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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 116 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
"¿Traición? ¿Estás diciendo que el vizconde Field fue utilizado como un peón desechable por la verdadera mente maestra detrás de todo esto?" Después de contemplar las palabras de James por un momento, Gregor se volvió para preguntar. "Eso es obvio. Ni el propio Field esperaba este resultado." James habló con firmeza. A juzgar por la reacción de Field antes, era evidente que no quería morir. No había previsto su propia mutación; según él, esto no debería haberle sucedido. ¿Por qué? James recordó que, antes de que Field se marchara con ellos, una figura parecida a un mayordomo le había servido una taza de té. Si… ese té hubiera sido un supresor de su mutación, entonces su transformación no habría ocurrido tan pronto. Precisamente por haber bebido ese té, Field se sintió lo suficientemente seguro como para seguirlos hasta la Oficina de la Serenidad. ¿Pero qué pasaría si ese té no fuera un supresor en absoluto, sino un catalizador de su mutación? Si Field, utilizado como un simple peón, se transformara dentro de la Oficina Serenidad, liberando sus gases tóxicos y devastando toda la instalación, entonces la amenaza contra el verdadero cerebro detrás de todo se vería significativamente disminuida. Con esto en mente, James se obligó a soportar su incomodidad y observó a los cazadores retorciéndose de agonía en el suelo. Frunció el ceño. Aunque el gas no había destruido por completo la Oficina, la había incapacitado temporalmente. En estas circunstancias, ni los cazadores ni el propio James podían actuar. Lo único que podían hacer era esperar que la iglesia llegara pronto para restablecer el orden lo antes posible y así poder reanudar la búsqueda del cerebro de todo. James tenía un presentimiento: dado que incluso una pieza como Field había sido descartada, era probable que el verdadero culpable estuviera preparando algo importante. … Esa tarde, en lo profundo de las montañas del norte de Igwynt, enclavada en un denso bosque, se alzaba una gran mansión. La mansión de cuatro plantas no era especialmente alta, pero sí espaciosa. Cada lado de la entrada principal estaba flanqueado por casi diez ventanas. Sus muros rojos y su tejado a dos aguas presentaban cuatro torres puntiagudas en las esquinas. Una larga verja de hierro rodeaba un amplio jardín, donde se podían ver setos bien recortados y una pequeña fuente. Jardineros y personal de seguridad se movían por la finca. Este era uno de los refugios de montaña del vizconde Field, el más recóndito de todos, construido y heredado del anterior vizconde Field. Pero, en realidad, durante los últimos seis años, el verdadero propietario de esta mansión había cambiado en secreto. En una espaciosa habitación con vistas a la ventana, un anciano llamado Luer, vestido con uniforme de mayordomo, estaba sentado en el sofá, hojeando con calma un libro de tapa verde. A su lado, un sirviente preparaba té con esmero. Aunque vestía atuendo de mayordomo, Luer hacía tiempo que se comportaba como un amo. Esto se había convertido en la norma en la mansión. Sin que los habitantes de Igwynt lo supieran, dentro de esos muros, Luer había sido el verdadero dueño desde hacía bastante tiempo. Hace seis años, mientras huía, Luer se topó con el vizconde Field durante uno de sus viajes. Valiéndose del poder del Cáliz, lo corrompió, convirtiéndolo en su marioneta antes de disfrazarse de mayordomo. Luego regresó con Field a Igwynt, usando su influencia para consolidar su poder y establecer la Eucaristía Carmesí, preparándose así para su propio ascenso. Ahora, el momento estaba casi listo. Unos golpes en la puerta resonaron en la habitación. Sin apartar la vista del libro, Luer habló. "Adelante." En cuanto Luer terminó de hablar, la puerta se abrió y entró un hombre elegantemente vestido con traje, Bill. Se acercó a Luer, hizo una leve reverencia e informó. "Mentor, el lugar del ritual está completamente preparado. Ahora, esperamos la hora sagrada." "Bien. Has trabajado duro. Años de preparación han culminado en este momento; es hora de concluir nuestros asuntos en Igwynt. "Luer asintió en respuesta, con los ojos brillando con una mirada despiadada. "Cuando ascienda al rango de Ceniza Blanca, haré que esos bastardos de Tivia paguen." Bill se irguió, con un atisbo de preocupación reflejado en su rostro. "Maestro, sigo preocupado por esa misteriosa organización… ¿Podrían aprovechar esta oportunidad para intervenir?" Tranquilos. Esa supuesta organización no es motivo de preocupación. La única razón por la que pudieron asestar un