enviarlas, Dorothy pretendía sembrar en la mente de Massimo y Costa la idea de que un ladrón llamado K codiciaba el Corazón Azul Profundo. Por mucho que lo ignoraran, en el fondo, ya sabían de la existencia del Ladrón K.
Así pues, después de que Dorothy usara el Anillo de Ocultación y la conducción del hilo espiritual para enmascarar las huellas espirituales de la gema, Massimo” al ver la nota colocada sobre la gema por una pequeña marioneta cadavérica” supuso inmediatamente que el Corazón Azul Profundo había sido cambiado y corrió a inspeccionarlo. Sin la influencia psicológica de las cartas de advertencia, Massimo podría haber pensado simplemente que las huellas espirituales de la gema habían desaparecido debido a alguna anomalía, en lugar de sospechar de un robo.
Para Dorothy, las advertencias del ladrón fantasma no eran meros actos teatrales, sino una táctica psicológica crucial, lo que hacía absolutamente necesaria la interpretación que Neftis hacía del Ladrón K.
Hasta el momento, el plan de Dorothy había transcurrido sin problemas. El Corazón Azul Profundo estaba asegurado, frustrando el plan de los sectarios abisales, aunque no sin algunos costos menores.
Tanto Costa como Massimo eran Beyonders auxiliares de los Linternas. Al conspirar, mantenían activas sus habilidades de detección, lo que obligó a Dorothy a gastar algunas reservas de Sombra” dos puntos en total” para bloquear su detección. Electrificar a Massimo con Forma de Corriente Fluida y rescatar a Nephthys también costó dos puntos de Piedra y dos puntos de Revelación.
El mayor gasto, sin embargo, fue el humo rojo oscuro. El vial utilizado para producirlo era uno de los botines de la victoria de Dorothy sobre el vampiro Claudio: una herramienta que le había salvado la vida. Dorothy había saqueado dos viales en aquel entonces, y ahora solo quedaba uno tras este uso.
Además, para potenciar al máximo las habilidades de Nephthys, Dorothy le había pedido específicamente al Gran Chamán Uta que invocara al espíritu salvaje Vibrisa del Alma. Claro que esto no era un favor gratuito: el chamán tribal no trabajaba para el bien común. Uta ya había ayudado a Dorothy a saldar una deuda, pero esta vez había un precio.
Dorothy hizo que Kapak negociara con Uta, consiguiendo finalmente el acuerdo de suministrar 1500 libras esterlinas en medicinas, alimentos, armas y municiones a cambio de la ayuda de Uta para invocar a Vibrisa del Alma.
Desde que Kapak se convirtió en el médico de la tribu Tupa, su salud había mejorado significativamente. Gracias al acceso a tecnología médica avanzada del continente, la salud de la tribu había experimentado un progreso notable, para su gran alegría.
Kapak estaba encantado de poder ayudar sinceramente a su gente, pero el tratamiento de las enfermedades requería medicinas. Con el tiempo, sus reservas personales se agotaron, lo que lo obligó a disfrazarse e intercambiar productos tribales en las ciudades coloniales por dinero para comprar más. Así, la tribu Tupa llevaba mucho tiempo sufriendo escasez de medicinas, con escasas oportunidades comerciales e insuficiente moneda colonial para adquirir suministros.
Esto hizo que el comercio de Dorothy, basado en los recursos, resultara atractivo. Uta estaba deseoso de mejorar el bienestar de su tribu y dispuesto a ayudar a cambio de lo necesario.
Dorothy ya había dispuesto que se le transfiriera dinero a Adèle al atracar, encargándole que utilizara sus contactos en los bajos fondos del Distrito Este para conseguir la mercancía en el mercado negro de Tiviane y contrabandearla al Nuevo Continente. Por ello, Dorothy estaba dispuesta a pagarle a Adèle una comisión de 200 libras.
El coste total de 1700 libras podría parecer elevado, pero Dorothy lo consideró valioso: establecía un canal de suministro con los Tupa, lo que permitía futuras colaboraciones, como solicitar la ayuda de Uta para contactar con más espíritus salvajes o incluso con otras tribus. El mayor coste esta vez se debió en parte a la urgente necesidad de suministros de la tribu Tupa, y Dorothy había comprado provisiones adicionales voluntariamente como gesto de buena voluntad.
Otro gasto fueron los objetos de almacenamiento de Silencio que Nephthys había comprado como “comida para gatos” para Vibrisa del Alma en el Banco del Pacto Dorado. Sin estar segura del apetito del espíritu, Nephthys había comprado varios objetos, agotando casi por completo sus ahorros de más de 1000 libras del Gremio de Artesanos Blancos. Después de la Nochevieja, Dorothy le reembolsó las 1000 libras, y la “comida para gatos” restante terminó en manos de Dorothy, ahora totalmente utilizada.
