Leer El Gran Sabio de la Humanidad (Novela) Capítulo 649 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Un instante después, Lu Ye regresó a aquel singular edificio.
No es que hubiera matado a todos los insectoides. Al contrario, cada vez se reunían más, lo que hacía que Lu Ye se sintiera amenazado. Para evitar la muerte, no tuvo más remedio que regresar.
Al haberse comprobado su especulación, se sintió naturalmente exultante.
Pero pronto descubrió que las cosas eran más complicadas de lo que pensaba.
Eso se debía a que la breve batalla anterior lo había debilitado.
Este tipo de debilidad era distinta a la que producen las lesiones. Se parecía más a una sensación de agotamiento tras un gran esfuerzo.
Comprendió al instante que, aunque podía usar con antelación movimientos exclusivos de los Maestros del Reino del Océano Divino debido al entorno y a su estado único, su alma seguía siendo demasiado débil.
Sin duda, su alma era más fuerte que la de los Cultivadores del mismo Reino, pero no era lo suficientemente poderosa como para permitirle usar Glifos Divinos para enfrentarse a sus enemigos durante mucho tiempo.
Dadas las condiciones ambientales y su estado actual, si agotara su Poder Espiritual, podría reponerlo consumiendo Píldoras Espirituales. Sin embargo, si su Poder del Alma se agotara o resultara dañado, tendría que recurrir al Agua Purificadora del Alma, de la cual disponía en cantidad limitada.
Anteriormente había usado una gota, por lo que no querría seguir consumiéndola a menos que fuera necesario.
En ese caso, no podría usar con frecuencia los Glifos Divinos, aunque fueran eficaces para destruir a los insectoides. De lo contrario, una vez que se le acabara el Agua Purificadora del Alma, estaría en apuros.
En ese momento, no pudo evitar sentirse decepcionado. La breve batalla anterior le había permitido ganar otros 2000 puntos de batalla. Si pudiera usar los Glifos Divinos sin preocupaciones, obtendría una gran cantidad de puntos de batalla en poco tiempo.
Se oyeron de nuevo los ataques de insectoides contra el edificio desde el exterior. Lu Ye permaneció imperturbable, pues un edificio como aquel, con una linterna roja colgando en la puerta, estaba protegido por un poder misterioso que lo hacía indestructible.
En cuanto al origen de aquel misterioso poder, Lu Ye tenía la respuesta en su corazón.
El ruido exterior fue disminuyendo poco a poco. Al fin y al cabo, los insectoides tenían poca capacidad de consciencia. Aunque habían visto a Lu Ye entrar en el edificio, lo olvidarían si no aparecía por ningún lado durante mucho tiempo. Pronto siguieron con sus asuntos.
Lu Ye se recuperó dentro de la casa hasta que cesó el ruido exterior. Tras esperar un buen rato, se acercó a la puerta y miró por la rendija.
Los cadáveres de los insectoides habían desaparecido. Solo la sangre verde en el suelo servía de recordatorio de que allí había habido una batalla.
En cuanto al paradero de los cadáveres… Naturalmente, fueron devorados por insectoides que aún seguían vivos. Los insectoides comían cualquier cosa que les proporcionara energía.
Lu Ye había sufrido un ataque de insectoides en el Campo de Batalla de Arroyo Espiritual. Dondequiera que iban los insectoides, no quedaba ni rastro de vida; ni siquiera una brizna de hierba podía sobrevivir.
En cualquier caso, la presencia de insectoides demostraba la existencia de un nido de insectoides. Lu Ye se preguntó dónde se encontraría dicho nido en la Ciudad Perdida de Xianyuan.
Recordó de inmediato la grieta que había visto en el cielo de donde habían emergido innumerables insectoides.
¿Estaba el nido insectoide dentro de la grieta?
En circunstancias normales, para lidiar con los insectoides, era necesario destruir el nido para solucionar el problema de raíz. Sin embargo, el problema que se cernía sobre la Ciudad Perdida de Xianyuan parecía estar más allá de la capacidad de Lu Ye para resolverlo. Por lo tanto, en el momento en que se percató de la ubicación del nido, supo que era completamente impotente para hacer algo al respecto.
En primer lugar, existía una barrera aérea que le impedía volar a más de 30 metros de altura, mientras que la grieta en el cielo se encontraba a cientos de metros sobre el suelo. Por mucho poder que tuviera, simplemente no podía alcanzarla.
