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Leer El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 107 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli, Nishino✍️ Traducción: Crowli, Nishino
En la sala del teatro, los asistentes a la función de la noche estaban absortos en la siguiente actuación, mientras que Dorothy estaba sumida en sus pensamientos. “Sí que parece... un poco similar…” Mientras Dorothy repasaba sus recuerdos, comparando imágenes mentales, llegó a esta conclusión. Continuó profundizando, recuperando dos imágenes específicas de sus recuerdos y superponiéndolas meticulosamente, analizando los detalles clave punto por punto. En ese instante, el cerebro de Dorothy parecía un ordenador ejecutando un avanzado programa de procesamiento de imágenes. No tardó en completar la comparación: el hombre llamado Bill, a quien había conocido en la Mansión Buck, guardaba un asombroso parecido con el hombre con el que se había cruzado antes en el pasillo. La estructura facial, las proporciones corporales y los detalles de la mitad inferior del rostro coincidían casi a la perfección. Ahora estaba segura de que se trataba de la misma persona. “¿Está Bill aquí, en este lugar? ¿Cuál es su propósito? ¿Están realmente relacionadas con la Eucaristía las canciones que cantan esos niños? ¿Es él la fuente de la crisis predicha por la adivinación?” Un torbellino de pensamientos comenzó a arremolinarse en la mente de Dorothy. Numerosas preguntas la inquietaban a la vez, pero tras sacudir la cabeza, decidió centrarse en el asunto más urgente: la posible crisis que Bill podría provocar. “Primero… necesito averiguar qué forma podría adoptar esta crisis para afectarme. O bien la crisis de la Eucaristía es tan generalizada que me incluye inadvertidamente, o de alguna manera he quedado expuesto y se han fijado en mí.” “Una crisis a gran escala, como un ataque terrorista, parece improbable. No solo una operación de este tipo correría el riesgo de atraer la atención del gobierno central del reino e incluso de las altas esferas de la iglesia, sino que la Eucaristía Carmesí ya ha sufrido graves daños por mi culpa. No deberían tener los recursos para organizar una operación a gran escala en un futuro próximo.” “Entonces… es posible que haya estado expuesto de alguna manera. Pero, ¿cuándo ocurrió esto? ¿Y cuánto saben? ¿Ya han identificado mi identidad y mi paradero?” Mientras estos pensamientos llenaban su mente, Dorothy comenzó a observar su entorno, atenta a cualquier persona que pudiera estar buscándola o vigilándola. Entonces, notó algo peculiar. En los bordes de las butacas, varios empleados del teatro recogían sistemáticamente las invitaciones, fila por fila. Tras recogerlas de cada fila, las organizaban y registraban meticulosamente. Esta acción provocó el descontento de algunos espectadores, quienes manifestaron sus quejas. Aunque los empleados se disculparon repetidamente, persistieron, dando explicaciones mientras seguían recogiendo las invitaciones. “¿Por qué de repente están recogiendo las invitaciones? ¿Acaso no las revisaron ya en la entrada? ¿Surgió algún problema que requiera una segunda revisión? No, esto no está bien. El espectáculo ya empezó, ¿y ahora hacen esto? Esto interrumpe descaradamente la experiencia del público…” Mientras observaba al personal acercarse lentamente con las invitaciones recogidas, a Dorothy le daban vueltas los pensamientos. Le parecía ineficiente e innecesario interrumpir la experiencia de tanta gente solo para identificar a unos pocos asistentes sospechosos. Al fin y al cabo, se trataba de un evento benéfico, no de una reunión secreta. A menos que… encontrar a este asistente cuestionable fuera de suma importancia. Tan importante que estuvieran dispuestos a perturbar la experiencia del público para lograrlo. Si la alta dirección del teatro estaba bajo el control de la Eucaristía, entonces probablemente la propia Dorothy era la persona que consideraban necesario encontrar, sin importar el costo. Basándose en sus deducciones anteriores, Dorothy conjeturó que podrían tener algún método para identificarla a través de las tarjetas de invitación. “¿Pero cómo podían determinar quién soy a partir de la tarjeta de invitación? ¿Acaso se trataba de algún tipo de adivinación basada en el misticismo? No… Si pudieran adivinar mi ubicación, no tendrían que tomarse tantas molestias. Quizás puedan leer algún tipo de información de la propia tarjeta.” “Y si se trata de información transmitida por un objeto, lo más probable es que sea olor. El olor puede permanecer en los objetos.” Al llegar a esta conclusión, el razonamiento de Dorothy comenzó a encajar. Ahora sospechaba que la información que había revelado sin querer era su propio olor, probablemente al rozar a Bill antes. No era raro que alguien relacionado con el Cáliz poseyera objetos o habilidades místicas que agudizaran su olfato. Coleccionar tarjetas de invitación probablemente era un método para identificar el olor de quienes las habían portado originalmente. Al fin y al cabo, si alguien se dedicara a merodear entre el público olisqueando a cada persona, se consideraría muy inapropiado y probablemente provocaría su expulsión por parte de la multitud enfurecida. En cambio, recoger las invitaciones evitaba semejante reacción. Pensando esto, Dorothy sacó su propia invitación para examinarla. Las invitaciones al evento benéfico habían