duro golpe a Buck y los demás fue porque contaban con el respaldo de la Oficina Serenidad. Pero ahora, con Field mutando dentro de la Oficina, aunque no la haya destruido por completo, debería haberlos debilitado lo suficiente. Sin el apoyo de la Oficina, me niego a creer que esa gente pueda ofrecer mucha resistencia. Mientras hablaba, Luer cerró su libro y lo dejó sobre la mesa. El título en la portada decía: "Diario de la expedición al bosque vudú". "¿Sabes? Pasé tres años enteros usando el arte del veneno cognitivo para transformar lentamente a Field en una bomba de gas viviente, justo para este momento. Una mutación dentro de la Oficina… Ja, incluso si el propio James está presente, tendrán mucho trabajo lidiando con eso." Al observar las notas confidenciales sobre la mesa, Bill suspiró con admiración. Dado que los resultados de la contaminación variaban según el veneno utilizado, las mutaciones podían adoptar formas muy distintas. Field, por ejemplo, había sido moldeado por el conocimiento contenido en ese mismo diario, compartiendo finalmente el mismo destino funesto que su autor: mutar en un ser venenoso con forma de planta. "Field fue el peón más útil que he tenido" comentó Luer con una leve sonrisa. "Aunque logre mis ambiciones y alcance la vida eterna, jamás lo olvidaré. Luego, volviéndose hacia Bill, continuó: "Muy bien. Se acerca la noche. La hora sagrada se aproxima. Hagamos los preparativos finales". "Sí, maestro." Dicho esto, Luer y sus seguidores abandonaron la habitación. Sin que ellos lo supieran, un gecko se aferraba a la pared acristalada, sacando la lengua. … A dos kilómetros de la mansión de Field, un carruaje estaba estacionado entre los árboles. Dentro de la cabina, Dorothy estaba sentada con el ceño fruncido. Utilizando el Sello de Rastreo, localizó a su objetivo en la mansión y detuvo el carruaje justo en el límite de su radio de control para marionetas de cadáveres. Luego envió una marioneta con forma de cuervo, que transportaba marionetas exploradoras más pequeñas, a la lejana finca. El cuervo aterrizó en el tejado, dando inicio a un reconocimiento a gran escala. Gracias a su habilidad de percepción pasiva, Dorothy podía ver directamente objetos imbuidos de una alta espiritualidad. Esto le permitió eludir dispositivos de detección mística menores, como los Faros Iluminadores, y examinar minuciosamente el interior de la mansión. Recopiló información meticulosamente para el próximo asalto, solo para quedar completamente atónita ante lo que descubrió. "¡Madre mía! ¿¡El mayordomo es el verdadero maestro?! ¿¡El vizconde Field, capturado por la Oficina, era solo un títere?! ¿¡Y encima un títere capaz de transformarse en una maldita bomba de gas?! La Oficina debe de estar hecha trizas ahora mismo…" Dorothy quedó atónita. En ese instante, empezó a preocuparse por Gregor, esperando que no hubiera resultado afectado por el ataque con gas. Esto superaba con creces sus expectativas. Su plan inicial era que la Oficina mantuviera ocupado al mentor mientras ella limpiaba la base, rescataba a los niños y saqueaba todo lo que pudiera antes de la llegada de la Oficina. Pero ahora, todo era un caos. El mentor había logrado una huida perfecta, como la de una cigarra dorada: se despojó de su piel y escabulló, mientras que el exoesqueleto desechado había dañado gravemente a la Oficina. Ahora, en lugar de simples secuaces, Dorothy se enfrentaría a una base con el propio mentor, posiblemente uno o dos aprendices, además de un grupo de matones comunes. Esto es malo. Su expresión se ensombreció, y al ver su angustia, Vania se puso ansiosa. "¡Oh, no… ¿Qué le pasa? ¿No ha conseguido recopilar información? No me extraña: explorar desde tan lejos es increíblemente difícil. Ni siquiera yo, una Guía, puedo hacerlo. No sé qué clase de Beyonder es, pero sin duda se está esforzando demasiado…" Al mirar a la chica, que era unos dos años menor que ella pero tenía una expresión tan sombría, Vania dudó antes de hablar. "Ehm… Señorita Dorothy, ¿vio algo adentro? ¿Encontró a los niños? Si recabar información es demasiado difícil, tal vez deberíamos regresar e informar de esto a la Oficina. Ellos pueden unir fuerzas con la iglesia para acabar con esta secta herética." Pero Dorothy se limitó a soltar una risita amarga y respondió: "¿Volver? Ja... Ya es demasiado tarde. El ritual está a punto de comenzar. Esos niños están prácticamente muertos." "Y ahora mismo… los únicos que podemos detener esto somos tú y yo." "¿Eh?" El rostro de Vania se congeló por la sorpresa.
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 116

Estás leyendo el capítulo 116 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.