Varios insectoides merodeaban por la calle. Lu Ye se bendijo con glifos que podían controlar su aura y ocultar su presencia antes de abrir suavemente la puerta y salir.
Esta vez, su objetivo no era matar insectoides. En cambio, buscaba un tipo de insectoide que cumpliera con sus requisitos.
Independientemente del motivo por el que llegó a la Ciudad Perdida de Xianyuan, tenía que obtener algún beneficio de ella.
El Agua Purificadora del Alma y los puntos de batalla obtenidos al matar insectoides eran beneficios a los que un Cultivador promedio no tenía acceso. A pesar de encontrarse en una situación peligrosa, Lu Ye también tenía la oportunidad de obtener grandes recompensas.
No podía mantener los Glifos Divinos activos durante mucho tiempo, ya que consumían mucha energía. Aunque podía controlar su aura y ocultar su presencia para moverse sigilosamente, le resultaba difícil sortear a los insectoides y llegar a la Mansión del Señor de la Ciudad.
Además, en esa situación no podía matar a los insectoides para ganar puntos de batalla.
Para resolver estos problemas, tuvo que asumir algunos riesgos.
En cuanto a si tendría éxito, no estaba seguro. De todos modos, tenía que intentarlo.
Al permanecer invisible, se movió por las calles y vio distintos tipos de insectoides. Pronto, tuvo la certeza de dónde se encontraba.
Probablemente se encontraba en la periferia de la Ciudad Perdida de Xianyuan.
La ciudad abarcaba una gran extensión. Cuando llegó a ella como Maestro del Reino de Arroyo Espiritual de Octavo Orden, no pudo visitar todos los lugares. Por lo tanto, desconocía su verdadero tamaño.
Dicho esto, se suponía que su ubicación actual estaba en la misma dirección que la grieta en el cielo.
Cabe destacar que rara vez volvían a emerger insectoides de la grieta. Quizás la mayoría había abandonado el nido.
Aunque los insectoides tenían poca capacidad de sentir, era difícil analizar sus otras habilidades. Básicamente, cada tipo de insectoide tenía una especialidad.
Tomemos como ejemplo a las mantis, con las que Lu Ye estaba más familiarizado. Poseían las mejores habilidades de combate entre los insectoides que había visto hasta entonces. Se comportaban como auténticos Cultivadores de combate al blandir las cuchillas de sus patas delanteras.
Por otro lado, los insectoides que parecían sabuesos tenían órganos olfativos sensibles.
Aunque Lu Ye había controlado su aura y ocultado su presencia mediante glifos, estuvo a punto de ser detectado por los insectoides con aspecto de sabueso en varias ocasiones. Por ello, evitaba acercarse a ellos cuando se los encontraba.
También había insectoides con aspecto de erizo. Estaban cubiertos de espinas y parecían invulnerables. Ante tales insectoides, Lu Ye sintió que solo podía derrotarlos atacando su alma. No había otra opción.
Además, el insectoide rosado y rechoncho que parecía un gusano de seda, con el que Lu Ye se había topado antes, estaba lleno de veneno, e incluso los hilos que escupía eran venenosos.
Un insectoide de ese tipo no representaba una gran amenaza para Lu Ye. Con el Árbol de los Glifos en su poder, era inmune al veneno. Sin embargo, el veneno no era su única arma. Los hilos que escupía podían transformarse en una enorme telaraña para atrapar a sus enemigos, y sería difícil deshacerse de ella.
Dondequiera que iba Lu Ye, memorizaba la ubicación de los edificios con farolillos rojos en el exterior. Estos le servirían de refugio en caso de peligro.
En definitiva, este tipo de edificios eran escasos y estaban muy dispersos. Normalmente, solo se topaba con uno después de recorrer varias calles.
Le llevó cuatro horas encontrar un insectoide que cumpliera con sus requisitos.
Ya se había topado con algunos insectoides adecuados, pero se habían reunido en gran número, por lo que a Lu Ye le resultaba difícil usar su movimiento.
Finalmente, encontró un insectoide que estaba solo.
El insectoide era bastante grande. A primera vista, parecía una araña con el caparazón que la protegía desde el lomo hasta el vientre. Sus horribles dientes eran afilados y tenían un aspecto aterrador.