sido distribuidas por diversas organizaciones afiliadas en nombre de los organizadores y no estaban personalizadas. El personal del teatro recogía sistemáticamente las tarjetas fila por fila, agrupándolas y documentando cada grupo. De esta manera, si detectaban alguna anomalía en un grupo concreto, podían localizar a la persona problemática en una fila específica y determinar su posición exacta por eliminación. “Parece que… no puedo entregar esto tan fácilmente.” Al mirar la tarjeta que tenía en la mano, Dorothy tomó una decisión. Si la entregaba, su olor podría deducir fácilmente su paradero, exponiéndola por completo. Por otro lado, negarse a entregarla o decir que la había perdido sin duda levantaría sospechas, e incluso Bill podría venir a confirmar su identidad personalmente. Recurrir a la violencia revelaría inmediatamente su identidad, y huir ahora dejaría un asiento vacío, lo que llevaría a los demás a describir su apariencia. “Esto se está poniendo un poco complicado…” Al darse cuenta de su aprieto, Dorothy frunció el ceño. Aunque el personal que recogía las invitaciones aún estaba lejos, inevitablemente la alcanzarían. En un lugar público como aquel, le sería difícil resistirse abiertamente, escapar sin ser vista o entregar la invitación sin comprometerse. Se sentía acorralada en una situación difícil. “Necesito elaborar un plan…” Con ese pensamiento, Dorothy se sumió aún más en sus pensamientos. … Mientras tanto, en otra parte del recinto, dentro de un palco privado reservado para la Iglesia de la Radiante. Vania observaba la representación en el escenario mientras varios sacerdotes locales de Igwynt le explicaban ocasionalmente algunos aspectos del espectáculo. Vania sonreía y asentía cortésmente mientras hablaban. “Ja, ja… Hermana Vania, ¿qué te parece? Así es como luce el pueblo del Señor en Igwynt. Impresionante, ¿verdad?” El sacerdote sonrió al dirigirse a Vania. Ella, forzando una sonrisa, respondió: “Oh, sí… Es realmente extraordinario. Tiene usted toda la razón. Esta noche ha sido una experiencia reveladora para mí”. “¿Ah, sí? Entonces, ¿qué actuación le ha impresionado más, hermana Vania? ¿Podría compartir sus impresiones?” “Ah… Eso, eh… creo que el coro infantil del principio fue lo que más me impresionó. ¡Eran tan… puros! ¡Tan hermosos!” “¿El coro infantil, dices? ¡Ja, ja, como me lo imaginaba! Déjame contarte, Hermana Vania, que esos niños vienen del Orfanato de Caridad de nuestra localidad. Es un lugar que sigue estrictamente las enseñanzas de la Virgen María. Con solo ver su espíritu y su comportamiento, se nota que viven bajo la gracia de la Virgen María…” El sacerdote de mediana edad, con su prominente barriga, comenzó a explayarse con entusiasmo, aprovechando la ocasión para destacar los logros de la iglesia local. Otros sacerdotes intervenían de vez en cuando, y Vania, tímida e introvertida por naturaleza, solo podía sonreír y asentir, sintiéndose abrumada e incapaz de seguir el ritmo. Era evidente que el clero de Igwynt había invitado a Vania a este espectáculo benéfico no solo para que lo vieran, sino también para aprovechar la oportunidad de mostrar sus logros locales a un importante representante de una alta autoridad eclesiástica. Para ellos, la actuación era secundaria; impresionar a un enviado externo era la verdadera prioridad. Al principio, Vania pensaba que simplemente estaba allí para disfrutar del espectáculo. No esperaba que el evento se convirtiera en una reunión social centrada por completo en ella. A diferencia de Vania, que quería disfrutar del espectáculo tranquilamente, los demás en el palco lo estaban utilizando como una oportunidad para establecer contactos, transformando el ambiente en algo parecido a una cena de negocios. Aunque la Iglesia de la Radiante era una organización religiosa, su inmenso tamaño inevitablemente condujo a tendencias burocráticas, y este evento no fue una excepción. Como persona perteneciente a la diócesis de la capital una zona bajo la jurisdicción del arzobispo de la diócesis de Pritt, Vania era alguien a quien sentían la obligación de impresionar, utilizando el programa como plataforma para ganarse el favor de los demás y promocionarse. Para Vania, una monja con poca experiencia en la socialización debido a su personalidad introvertida y sus hábitos de trabajo solitarios, esta situación era completamente abrumadora. Solo podía esbozar sonrisas educadas y balbucear respuestas mientras sentía por dentro ganas de llorar. Impulsada por sus instintos de monja, rezó en silencio en su corazón. “¡Señor, por favor, sálvame! Solo quiero ver tranquilamente algunas actuaciones…” … Justo cuando Vania terminó su oración, Dorothy, sentada entre el público, se quedó repentinamente paralizada por un instante.
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El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) Capítulo 107

Estás leyendo el capítulo 107 de El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela), un novela. En medio del vapor de la revolución industrial, los misterios surgen bajo la superficie. Las sectas y las sociedades secretas buscan lo extraordinario en las sombras, mientras que los dioses ocultos contemplan a la… Este capítulo tiene publicado el 17 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli, Nishino. El Grimorio Prohibido de Dorothy (Novela) tiene 828 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.