Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 136 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
En el pasillo del hospital, al oír las palabras de Anna, tanto James como Harold quedaron momentáneamente atónitos. Tras un instante para asimilarlo, el rostro de Harold se ensombreció antes de señalar a Anna y empezar a maldecir a gritos.
¿De dónde ha salido esta mocosa desquiciada? ¿Cómo se atreve a hacerse pasar por la hija del vizconde Field? ¡Señor James, deberíamos llamar al médico inmediatamente y que la encierren de nuevo!
Harold se volvió hacia James, que estaba a su lado, pero James, tras un momento de silencio mientras miraba a Anna, respondió lentamente.
“No hace falta informar a nadie. La señorita Anna dice la verdad: es, en efecto, la hija adoptiva reconocida públicamente por el vizconde Field. Sucedió hace poco, durante el evento benéfico anual en Igwynt, ante un numeroso público.”
“¿Qué…?” Harold quedó atónito ante la respuesta de James; sus pupilas se contrajeron ligeramente antes de que gritara con evidente enfado.
“Señor James, ¿no nos dijeron que todos los hijos adoptivos del vizconde Gary Field habían perdido la razón debido al miedo extremo? Esa fue la razón principal por la que vinimos a Igwynt. ¿Qué está pasando aquí?
Mientras escuchaba las palabras de Harold, James permaneció tranquilo y sereno.
Miró a Anna, que estaba delante de él, y le preguntó con dulzura: “Anna, ¿te ha pasado algo? La última vez que vine a verte, todavía estaba preocupado por cuándo te recuperarías”.
“Eh… la verdad… no estoy del todo segura de qué pasó. Me he sentido aturdida estos últimos días, pero hace unos días, esa sensación de confusión empezó a desaparecer. Luego, cuando me desperté esta mañana, tenía la mente completamente despejada, como antes. Los médicos también se sorprendieron; todos dijeron que fue la gracia de la Virgen María.”
Anna se frotó las sienes mientras recordaba, y al ver esto, James asintió.
“La gracia de la Virgen María, ¿eh?... Si es así, entonces es el mejor resultado posible. Jaja... Anna, tu recuperación es la mejor noticia que he recibido en días. “James habló con un tono de alivio, aunque había un destello de algo más en sus ojos.
Mientras tanto, Harold, que estaba cerca, tenía una expresión cada vez más sombría. Su respiración se aceleró, su cuerpo temblaba ligeramente, como si quisiera estallar en otro arrebato. Sin embargo, tras mirar a James, se contuvo. Respiró hondo y apenas logró esbozar una sonrisa forzada antes de hablar.
“¡Oh… Gracias a Dios, que semejante milagro exista en este mundo! Debe ser la recompensa divina por las buenas obras que el vizconde Field realizó en vida. Jaja… Parece que nuestro viaje a Igwynt fue en vano…”
“No fue en vano, señor Harold. Al menos, pude presenciar su refinado porte” respondió James con un toque de humor.
Ante sus palabras, la comisura de los labios de Harold se contrajo ligeramente, pero siguió sonriendo.
“Jaja, si el señor James tiene tan buena opinión de mí, entonces mi viaje no fue en vano después de todo. Bueno, entonces, debería despedirme. La gente de Igwynt aún llora la trágica muerte del vizconde Field. Creo que estas buenas noticias podrían aliviar un poco su dolor.”
Mientras hablaba, Harold se dio la vuelta y se marchó. Sin embargo, apenas se había ido cuando su expresión se ensombreció bruscamente.
“¡Hmph! ¿Una bastarda sin una sola gota de sangre Field cree que puede heredar el título? ¡Menuda broma! Espera, que esto no ha terminado…”
“¡Mocoso insolente! ¡Despertarte así significa que te has ganado muchos enemigos!”
Con expresión sombría, Harold aceleró el paso y desapareció en la distancia.
…
A plena luz del día, en una concurrida calle de Igwynt, un repartidor de periódicos descalzo corría entre la multitud cargando una gran pila de periódicos.
Mientras corría, gritaba con fuerza: “¡Extra! ¡Extra! ¡El misericordioso y benevolente vizconde Gary Field ha muerto trágicamente en un ataque de lobo! ¡Siete niños adoptivos enloquecidos por el susto; solo uno se recuperó milagrosamente! ¡Extra! ¡Extra! ¡El misericordioso y benevolente…!”