Aunque Lu Ye aún no había intercambiado movimientos con el insectoide, podía deducir que se encontraba en el Reino del Lago Real.
La razón por la que fijó su atención en aquel insectoide fue su gran tamaño y su lomo ancho. De esa forma, podría sentarse con estabilidad sobre él tras ocultar su presencia.
Desde luego, el requisito indispensable era que pudiera poner en práctica su idea. Si las cosas no salían como esperaba, no podría llevar a cabo la siguiente estrategia.
Dicho esto, no creía que hubiera problema, pues los insectoides tenían poca consciencia. Aquella táctica quizá no fuera efectiva contra los Cultivadores del mismo Reino, pero era poderosa contra los insectoides.
Se acercó a la araña en silencio y se detuvo en seco cuando estuvo a seis metros de ella.
La distancia era peligrosa. Aunque no se sabía que las arañas tuvieran órganos olfativos sensibles, la corta distancia haría que el insectoide se diera cuenta de que algo andaba mal.
No obstante, Lu Ye tomó la iniciativa de revelarse antes de que el insectoide pudiera reaccionar.
En un instante, sus ojos se encontraron con los ojos compuestos del insectoide. Al mismo tiempo, empuñó la empuñadura del Sable Inviolable y activó su poder, listo para matar al otro si algo salía mal.
La araña alzó sus patas delanteras peludas, que parecían duras al estar cubiertas de algo parecido a huesos. Sumado a que sus patas delanteras eran lo suficientemente afiladas, tal ataque sería equivalente al de un Maestro del Reino del Lago Real.
La batalla parecía inminente.
Sin embargo, la araña se quedó paralizada de repente, incapaz de bajar sus patas delanteras. Además, su boca, que al principio se retorcía y emitía un sonido al divisar a Lu Ye, ahora había dejado de sisear por completo.
Además, sus ojos compuestos, originalmente tan vivaces, se volvieron opacos como si estuvieran cubiertos por una capa de polvo.
Por otro lado, los ojos de Lu Ye brillaron más de lo habitual. Si uno los miraba con atención, podía distinguir intrincados patrones tras ellos. Estos patrones se entrelazaban formando una imagen enigmática.
¡Era el Glifo Divino de Encanto!
Era distinto a Filo Afilado y Protección. Cuando se activaban con Poder Espiritual, eran Glifos, pero cuando se lanzaban con Poder del Alma, eran Glifos Divinos.
Por otro lado, Encanto era un Glifo Divino que solo podía activarse usando Poder del Alma.
Lu Ye adquirió este Glifo Divino después de matar a la Zorra Mutante en el Valle Inmortal Zorro y devorar su Llama Central.
Al principio, Lu Ye creía que antes de ascender al Reino del Océano Divino jamás podría usar ese Glifo Divino. Para su sorpresa, llegó de nuevo a la Ciudad Perdida de Xianyuan en un estado tan singular que le permitió activar su Poder del Alma.
Tras comprobar la transformación de Filo Afilado, sintió el impulso de probar Encanto. Ya había urdido un plan en su mente, con este Glifo Divino como eje central.
En el Valle Inmortal del Zorro, la Zorra Mutante utilizó su habilidad innata para esclavizar a unos 100 Cultivadores. Muchos de ellos eran Maestros del Reino del Río de las Nubes de Noveno Orden.
Los efectos de Encanto eran similares a los de la habilidad innata del Mutante Zorro. Podía usarse para controlar la mente de una persona, pero no era tan eficaz como la que usaba el Mutante Zorro.
Había que saber que cuando Ju Jia se encontró por primera vez con los ojos del Zorro Mutante, quedó inmediatamente subyugado. El movimiento que el Zorro Mutante usó contra Ju Jia en aquel entonces era similar al que Lu Ye usó contra la araña ahora.

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Estás leyendo el capítulo 649 de El Gran Sabio de la Humanidad (Novela), un novela. Los débiles gritan hasta quedarse roncos sin que nadie se preocupe por ellos. Los fuertes susurran suavemente con palabras profundamente arraigadas en los corazones de la gente. Un árbol de habilidades en llamas, cada… Este capítulo tiene publicado el 15 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. El Gran Sabio de la Humanidad (Novela) tiene 1041 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.