Por último, los suministros de maquillaje de Neftis se habían visto muy mermados. Había traído suficientes cosméticos para el largo viaje, pero el disfraz la obligaba a pintarse de blanco, consumiendo una cantidad significativa de productos caros, para su gran disgusto.
En resumen, Dorothy contaba con 3200 libras en efectivo, además de las siguientes reservas espirituales: 7 Cálices, 8 Piedras, 5 Sombras, 2 Linternas, 14 Silencios y 7 Revelaciones. Dos objetos de almacenamiento de Sombras se habían utilizado, quedando cinco. Gracias al modesto apetito de Vibrisa del Alma, solo uno de los tres objetos de Silencio se había consumido, dejando dos para uso futuro.
“Afortunadamente, tras alcanzar el rango de Ceniza Blanca, el consumo espiritual de las habilidades de la Senda del Hilo Espiritual ha disminuido significativamente. Controlar a esas marionetas borrachas para que acosaran a los marineros durante más de una hora solo costó un punto de Cáliz; antes, habría costado al menos tres.”
Dorothy reflexionó sobre esto antes de centrar sus pensamientos en los próximos movimientos de los sectarios del Abismo.
“Si no encuentran nada en el mar, probablemente centrarán la búsqueda en el barco. Antes de que comenzara la exposición, hice que una marioneta de cadáver robara un bote salvavidas; a estas alturas ya está muy lejos. Con suerte, cuando se den cuenta de que falta el bote, asumirán que el Ladrón K ha escapado y ya no está a bordo.”
“Claro, puede que no se lo crean… Si se niegan a creer que el Ladrón K se marchó con el Corazón Azul Profundo y redoblan la búsqueda en la nave, las cosas podrían complicarse.”
Al observar el alboroto en la cubierta, Dorothy supo que, si bien el robo de la gema había interrumpido el ritual, la crisis no estaba del todo resuelta. Mientras los miembros del culto controlaran el barco, todos a bordo seguirían en peligro.
“Ahora les toca a ellos dar el siguiente paso.”
Dorothy se preparó mentalmente para la siguiente ronda de maniobras encubiertas contra Costa y Massimo.
…
La aparición y desaparición del Ladrón K causó un gran revuelo en la cubierta de proa. Mientras el público cuchicheaba, muchos intentaban avanzar para ver dónde había actuado el ladrón. Massimo, por supuesto, no lo permitió. Inmediatamente organizó a la tripulación para que condujera a los espectadores de vuelta a sus camarotes antes de iniciar una búsqueda por todo el barco.
Tras casi una hora de búsqueda infructuosa, Massimo, con semblante adusto, condujo a sus marineros, seguidores de la secta, a la popa, donde esperaron en silencio. De pronto, una mano grande y mojada se aferró al borde del barco desde abajo, y Costa, empapado hasta los huesos, se izó a bordo tras haber escalado treinta metros desde el mar. Tras él, le siguieron marineros igualmente calados.
“¿Y bien? ¿Los encontraste?” preguntó Massimo con urgencia.
Costa se secó la cabeza con una toalla y negó con la cabeza.
“No... Rastreamos las aguas circundantes, buceando a casi 800 metros de profundidad. Ni rastro de nadie. Ese ladrón debe seguir a bordo; de alguna manera, se nos escapó, abandonando la proa y mimetizándose de nuevo con el barco.”
Massimo frunció el ceño.
¿Siguen a bordo? Lo dudo… Durante mi búsqueda, noté que faltaba un bote salvavidas. Su cómplice podría haberlo usado para rescatarlos en alta mar. Quizás tengan algún tipo de habilidad para aumentar su velocidad; para cuando se disipó el humo, podrían haber desaparecido hace mucho tiempo.
Costa descartó la idea.
“Imposible. Recorrí la zona a toda velocidad, en un radio de tres o cuatro millas náuticas. Ni rastro de un bote salvavidas. Ni siquiera con mi velocidad, nada me supera en el agua. El barco desaparecido es un señuelo, una trampa para hacernos creer que escaparon. Siguen aquí. Si caemos en la trampa, ganan.”
Su confianza en su superioridad acuática era absoluta.
A juzgar por sus habilidades y cómo ocultaron las huellas espirituales de la gema, ese ladrón es un Trascendente de la Senda de las Sombras de rango Tierra Negra o Ceniza Blanca. Ni hablar de que una rata de las sombras en un bote sin velas me gane en alta mar. Están aquí. Los encontraremos.
Dicho esto, Costa arrojó su toalla a la cubierta con frustración.

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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 395
Estás leyendo el capítulo 395 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.