Los gritos del repartidor de periódicos anunciando el impactante titular atrajeron a una multitud. La gente, conmocionada, se abalanzó sobre él, rodeándolo para comprar periódicos. En un instante, agotó por completo su pila de ejemplares.
En la calle, innumerables peatones se reunían en pequeños grupos, comentando la noticia en voz baja pero animada, con rostros llenos de incredulidad.
En medio del tráfico, un carruaje negro avanzaba. Dentro, Dorothy estaba sentada con un periódico abierto en la mano, leyendo el artículo de primera plana sobre la muerte del vizconde Field a causa del ataque de un lobo.
Murmuró para sí misma: “Ja, así que al fin lo publicaron… ¿Esta vez ya no culpan a los bandidos? Tiene sentido… Si los criminales cometieran asesinatos repetidamente sin ser atrapados, se produciría un pánico generalizado, especialmente porque esta vez la víctima era un noble dentro de su propia finca”.
Tras hablar, Dorothy dobló el periódico y comenzó a reflexionar sobre la situación de Anna.
La razón por la que los hijos adoptivos de Field no pudieron heredar sus propiedades se debía a la inestabilidad mental causada por una combinación de drogas y condicionamiento cognitivo. Sin embargo, dado que Anna solo había ingerido el veneno cognitivo de la Canción del Cordero, Dorothy pudo eliminar sus efectos. Ahora que Anna había recuperado la cordura, se le restituyó su derecho legal a heredar las propiedades de Field.
Si Anna heredaba con éxito la fortuna del vizconde Field y se convertía en la nueva vizcondesa, entonces, con los vastos recursos financieros de la familia Field, cubrir los gastos médicos de los demás hijos sería pan comido. Así era como Dorothy planeaba solucionar el problema de su tratamiento.
Dorothy había consultado las leyes de Pritt: los hijos adoptivos tenían la misma prioridad hereditaria que los biológicos. La adopción de Anna estaba legalmente registrada y completa, lo que la convertía en la única heredera de las propiedades de Field. Su derecho era tan sólido que ningún pariente lejano, por muchas demandas que interpusieran, tendría posibilidad alguna de ganar.
Además, Dorothy vio otro beneficio en este acuerdo: si podía guiar a Anna para que siguiera secretamente a Akasha como lo hizo Vania, entonces podría, hasta cierto punto, utilizar la influencia de la familia Field.
Por ejemplo, si alguna vez tuviera problemas económicos en el futuro, podría pedir dinero prestado de vez en cuando.
Dorothy había investigado: la familia Field era la mayor terrateniente de Igwynt, solo superada por el gobierno real. Una familia noble de larga tradición. Si los anteriores vizcondes de Field hubieran invertido un poco más en congraciarse con la alta nobleza de Tivian, habrían ascendido a condes hacía tiempo.
Si Anna heredaba íntegramente las propiedades de Field, Dorothy pensó que podría vivir cómodamente como amiga de una noble adinerada.
Por supuesto, dada la corta edad de Anna, incluso si heredara la fortuna, era probable que una institución externa administrara los principales activos hasta que alcanzara la mayoría de edad. Aun así, incluso en esas circunstancias, el dinero al que Anna podría acceder directamente sería considerable.
“¡Así que pedir dinero prestado en el futuro no debería ser un problema!”
Dorothy pensó para sí misma, planeando ya cómo le pediría dinero a Anna cuando llegara el momento.
“Pero es demasiado pronto para decir que todo está completamente seguro. Con la repentina recuperación de Anna, inevitablemente se convertirá en un objetivo para aquellos que originalmente tenían la oportunidad de heredar. Su situación es peligrosa.”
Dorothy siguió dándole vueltas al asunto, aunque no estaba demasiado preocupada por la seguridad de Anna. Había gente que la protegería.
“La repentina desaparición de los efectos del veneno cognitivo de Anna seguramente alertará a la Oficina de la Serenidad. Sin duda la vigilarán bajo la apariencia de un período de observación y protección.”
Dorothy concluyó que, al curar el envenenamiento de Anna, había activado inadvertidamente la vigilancia de los cazadores, lo que probablemente implicaría que la vigilaran. Pero, al hacerlo, también estarían protegiendo a Anna.
Con cazadores vigilándola, la gente común no podría moverse.
A menos, claro está, que intervinieran fuerzas extraordinarias…

Continúa leyendo
El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela)
Capítulo 137
El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 136
Estás leyendo el capítulo 136 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.